Cultura
El yerno de Oesterheld desde Alem: El Eternauta se “revitalizó con la serie”
La serie “El Eternauta” “respeta las ideas que tenía Héctor” Oesterheld, aseguró Miguel “Cacho” Fernández Long (70), yerno del creador de la historieta adaptada y que -a dos semanas de su estreno- sigue primera en el ranking de las más vistas en Netflix a nivel global.
Encerrado en su casa de Alem-parando solo para comer- hasta ver el último capítulo de la primera temporada, el viudo de Beatriz Oesterheld, se sintió “como teniendo 12 o 13 años, leyendo el Eternauta por primera vez”, admitió entrevistado para La Voz de Misiones.
“Hay una cierta cercanía entre la serie actual y las historietas, hasta en la idea de continuar. No soy ajeno a una serie de polémicas que hay. La primera es que lo está haciendo Netflix, que de alguna manera representa todo aquello contra lo que luchábamos: la sociedad de consumo, el imperialismo cultural. Pero de alguna manera se parece a la necesidad de publicar en casas editoriales de esa época”, reflexionó.
Según analizó Cacho, la serie de seis capítulos que estrenó la plataforma “no es la historieta de El Eternauta, pero es el guion de Héctor. Obviamente, las personas que hicieron la adaptación aman El Eternauta, porque, para cualquiera que lo conozca bien, no va a dudar en cuanto a la adaptación, que busca describir de la misma manera que Héctor quiso, a otra época”.

Megacausa Campo de Mayo. Cacho y sus hijos Toti y Mariana Fernández Long y Diana Pinasco.
Querellante en la causa Oesterheld
Cacho Fernández Long es querellante en la desaparición forzada de Oesterheld en la megacausa Campo de Mayo. Desde hace siete años reside en Misiones, aunque vivió durante distintos periodos en la provincia. Su hermano, Pablo Fernández Long, es un sociólogo y periodista que integró el Movimiento Agrario de Misiones (MAM), y como tal fue elegido Diputado por el Partido Auténtico, para asumir en 1975.
A un año después de las legislativas en Misiones y tras el golpe militar, los hermanos se vieron obligados a refugiarse en la clandestinidad, tal como lo hicieron los Oesterheld, quienes militaban por el peronismo por distintos barrios bonaerenses y teniendo en cuenta que Héctor integraba Montoneros y publicaba historietas de alto compromiso social.
“Empecé a ir a lo de Oesterheld cuando tenía, quince o 16 años”, recordó Cacho. “Ellos vivían a media cuadra de mi casa. Mi hermano Pablo, él se hizo amigo de Héctor, porque era admirador de su obra. Todos habíamos conocido su obra de alguna manera, todo había sido parte fundamental de nuestro entretenimiento y formación”.
Los Fernández Long son hijos de quien era decano de la Universidad de Buenos Aires (UBA) hasta 1966, cuando se produce el golpe de Estado de Juan Carlos Onganía. Ellos y los Oesterheld eran vecinos en la localidad bonaerense de Béccar.
Las historietas eran populares entre los más jóvenes, con una gran industria que crecía desde la década del 50, y en la que Oesterheld se impuso como el creador y guionista de varias publicaciones junto a una diversidad de ilustradores, como el dibujante Francisco Solano López.
Oesterheld “contaba que se había dedicado a la historieta porque él quería hacer literatura desde lo filosófico. Porque él tenía una profunda convicción filosófica. Sabía de ética, era humanista, y quería llegar a las masas. No quería escribir para los pocos que escriben los literatos. De hecho, decía que tenía un buen vínculo con Borges, pero que su público era mucho mayor, y no solo lo logró; sino que se revitalizó con este momento”, es decir, con la serie protagonizada por Ricardo Darín.

Afiche e intervención. Para el estreno, uno de los afiches fue intervenido con la foto de los Oesterheld
Una obra para no “despolitizar”
Luego de ver la serie en soledad, Cacho admitió que su “sensación general es altamente positiva, más allá de que uno lo vive del plano de lo privado, donde esto, indudablemente, es un estrés muy grande para la emotividad de uno, porque estás viendo todo el tiempo las caras de las personas, las cuales uno ha sufrido mucho su pérdida; además de la profundidad de la derrota que sufrimos como colectivo”.
