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Sobreseyeron por muerte a represor misionero acusado de crímenes en la dictadura

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Parece una obviedad, pero todo debe estar plasmado en documentos y, a tres años de su muerte y a cuatro meses de la finalización del juicio en el que era uno de los 22 imputados, la Justicia bonaerense dictaminó el sobreseimiento por fallecimiento del represor misionero Benito Ángel Rubén Omaecheverría.

Según en las actas oficiales, el coronel Omaecheverría nació el 26 de abril de 1928 en Posadas y falleció el 14 de mayo de 2019, apenas dos semanas después del inicio del debate oral en el marco de la denominada “megacausa de Campo de Mayo”, el primero que enfrentaba por su participación en el terrorismo de Estado durante la última dictadura militar argentina.

En esa causa, el militar misionero estaba acusado por hechos de abuso sexual en perjuicio de al menos cinco presos políticos que pasaron por el centro clandestino de detención “El Campito”, ubicado dentro de la guarnición militar de Campo de Mayo, un predio de 4.000 hectáreas con distintos recintos para alojamiento y tortura de prisioneros.

De acuerdo a la acusación formulada por la Fiscalía que llevó adelante la investigación del expediente, en ese momento Omaecheverría cumplía funciones como Jefe del Departamento de Personal del Estado Mayor del Comando de Instituto Militares.

El juicio por esta causa comenzó el 29 de abril de 2019. Tras la pandemia se reanudó el 27 de mayo de 2020 por vía telemática y culminó el 6 de julio de 2022. En total se desarrollaron 127 audiencias y se recabaron 327 declaraciones testimoniales.

Nueve de los imputados fueron condenados a prisión perpetua y otros nueve acusados recibieron penas de entre 22 y 4 años de prisión, entre ellos otro misionero Bernardo “El Ángel” Caballero, oriundo de San Ignacio, quien era uno de los pocos represores privado de su libertad en una celda de la Unidad Penal 34 de Campo Mayo, dependiente del Servicio Penitenciario Federal (SPF).

Justamente, en la resolución judicial firmada hoy por el Tribunal Oral Federal 1 de San Martín (Buenos Aires), que declara la “extinguida” la acción penal y decreta el sobreseimiento de Omaecheverría, consta que su último domicilio fue la “residencia Tercera Edad -geriátrico Hospital Militar Campo de Mayo”-, dentro de la guarnición militar de Campo de Mayo.

El mismo fallo dispone “el levantamiento de las medidas cautelares oportunamente decretadas al dictarse el procesamiento por los hechos objeto de este proceso”. Con ello Omaecheverría se llevó a la tumba todos sus hechos y falleció sin recibir sentencia por las acusaciones de lesa humanidad que pesaban en su contra.

El testimonio de una víctima

Entre las víctimas de los hechos imputados al misionero aparece María Celia Torres, prisionera política que sobrevivió a su paso por El Campito y esposa de Héctor Jofre, que aún permanece desaparecido.

El 14 de abril de 2021, Torres declaró en el juicio que se llevó adelante en el expediente por la megacausa de Campo de Mayo.

Sobre el secuestro de su esposo, concretado el 25 de febrero de 1977, Torres recordó que “lo estaban esperando en la puerta de su trabajo, lo tomaron los policías y personal del ejército, lo golpearon, lo hirieron y lo llevaron en un camión”.

Luego explicó que ese mismo día automóviles Falcon de color verde y un camión del ejército rodearon su casa, le dijeron que a su marido no lo iba a ver más, que ella también iba a desaparecer y agregó: “Rompieron toda la casa, paredes y vidrios. Nos encerraron en una habitación bajo llave durante muchas horas. Nos azotaban y nos tiraban del cabello, nos trataron muy mal”

En su exposición, replicada luego en la web oficial del Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Torres explicó que la llevaron en un Falcon vendada con un pañuelo, que la ingresaron a un galpón y le colocaron una capucha: “Me dijeron no sos nadie, sos el  número 176”.

La testigo relató que fue torturada por medio de picana eléctrica y que fue abusada sexualmente y describió como “el infierno en la tierra” lo que tuvo que vivir durante su secuestro: “Fue aterrador. Me ponían picanas en los brazos y en las piernas. Después de un rato de torturarme volvían a traerme para que me acostase en la colchoneta, y así varios días”.

