Nuestras Redes

Policiales

Juicio Evelyn, día 5: más acusaciones, junta médica y la palabra de Junior

Publicado

el

caso evelyn - junior

Alevosía y odio. El fiscal Martín Rau solicitó esta mañana sumar esos nuevos agravantes a la acusación que ya pesaba contra Ramón “Ramoncito” o “Junior” Da Silva, quien desde el martes pasado es juzgado por el asesinato de la trabajadora sexual trans Evelyn Rojas, cometido en octubre de 2016 en Posadas. En la audiencia de hoy, además, el imputado rompió el silencio y declaró antes las partes.

La quinta jornada del debate oral para esclarecer el crimen de Evelyn -elevado a juicio como femicidio- comenzó minutos después de las 8.30 y la programación indicaba que el primer paso sería la declaración de los últimos tres testigos citados a comparecer ante el Tribunal Penal Uno de la capital provincial.

Sin embargo, antes de avanzar, el fiscal Rau pidió la palabra y adelantó que procedería a ampliar la acusación contra Da Silva, sumando los agravantes de “alevosía” y “odio” a la imputación inicial de “homicidio doblemente agravado por la relación de pareja preexistente y por femicidio”, figura bajo la cual el implicado ya es pasible de ser condenado a prisión perpetua.

Rau argumentó que el agravante de alevosía está relacionado al estado de “indefensión” en el que se encontraba Evelyn al momento del crimen como consecuencia de su elevado grado de intoxicación alcohólica (4,4 gramos de alcohol por litro de sangre, según los estudios).

Sobre la cuestión del “odio”, el fiscal lo fundamentó al recordar todas las declaraciones vertidas durante el proceso que dieron cuenta de los constantes insultos que el implicado infería hacia la identidad de género de la víctima y al mencionar que los golpes ejecutados contra la joven estaban localizados en zonas muy particulares del cuerpo, como en los pechos y el cabello.

Ante ello, Rau también pidió al tribunal que al imputado se lo notifique formalmente de esta nueva acusación y se mostró de acuerdo en que se le brinden más días a la defensa para preparar su alegato final. La querella, representada por la letrada Florencia Rodríguez, adhirió al pedido.

Para ser notificado, Da Silva debía volver a sentarse frente al tribunal e iba a tener una nueva posibilidad de declarar o abstenerse, tal como lo hizo en la primera jornada. Su defensa, encabezada por el defensor oficial Mario Ramírez, intervino y pidió tener una conversación privada con el imputado para analizar cómo seguir.

La decisión final fue que el imputado declarase, pero antes de ello Ramírez volvió a insistir en que a su cliente se lo someta a una junta médica psquiátrica para determinar fehacientemente su cuadro de salud mental.

De esta forma, Da Silva volvió al centro del recinto y enfrentó las preguntas de las partes.

Del “estuve ahí” al “no la maté”

Fue el propio Ramírez quien comenzó el interrogatorio del imputado. En esa instancia, Ramoncito o Junior, contó que a veces trabajaba como ayudante de albañil y que normalmente dormía en la terminal o bajo un puente en la rotonda.

Con frases escuetas, el hombre relató que nació en San Vicente, que nunca aprendió a leer y que desde los 16 o 17 años vive en la calle.

Sobre Evelyn, recordó que “la conocí en la calle no más, en la Uruguay. Ella estaba laburando. Empezamos como amigos. Yo le pagué algunas veces por sexo”.

Luego, negó haber vivido en la casa de Evelyn, pero sí admitió haberle golpeado en una oportunidad: “Le di una piña no más”.

También sostuvo que “ella me dijo que se sentía mujer” y negó sentir odio hacia las personas trans.

Culminada la defensa, tomó la palabra la letrada González, en representación de la familia de la víctima como querellante particular en la causa.

González le recordó a Da Silva su detención en la terminal de San Vicente, instancia en que el propio imputado describió como “le conté a un creyente que estaba escapando y ese creyente me mandó al muere con la Policía”.

La letrada querellante profundizó sobre ese punto de la declaración y le consultó al imputado por qué escapaba. El imputado respondió: “Escapé porque murió una persona y estaba asustado”.

González insistió en saber la razón de ese “susto” y Da Silva dio una respuesta que pudo haberlo complicado, dado que indirectamente admitió su presencia en la escena del crimen: “Estaba asustado porque yo estuve ahí”, fueron sus palabras.

Quien también participó activamente del interrogatorio fue la magistrada Marcela Leiva, magistrada titular del Juzgado Correccional y de Menores Uno de Posadas, pero integrante del tribunal en carácter de subrogante en esta ocasión.

Leiva regresó sobre ese antecedente de pelea que el propio imputado mencionó al señalar que en una oportunidad le dio “una piña” a Evelyn. El hombre sostuvo que siempre “discutían por pavadas (…) Ella era celosa porque yo miraba otras mujeres”.

Luego, indicó que Evelyn juntaba unos $500 por día y que con eso ella le “compraba comida”, pero “nada más, ni ropa, ni calzado”.