Según dejó en claro Fernández Long, “El Eternauta” es “una obra que no la podes tratar de despolitizar, no se puede tratar de quitar la condición de peronistas y montoneros de tanto Héctor como sus hijas que compartíamos el proyecto político, que era mucho más que la política que hoy hablamos, era otra cosa, era una forma de vida”.
El yerno de Oesterheld, comparó el tiempo en el que surgió la célebre historieta de ciencia ficción con el presente político, porque en 1957, “cuando sale El Eternauta, el antiperonismo era feroz, y se consolidaba un intento de gobierno oligárquico. Hoy estamos en una situación similar, donde desde el Gobierno se habla de que ‘no hay odio suficiente’-a los periodistas, según tuiteó el presidente Javier Milei-. Estimula el odio, hay casi como una homofobia de Estado, misoginia, y dentro de eso surge con toda esta fuerza el mensaje de lo colectivo, de que nadie se salva solo, y me parece re potente”.

Una familia destruida. Elsa, Oesterheld y sus cuatro hijas, víctimas mortales de la Dictadura militar
La búsqueda de Abuelas
Las cuatro hijas de Oesterheld fueron asesinadas por los militares y tres de ellas siguen desaparecidas. Dos estaban embarazadas al momento de ser secuestradas. Por eso se sigue buscando el paradero de esos niños que habrían sido entregados en adopción ilegal tras su nacimiento. Solo el cuerpo de Beatriz pudo ser sepultado pocos días después de ser fusilada en un simulacro de enfrentamiento.
“Estela, la hija mayor, muere resistiéndose dentro del secuestro, igual que su marido (Raúl Mórtola). Son los padres de Martín Oesterheld, que han impulsado todo esto del Eternauta (en Netflix, como asesor). En el caso de ella, tenemos los nombres falsos que usaban las patotas de quienes la mataron, pero no han avanzado en el juicio”, detalló Cacho.
Diana Oesterheld, por su lado, apareció en archivos de la Dictadura como “DF”, es decir como Disposición Final, nombre que recibían los detenidos políticos que eran finalmente exterminados. Estaba embarazada de seis meses al momento de ser detenida en San Miguel de Tucumán y Las Abuelas de Plaza de Mayo siguen en la búsqueda del niño o la niña. La pareja de Diana, Raúl Ernesto Araldi fue secuestrado un año después de Diana y sus restos fueron reconocidos en 2010. Juntos tuvieron a Fernando Araldi Oesterheld, quien tenía un año y pudo ser recuperado por sus abuelos paternos.
Asimismo, Marina Oesterheld fue desaparecida el 27 de noviembre de 1976, junto a su pareja Alberto Oscar Seindlis. Ella estaba embarazada de ocho meses en ese momento y sus familiares están buscando hijo o hija apropiada para devolverle su auténtica identidad.

Tiempos de juventud. Cacho Fernández Long y Beatriz “María” Oesterheld, en 1972, en Béccar.
Cultura
Sara Hebe, la voz de “El Marginal”, se presentará en vivo en La Peña Itapúa
Sara Hebe y su banda se presentará el 21 de agosto en la Peña Itapúa, con entradas que saldrán próximamente a la venta. Así lo anunciaron desde el programa de radio Histórikas, que se emite los jueves por Radio Más, en Posadas.
No será la primera vez que la artista se presenta en Posadas. En 2015 actuó en Bohemia Karaoke Pub, junto a los locales Musgo, Supah Brodas y Tu Guaina.
Ver esta publicación en Instagram
Sara Hebe es la rapera chubutense que en 2017 puso la canción para la popular serie argentina “El Marginal”, ganadora de varios premios Martín Fierro.
Con casi veinte años en la música, el primer disco de Sara Hebe fue “Hija del loco”, del 2009, tras un encuentro con el hip hop de Buenos Aires, ciudad a la que había llegado para estudiar danza y teatro en plena crisis del 2001.
Con seis discos publicados y letras con compromiso social, así como la libertad de la mujer y las disidencias, Sara Hebe combina el hip hop con la cumbia, junto a distintos colaboradores.
Su último álbum se llama “Beivip” (2023) y este 2026 sacó el single “Hoy” junto a Dum Chica y Manu Calmet, y previamente salió a la luz la canción “Anticripto”.
