El diario Folha de Sao Paulo, uno de los más influyentes de Brasil, se hizo eco en su edición del sábado de la migración de trabajadores misioneros a territorio brasileño, en un extenso artículo donde atribuye el fenómeno a las políticas libertarias del gobierno de Javier Milei.
La nota, titulada “Argentinos vienen a trabajar a Brasil, después que Milei acabó con el precio mínimo de la yerba mate” y firmada por los periodistas Felipe Gutierrez y Carlos Villela, parte del incremento en la emisión de la tarjeta conocida como CPF (Cadastro de Pessoas Físicas / Registro de Personas Físicas) que otorga la Receita Federal, órgano tributario y aduanera brasileño, y es indispensable para trabajar legalmente en el país.
“El número de CPFs concedidos a argentinos aumentó cerca de 8.000 al año, entre 2016 y 2021, y a casi 40.000 el año pasado, de acuerdo a datos de la Receita Federal”, señala el artículo del Folha.
“El documento es exigido para trabajar en Brasil, objetivo de parte de ese contingente después de una especie de éxodo de la provincia de Misiones, extensión argentina que hace frontera con Río Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná. Es donde queda la ciudad de Puerto Iguazú, en la Triple Frontera”, describe la nota.
Comenta que la tierra colorada es “la región argentina más productora de yerba mate”, un sector que “fue afectado por una de las políticas liberales de Javier Milei”, que “acabó con la fijación del precio mínimo de la materia prima” y “llevó el precio del producto a caer por la mitad”.
El artículo habla del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym), de su origen en 2002, “después de una larga protesta del campo”; y de su papel de “árbitro” hasta el DNU 70/23 de Milei, que lo despojó de sus atribuciones y liberó el precio de la yerba mate.
La nota recoge la declaración de la secretaria general del Sindicato Único de Trabajadores Rurales, Ana Cubilla, quien describió a los periodistas brasileños la función del Inym en la cadena yerbatera.
“Su principal tarea era, todos los años, fijar el precio. Muchas veces no había consenso entre los diferentes directores y ahí la cuestión era elevada a un arbitraje, donde intervenía el ministro de Agricultura”, dijo Cubilla al Folha.
“El precio de mercado nunca quedaba abajo del mínimo fijado por el Instituto”, escribe el diario brasileño y precisa que “con la elección de Milei, las reglas cambiaron”, ya que el nuevo presidente argentino “despojó al Inym del poder de fijar precios mínimos y liberó el comercio para transacciones sin ese parámetro”.
“Hasta 2023, el kilo de hoja verde era de $420 (R$1,57, en la cotización actual). Tres años después, se paga $180 (R$0,67), y todos los insumos y combustibles tuvieron aumentos”, afirma Cubilla en la nota.
Tareferos
El artículo recoge también las palabras del misionero Ángel Enrique Ozeñuk, productor de San Vicente, quien cuenta que “consigue cerca de $220 (R$0,82) por kilo (de hoja verde) en el ‘secadeiro’”, y revela que “las pequeñas propiedades rurales están siendo abandonadas por los tareferos”.
“Nuestra mano de obra, por suerte, han conseguido ir en grandes cantidades a Brasil para mantener a sus familias”, comenta Ozeñuk en la nota.
“Joaquín Ríos, 32, padre de dos criaturas, dice que es de la ciudad de San Pedro, en Misiones”, presenta el artículo al primero de los migrantes misioneros entrevistados: “Yo soy tarefero, vengo de un municipio donde hay 17.000 hectáreas de yerba mate”, cuenta Ríos.
“Hace un mes, él fue para la cosecha de uva en la ciudad gaúcha de Pinto Bandeira, entre Caxias do sul y Bento Goncalves. En la Argentina, afirma, el debería recibir $79 (R$ 0,30, en la cotización actual) por kilo de yerba mate, pero no encontraba a nadie que pagase eso, apenas $40 (cerca de R$ 0,15)”, relata el artículo.
Destaca que el misionero elogia el trato recibido en Brasil: “Además del pasaje, tenemos almuerzo y cena, y podemos cocinar”, consigna que les contó Ríos y que, también, les aseguró que “donde él está trabajando hay cerca de 500 argentinos”.
“El tarefero sabe que el trabajo actual debe terminar en dos semanas y dice que va a tratar de encontrar alguna otra ocupación para ‘quien sabe, más adelante traer a mi familia a Brasil’. Si no lo logra, volverá a Misiones”, relata el Folha.
“Lucio Rodríguez Velásquez, 26, es un veterano. Él vino a Brasil en 2018, dice que ya trabajó en la cosecha de tomate, uva y morango y conoce algunas de las ciudades donde hay trabajadores rurales argentinos (Flores da Cunha, Nova Pádua e Caxias do Sul, todas no Rio Grande do Sul)”, escribe el diario brasileño.
“Gano R$180 por día, paso el mes y sobra más de la mitad”, cuenta Rodríguez Velásquez.
Conocedores
El artículo del diario paulista recoge también las palabras de sindicalistas y empresarios brasileños que destacan la “predisposición”, “habilidad”, “conocimiento” y “relación cultural con el campo” de los trabajadores rurales misioneros.
“El presidente del Sindicato de Trabajadores Rurales de Bento Gonçalves, Cedenir Postal, afirma que el número de argentinos en la cosecha de uva del municipio viene creciendo hace tres años”, escribe el Folha.
“Uno va trayendo a otro. Tiene un hermano, un pariente, un vecino conocido, y ellos encuentran aquí una condición en que los agricultores son bien remunerados en la cosecha de uva”, relata el entrevistado.
“Postal afirma todavía que los trabajadores argentinos tienen mayor predisposición al trabajo formal. Las contrataciones por el régimen CLT (Ley de Contrato de Trabajo) aumentaron en las cosechas de uva gaúchas desde 2023, luego de que más de 200 trabajadores de una empresa tercerizada fueran rescatados de condiciones análogas con la esclavitud”, informa.
Asimismo, recoge el testimonio de Ilvandro Barreto, coordinador de la Cámara Sectorial de la Yerba Mate de Río Grande do Sul, quien señala que, en el mercado internacional del producto, Argentina “había perdido terreno con Brasil antes del cambio en la política de precios”, dispuesta por Milei.
“Ese cambio volvió a Argentina más competitiva en precio. Hizo que trabajen con un precio próximo al nuestro. Antes, tenían un precio mayor y dificultades en el mercado internacional”, analiza el empresario brasileño.
Según señala el artículo de Folha, “Barreto elogia a los tareferos argentinos que, segun él, tienen una relación cultural con la yerba mate, entienden la fisiología del árbol y hacen una cosecha que no perjudica a la planta”.
Cita también a Domingos Velho Lopes, de la Federación de Agricultura de Rio Grande do Sul, quien habla de la “falta de mano de obra para la cosecha en Brasil” y afirma que los trabajadores misioneros “son calificados, tienen educación y conocen tanto la agenda agraria como la vida del campo”.