Judiciales
Acusados de asesinar a prestamista colombiano recibieron 16 y 8 años de cárcel
El pedido de prisión perpetua efectuado por el fiscal Martín Alejandro Rau contra uno de los imputados por el asesinato a puñaladas del prestamista colombiano Gustavo Gallego Rojas (32) no prosperó y el acusado finalmente fue condenado por un delito menos gravoso, recibiendo prácticamente la mitad de la pena que la fiscalía consideraba pertinente.
Brayan Damián Casso Acosta (29) llegó a instancia de juicio imputado por el delito de “homicidio agravado por criminis causa en concurso real con robo”, calificación que el fiscal Rau mantuvo a la hora de exponer su acusación final hoy a la mañana, aunque el Tribunal Penal Uno de Posadas eliminó el agravante y falló en línea a un homicidio simple, que en lugar de perpetua preveía un máximo de hasta 25 años de prisión.
El fallo de los magistrados Gustavo Bernie, Viviana Cukla y Fernando Verón (subrogante) fue alcanzado por unanimidad y estableció una pena de 16 años de prisión para Casso Acosta como autor penalmente responsable de los delitos de “homicidio simple en concurso real con hurto”.
El segundo imputado en la causa, en tanto, José Ramón Ramírez (32), que llegó a juicio bajo la misma acusación que Casso Acosta, fue condenado a 8 años de prisión como partícipe secundario de “homicidio simple” y coautor de “hurto”.
La sentencia 36/2024 del tribunal posadeño fue leído esta tarde, minutos después de las 14, lo que marcó el cierre de una larga audiencia de debate que comenzó a las 8.30 con el alegato de las partes. La lectura de los fundamentos del veredicto fue fijada para el próximo 15 de octubre.

Casso Acosta, junto a su abogada Lilia Vargas, instantes antes de ser retirado del tribunal esposado y en un móvil del SPP.
Pedidos de perpetua
La jornada fue larga. Arrancó con una breve exposición final planteada por el abogado querellante particular Raúl Ignacio Peña, quien consideró a los imputados como coautores de homicidio agravado y pidió la prisión perpetua para ambos.
“Fue una empresa criminal porque ambos tuvieron participación activa en el resultado. Gustavo era un hombre fuerte y está en la naturaleza humana luchar por la vida. Jamás se hubiese permitido entregarse a una muerte segura sin luchar. No hubiera sido posible el resultado muerte sin la participación activa de ambos imputados. Cada uno cumplió un rol”, postuló.
“Los detalles del caso los dejaré en manos de la fiscalía, que hará una exposición magistral al respecto”, agregó y así fue porque, inmediatamente después, el fiscal Rau inició un alegato que se extendió durante casi dos horas, acompañando su presentación con diapositivas proyectadas en la sala y repasando cada uno de los testimonios recolectados durante el proceso, tanto de los testigos como de los propios imputados.
Rau reconstruyó que el crimen de Gallego Rojas fue perpetrado el 27 de febrero de 2021, entre las 22.30 y las 23, cuando ambos imputados llegaron de sorpresa a su departamento ubicado sobre la calle Divino Verbo, en la chacra 103 del barrio Yacyretá de Posadas, donde fue asesinado a puñaladas.
El fiscal sostuvo que ambos imputados vinieron exclusivamente desde Corrientes a cobrar un dinero que le reclamaban a Gallego Rojas, además de una moto que la víctima utilizaba de prestado, aunque apuntó un grado de mayor responsabilidad contra Casso Acosta.
“Yo creo acreditado que ambos vinieron a cobrar esa plata y que Brayan Casso llevó a cabo este hecho tomando esa caja fuerte y esa moto. La prioridad de Brayan era hacerse de las cosas a como dé lugar. Ha matado para robar la moto y el dinero. Habrá recibido oposición y le metió 20 puñaladas”, graficó Rau sobre su teoría del caso.