En Escena Verás
Osvaldo Mazal: “Los escritores somos grandes manipuladores del lenguaje”
Osvaldo Mazal está “satisfecho”, dice al resumir en una sola palabra su estado de ánimo. “No soy de hacer textos cortos. Me cuesta. Escribí novelas muy largas”, admite el autor de “Darwin Poeta” que ganó en la categoría de novela del Fondo Nacional de las Artes en 2014, una obra que tardó diez años en publicarse, reconoció a “En escena verás”, el programa de entrevistas de La Voz de Misiones.
“Darwin poeta es la novela que más quiero”, apunta Mazal, que -entre otras obras-también es autor del libro de poesías “Mundos-Diálogos-Silencios”, 2° Premio de Poesía del Fondo Nacional de las Artes 1993.
“Uno vive pensando cómo escribir algo interesante”, reconoció Mazal, que además de escritor es docente académico de Teoría Literaria en la Universidad Nacional de Misiones. Allí se graduó como Doctor en Semiótica, aunque ya para entonces era Ingeniero Civil.
“Lo fui llevando parejito más o menos en veinte años” entre la literatura y la ingeniería, apuntó el artista posadeño que fue categorizado como macedoniano por su galardonada novela “Darwin Poeta”.
“Soy de un grupete medio macedoniano en la facultad. Nosotros teníamos grupos de investigación que lideraba Ana Camblong, que fue decana y es una especialista en Macedonio. Y nos formamos con ella”, afirmó.
“Ser macedoniano no sé bien qué quiere decir”, señaló, aunque basado en lo que dijo el jurado al compararlo con Macedonio Fernández, Mazal recordó la novela “El Museo de la Novela de la Eterna”.
“Es una novela que no es una novela. Porque empieza escribiendo prólogos. Son veinte. Entonces está jugando con la forma de la novela. Por eso le dicen inclasificable: porque no se sabe qué género tiene. ¿Un policial, romántica, de aventura, de formación, psicológica? Bueno, una mezcla de todo eso”.
Sobre el oficio de escribir, Mazal ponderó que “interpretar es como buscar el sentido de algo y la literatura tiene algo más que el sentido. No sé si es importante que el lector entienda lo que uno quiere decir, sino que reciba algo que sea interesante para él. Y si no es lo que yo quise decir, no importa. Porque en realidad, yo creo que tengo poco para decir. No es que yo sea un filósofo que está meditando grandes cosas. En general le pasa así a los narradores, y diría a todos los poetas: Uno vive pensando cómo escribir algo interesante. O sea, los escritores somos grandes manipuladores del lenguaje más que creadores de grandes ideas. Aparecen, pero ese no es el objetivo”.
No obstante, Mazal sostuvo que le gusta “teorizar de forma descabellada” como para “que suene interesante y te haga pensar en alguna cosa, que ni sé bien qué puede llegar a ser. El tema es que no largues ese texto”.
El autor de “Darwin poeta” reconoció que, en la actualidad, la Inteligencia Artificial (IA) está bajo la observación de los certámenes literarios, donde se ponen ciertas condiciones de admisión.
“Hay concursos que te dicen que no se puede hacer el texto con IA. Hay programas para detectarlo. Lo que no quiere decir que detecten todos los textos donde pudo haber intervenido la IA”, observó.
“No uso la IA. Consulto alguna cosa con el chat, que no es sofisticada. Pero sé que hay gente que lo hace. Un amigo mío escritor me decía, más grande que yo: ‘Puse las consignas de un cuento y me escribió algo espectacular’. Estaba asustadísimo. Y le digo está bien: Antes competíamos con un millón de escritores en el mundo. Ahora va a sumarse la IA en esa competencia”.
En ese contexto, advirtió que, “cuando la tecnología se mete mucho en la creatividad, es un problema” y puso como ejemplo sus propias clases en la universidad. “En las clases no llegué a rastrear IA, pero yo, por ejemplo, antes tomaba parciales domiciliarios. Les daba algún tema que desarrollaran, pero después dejé de hacerlo. Porque detecté que varias veces se copiaban cosas de internet. Y era feo estar tipo policía, rastreando en cada texto a ver si habían copiado algo o no. Entonces decidí volver al viejo método presencial”.
“Los pájaros sagrados”, de Víctor Verón o la “única casi novela erótica escrita en Misiones”, llamada “Sumido en verde temblor”, de Rolo Capaccio son obras que considera como claves.
Marcial Toledo, Raúl Novau, Mariano Areu Crespo son también autores que han trascendido en la literatura misionera, según consideró Mazal.