Sobre la muerte de la joven trans, Da Silva primero dijo que se enteró de ello a partir de otra trabajadora sexual de la zona, pero luego manifestó que recién supo de lo sucedido cuando ya estaba detenido en la Brigada.

“Yo no me acuerdo nada. Yo estaba mal, estaba drogado”, agregó el imputado y, ya sobre el final la jueza Leiva le preguntó concretamente si él había matado a Evelyn. La respuesta, después de algunos segundos en silencio, fue: “No, yo no la maté. No sé por qué me acusan”.

Tras el interrogatorio, el tribunal -presidido por Viviana Cukla- dio lugar al pedido de la junta psiquiátrica pedido por la defensa.

Antes las partes, precisaron que el examen iba a ser realizado con carácter de “inmediato” y que se disponía de un cuarto intermedio hasta el jueves, para la realización de los alegatos finales.

Últimos testigos

En el transcurso de la jornada se completó la ronda de testimoniales, con dos de los últimos tres testigos que estaban citados.

Uno de ellos fue testigo del procedimiento del levantamiento del cadáver, otra fue una trabajadora sexual que era amiga de Evelyn.

La mujer contó que tenía una amistad de aproximadamente diez años con la víctima, pero que luego se alejó. “Yo me fui cuando ella conoció a él -por Junior-. Era agresivo, él nos insultaba muchos a los trans”, señaló Norma.

Y agregó que “ellos vivían en la YPF abandonada y yo escuchaba todo lo que él le decía a ella. Él le pegaba, le maltrataba, le quemaba cigarrillos. Le pateaba todo el cuerpo y le dejaba todo negro. Él salía y nos corría a todos, solo a las trans. Nos decía puto de mierda, trolo de mierda”.

El factor odio

Testimonios de este tipo sustentan la hipótesis sostenida por la querella desde la etapa de instrucción -y ahora acompañada por la fiscalía-, de calificar el hecho como un crimen de odio hacia la identidad de género de la víctima. El agravante está contemplado en el inciso 11 del artículo 80 del Código Penal de la Nación argentina y prevé una pena de prisión perpetua.

De aplicarse este agravante en la sentencia final, sería el primer fallo de la historia de Misiones sobre un travesticidio o transfemicidio y se sumaría a la jurisprudencia nacional, que registra pocos antecedentes similares. Un ejemplo claro es el caso Diana Sacayán, en Buenos Aires.

El asesinato de Evelyn se registró el 26 de octubre de 2016. La joven trans fue masacrada a golpes y descartada en una fosa de una estación de servicios ubicada en la intersección de las avenidas Bouchardo y Uruguay de Posadas, donde solía pasar las noches junto a Da Silva, su pareja en aquél entonces.

A lo largo del debate, múltiples testimonios dieron cuenta de los episodios de violencia que la víctima constante sufría de parte del imputado. No sólo en forma física, sino también verbal y psicológica, con permanentes insultos hacia su identidad de género.

 

Caso Evelyn - Junior

Ramoncito o Junior, pasando a declarar ante el tribunal.

 

Caso Evelyn - jueza Leiva

La jueza Marcela Leiva participó activamente del interrogatorio al imputado.

 

Caso Evelyn - Junior

El imputado, ante el tribunal. Los alegatos serán el jueves.

 

Policiales

Dos detenidos por millonario robo a tienda de celulares en Posadas

Publicado

el

tienda celulares

La investigación por el millonario robo a una tienda de celulares en Posadas suma dos detenidos y, en paralelo, la Policía investiga si entre los casi 90 aparatos incautados en manos de un “reducidor” de objetos robados se encuentran los teléfonos sustraídos.

El hecho en cuestión ocurrió el pasado lunes, cuando al menos seis delincuentes en moto vulneraron el acceso a un local de celulares ubicado en el barrio El Palomar de Posadas y vaciaron el interior, llevándose celulares, notebooks, relojes y dinero en efectivo.

El robo quedó registrado en cámaras de seguridad y las imágenes del hecho rápidamente se viralizaron en redes sociales.

Tras el hecho, la Policía inició una amplia investigación que a los pocos días llegó a un sospechoso, mientras que anoche capturaron a un nuevo implicado. El último detenido fue identificado como Marcos B. (19), quien fue aprehendido durante un procedimiento ejecutado por el personal de la Dirección Investigaciones Complejas de la Unidad Regional I en el barrio La Flor.

En el marco de los procedimientos, la fuerza provincial allanó otras viviendas vinculadas a los demás sospechosos, aunque los buscados habían logrado escapar antes del operativo.

En paralelo, en la madrugada de este sábado otra comisión de investigadores irrumpió en un inmueble de la chacra 225 que funcionaba como “cueva” de objetos robados.

En el lugar fue detenido un joven de 26 años e incautaron casi 90 teléfonos celulares, aparatos que serán analizados para determinar si pertenecen al botín sustraído en la tienda del barrio El Palomar.

La cueva de objetos robadas quedaba en la chacra 225.

