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Los tiempos de la política y las implicancias del caso Kiczka

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Por: Fernando OZ

@F_ortegazabala

Comprender los tiempos de la política es fundamental para que el zoon politikon que llevamos dentro pueda sobrevivir. El manejo del timing político es conocer su articulación, su sincronización, su gestión. Quien no entienda que el verano de un hemisferio político es el invierno de otro; quien se muestra incapaz de tener en cuenta las diversas franjas horarias que configuran el planeta de la política; quien, en definitiva, sólo actúa a partir de su propio calendario, de su agenda, de su reloj, está condenado al fracaso.

La primera tanda de operaciones y especulaciones del inicio del año electoral se terminó el jueves 20 a medianoche, con la llegada del otoño y la presentación de los frentes y partidos que jugarán en el tablero electoral de las elecciones provinciales del 8 de junio. La próxima fecha de interés a la que hay que prestar atención es el 31 de marzo, día del inicio del juicio oral y público al ex diputado provincial de Activar Germán Kiczka y su hermano Sebastián por tenencia y distribución de Material de Abuso Sexual Infantil (MASI).

La instancia judicial, por la que pasarán 67 testigos, se extenderá hasta el 16 del mes entrante: cuatro días después del cierre de plazos para la presentación de lemas y a dos del registro de sublemas. La última jornada para que se anoten las candidaturas de los sublemas es el 19 de abril.  En lo formal, los plazos establecidos por el Tribunal Electoral no tienen nada que ver con las fechas que impuso el Tribunal Penal I para juzgar a los Kiczka. Pero, si se tiene en cuenta que uno de los procesados fue jefe del bloque del partido que fundó el diputado Pedro Ramón Puerta, además de amigos y compañeros de banca, podemos decir que el momento culmine del caso, que conmocionó a todo el país y en especial a la sociedad misionera, se cruza justo sobre la delicada línea de los tiempos de la política. Tal vez, casualidades del destino.

El 24 de abril es el inicio formal de la campaña electoral y el plazo de inscripción para los candidatos a diputados es el 29, en medio de esas dos fechas buena parte de la atención de los medios y de los consumidores del show político estará puesta en el casamiento de Pedro con la ex diputada renovadora Karen Victoria Fiege Wutzke, que se realizará el 26 en las Cataratas, donde se espera un desfile de personalidades del ámbito político que incluiría a los ex mandatarios Eduardo Duhalde y Mauricio Macri, el ex senador Eduardo Menem y hasta el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem. Los detalles de la millonaria y glamurosa fiesta son tan desopilantes que merecen una columna aparte, nada fuera del alcance del segundo heredero del empresario yerbatero y eximio político Federico Ramón Puerta.

El primer coletazo electoral del caso Kiczka quedó expuesto el jueves pasado en el Tribunal Electoral con la ausencia de Activar en la composición de los tres frentes que se presentaron para competir en las legislativas provinciales. Tampoco se encuentra en el listado de los diez partidos políticos inscriptos en soledad para ir a las urnas. En las dos últimas elecciones el partido de Pedro tuvo un rol preponderante en el armado de las listas: en 2021 el primer puesto de diputados del frente opositor Juntos por el Cambio fue para el radical Pepe Pianesi, el segundo para la dirigente del Pro Mikaela González Coria y el tercero fue para Activar en la figura de Germán Kiczka, y en 2023 la lista de candidatos a legisladores provinciales fue encabezada por Pedro, el legítimo heredero político de los dorados ‘90.

Si habrá o no un segundo coletazo es un interrogante clave. Los juicios orales y públicos de trascendencia suelen ser una caja de pandora, más cuando hay políticos involucrados.  Según el estatal Canal Doce, faro de la comunicación oficial del Gobierno, los más de 900 archivos de MASI “encontrados en las computadoras de Germán Kiczka, serán presentados como prueba durante el juicio”, además de lo que declaren los 67 testigos, “entre ellos residentes de la ciudad de Apóstoles, peritos e investigadores digitales, quienes aportarán sus testimonios y análisis en un caso que los expertos han calificado como voluminoso por su complejidad y la cantidad de evidencia digital involucrada”. Nadie sabe con certeza qué puede salir de todo eso ni hasta dónde llegan las relaciones promiscuas de los procesados con actores del poder político.