El fiscal Martín Rau pidió prisión perpetua para Casso Acosta en su alegato.
En su alegato, el fiscal hice mención a gran parte de la declaración vertida por Casso Acosta en el inicio del juicio, instancia donde el imputado aseguró que él estaba amenazado por la víctima y que esa noche en realidad se defendió de un primer ataque efectuado por Gallego Rojas.
Para Rau nada de ello fue creíble, dado que “su relato de los hechos no encuentra coincidencia con la prueba” y fustigó que “él siempre tiene contradicciones con lo que la prueba dice. No se acuerda de los hechos que lo incriminan, pero de los otros sí. Es raro”.
El fiscal también ponderó aquellos testimonios que daban cuenta de que Casso Acosta era el que le debía dinero a Gallego Rojas y no al revés como planteó el acusado, al tiempo que resaltó las tres huellas genéticas que ubicaron al imputado en la escena del crimen.
En base a lo expuesto, solicitó la pena de prisión perpetua para Casso Acosta como autor de “homicidio agravado criminis causa en concurso real con robo”, mientras que para Ramírez pidió 15 años de cárcel como “partícipe secundario”.
“No puedo acreditar que en el dolo de Ramírez haya tenido la misma intensidad que se le puede adjudicar a Casso”, fue su conclusión.
“Película” y “emoción violenta”
Mario Ramírez, defensor oficial del imputado de apellido homónimo, al momento de alegar difirió de las conclusiones vertidas por la querella y coincidió en parte con la tesis planteada por la fiscalía al considerarlo “partícipe secundario” y no “coautor”, como estaba inicialmente calificada su acusación.
“El hecho no fue consumado por él. En la gresca que terminó con la muerte Ramírez tiene, por supuesto, un rol mucho menor. Hay todo un contexto que le es totalmente extraña al señor Ramírez. Su aparición en este escenario es totalmente circunstancial”, sostuvo el defensor oficial.
Para Ramírez, el agravante de “criminis causa”, que significa cometer un delito para ocultar otro, no quedó probado y, por ende, solicitó que su defendido sea condenado como “partícipe secundario” de homicidio simple y que reciba el mínimo de la pena prevista bajo esa calificación (8 años).
La mayor respuesta al alegato acusatorio provino de parte de la letrada Lilia Vargas, abogada particular del también colombiano Casso Acosta, sobre quien recaía el mayor monto de pena requerido.

El defensor oficial Mario Ramírez junto al otro imputado, el posadeño José Ramón Ramírez.
“Una hermosa creación cinematográfica. Han creado eso”, arrancó Vargas y arremetió contra el experimentado fiscal Rau: “El fiscal no está obligado a acusar. Está incumpliendo, creando una historia inexistente o suponiendo. Acá no hay que venir buscando un desafío o un crecimiento personal”.
La letrada ajustó su exposición al relato brindado por su defendido. Vargas admitió que entre Gallego Rojas y Casso Acosta hubo “un problema de negocios”, pero afirmó que el amenazado era su cliente, quien como consecuencia de ello decidió irse un tiempo a Corrientes porque “temía por su integridad física”.
“Él dijo que no sabía de dónde saco coraje para volver. Dijo que Gustavo le pidió que vuelva y Brayan volvió para aclarar la situación, porque no se puede vivir con miedo. Si Brayan no respondía a su invitación, qué garantías tenía de que no lo hubiera ido a buscar si él sabía dónde él vivía. ¿Estamos pidiendo que se deje matar para tranquilidad de la película?”, retrucó.
Vargas mantuvo la teoría dada por su pupilo, la cual sostenía que dentro del departamento de Gallego Rojas se inició una gresca en la que Casso Acosta intentó calmar a su atacante pero la “vehemencia y reiterancia” de las agresiones produjo “un estallido emocional” en el imputado.
“El criminis causa es un absurdo. Mi defendido nunca tuvo la intención de preparar ni consumar otro delito. Las lesiones son producto de una pelea. Brayan tuvo un arrebato emocional que aminoró su capacidad de reacción”, se explayó.
En consecuencia, Vargas, que también acusó “discriminación” contra su defendido, solicitó que el caso sea considerado como un homicidio perpetrado bajo los atenuantes establecidos por la “emoción violenta”, figura prevista en el artículo 81, inciso a, del Código Penal, el cual prevé penas de entre 3 y 6 años de prisión.