Por otra parte, destacó obras como “Glosa”, de Juan José Saer; o “Respiración artificial”, de Ricardo Piglia. “Esos dos libros me acompañaron bastante. Alguno de César Aira también.
No olvidó recordar a Hermann Hesse en su infancia o la obra “De dioses, hombrecitos y policías”, escrito en la Dictadura Militar, y que es de Humberto Constantini. Esa novela fue también para mí muy señera. “Había humor y contaba sobre la matanza que había en la época”.
Carmen Cáceres: “Es triste que en librerías aparten a escritores misioneros”
Cultura
Hugo Bistolfi, ex tecladista de Rata Blanca: “He compuesto temas en Misiones”
Hugo Bistolfi, el extecladista de Rata Blanca, brindará hoy a las 19 horas una clínica técnica y demostrativa, organizada por Yamaha Music Argentina, con entrada libre y gratuita en el Centro Cultural Vicente Cidade.
“Estuve tocando mucho en Misiones, hace cuatro o cinco años atrás, recorrí todo. Tocamos en Oberá, Montecarlo, Eldorado, Iguazú. Estoy enamorado de Misiones”, dijo Bistolfi antes de arribar a Posadas.
“Hasta he compuesto temas en Misiones”, agregó. Por ejemplo, una de sus canciones se llama “Crepúsculo en la Tierra Colorada” y está incluido en el disco “Solo piano”. Incluso tiene un videoclip en el que Bistolfi toca sobre una calle terrada.
Bistolfi fue tecladista de las obras más emblemáticas de Rata Blanca, como lo son “Magos, espadas y rosas” y “Guerrero del Arco Iris”.
Recién en 2010 dio un paso al costado para dedicarse exclusivamente a su carrera solista, marcada por la espiritualidad que le inspiró el Cerro Uritorco, “un cambio en mi carrera, en mi vida, sobre todo”, admitió.
“Porque viste que nosotros somos artistas, músicos, y expresamos lo que sentimos. A mí me pasó que conocí este cerro hace muchísimos años, cuando fui a tocar en La Falda Rock. Ahí me impactó de tal manera que empecé a alternar mi vida. Cerro Uritorco está en Capilla del Monte, y ahora, hace muchos años que vivo ahí, en la montaña. Fue un gran cambio en mi vida en la búsqueda de espiritualidad”.
Justamente, el primer disco solista de Bistolfi se llama Cerro Uritorco, es de 2002 y salió a la luz mientras tocaba con Rata Blanca.
“Saqué un disco hablando de energía, de espiritualidad, ambiental y era como un disparate. Pero después pasó a ser parte de mi carrera, la gente lo aceptó y seguí ese camino haciendo obras conceptuales”, recordó el músico en una entrevista para FM Radioactiva.
“Con Rata Blanca éramos grandes estrellas de rock. Estábamos en televisión, de gira por el mundo, y yo tenía veintipico de años. Entonces, estar en la montaña, en medio de esa película, me hizo muy bien para encontrarme a mí mismo”.
En ese sentido, el tecladista también publicó una novela que se llama “Viaje al Cosmos” (2009), obra que también inspiró el disco homónimo “que me tiene de gira por todo el mundo”, indicó.
“Está basado en una historia en el Cerro Uritorco también. Así que es una parte muy influyente en mi vida, donde me conecto de una manera especial que ni yo mismo puedo comprender cómo sucede”, dijo el artista que tocó para artistas como Glenn Hughes (Deep Purple) o Bobby Kimball (Toto), así como en Alianza o la banda solista de Adrián Barilari.
Rata Blanca y el recuerdo de su primer concierto en el anfiteatro hace 35 años
-
Política hace 6 díasDestrozos, bustos desaparecidos y mugre: así fue recuperada la sede del PJ Misiones
-
Política hace 5 díasAmarilla sobre Ficha Limpia a la Misionera: “Quieren excluir a opositores”
-
Política hace 2 díasEncuentro Misionero presentará candidatos a intendente en los 79 municipios
-
Política hace 6 díasLa Marcha Universitaria colmó Posadas en defensa de la educación pública
-
Política hace 5 díasChristian Humada asumió como nuevo presidente del PJ Misiones
-
Opinión hace 1 díaLa casa vacía: cuando la política se hace en la previa
-
Policiales hace 5 díasDocente le robó la tarjeta a una colega y gastó más de $300.000 en Oberá
-
Política hace 3 díasMujeres de Convergencia Justicialista sobre Cristina Brítez: “Flor de piedra”