Limitaciones a la prensa que despiertan sospechas innecesarias

La decisión adoptada por el Tribunal Penal I, integrado por los jueces Gustavo Bernie, Viviana Cukla y César Yaya, limita la cobertura periodística completa del juicio contra los hermanos Kizcka. Las únicas audiencias abiertas a la prensa serán el 31 de marzo, para la apertura y lectura del requerimiento de elevación a juicio, y la del 16 abril, para la formulación de alegatos y lectura del veredicto. La medida, que fue fundamentada en los artículos 379 y 380 del Código Procesal Penal y las Reglas de Heredia, en principio, afecta derechos constitucionales fundamentales, entre ellos la libertad de prensa y el acceso a la información pública, esenciales en una sociedad democrática, que debe abogar por la transparencia de sus actos, sobre todo los concernientes a la Justicia y su accionar.

Si bien, las restricciones a la cobertura total del proceso pueden, en ciertos casos, estar justificadas para proteger la intimidad de las víctimas, pero esta decisión no debe superar el principio de proporcionalidad y las limitaciones a la libertad de prensa deben estar adecuadamente fundamentadas, lo que no parece haber ocurrido.

En casos de delitos sensibles como la pedofilia, es común la restricción de datos para proteger a las víctimas, especialmente si son menores de edad, pero, también es cierto que el Poder Judicial tiene facultad coactiva y cuenta con remedios legales suficientes para sancionar severamente al medio o al periodista que los vulnere. La prohibición es un recurso arbitrario y autoritario que deja la puerta abierta a la sospecha.

El Tribunal, con la anuencia del Superior Tribunal de Justicia (STJ), se limitó a los artículos 4 y 5 de las Reglas de Heredia, pero ignoró lo establecido en el artículo 6 donde se establece que “prevalece la transparencia y el derecho de acceso a la información pública cuando la persona concernida ha alcanzado voluntariamente el carácter de pública y el proceso esté relacionado con las razones de su notoriedad. Sin embargo, se considerarán excluidas las cuestiones de familia o aquellas en los que exista una protección legal específica. En estos casos podrán mantenerse los nombres de las partes en la difusión de la información judicial, pero se evitarán los domicilios u otros datos identificatorios”.

Uno de los procesados tiene trayectoria política y exposición pública voluntaria, por lo que el caso adquiere un interés público y político significativo que refuerza la necesidad de garantizar la transparencia del proceso, los cuales deben realizarse en un marco de cobertura razonable, especialmente en asuntos de relevancia social.

Es importante señalar que el acceso de la prensa al juicio no impide la protección de la identidad de las víctimas ni pone en jaque el debido proceso. Por lo tanto, la decisión del Tribunal parece exceder los límites razonables de restricción y corre el riesgo de generar un impacto desproporcionado en los derechos en juego. El acceso a la información pública debe ser garantizado salvo casos excepcionales debidamente motivados, no siendo la prohibición la única y mejor medida.

En consecuencia, la decisión adoptada debería ser revocada y permitir el acceso de la prensa durante todo el proceso del juicio oral y público. Es fundamental que el STJ, verdadero responsable de la medida adoptada por el Tribunal, explique y fundamente las razones detrás de su decisión, los motivos y riesgos reales y concretos que justifiquen limitar la cobertura periodística y demuestre que estas medidas son necesarias y proporcionales al objetivo perseguido. Si no se justifica adecuadamente, podría considerarse que la decisión adoptada es una violación de los derechos constitucionales.

Esta escueta sumatoria de datos y hechos (hay más), no debería ser pasada por alto para el análisis de los complejos tiempos de la política. Pero me temo que en el fragor de la política del Cantón Verde corremos el riesgo de ir perdiendo empatía por el sentido de la oportunidad.

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La reconfiguración del tablero del “nuevo oficialismo”

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Por Fernando Oz

F_ortegazabala

 

La semana pasada fue Carlos “Kako” Sartori quien aseguró que Hugo Passalacqua no forma parte de Encuentro Misionero y cuestionó que se utilicen las fichas de afiliación como estructura de un nuevo sello electoral sin consultar a las bases. No lo dijo un funcionario de segunda línea, sino el jefe de Gabinete y principal armador de la reelección del gobernador. Desde el flamante partido fundado y conducido por Carlos Rovira nadie dijo nada y continuaron subiendo a las redes videos aleatorios de propaganda como si acá no pasara nada, aunque por lo bajo restaban importancia a los dichos del ministro.