Los jueces Verón, Bernie y Cukla, en plena deliberación antes de la sentencia.
Culminada la etapa de alegatos, el tribunal dispuso un cuarto intermedio para deliberar y pasada las 16 regresó al recinto de debates con la sentencia firmada.
Tanto Casso Acosta como Ramírez se retiraron del edificio tribunalicio esposados y en un móvil de un Servicio Penitenciario Provincial (SPP) que los iba a conducir a sus respectivos recintos carcelarios de alojamiento para que purguen las penas impuestas.
El mayor beneficiado con el fallo dictado hoy fue Ramírez, quien por la pena recibida y por el tiempo que ya lleva detenido desde 2021, estaría muy pronto a acceder a determinados beneficios previstos por ley en el tratamiento penitenciario, como ser, en principio, las salidas transitorias.
Judiciales
Declaró la mamá de Dani Tizato: “Me pareció raro que Cristaldo vuelva solito”
El juicio oral para esclarecer el crimen de César Daniel Tizato (16), registrado a fines de 2020 en San José, continuó esta mañana con la declaración de otros siete testigos, entre vecinos, amigos y familiares de la víctima.
Varios de ellos reconstruyeron las últimas horas de Tizato, desde la noche previa, cuando el adolescente les contó a sus amigos que a la mañana siguiente iba a ir de caza con el ahora imputado Richard Arnaldo “Pelado” o “La Grulla” Cristaldo (49), hasta el día de su desaparición, cuando el hombre lo pasó a buscar y horas más tarde regresó solo.
“Un día antes, a la mañana, nos juntamos a tomar mate. Ahí Dani dijo para juntarnos a la noche con las hijas del señor (por Cristaldo). Ahí fuimos y él había contado que ya habían ido a cazar juntos y después se fue antes para levantarse temprano”, recordó Hugo Techeira, amigo de Tizato.
“Si fue con él, tenía que volver con él”
Eso que contó Techeira ocurrió en la noche del 29 de agosto de 2020 y lo que ocurrió a la mañana siguiente lo contó María Esther Da Rosa, la madre del adolescente que ese día desapareció y un mes después apareció sin vida, con un disparo en el tórax y sumergido en una laguna natural de 1,5 metros de profundidad.
“El gurí me dijo que iban a ir a buscar un remedio y a dar unas vueltas por el monte. Me pidió que le avise cuando el señor venía por él y salieron tipo 9.10 de la mañana”, relató la testigo.
Y amplió: “Él nunca iba solo y mi marido le advirtió al señor que trate de cuidar al gurí, que lo lleve y lo traiga, que, así como fue, que venga”.
Sin embargo, eso no ocurrió. “Pasaron las horas, llegó la tarde y tipo 15 él pasa solito. Pasó y avisó que el gurí se había quedado con otros tres chicos más para pescar. No me dijo el lugar, solo dijo que Dani no quiso venir con él. A mí me pareció raro que vuelva solo. Como puede dejar que quede el gurí allá, solito. Si fue con él, él tenía que volver con él. Dani no era de quedarse con gente que no conoce”, expresó Da Rosa.

Cristaldo está detenido e imputado por “homicidio agravado por alevosía”.
Mojado
Luego declararon dos vecinos del barrio Pindapoy, quienes señalaron que ese 30 de agosto a la siesta vieron pasar a Cristaldo en soledad y con sus prendas mojadas hasta el ombligo, detalle no menor teniendo en cuenta que el cadáver del adolescente apareció sumergido en una laguna, con tres rocas de gran tamaño que le impedían salir a flote.
“Ese día yo le llevaba a mi novia a la casa y le cruzamos a Cristaldo. Le crucé frente a la casa, ponele que a las 15.15-15.30. Le vi que estaba mojado por la mitad, hasta la cintura”, especificó el testigo de apellido Cantero. Su novia, Jacinta Tachile, ratificó el testimonio.
El último en declarar fue Telmo Piñeiro, vecino del mismo barrio y amigo del padrastro de Tizato, quien en su momento fue imputado por el crimen pero fue sobreseído.
Su detención se dio bajo la sospecha de que pudo ser uno de los “tres chicos” con los cuales Cristaldo afirmó que dejó a Tizato, pero finalmente fue desvinculado.
Ante el Tribunal Penal Dos de Posadas, esta mañana el hombre admitió que el día del hecho estuvo de caza junto a su hermano y su papá, aunque en un campo ubicado en dirección contraria a la zona por donde Cristaldo se dirigió junto a la víctima.
El debate continuará mañana con más testigos. El imputado enfrenta una acusación por “homicidio agravado por alevosía”, figura que prevé una pena de prisión perpetua.
Disparo de frente y no por accidente, concluyeron peritos del caso Tizato
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Disparo de frente y no por accidente, concluyeron peritos del caso Tizato
La segunda jornada del juicio oral por el crimen de Dani Tizato (16), ocurrida en San José a mediados de 2020, estuvo marcada por el aporte de los peritos de diversas especialidades que intervinieron en la investigación, quienes, entre otros puntos, precisaron que la víctima sufrió un disparo de frente y remarcaron que la sindicada arma homicida no pudo accionarse por accidente, testimonios que complican la situación de Richard Arnaldo Cristaldo (49), único imputado en la causa.
En total fueron siete los expertos técnicos y científicos que esta mañana dieron su testimonio ante el Tribunal Penal Dos de Posadas y respondieron las preguntas formuladas tanto por el fiscal Vladimir Glinka como por el abogado y ex juez penal José Antonio Reyes, defensor del acusado.
Perforante y penetrante
El primero en declarar fue el médico policial Matías Serra, quien dio describió en qué estado se encontraba el cuerpo de la víctima, que fue hallado sumergido en una laguna natural de la estancia Las Vertientes tras una búsqueda se extendió durante 33 días a partir de la denuncia de desaparición del menor, radicada el 30 de agosto de 2020, cuando salió a cazar con el imputado y nunca más volvió a su casa.
“El cuerpo estaba en estado de putrefacción, con destrucción general de una mano”, graficó Serra, quien además especificó que el cadáver exhibía una herida penetrante en el tórax y entre sus prendas tenía tres rocas de gran tamaño para que no emergiera a la superficie.
El que añadió más especificaciones fue el médico forense Joaquín Heredia, quien detalló que Tizato presentaba una herida “perforante y penetrante” ubicada “entre el cuarto y quinto espacio intercostal”, es decir, “debajo de la tetilla izquierda”. La herida alcanzó a afectar el corazón y se trató de la causal de muerte.

