Charla sobre pueblos indígenas y territorio: "La sociedad argentina es racista"
"Si luchamos podemos perder, pero si no luchamos ya perdimos", es una de las frases que recorrió a lo largo y ancho el SUM del edificio Juan Figueredo de la Universidad Nacional de Misiones y comenzó a tejer los hilos del diálogo que atravesaría cuatro ejes esenciales: pueblos originarios, modelo extractivo, medios masivos de comunicación y democracia.
De la mano del Departamento de Comunicación Social, junto con la Cátedra Libre Eduardo Galeano Helena Villagra y el proyecto Circuito por la Memoria (CxM), y en el marco de los 50 años de la Unam y los 40 años de democracia argentina, el periodista Darío Aranda, acompañado por la doctora en Antropología Delia Ramírez, llevó adelante la conferencia Cuatro décadas de democracia: pueblos indígenas y territorio.
Darío Aranda es periodista, especializado en extractivismo (petróleo, minería, agronegocios y forestales) y escribe sobre el acontecer de los pueblos indígenas, organizaciones campesinas y asambleas socioambientales. Además, integra la cooperativa Agencia de Noticias Tierra Viva y trabaja para el diario Página 12 desde 2003. Es autor de los libros Argentina Originaria. Genocidios, saqueos y resistencias, de Tierra Arrasada. Petróleo, soja, pasteras y megaminería, y coautor de ¿Quiénes hacen periodismo? Trabajadoras y trabajadores de prensa (2020).
Agronegocio forestal
La doctora Ramírez fue la primera en tomar la palabra, incurriendo en el territorio para hablar sobre una temática que lleva muchos años investigando y no teme poner sobre la mesa y frente a las cámaras: el agronegocio forestal.
Resaltó la expansión del área implementada de las plantaciones de pino y eucalipto en la provincia, las políticas públicas de promoción forestal del país, a raíz de la Ley N.º 27.487 de Inversiones Forestales y Bosques Cultivados, y de la inversión extranjera.
Se refirió a Arauco como "una de las empresas de mayor acaparamiento y de agronegocio forestal" que llegó a Misiones en 1996, con crecimiento exponencial hasta 2010 y una propiedad aproximada de 230.000 hectáreas, convirtiendo a la provincia en "la segunda, si no es la primera provincia con mayor cantidad de tierras en manos extranjeras".
"Llegue el gobierno que llegue, para defender nuestros derechos, vamos a tener que estar en las calles", sintetizó.