Esta semana hubo una voz más fuerte, la de Viviana Rovira. “Nosotros estamos donde siempre estamos, no nos movimos de ningún lado. El que se movió a otro partido y se llevó todas nuestras cosas es nuestro exconductor”, dijo la esposa de Passalacqua a un grupo de medios tras un acto en la Plaza 9 de Julio. Es una voz con peso propio por su larga militancia y por el componente simbólico del apellido.

Refiriéndose a su primo Carlos, que desde hace unos días se encuentra en el exterior, Viviana explicó que fue él quien “formó otro partido que es Encuentro Misionero; nosotros, ante eso y sin aviso previo, estamos formando todo un grupo para seguir” y destacó que “respetamos que haya querido cambiar de partido”, pero “es como el que deja su casa y se va a otra casa”.

A mitad de semana, el gobernador recibió en la Casa de Gobierno a los representantes de una docena de partidos políticos que respaldaron el “proceso de reorganización” de cara a las próximas elecciones tras la implosión del Frente Renovador de la Concordia. Passalacqua no evitó la foto con los viejos aliados de Rovira, como Élida Vigo, parada en primera fila. En los últimos días, también fueron varios los funcionarios que hicieron pública su alineación con el mandatario provincial y su distanciamiento del esquema que venía armándose en torno a Encuentro Misionero.

Son gestos. Como el que tuvo Maurice Closs después de la medianoche del viernes cuando escribió “el tiempo va acomodando todo…” junto al retuit de un artículo de la revista Códigos donde, a modo de portada, se lee: Fernando Meza: “Voy a trabajar para que Hugo Passalacqua sea reelecto”, y de fondo una fotografía que inmortaliza un abrazo entre el ministro y el gobernador.

Por varias razones agosto será un mes clave, pero a medida que nos acerquemos observaremos más señales de un nuevo armado electoral provincial. El miércoles, Kako volverá a trasladar al Gabinete; esta vez la cita será en la turística ciudad de Puerto Iguazú, donde lo esperarán los intendentes del norte, con Claudio Filippa como anfitrión. Además de ser una reunión de trabajo con foco en la gestión, se cree que habrá varias muestras de acompañamiento a la reestructuración de la gestión y a la reelección del mandatario provincial.

Tal vez el gesto más importante de ese día lo dé Arabela Soler, diputada provincial del riñón del ministro “ultrapassalacquista” Facundo López Sartori. En la Rosadita se rumorea que la legisladora está dispuesta a dejar el bloque Frente Encuentro Misionero y encabezar uno más alineado al “nuevo oficialismo”. Posiblemente arrastre con ella a ocho o nueve diputados; el número concreto se conocerá el martes por la noche, durante una cena en la que participará cada uno de ellos y que estará encabezada por el jefe de Gabinete.

Hay quienes creen que la creación de un bloque con línea directa con la Rosadita es el primer paso que se dará en la Cámara de Representantes. El segundo sería en diciembre, cuando haya que discutir las nuevas autoridades. Los que apoyan esta postura sostienen que “hay que tener todo armado para discutir el Presupuesto para el próximo período”, que ingresaría el 31 de julio junto con una reforma de la estructura de Gobierno. Se prevén cambios muy profundos: ministros que tendrán que dejar sus cargos, megaestructuras que pasarán a otras manos, redirección de partidas y el fin de la financiación de proyectos que dejaron de ser de interés para el Poder Ejecutivo. “Nos vamos a sacar muchos lastres”, aventuró un allegado a la sala de cirugía.

Aún no se sabe qué sucederá con los integrantes del bloque Por la vida y los valores, Rita Flores, Débora Mangone y Walter Ríos. Ese interrogante no es menor, especialmente cuando se tenga que votar la disolución de alguna Sociedad del Estado, para lo que se necesita una mayoría simple de los miembros presentes, por poner un ejemplo.

Algunas fuentes bien informadas coinciden en que Passalacqua convocó a un tridente con vistas al armado electoral. La punta principal es Kako Sartori, el ministro todoterreno que “cambió la dinámica” del Gobierno y fue electo cuatro veces como intendente; Ricardo Wellbach, exdiputado provincial y nacional, exjefe de Gabinete y avezado operador de fino bisturí que había sido enviado a Siberia; y por último Carlos Pretto, un veterano de la política de la vieja escuela radical de Enrique “Coti” Nosiglia y hombre de confianza de Closs. Podemos decir que estamos frente a una delantera con mucha experiencia.