El perito Lucas Bogado exhibiendo fotografías del expediente ante el tribunal y el fiscal Glinka.
De frente y no por accidente
Sobre la misma herida declaró el licenciado en Criminalística Lucas Bogado. El perito fue el encargado de analizar los orificios encontrados en una remera y una campera de Tizato.
Según las conclusiones de Bogado, esas marcas son compatibles con un balazo y dio detalles: el disparo fue frontal y efectuado desde un plano superior. “El tirador estaba a mayor altura que la víctima. La trayectoria descendente es bastante notoria. Hubo 12 centímetros de diferencia entre ambos orificios (entrada y salida)”, precisó el especialista.
Otro testimonio que marcó la jornada fue el de la perito balística Daiana Salazar. La mujer solicitó que se le exhiba el rifle incautado a Cristaldo como posible arma homicida y describió sus características y aptitudes.
“Es un aire comprimido modificado para usar como arma de fuego”, resumió y al explicar su funcionamiento fue contundente: “No existe posibilidad de un disparo accidental bajo este mecanismo”.

La perito Salazar con el posible arma homicida en manos para explicar su funcionamiento.
Continuidad
Un gran punto en discusión fue la posibilidad de que Tizato haya sido arrojado aún con vida a la laguna de agua estancada. La hipótesis se sustenta en el hecho de que la autopsia encontró una hoja vegetal en la tráquea y para avanzar sobre esa arista declararon dos bioquímicos.
Ambos profesionales coincidieron al advertir que, en los exámenes complementarios a la autopsia, encontraron diatomeas (algas de agua dulce) en la médula ósea, aunque su aparición dentro del organismo pudo darse de diferentes maneras, ya sea por aspiración o por presión, ante lo cual las conclusiones no fueron determinantes.
El debate continuará mañana con más testigos, entre ellos familiares de la víctima y vecinos del barrio Pindapoy de San José. Cristaldo, más conocido como Pelado o Grulla, está imputado por “homicidio agravado por alevosía”, figura que puede significarle prisión perpetua en caso de ser declarado culpable.
El imputado ayer declaró y se dijo inocente ante los jueces Gregorio Busse, César Yaya y Martín Rau.