Antes del inicio del juicio, uno de los abogados querellantes, Pablo Llonto, había marcado especial interés en la figura de Omaecheverría. “Uno de los máximos responsables de la represión. Era quien tenía listas de todos los detenidos desaparecidos que estaban en El Campito. Este tipo es el que sabía y sabe qué pasó con cada desaparecido”, expresó el letrado a Tiempo Argentino en 2019.

 

Omaecheverría

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Declaró la mamá de Dani Tizato: “Me pareció raro que Cristaldo vuelva solito”

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Dani Tizato

El juicio oral para esclarecer el crimen de César Daniel Tizato (16), registrado a fines de 2020 en San José, continuó esta mañana con la declaración de otros siete testigos, entre vecinos, amigos y familiares de la víctima.

Varios de ellos reconstruyeron las últimas horas de Tizato, desde la noche previa, cuando el adolescente les contó a sus amigos que a la mañana siguiente iba a ir de caza con el ahora imputado Richard Arnaldo “Pelado” o “La Grulla” Cristaldo (49), hasta el día de su desaparición, cuando el hombre lo pasó a buscar y horas más tarde regresó solo.

“Un día antes, a la mañana, nos juntamos a tomar mate. Ahí Dani dijo para juntarnos a la noche con las hijas del señor (por Cristaldo). Ahí fuimos y él había contado que ya habían ido a cazar juntos y después se fue antes para levantarse temprano”, recordó Hugo Techeira, amigo de Tizato.

“Si fue con él, tenía que volver con él”

Eso que contó Techeira ocurrió en la noche del 29 de agosto de 2020 y lo que ocurrió a la mañana siguiente lo contó María Esther Da Rosa, la madre del adolescente que ese día desapareció y un mes después apareció sin vida, con un disparo en el tórax y sumergido en una laguna natural de 1,5 metros de profundidad.

“El gurí me dijo que iban a ir a buscar un remedio y a dar unas vueltas por el monte. Me pidió que le avise cuando el señor venía por él y salieron tipo 9.10 de la mañana”, relató la testigo.

Y amplió: “Él nunca iba solo y mi marido le advirtió al señor que trate de cuidar al gurí, que lo lleve y lo traiga, que, así como fue, que venga”.

Sin embargo, eso no ocurrió. “Pasaron las horas, llegó la tarde y tipo 15 él pasa solito. Pasó y avisó que el gurí se había quedado con otros tres chicos más para pescar. No me dijo el lugar, solo dijo que Dani no quiso venir con él. A mí me pareció raro que vuelva solo. Como puede dejar que quede el gurí allá, solito. Si fue con él, él tenía que volver con él. Dani no era de quedarse con gente que no conoce”, expresó Da Rosa.

juicio caso tizato

Cristaldo está detenido e imputado por “homicidio agravado por alevosía”.

Mojado

Luego declararon dos vecinos del barrio Pindapoy, quienes señalaron que ese 30 de agosto a la siesta vieron pasar a Cristaldo en soledad y con sus prendas mojadas hasta el ombligo, detalle no menor teniendo en cuenta que el cadáver del adolescente apareció sumergido en una laguna, con tres rocas de gran tamaño que le impedían salir a flote.

“Ese día yo le llevaba a mi novia a la casa y le cruzamos a Cristaldo. Le crucé frente a la casa, ponele que a las 15.15-15.30. Le vi que estaba mojado por la mitad, hasta la cintura”, especificó el testigo de apellido Cantero. Su novia, Jacinta Tachile, ratificó el testimonio.

El último en declarar fue Telmo Piñeiro, vecino del mismo barrio y amigo del padrastro de Tizato, quien en su momento fue imputado por el crimen pero fue sobreseído.

Su detención se dio bajo la sospecha de que pudo ser uno de los “tres chicos” con los cuales Cristaldo afirmó que dejó a Tizato, pero finalmente fue desvinculado.

Ante el Tribunal Penal Dos de Posadas, esta mañana el hombre admitió que el día del hecho estuvo de caza junto a su hermano y su papá, aunque en un campo ubicado en dirección contraria a la zona por donde Cristaldo se dirigió junto a la víctima.

El debate continuará mañana con más testigos. El imputado enfrenta una acusación por “homicidio agravado por alevosía”, figura que prevé una pena de prisión perpetua.