Encuentro Misionero parece en receso invernal y en silencio de radio, pero en realidad siguen con su campaña de adhesiones y recorriendo la provincia a la espera del regreso del mentor del espacio. Quienes más se mueven en esa dirección son los NEO, capitaneados por el vicegobernador Lucas Romero Spinelli. Tienen representación en todos los municipios; la mayoría de ellos se criaron en una provincia que no paraba de crecer y con Rovira como líder del Frente Renovador, y ahora creen que son sus legítimos herederos. El presidente de la Cámara de Representantes, Sebastián Macias, también integra esas filas, además de ser uno de los integrantes de la mesa de coordinación de la campaña del partido “más nuevo del país”.

El intendente “Lalo” Stellato y el diputado nacional Oscar Herrera Ahuad también forman parte de esa mesa creada por Rovira, al menos por ahora. Diferentes versiones los ubican a ambos prestos a tomar distancia del nuevo sello. El alcalde de Posadas se encuentra dubitativo; cree que tiene más para aportar tras su exitosa gestión. La situación del legislador es diferente: su voto en la Cámara Baja del Congreso responde más a cuestiones vinculadas a la estrategia del Gobierno provincial en cuanto a la relación de intereses con la gestión de Milei frente a la Casa Rosada, que a problemas de identidad partidaria.

Quienes quieren mantener a Encuentro Misionero a flote no descartan nada: desde sumarse a los planes reeleccionistas de Passalacqua, acordando lotes de poder, hasta patear el tablero y disputar la gobernación con apoyo de Nación. Fuentes con acceso a este sector ven como una opción presentarse en las elecciones provinciales con una lista propia y en las nacionales como una colectora que apoye una reelección de Javier Milei.

Casi un mes antes de su asunción como jefe de Gabinete, Diego Santilli visitó Misiones como parte de su ruta para conseguir que los gobernadores apoyen la reforma electoral que impulsa Milei. En ese momento, en su rol de ministro del Interior, el “Colo” buscaba destrabar en el Senado el proyecto de ley que, entre otros puntos, pretende la eliminación de las PASO, un mecanismo electoral que necesita el PJ para ordenar su interna. Lo primero que hizo el funcionario nacional en el Cantón fue visitar a Rovira; estuvieron juntos durante una hora. Después fue a reunirse con Passalacqua.

Ahora, como jefe de Gabinete y con atributos de ministro del Interior, Santilli quiere avanzar con la reforma política antes de que corra el reloj electoral, y lidera una negociación con gobernadores provinciales para habilitar el uso de listas colectoras en las elecciones nacionales como moneda de cambio para lograr la eliminación de las PASO. Esta estrategia, coordinada junto a Karina Milei, busca reconfigurar el escenario electoral de cara a 2027 para consolidar el armado político y garantizar la reelección de Milei.

Frente a este tablero de ajedrez, las especulaciones de palacio chocan con la realidad del ciudadano de a pie. Las colectoras nacionales y las reformas en el Congreso son herramientas útiles para la supervivencia de los sellos partidarios, pero no resuelven la urgencia de la administración local. Un gobierno necesita certezas legislativas y estructuras sólidas para proyectar su futuro inmediato, no promesas sujetas al vaivén de las alianzas de turno. Sea como fuere, el destino final de Encuentro Misionero estará sujeto a la decisión que tome su conductor y mentor, el ingeniero Carlos Rovira. En este escenario de transiciones y realineamientos, el mes clave sigue siendo agosto. Para quienes observamos la política desde la simple condición de ciudadanos, queda claro que el verdadero poder no se declama en las redes; se ejerce ordenando la propia casa.

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Rovira-Passalacqua: la urgencia de un propósito definido para el Cantón

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Congreso vida

Por Fernando Oz

@F_ortegazabala

 

La política del Cantón se está reconfigurando a cielo abierto y el proceso exige una lectura despojada de pasiones. Durante más de veinte años, el Frente Renovador de la Concordia funcionó en Misiones como un engranaje de enorme previsibilidad, una estructura donde la unidad era la regla inalterable. Hoy, la realidad introduce nuevas tensiones. La sorpresiva mutación jurídica del Partido de la Concordia Social en una marca denominada Encuentro Misionero —un sello institucional conducido por el diputado Carlos Rovira— no trajo la cohesión esperada. Lejos de ser un bálsamo, evidenció las diferencias de una interna sorda e incómoda. Lo que queda en el tablero es la dispersión y un oficialismo que parece obligado a redescubrir el eje de su agenda.