A Cristaldo se lo conoce como La Grulla, por su rol como profesor de artes marciales.
Acusado de matar a Dani Tizato se declaró inocente en juicio: “Jamás lo haría”
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Acusado de matar a Dani Tizato se declaró inocente en juicio: “Jamás lo haría”
Esta mañana, en el Tribunal Penal Dos de Posadas, comenzó el juicio oral a Richard Arnaldo Cristaldo (49), único imputado por el crimen de César Daniel Tizato (16), el adolescente de San José que a mediados de 2020 permaneció más de 30 días en condición de desaparecido hasta que su cadáver fue hallado sumergido en una laguna natural, con disparo en el tórax y tres piedras entre sus prendas para que no salga a flote.
Cristaldo, conocido como Pelado o La Grulla por su figura como profesor de artes marciales, era vecino de Tizato y fue la última persona vista con el adolescente, a quien pasó a buscar por su casa del barrio Pindapoy para ir de caza a los campos lindantes de la zona, la mayoría de ellos propiedad del emporio yerbatero Rosamonte.
El acusado está imputado por “homicidio agravado por alevosía”, figura que prevé una de prisión perpetua en caso de ser declarado culpable, aunque Cristaldo se considera inocente y así lo afirmó esta mañana, al momento de prestar declaración indagatoria ante el tribunal presidido por el magistrado Gregorio Busse e integrado por sus pares César Antonio Yaya y Martín Alejandro Rau.

Dani Tizato tenía 15 años cuando desapareció. En medio de la búsqueda llegó su cumpleaños 16.
33 días de angustia
La causa que hoy se ventila en debate oral comenzó el 30 de agosto de 2020, cuando la madre del adolescente denunció su desaparición y se activó una búsqueda que, 33 días después, el 2 de octubre, dio resultados con el hallazgo del cuerpo en una laguna natural formada con agua estancada.
En el medio hubo múltiples rastrillajes por zonas de campo, averiguaciones y toma de testimoniales a vecinos de San José, entre ellos al propio Cristaldo, que era el hombre que esa mañana del 30 de agosto pasó a buscar a Tizato para ir a cazar pero horas después regresó solo al pueblo, completamente mojado desde la cintura para abajo.
El cadáver de la víctima fue encontrado en una laguna de 1,5 metros de profundidad. El adolescente presentaba una herida de arma de fuego en el tórax y entre sus prendas había tres rocas para sumar peso. Como dato forense, la autopsia estableció que el niño fue arrojado al agua aún con vida, dado que en la región traqueal encontraron una hoja de origen vegetal.
Cuando a Cristaldo lo interpelaron por la desaparición del menor, el hombre aseguró que por el camino se cruzaron con otras dos personas a quienes no puso identificar y afirmó que Tizato decidió quedarse con ellos para “ir a pescar”.

Cristaldo tiene 49 años, está detenido y puede ser condenado a prisión perpetua.
“Soy inocente”
Esta mañana, el acusado mantuvo esa estrategia defensiva. “En ningún momento se me pasó por la cabeza hacerle daño a un chico. Jamás haría algo así. El juez Faría (Miguel Ángel) me acusó de cosas que no son. Es una injusticia por lo que estoy pasando”, lanzó ante los jueces que decidirán sobre su futuro.
Cristaldo recordó que “ese día salí de mi casa a las 9 y pasé por la casa de los padres del chico. Por eso me parecer raro que ahora todos digan que yo lo llevé a engañado al campo al chico”.
El imputado también se refirió al rifle de aire comprimido modificado para calibre 22 incautado en su casa y compatible con el disparo que presentaba el niño. “El arma sí se disparó, pero fue unos tres o cuatro días antes. Nunca disparé ese día que fuimos al campo, tampoco peleé con el chico. Soy inocente”, reiteró.
A pedido del fiscal Vladimir Glinka, el acusado reconstruyó el recorrido realizado junto a Tizato camino a las zonas de caza y trayecto que hizo de regreso, ya en soledad. También marcó en un mapa el punto donde sostiene que el adolescente se encontró con otros dos jóvenes que lo terminaron llevando hacia las lagunas artificiales de Rosamonte.
El proceso continuará mañana, a partir de las 8.30, con la declaración de los primeros testigos de la causa. Según adelantaron, la tanda estipulada para mañana estará integrada por los peritos que participaron de la investigación dirigida por el magistrado Miguel Ángel Faría, titular del Juzgado de Instrucción Cuatro de Apóstoles.
Cristaldo llegó a esta instancia detenido y, de acuerdo a la acusación, puede ser condenado a la pena de prisión perpetua. Es defendido por el ex juez penal José Antonio Reyes.

La laguna de agua estancada donde apareció el cuerpo de Tizato.
Apelaciones confirmó la preventiva para Cristaldo por el crimen de Dani Tizato
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