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El poeta Diego Roel presenta en Posadas su obra premiada en un certamen español

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Diego Roel (43) presentará el lunes en la Biblioteca Popular Posadas, a las 18 horas, su libro “Los cuadernos perdidos de Robert Walse”, obra ganadora del Premio Internacional Loewe de Poesía que se entrega en España. “Es un premio que todos los poetas quieren ganar”, consideró Roel, entrevistado para La Voz de Misiones.

El autor escribió su laureado texto en Posadas, adonde vive hace tres años. Para la XXXVI edición del certamen literario que organiza la Fundación Loewe, se presentaron 2.302 participantes de 44 países, casi la mitad proveniente de Argentina, México y Colombia.

El jurado, encabezado por Víctor García de la Concha – expresidente de la Real Academia Española-acordó conceder los 30 mil euros del primer premio al autor argentino en octubre del año pasado por su “rigor, unidad de escritura, tono y focalización serena, sin el menor atisbo de tragedia”.

Los cuadernos perdidos de Robert Walser” está basado en un diario apócrifo del escritor suizo homónimo que murió por un infarto en 1956. En Alemania publicó sus tres novelas y en su país editó sus poesías. Abandonó la escritura cuando, en 1933, decide internarse en una clínica psiquiátrica.

“Los cuadernos perdidos de Robert Walser” “es una suerte de diario apócrifo o de cuadernos que el escritor escribió en su estadía en un hospicio. Los últimos años de su vida la pasó internado. Se internó voluntariamente y aparentemente dejó de escribir. Y un poco el juego es que no, que siguió escribiendo y quedaron estos cuadernos perdidos, extraviados, que son los que yo escribí. Esa es la idea inicial. Después fue derivando hacia otros lugares también”.

En la premiada obra de Roel, “la idea es construir una especie de máscara, personaje o alter-ego, que dialoga con mi voz y con otras voces. El lector, avezado por ahí, descubre este juego intertextual. Entonces, yo tomo la voz del escritor, como una especie de excusa o pretexto para decir cuestiones que yo ya venía trabajando en libros precedentes”, apuntó el escritor.

Walser era admirado por Franz Kafka, Thomas Bernhard y Walter Benjamin pero también fue redescubierto mucho tiempo después porque, hace unos diez años atrás, comenzaron a publicarse sus obras traducidas al español con la editorial Siruela, incluso a partir de unos escritos diminutos que resultaron todo un hallazgo.

“En el último tiempo no escribía con pluma sino con lápiz, con una caligrafía muy pequeñita, algo que él bautizó como microgramas, o micrografías que tuvieron que descifrar con lupas. Él generalmente escribía en trozos de papel o del calendario viejo y eso tardaron años en descifrarlo”, detalló Roel.

Además de tener una gran afinidad con Walser, Roel también evoca a otros poetas inspiradores. “La biblioteca de uno va mutando. No es la misma que hace diez años. Uno va cambiando. Pero hay algunos que permanecen- sostuvo-. Investigué muchísimo sobre Walser pero hay otros autores que prefiero. Federico García Lorca o los escritores españoles de la generación del ’27, por ejemplo. Eso es algo que se mantiene. Y autores argentinos como Olga Orozco, Enrique Molina, Héctor Viel Temperley, Jacobo Fijman”.

Hace tres años Roel vivía en Neuquén y decidió afincarse en Posadas, donde desarrolló “Los cuadernos perdidos de Robert Walser”, libro que si bien no tiene referencias directas a Misiones, se pueden encontrar ciertas alusiones.

“Hay una segunda parte donde, de repente, se describe el paisaje y no parece ser el de Walser, de Suiza; sino que se habla del monte, por ejemplo. Entonces creo que es un detalle que alguien muy atento puede descubrirlo. Es como un guiño para un lector que se puede llegar a dar cuenta. No fue voluntario, pero después, en la re lectura descubrí que algo se metió”.

Walser. Suizo que fue redescubierto a través de publicaciones traducidas al español.

Roel visitó un par de veces a Posadas, donde tiene amigos, hasta que decidió fijar domicilio en la ciudad fronteriza. “No sé que fue. Me gusta Posadas, los paseos por la costanera, la sopa paraguaya, no sé. Algo que me fue atrapando de a poco y fue algo progresivo. Surgió la idea. Vivía en el sur, en la Patagonia, y cambié de clima completamente. Y acá estoy, muy bien”.

Formado en Historia de las Artes visuales en la Universidad de La Plata, Roel viene publicando una docena de obras desde el 2004. Su primer libro se llama “Padre Tótem / Oscuros umbrales de revelación”. Luego le siguieron “Diario del insomnio” (2005), “Cuaderno del desierto” (2007), “Las variaciones del mundo” (2010), “Los Jardines del Aire” (2012), “Dice Jonás” (2015), “Vía Lucis” (2015), “Kyrios” (2016) “Las intemperies del mar” (2017) “Shibólet” (2018) y “Kadosh” (2019).