Cualquiera que camine la provincia y hable con los actores del terreno nota que el mapa del oficialismo se encuentra fragmentado en tres posiciones. En la primera se ubica el sector que mantiene una disciplina estricta bajo la conducción de Rovira, un espacio que desde hace un tiempo parece estar condicionado por un nuevo entorno de asesores que, con lecturas de laboratorio alejadas del pulso social, parecen entorpecer cualquier tipo de cohesión. En la vereda de enfrente se plantan las bases territoriales y la gran mayoría de los intendentes, que empujan la candidatura y la autonomía del gobernador Hugo Passalacqua sin aceptar más tutelas ni dobles comandos que desgasten la gestión.

En el medio, una tercera vía, minoritaria, menos pasional y más racional, intenta acercar las partes con un argumento estrictamente pragmático: advierten que, si el proyecto “misionerista” original se sigue desangrando en disputas de oficina, las elecciones ejecutivas de 2027 correrán el riesgo de perderse en manos de La Libertad Avanza, que ya camina la provincia con el binomio de Diego Hartfield y Carlos Adrián Nuñez. El riesgo no es una discusión de cartel; es la continuidad del proyecto.

La última controversia pública estalló esta semana cuando Encuentro Misionero difundió un comunicado en redes sociales anunciando sus nuevas autoridades partidarias. En un movimiento que en la Rosadita se interpretó como inconsulto, el posteo incluyó entre las autoridades a Oscar Herrera Ahuad, a Maurice Closs y hasta a Hugo Passalacqua, entre otros dirigentes.

Dos de las autoridades del nuevo partido me aseguraron que nadie les consultó nada, otro simplemente me dijo que “no recuerda” haber estampado su rúbrica en el acta de cambio de sello porque firma “muchas cosas”; varios desmemoriados fueron surgiendo con el paso de las horas. Y los voceros de Encuentro Misionero optaron por el silencio.

La reacción de la Jefatura de Gabinete fue inmediata y explícita. Carlos “Kako” Sartori, sin dudas una de las figuras más importantes en la política del Cantón de los últimos meses y principal escudero de Passalacqua, salió a aclarar que el gobernador jamás dio su consentimiento y que usaron sus nombres sin autorización. Sartori explicó que la vieja Renovación directamente “se extinguió, ya no existe más” y apuntó a que las fichas de afiliación fueron trasladadas de forma automática a la nueva denominación sin consultar a las bases.

“Ellos se fueron y nosotros seguimos con los mismos ideales. Hoy no hay unidad”, señaló el jefe de Gabinete. Las diferencias las ventiló a los cuatro vientos después de prender el ventilador durante una entrevista con Alejandro Barrionuevo en el Show de los Impactos. Para marcar la distancia entre lo institucional y lo partidario, aclaró que una foto reciente en el Día de la Bandera con el vicegobernador Lucas Romero Spinelli es solo cortesía republicana, no pertenencia política.

Mientras la conducción tradicional lidia con un ecosistema de asesores que confunde la tribuna virtual de las redes con la construcción política real, Passalacqua decidió concentrarse en la administración y la respuesta al sector privado. Firmó el Decreto 1129 y reestructuró la Agencia Tributaria de Misiones (ATM), una caja clave. Le dio mayores atribuciones al subdirector de Rentas, Gabriel Petta, un propia tropa, el técnico detrás de la eliminación del cobro del anticipo de Ingresos Brutos en ruta, una demanda histórica de las empresas que ahogaba la actividad económica.

Es el pragmatismo de la gestión frente al dogma del aceleracionismo. Y es apenas el primer movimiento: para el 31 de julio, cuando envíe el Presupuesto a la Legislatura, el gobernador prevé una reorganización que incluirá la eliminación de varios ministerios.

