Policiales
Policía imputado por femicidio cayó como encubridor de prostitución de menores
El policía Adrián Roberto Borda (44), imputado aunque en libertad por el femicidio de Mirta Carmen Rosa (47) tras un juicio realizado a otros uniformados acusados por abandono de persona contra la mujer, es el hombre detenido el fin de semana como cómplice de una vecina del barrio A4 que comercializaba estupefacientes y prostituía a su hija.
La detención de Borda se concretó el viernes pasado, cuando los investigadores de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA) consideraron que ya habían recolectado suficientes elementos de prueba en el marco de una denuncia radicada al menos dos meses antes.
En esa denuncia, un vecino del barrio A4 apuntó que en una vivienda del vecindario se comercializaban estupefacientes a todo hora y no solo eso, sino que también se ofrecían servicios sexuales.
Para mayor gravedad, luego se estableció que quien era sometida a explotación sexual era una adolescente de 16 años, hija de la dueña de la casa.
Tras determinar estas circunstancias, con autorización del Juzgado Federal de Posadas, los agentes de GNA irrumpieron en el lugar el viernes, concretando la detención de la mujer y el rescate de la adolescente, como así también de otros cuatro niños que vivían en condiciones de vulnerabilidad.
Pero los procedimientos no culminaron allí, dado que los gendarmes avanzaron hacia la casa de un vecino que encubría el accionar de la principal sospechosa. Ese vecino resultó Borda, uno de los tres policías que pasaron de testigo a imputados por el femicidio de Mirta Carmen Rosa, perpetrado el 14 de febrero de 2013 en Garupá.

El allanamiento de GNA y de los detenidos tras el operativo del viernes.
De testigos a imputados
El uniformado quedó bajo la lupa de la Justicia en agosto del año pasado, luego del juicio realizado el año pasado a los agentes Aldo Villalba (38) y Luis Rotela (44), quienes fueron en ese proceso fueron condenados por el delito de abandono de persona en contra de la mujer.
En ese juicio, tanto Borda, como Emilio Broemser y José María Bernal, declararon como testigos, ya que en ese momento eran integrantes de la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional X y habían estado realizando procedimientos poco claros e ilegales en la zona donde Rosa fue hallada muerta con fractura de cráneo y estallido vesical.
Para la Justicia, en el debate quedó determinado que Rosa, que sufría esquizofrenia, se perdió tras salir de su casa en el barrio Santa Clara II y fue socorrida en la casa de unos vecinos por los agentes Villalba y Rotela, ambos de la Comisaría Quinta, aunque luego fue abandonada en inmediaciones a la cancha del barrio Los Potrillos.
Allí aparece la nueva línea investigativa que apunta contra la patrulla integrada por Broemser, Borda y Bernal, quienes se encontraban “de operativo” con un detenido recorriendo el barrio Los Potrillos en el mismo horario en el que se pierde el rastro de la docente asesinada.
Incluso, ese detenido que estaba con ellos ese día declaró en el juicio y afirmó que mientras era “torturado” dentro del móvil apareció en escena “una señora” con la cual los uniformados bajaron a hablar. Se estima que esa señora pudo haber Mirta Carmen Rosa.

Borda junto al fiscal Glinka al momento de declarar en el juicio por el caso Rosa.
“Los de la Brigada, bandidos los tres, estaban haciendo cagada, estaban en un lugar donde no tenían que estar”, contextualizó el fiscal de juicio Vladimir Glinka en su mismo alegato y afirmó que en esas circunstancias se cruzaron con Rosa, con quien discutieron y como “ella reaccionó mal debido a su estado de exaltación por la esquizofrenia, ellos reaccionaron peor: la golpearon y la dejaron prácticamente muerta”.
En esa instancia, además de pedir condena para los policías acusados de abandonar a la mujer, el fiscal Glinka pidió iniciar una causa contra los ex agentes de la Brigada por homicidio y ese nuevo expediente quedó en manos del Juzgado de Instrucción Uno, a cargo del magistrado Marcelo Cardozo, que en diciembre ordenó la detención de los tres sospechosos.
El trío enfrenta ahora una acusación por los delitos de “homicidio calificado criminis causa y por haber sido perpetrado por personal de la fuerza de seguridad”, entre otros delitos.
De igual manera, Borda recuperó la libertad hace dos meses tras ser beneficiado con una excarcelación bajo caución. Ahora, está nuevamente detenido, aunque esta vez a disposición del Juzgado Federal de Posadas.
La trama paralela del caso Rosa y las sospechas de homicidio hacia la Brigada
Policiales
Empresario increpó y amenazó de muerte a periodistas en Iguazú
El empresario del turismo Fernando Clavero amenazó de muerte al periodista y jefe de redacción de Misiones Online, Rafael Cortés y al cronista Alejandro Martínez Mareco, cuando se alojaron en un hotel para cubrir la visita del presidente Javier Milei en Puerto Iguazú el viernes último.
La denuncia policial fue presentada ese mismo día en la comisaría Segunda de Puerto Iguazú, donde Cortés acudió para describir lo que había ocurrido. Según su declaración, al regresar al hotel, ambos fueron agredidos y amenazados por Clavero, responsable de la empresa de Viajes y Turismo “El Jesuita”, con sede en Posadas.