Disparo de frente y no por accidente, concluyeron peritos del caso Tizato

 

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Disparo de frente y no por accidente, concluyeron peritos del caso Tizato

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juicio caso tizato

La segunda jornada del juicio oral por el crimen de Dani Tizato (16), ocurrida en San José a mediados de 2020, estuvo marcada por el aporte de los peritos de diversas especialidades que intervinieron en la investigación, quienes, entre otros puntos, precisaron que la víctima sufrió un disparo de frente y remarcaron que la sindicada arma homicida no pudo accionarse por accidente, testimonios que complican la situación de Richard Arnaldo Cristaldo (49), único imputado en la causa.

En total fueron siete los expertos técnicos y científicos que esta mañana dieron su testimonio ante el Tribunal Penal Dos de Posadas y respondieron las preguntas formuladas tanto por el fiscal Vladimir Glinka como por el abogado y ex juez penal José Antonio Reyes, defensor del acusado.

Perforante y penetrante

El primero en declarar fue el médico policial Matías Serra, quien dio describió en qué estado se encontraba el cuerpo de la víctima, que fue hallado sumergido en una laguna natural de la estancia Las Vertientes tras una búsqueda se extendió durante 33 días a partir de la denuncia de desaparición del menor, radicada el 30 de agosto de 2020, cuando salió a cazar con el imputado y nunca más volvió a su casa.

“El cuerpo estaba en estado de putrefacción, con destrucción general de una mano”, graficó Serra, quien además especificó que el cadáver exhibía una herida penetrante en el tórax y entre sus prendas tenía tres rocas de gran tamaño para que no emergiera a la superficie.

El que añadió más especificaciones fue el médico forense Joaquín Heredia, quien detalló que Tizato presentaba una herida “perforante y penetrante” ubicada “entre el cuarto y quinto espacio intercostal”, es decir, “debajo de la tetilla izquierda”. La herida alcanzó a afectar el corazón y se trató de la causal de muerte.

El perito Lucas Bogado exhibiendo fotografías del expediente ante el tribunal y el fiscal Glinka.

De frente y no por accidente

Sobre la misma herida declaró el licenciado en Criminalística Lucas Bogado. El perito fue el encargado de analizar los orificios encontrados en una remera y una campera de Tizato.

Según las conclusiones de Bogado, esas marcas son compatibles con un balazo y dio detalles: el disparo fue frontal y efectuado desde un plano superior. “El tirador estaba a mayor altura que la víctima. La trayectoria descendente es bastante notoria. Hubo 12 centímetros de diferencia entre ambos orificios (entrada y salida)”, precisó el especialista.

Otro testimonio que marcó la jornada fue el de la perito balística Daiana Salazar. La mujer solicitó que se le exhiba el rifle incautado a Cristaldo como posible arma homicida y describió sus características y aptitudes.

“Es un aire comprimido modificado para usar como arma de fuego”, resumió y al explicar su funcionamiento fue contundente: “No existe posibilidad de un disparo accidental bajo este mecanismo”.

La perito Salazar con el posible arma homicida en manos para explicar su funcionamiento.

Continuidad

Un gran punto en discusión fue la posibilidad de que Tizato haya sido arrojado aún con vida a la laguna de agua estancada. La hipótesis se sustenta en el hecho de que la autopsia encontró una hoja vegetal en la tráquea y para avanzar sobre esa arista declararon dos bioquímicos.

Ambos profesionales coincidieron al advertir que, en los exámenes complementarios a la autopsia, encontraron diatomeas (algas de agua dulce) en la médula ósea, aunque su aparición dentro del organismo pudo darse de diferentes maneras, ya sea por aspiración o por presión, ante lo cual las conclusiones no fueron determinantes.

El debate continuará mañana con más testigos, entre ellos familiares de la víctima y vecinos del barrio Pindapoy de San José. Cristaldo, más conocido como Pelado o Grulla, está imputado por “homicidio agravado por alevosía”, figura que puede significarle prisión perpetua en caso de ser declarado culpable.

El imputado ayer declaró y se dijo inocente ante los jueces Gregorio Busse, César Yaya y Martín Rau. 

A Cristaldo se lo conoce como La Grulla, por su rol como profesor de artes marciales.

 

Acusado de matar a Dani Tizato se declaró inocente en juicio: “Jamás lo haría”

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Acusado de matar a Dani Tizato se declaró inocente en juicio: “Jamás lo haría”

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Dani Tizato

Esta mañana, en el Tribunal Penal Dos de Posadas, comenzó el juicio oral a Richard Arnaldo Cristaldo (49), único imputado por el crimen de César Daniel Tizato (16), el adolescente de San José que a mediados de 2020 permaneció más de 30 días en condición de desaparecido hasta que su cadáver fue hallado sumergido en una laguna natural, con disparo en el tórax y tres piedras entre sus prendas para que no salga a flote.