La necesidad de edificar una plataforma que responda a este nuevo tiempo es un hecho. La presidenta del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) en Misiones, Fabiana Perié, ya puso su sello político a disposición del mandatario para sostener una eventual postulación en 2027, un camino que, según Sartori, cuenta con el aval de cerca del 97% de los intendentes. Lo mismo hizo la dirigente Mónica Alustiza al poner el Partido Consenso a disposición de Passalacqua. A ese esquema hasta se sumó el Partido Socialista de Fernando Fernández, que manifestó su disconformidad con el trato recibido dentro de la coalición desde 2023.

El intendente de Posadas, Leonardo “Lalo” Stelatto, asoma en los pasillos como uno de los pocos encargados de tender puentes entre los diferentes sectores, pero en el despacho principal de la Rosadita la instrucción sigue siendo muy clara: “Enfoquémonos en la gestión”.

Es acá, en el núcleo de la crisis, donde hay que detenerse a analizar el fondo. Ningún dirigente, por más experiencia o lucidez que posea, puede saberlo todo solo. Cada persona tiene un conocimiento limitado, una experiencia acotada, una perspectiva estrecha y un tiempo finito. Los mayores logros de la historia no nacen de voluntades aisladas o de círculos cerrados de asesores que blindan la realidad, sino de la capacidad de combinar habilidades distintas. Cuando dos personas colaboran de manera auténtica, la suma siempre es mayor que las partes; surge una fuerza colectiva que supera cualquier mirada individual.

Para que esa inteligencia común funcione, se necesita una dirección clara. Las personas pueden reunirse en un comité o compartir un acto, pero si no existe un objetivo común, la energía se dispersa y el poder se debilita. El propósito actúa como un imán: organiza los esfuerzos, los recursos y las decisiones cotidianas.

Cuando el propósito es claro, la colaboración se vuelve poderosa. En cambio, cuando el norte se vuelve difuso, aparece el conflicto menor, la distracción y el desperdicio de energía en discusiones por sellos partidarios que a la gente no le modifican la vida. Los grupos que perduran no solo comparten una boleta; comparten respeto, confianza, lealtad y la madurez para resolver diferencias sin destruir la construcción común.

El oficialismo provincial necesita recobrar con urgencia su propósito definido para poder seguir gobernando un nuevo período. No hablo en nombre de una corporación política ni de una abstracción teórica, sino como un ciudadano más que observa el desgaste de la gestión frente a una crisis económica que muerde los bolsillos de la gente. Si la dirigencia misionera no comprende que la sociedad está fatigada de las disputas de palacio alimentadas por entornos deficientes, la opción libertaria consolidará su avance de cara a 2027. Recuperar la brújula y el sentido del servicio público es la única alternativa para garantizar la estabilidad del Cantón.

Si la Renovación o el espacio que le suceda, se llame como se llame, no logran internalizar un propósito en común, con la dispersión actual terminará pavimentando el camino para su propia caída. Frente a una oposición libertaria que capitaliza el descontento, el verdadero desafío de la conducción no es dirimir quién se queda con las viejas fichas de afiliación, sino rescatar el sentido original de servicio al pueblo misionero. Solo recuperando esa brújula colectiva se obtendrá la única vacuna para evitar que el sismo de hoy sea la crónica de una derrota anunciada.

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La reforma de la Ley General de Sociedades y una oportunidad perdida

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Por Héctor Julio Franco

 

La reforma de la Ley General de Sociedades y una oportunidad perdida: hacia una teoría de la gobernanza digital de las personas jurídicas deliberativas.

El proyecto de reforma de la Ley General de Sociedades representa uno de los cambios más trascendentes del derecho privado argentino de las últimas décadas. La incorporación de las Organizaciones Autónomas Descentralizadas (DAO), el reconocimiento de los contratos inteligentes (smart contracts) y la utilización de tecnología blockchain para la organización y funcionamiento de las sociedades comerciales constituyen un claro reconocimiento de que la transformación digital también ha llegado al derecho societario.

Sin embargo, el debate legislativo parece detenerse demasiado pronto.

Si el legislador considera jurídicamente válido que una sociedad comercial pueda expresar su voluntad mediante mecanismos de gobernanza digital, ¿por qué ese mismo principio no habría de extenderse al resto de las personas jurídicas cuya voluntad institucional también se forma mediante procesos deliberativos?

La pregunta trasciende el derecho societario. En realidad, interpela a toda la teoría general de las personas jurídicas.