El hecho se registró en horas de la noche del viernes cuando Cortés y Mareco se encontraban en el establecimiento hotelero. En un momento dado, Clavero se acercó y comenzó a increparlos por una publicación realizada meses atrás por el diario Misiones Online.
El empresario los recriminó por la publicación periodística que relató el frustrado viaje de misioneros para ver a Messi y la Selección, organizado por la empresa de turismo en cuestión que habría sufrido un perjuicio en consecuencia.
Según el mismo testimonio del periodista denunciante, Clavero se encontraba en estado de “exaltación” y “fuera de sí”, cuando profirió amenazas contra ambos e incluso las extendió al propio fundador y director de Misiones Online, el periodista Marcelo Almada.
“Ese pelado de mierda, Marcelo Almada, que nos arruinó y no le importó mi familia, lo voy a cagar bien a trompadas y después lo voy a matar”, habría expresado Clavero según la denuncia de Cortés. A lo que sumó: “Te voy a cagar bien a trompadas a vos y a tu compañero porque me la banco y los voy a matar”.
Según el relato incorporado a la denuncia, la situación culminó cuando intervino uno de los recepcionistas del hotel, que logró descomprimir el episodio y el empresario turístico finalmente se retiró del lugar.
El origen del conflicto
El violento episodio registrado en el hotel fue la continuidad de otros anteriores, ya que la cronista del mismo medio, Antonela Souza, aseguró haber sido destratada por empleados de El Jesuita al buscar información por un hecho periodístico.
Todo comenzó el 6 de septiembre del año 2025, cuando Misiones Online publicó una nota sobre las denuncias presentadas por usuarios de la empresa turística que viajaron a Buenos Aires para asistir al partido entre Argentina-Venezuela por las Eliminatorias, con la ilusión de ver a Lionel Messi.
Tras el partido, varios pasajeros que habían pagado alrededor de $510.000 por el servicio, denunciaron que no pudieron ingresar al estadio Monumental y terminaron siguiendo el encuentro desde un bar, pese a haber contratado un paquete turístico que incluía el viaje y las entradas para ver el partido.
Sin embargo, la empresa había cuestionado públicamente dicha información y redujo la cantidad de personas afectadas: “Sólo fueron tres”. En ese entonces, un representante se comunicó con Souza y la acusó de “perjudicar y difamar a la firma”.
Una semana después El Jesuita remitió una carta documento a Misiones Online, mediante la cual pidió que se borrara de la web, y las redes sociales, la noticia del viaje que frustró a varios misioneros por las entradas inhabilitadas para ver a Messi y la Selección, y anticipó posibles acciones judiciales.
Desde Misiones Online anticiparon que solicitarán medidas de protección, debido al contenido de las amenazas denunciadas y al temor generado por el episodio ocurrido en Puerto Iguazú.
Policiales
Hallaron el celular del comisario prófugo por abuso y buscan más pistas
La búsqueda del comisario general retirado Adolfo Miguel González (63) sumó un nuevo elemento que ahora será analizado por los investigadores: durante un procedimiento realizado en Posadas, la Policía secuestró un celular que habría sido utilizado por el prófugo y que podría aportar información para establecer su paradero.
El operativo se concretó durante la tarde de ayer en una vivienda ubicada sobre avenida Lavalle y estuvo a cargo de efectivos de las direcciones de Cibercrimen e Investigaciones Complejas, por disposición del Juzgado de Instrucción Dos de Posadas, a cargo del juez Juan Manuel Monte.
Como parte de las tareas desplegadas en el inmueble, los investigadores preservaron además una conversación de WhatsApp mantenida con un número que sería utilizado por González. El intercambio fue exportado y quedó bajo resguardo para su posterior análisis.
El elemento de mayor interés para la investigación fue un teléfono Motorola que pertenecería al comisario retirado y que, según las averiguaciones realizadas, habría sido utilizado por él. El dispositivo fue secuestrado y quedó a disposición de la Justicia para ser sometido a pericias.
A partir del análisis del teléfono y de la información obtenida durante el procedimiento, los investigadores intentarán reconstruir parte de los últimos movimientos de González, además de establecer posibles contactos y lugares vinculados con su permanencia fuera del alcance de la Justicia.
González permanece prófugo y con una orden de detención vigente en el marco de una causa por presunto abuso sexual. La Policía mantiene activo el operativo para localizarlo y avanzar con su detención.
Mientras continúan las tareas de búsqueda, cualquier información que pueda contribuir a establecer el paradero del ex efectivo puede ser comunicada al 911 o a la dependencia policial más cercana.
Buscan a comisario retirado denunciado por abuso de dos niñas en Posadas
Policiales
Escaparon dos presos de la comisaría de Colonia Victoria
La Policía realiza un amplio operativo de búsqueda para dar con dos detenidos que esta madrugada escaparon de la comisaría de Colonia Victoria.
De acuerdo a lo consignado por fuentes policiales, los internos lograron violentar los candados de la celda en la que se encontraban detenidos y desde allí fueron sorteando otros sectores hasta alcanzar la calle.
Los evadidos fueron identificados como Yonathan “Revirito” Paredes (28) y Sandro Néstor Zalazar (36), este último domiciliado en Eldorado.
La fuga fue constatada en horas de la madrugada y desde ese momento se montó un amplio operativo de búsqueda por el pueblo y localidades aledañas, mientras que en paralelo se inició una investigación interna para determinar responsabilidades del personal de turno en la dependencia.
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