Cristaldo, conocido como Pelado o La Grulla por su figura como profesor de artes marciales, era vecino de Tizato y fue la última persona vista con el adolescente, a quien pasó a buscar por su casa del barrio Pindapoy para ir de caza a los campos lindantes de la zona, la mayoría de ellos propiedad del emporio yerbatero Rosamonte.

El acusado está imputado por “homicidio agravado por alevosía”, figura que prevé una de prisión perpetua en caso de ser declarado culpable, aunque Cristaldo se considera inocente y así lo afirmó esta mañana, al momento de prestar declaración indagatoria ante el tribunal presidido por el magistrado Gregorio Busse e integrado por sus pares César Antonio Yaya y Martín Alejandro Rau.

Dani Tizato tenía 15 años cuando desapareció. En medio de la búsqueda llegó su cumpleaños 16.

33 días de angustia

La causa que hoy se ventila en debate oral comenzó el 30 de agosto de 2020, cuando la madre del adolescente denunció su desaparición y se activó una búsqueda que, 33 días después, el 2 de octubre, dio resultados con el hallazgo del cuerpo en una laguna natural formada con agua estancada.

En el medio hubo múltiples rastrillajes por zonas de campo, averiguaciones y toma de testimoniales a vecinos de San José, entre ellos al propio Cristaldo, que era el hombre que esa mañana del 30 de agosto pasó a buscar a Tizato para ir a cazar pero horas después regresó solo al pueblo, completamente mojado desde la cintura para abajo.

El cadáver de la víctima fue encontrado en una laguna de 1,5 metros de profundidad. El adolescente presentaba una herida de arma de fuego en el tórax y entre sus prendas había tres rocas para sumar peso. Como dato forense, la autopsia estableció que el niño fue arrojado al agua aún con vida, dado que en la región traqueal encontraron una hoja de origen vegetal.

Cuando a Cristaldo lo interpelaron por la desaparición del menor, el hombre aseguró que por el camino se cruzaron con otras dos personas a quienes no puso identificar y afirmó que Tizato decidió quedarse con ellos para “ir a pescar”.

Cristaldo tiene 49 años, está detenido y puede ser condenado a prisión perpetua.

“Soy inocente”

Esta mañana, el acusado mantuvo esa estrategia defensiva. “En ningún momento se me pasó por la cabeza hacerle daño a un chico. Jamás haría algo así. El juez Faría (Miguel Ángel) me acusó de cosas que no son. Es una injusticia por lo que estoy pasando”, lanzó ante los jueces que decidirán sobre su futuro.

Cristaldo recordó que “ese día salí de mi casa a las 9 y pasé por la casa de los padres del chico. Por eso me parecer raro que ahora todos digan que yo lo llevé a engañado al campo al chico”.

El imputado también se refirió al rifle de aire comprimido modificado para calibre 22 incautado en su casa y compatible con el disparo que presentaba el niño. “El arma sí se disparó, pero fue unos tres o cuatro días antes. Nunca disparé ese día que fuimos al campo, tampoco peleé con el chico. Soy inocente”, reiteró.

A pedido del fiscal Vladimir Glinka, el acusado reconstruyó el recorrido realizado junto a Tizato camino a las zonas de caza y trayecto que hizo de regreso, ya en soledad. También marcó en un mapa el punto donde sostiene que el adolescente se encontró con otros dos jóvenes que lo terminaron llevando hacia las lagunas artificiales de Rosamonte.

El proceso continuará mañana, a partir de las 8.30, con la declaración de los primeros testigos de la causa. Según adelantaron, la tanda estipulada para mañana estará integrada por los peritos que participaron de la investigación dirigida por el magistrado Miguel Ángel Faría, titular del Juzgado de Instrucción Cuatro de Apóstoles.

Cristaldo llegó a esta instancia detenido y, de acuerdo a la acusación, puede ser condenado a la pena de prisión perpetua. Es defendido por el ex juez penal José Antonio Reyes.

La laguna de agua estancada donde apareció el cuerpo de Tizato.

Apelaciones confirmó la preventiva para Cristaldo por el crimen de Dani Tizato

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