Las asociaciones civiles, las simples asociaciones, las cooperativas, las mutuales y los partidos políticos poseen una característica común que hasta ahora no ha sido suficientemente destacada por la doctrina: todas ellas construyen su voluntad institucional mediante órganos colegiados, deliberación y votación de sus miembros.

Podría decirse que todas integran una misma categoría funcional: las personas jurídicas deliberativas.

No se trata de una nueva clasificación legal ni de una nueva especie de persona jurídica. Se trata simplemente de reconocer que existen organizaciones cuya esencia radica en la participación de sus integrantes para adoptar decisiones colectivas.

Desde esa perspectiva, las DAO dejan de ser un fenómeno exclusivamente societario para convertirse en la primera manifestación legislativa de un concepto mucho más amplio: la gobernanza digital de las organizaciones.

La historia del derecho demuestra que las innovaciones tecnológicas rara vez crean instituciones completamente nuevas. Lo habitual es que transformen la forma en que instituciones preexistentes expresan su voluntad.

La firma digital no creó un nuevo contrato.

El expediente electrónico no creó un nuevo proceso judicial.

Las reuniones a distancia no crearon una nueva asamblea.

Simplemente modificaron el soporte tecnológico sobre el cual esas instituciones ya funcionaban.

La gobernanza digital debería recorrer el mismo camino.

No resulta necesario crear una “Asociación Civil Digital” ni una “Cooperativa Digital”. La personalidad jurídica permanece inalterada. Lo que evoluciona es el modo mediante el cual la organización delibera, vota y ejecuta sus decisiones.

Una asociación civil podría mantener su padrón de asociados mediante tecnología blockchain.

Una cooperativa podría realizar elecciones internas mediante votación criptográficamente verificable.

Una mutual podría distribuir determinados beneficios conforme a contratos inteligentes previamente aprobados por sus órganos.

Un partido político podría organizar sus elecciones internas, congresos partidarios y consultas a los afiliados mediante sistemas de identidad digital, blockchain y escrutinio automático verificable.

En todos estos casos no cambia la naturaleza jurídica de la organización. Lo único que cambia es la infraestructura tecnológica mediante la cual se forma y ejecuta la voluntad colectiva.

Precisamente los partidos políticos constituyen quizás el mejor ejemplo de esta evolución posible.

El artículo 38 de la Constitución Nacional los define como instituciones fundamentales del sistema democrático y exige su organización y funcionamiento democráticos.

Si la Constitución exige democracia interna, resulta razonable preguntarse si el derecho no debería admitir también herramientas tecnológicas capaces de fortalecer esa democracia mediante procesos más transparentes, auditables, seguros y participativos.

La blockchain no sustituye la democracia interna; puede fortalecerla.

El verdadero aporte de estas tecnologías no consiste en modificar el patrimonio de las personas jurídicas ni en alterar sus fines institucionales.

Su aporte consiste en transformar la forma en que las organizaciones deliberan, construyen consensos, expresan su voluntad y ejecutan las decisiones previamente adoptadas por sus miembros.

En otras palabras, la blockchain no viene a transformar las personas jurídicas.

Viene a transformar la democracia interna de las organizaciones.

Por ello, quizás el próximo paso del legislador argentino no debería consistir en crear nuevos tipos societarios, sino en incorporar al Código Civil y Comercial un régimen general de Gobernanza Digital de las Personas Jurídicas Deliberativas, aplicable a todas aquellas organizaciones cuya voluntad institucional se forme mediante órganos colegiados y procedimientos de participación de sus integrantes.

Ese régimen podría reconocer, entre otras cuestiones:

* la identidad digital de los miembros;

* los registros distribuidos como soporte de libros institucionales;

* la votación criptográficamente verificable;

* la utilización de contratos inteligentes para la ejecución automática de decisiones previamente aprobadas;

* la validez jurídica de mecanismos digitales de participación y deliberación, siempre respetando los principios de legalidad, publicidad, responsabilidad, tutela judicial efectiva y protección de las minorías.

La discusión que hoy se abre con las DAO no debería agotarse en el derecho societario.

Constituye, en realidad, la oportunidad para comenzar a construir una teoría general de la gobernanza digital de las personas jurídicas deliberativas.

Quizás ese sea el verdadero desafío que el derecho argentino tiene por delante.

*Dr. Héctor Julio Franco, ex Director Gral. de Personas Jurídicas y Registro Público.

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