Seguir Leyendo

Policiales

Madre del piloto Wiebel: “No voy a permitir que se desdibuje la verdad”

Publicado

el

piloto wiebel

A una semana del crimen, la madre del Afredo Wiebel (48), el empresario y piloto de automovilismo asesinado a balazos en Puerto Iguazú, emitió un comunicado en redes sociales para responder a la despedida de su hijo que realizó la compañía vinculada al presunto homicida y para solicitar que no se “desdibuje la verdad”.

“Como madre de Alfredo Matías Wiebel Giampaoli, me veo en la dolorosa obligación de salir públicamente a desmentir el comunicado difundido por Echeverría y Asociados S.R.L.., en el que se afirma que mi hijo falleció “de manera repentina”, introduce el extenso comunicado que fue difundido en las últimas horas.

En ese marco, María Amalia Giampaoli, la madre del piloto, responde de manera contundente: “Alfredo no tuvo una “muerte repentina”. Alfredo fue asesinado”.

A continuación, el comunicado hace referencia al examen de autopsia, pericia que confirmó que Wiebel no solo sufrió un disparo, sino que recibió un total de cinco, de los cuales cuatro fueron “mortales”, y también apunta a Ángel Ramón Zalazar (82), padre de la ex pareja del piloto y único sospechoso del crimen.

“La investigación judicial cuenta además con importantes elementos de prueba”, advierte el texto y desarrolla que “existen testigos que se encontraban en el lugar donde ocurrió el hecho, se han incorporado registros y otras evidencias a la investigación, una pistola calibre 9 milímetros, además de prendas de vestir, elementos actualmente sometidos a las pericias correspondientes”.

La madre de la víctima admite que será la Justicia la encargada de determinar las responsabilidades del caso, pero considera necesario responder al comunicado de Echeverría y Asociados S.R.L. y con ese objetivo insiste: “Mi hijo no murió inesperadamente por una enfermedad, un accidente o una causa natural. A ALFREDO Lo mataron de cinco disparos”.

“Como madre, me resulta profundamente doloroso que una empresa vinculada a personas directamente relacionadas con los hechos investigados hayan elegido comunicar públicamente que Alfredo simplemente falleció “de manera repentina”, omitiendo por completo que fue víctima de un homicidio y que existe una investigación penal en curso con una persona detenida e imputada”, agrega.

Y cierra: “Tampoco voy a permitir que, mediante palabras cuidadosamente escogidas, se desdibuje la verdad sobre la forma en que murió mi hijo. Alfredo merece respeto. Sus hijos y su familia merecen respeto. Y su memoria merece que se diga la verdad”.

El crimen

El crimen de Wiebel ocurrió el 11 de septiembre a la mañana, cerca de las 11, en una obra en construcción ubicada sobre la avenida República Argentina, en el barrio Industrial de la Ciudad de las Cataratas.

En ese lugar habría mantenido una discusión con Zalazar hasta que, en determinado momento, fue atacado a balazos ante la vista de varios albañiles que trabajaban en el predio y fueron testigos del crimen.

Fueron ellos mismos quienes narraron que después del ataque Zalazar se fue caminando hasta una su empresa ubicada en la zona y allí escapó al mando de una camioneta Toyota SW4.

El sospechoso estuvo prófugo unas horas hasta que, a las 16, se reportó su ingreso a una clínica de la ciudad. El hombre continúa internado con custodia policial y la Justicia ordenó que sea sometido a una junta médica para determinar si puede comparecer en indagatoria.

La autopsia reveló que Wiebel recibió cinco balazos, cuatro de ellos “mortales”. La información se suma al hecho de que la Policía allanó la vivienda del único sospechoso y en el lugar incautaron una pistola calibre 9 milímetros que, se presume, podría tratarse del arma homicida.

Wiebel, además de piloto de automovilismo, era empresario del rubro turístico, con negocios hoteleros y gastronómicos. Zalazar, en tanto, también es un hombre de negocios, vinculados a la importación y exportación.

Ambos compartían algunas de esas actividades y una hipótesis sostiene que el crimen pudo deberse a diferencias económicas que complicaron la relación.

Seguir Leyendo

Policiales

Volaba en ala delta, chocó con cables y murió en Posadas

Publicado

el

ala delta posadas

Un hombre de 40 años que volaba con un ala delta sobre Posadas falleció al impactar con cables del tendido eléctrico y precipitarse al vacío en una zona rural conocida como paraje Ojo de Agua.

El trágico episodio ocurrió este jueves a la tarde y el fallecido fue identificado como Alexander Koch (40), cuyo cuerpo fue hallado carbonizado junto a los restos de la aeronave motorizada y fue trasladado a la morgue para ser sometido a un examen de autopsia.

De acuerdo a lo consignado por fuentes policiales, la madre de la víctima, una mujer de 70 años, relató que su hijo utilizaba por primera vez el equipo y que, tras recorrer unos 250 metros de vuelo, impactó contra unos cables de tendido eléctrico y luego se precipitó contra el suelo en un sector de pastizales.

En la escena del hecho trabajó el personal de la División Científica, bomberos, operarios de Energía de Misiones y el médico policial de la comisaría Decimoquinta, dependencia con jurisdicción en el lugar.

Seguir Leyendo
Publicidad
Publicidad la voz

Lo más visto