El laureado escritor hizo un periplo importante desde que nació en Temperley, Buenos Aires. Fue camarero y se dedicó a la gastronomía con su hermano. “Yo hacía las pizzas y las empanadas”, admitió.

Si bien suele ofrecer talleres de escritura o de clínicas de obra, también se da el tiempo para ser un babysitter. “Cuido los niños de un amigo. Y ahora tengo la suerte de alquilar mi casa en Neuquén, entonces tengo esa renta que me permite estar tranquilo”, remarcó. “Los poetas se la rebuscan de mil maneras”.

Premiado en España. Diego Roel recibe la distinción de la fundación Loewe.

Cultura

Ilan Amores antes de su próximo Eurotour: “Posadas tiene una magia especial”

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Ilan Amores resume su momento con una sola palabra: “Magia”. Es la misma palabra que tiene tatuada bajo la mirada, sobre un pómulo, como si fuera una lágrima. “Magia” repite al nombrar a Posadas, su lugar en el mundo donde estuvo componiendo el material de su último disco con teclados que le prestó Pablito Lezcano.

Su home estudio posadeño está lleno de elementos con los que le da forma al sucesor de “Caballo negro” (2024), el disco producido -como el próximo trabajo-por ONIRIA, ligado a músicos como Ysy A o Duki.

El nombre de las celebridades se multiplican alrededor suyo como si fuera arte de magia. Manu Chao y Andrés Calamaro estuvieron frente a él por un solo día de diferencia en 2024. Al segundo lo teloneó en el anfiteatro Manuel Antonio Ramírez y al primero lo acompañó de gira por España.

Entrevistado para el nuevo ciclo llamado “En escena veraz”, Ilan reconoce que Manu Chao es para él un faro. No solo por su modo de hacer música sino también por su modo de vida, sencillo y conectado con su público, literalmente de a pie. “Tengo altos profes. Verlo trabajar a Pablo Lezcano, a Calamaro, a Manu Chao. Es apasionante”, define.

Ilan mira al techo al recordar los episodios que marcaron su agitado año 2025, cuando emprendió su primer Eurotour por varios países, de España a Italia, de Francia a Inglaterra, de Países Bajos a Alemania. En ese trajín, no solo cantó con hombre de “La vida tómbola” en gira por España e Italia.

Durante esa aventura también siguió a Gaspi, el youtuber comediante que boxeó para la Velada del Año 5, organizada por Ibai Llanos, en Madrid. “Gracias a eso un montón de gente conoció mi música”, asegura.

Con una transmisión para más de 9 millones de espectadores, Ilan se quitó la remera, se puso unas bermudas de boxeador y con la guitarra en la mano acompañó a su compatriota al ring en una experiencia que a cualquier otra persona podría colapsar. “Me lo tomaba como ir a trabajar”, remarcó.

Es que Ilan comenzó a salir de gira temprano, a sus 17 años, con la banda de punk Argies, desde Posadas. Se colgó el instrumento y recorrió junto al grupo por países de tres continentes. “Quedé con amigos en Vietnam, con los que puedo volver a guitarrear”, dice y sonríe bajo la palabra magia que está tatuada como una lágrima.

Su nombre aparece junto a Wos y Divididos en el Cosquín Rock de Uruguay. También junto a Molotov y The Offspring, en el festival Babilonia, de España. “Amigo, yo estoy al borde del asiento como si fuera el cine”, admite para “En escena veraz”, producido por La Voz de Misiones.

Sueña con tocar cumbia con Travis Baker, el baterista de Blink 182 que tanto lo influyó en su adolescencia y parece algo no tan descabellado por las celebridades que lo rodean en cada line-up que se anuncia, desde Los Mirlos a El Mató a un Policía Motorizado, algo soñado para alguien que creció en las calles posadeñas.

Posadas tiene una magia especial. Siempre supe. Hay algo acá. Inspira y lo vuelvo a comprobar. Porque vienen amigos y salen inspirados también”, define, entrevistado para “En escena veraz” y que se puede ver completa en YouTube.

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Denuncian vandalismo en la placa dedicada a César Caminos, “El último peñero”

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Vecinos de Posadas denunciaron de manera pública el mal estado del monolito dedicado a César Caminos, conocido como “El último peñero”.

La placa conmemorativa en homenaje al artista fallecido el 28 de enero de 2010 se sitúa en la plaza de Villa Urquiza y está notablemente vandalizada, despintada y hasta con pegatinas.

Es una obra emprendida en la gestión de Orlando Franco como intendente de Posadas, hace aproximadamente catorce años. Si bien en un principio se apuntó a colocar un busto de Caminos, el emprendimiento nunca se llevó adelante por la falta de consenso y de presupuesto.

“Quedó en la nada nomás. Pero por falta de recursos. Cambió la gestión, quedó en el olvido y no hubo plata”, reconoció Roberto Caminos, el hijo de “El último peñero” que fue consultado por La Voz de Misiones.

El monolito se colocó en la plaza de Villa Urquiza, un tiempo antes de la remodelación que, entre otras cosas, se desarrolló un skatepark.

Mal estado. Así se ve la vandalizada placa dedicada a César Caminos

Al cumplirse diez años de su fallecimiento, “con el acompañamiento de familiares, difusores de folklore y amigos, hicimos una guitarreada en su honor. Estuvo Torito Méndez, que también es del barrio y que le hizo un poema a mi viejo. Lo recitó ahí y cantamos un par de temas”, recordó el hijo de Caminos, que también es músico.

El año pasado se cumplieron 40 años del fallecimiento de Alcibíades Alarcón, quien también tiene un monolito en la misma plaza. Pero en ese caso los empleados municipales limpiaron y arreglaron su espacio de homenaje.

Al parecer, no corrió con la misma suerte el castigado monolito de César Caminos, quien recibió el apodo de “El último peñero” por ser habitué de los recitales que se hacían con frecuencia en Villa Urquiza.

“Tuvo mucha incidencia en la década del 70. Porque el barrio tenía tres peñas muy conocidas y clubes, en una época cuando el folklore estaba en auge. Era de lunes a lunes el movimiento folklórico que se fue perdiendo con los años”, recordó su hijo.

Sobre el artista

Cantante, guitarrista, autor y compositor César Ángel Caminos nació en Posadas el 12 de marzo de 1951. Iniciado en el canto y la guitarra en su infancia, se perfeccionó posteriormente con estudios formales de música.

Fue músico y docente. Cantó en el Festival Nacional de la Música del Litoral, de Posadas; el Festival Nacional del Folklore de Cosquín y en el de Doma y Folklore, ambos en Córdoba.

Su primer disco titulado “Canto de mi tierra” fue editado en el año 2004. Su discografía se completa con “Cantor y guitarrero”, publicado en 2007.

Sus obras conocidas son “Viva la Galopa”, “Misiones donde nací” y “Recuerdo a Misiones”. En su homenaje se ha impuesto su nombre al salón de música de la escuela “Yacyreta”, de Posadas, donde por muchos años ejerció la docencia.

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Eugenia Krako, una voz de San Javier que presenta su EP “Guardo en el Norte”

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Eugenia Krako es una cantautora de San Javier y será una de las artistas del recital 7M de este sábado, en Espacio Reciclado. Además, se prepara para presentar con banda su primer EP, “Guardo en el norte”, el 17 de abril, en el Centro Cultural Vicente Cidade.

“Guardo en el Norte” fue grabado en Capital Federal y se publicó en octubre pasado, con producción de Baltazar Oliver y videoclips que fueron grabados de manera independiente entre San Carlos de Bariloche, Posadas, San Javier y La Plata.

Hay obras suyas, como “Poeta”, que tienen una sonoridad relacionada al folklore en una época en la que artistas como Feli Colina, Cazzu o Milo J exploran en tales sonidos. No obstante, Krako elige no encasillarse.

“Ahora hay una nueva ola de folklore mezclada con géneros más urbanos, o con cosas más electrónicas”, reconoció a La Voz de Misiones. “Me parece precioso, porque es volver a unos sonidos que están ahí, como en la sangre”, agregó.

Si bien escucha folklore desde la infancia y hasta el presente, la cantautora de San Javier prefiere tomar distancia de un estilo en particular para hablar de su propia música: “No me animaría a ponerle un género. Es una responsabilidad muy grande”, asegura.

Sin embargo, sostuvo que se siente “muy identificada por el folklore. El género es una fuente de un montón de data que está buenísima para componer”.

“Tarefera” abre el EP de cinco canciones de “Guardo en el Norte”, algo que retrata con poética el drama del trabajador rural en Misiones.

“Hay una muerte en el río, después se queda con la historia de la familia que tiene que salir a trabajar en la tarefa. Habla de las condiciones de trabajo. Leí entrevistas. Tuve una recopilación de datos, de información, que de ahí sale la canción”, detalló Krako sobre “Tarefero”, un tema que le da identidad singular a la obra.

Tras egresar del Profesorado y Licenciatura en Música Popular en La Plata, Krako está desde el año pasado en Posadas, para un regreso a la tierra que le dio la vida para continuar en la senda artística.

De esa manera, previa a la presentación del disco del 17 de abril en el Centro Cultural Vicente Cidade, la música de La Dulce dará un concierto el 22 de marzo en Tanta Tinta, junto a la local Julien y Martina Vallejo, que llegará desde La Plata.

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