Historias
La misionera que evangelizó 25 años en la guerra en Angola: “Me abrió los ojos”
Más de 8.000 kilómetros separan a la Argentina de Angola y hasta allí fue, en 1986, la hermana misionera Blanca Estela Silva, quien trabajó durante más de 25 años a aquel país africano en pleno contexto de guerra civil, evangelizando comunidades originarias y superando todo tipo de hostilidades, desde cuidarse de enfermedades como el tifus y el cólera hasta atender heridos, negociar con jefes militares y esquivar minas antipersona, cuyo principal objetivo era conseguir la mutilación de los cuerpos.
Blanca Silva nació en el pequeño pueblo de Tres Capones y, aunque su familia permanentemente viraba de localidad para vivir, en cada una de esas picadas se desempeñó como catequista, preparando niños tanto para la comunión como para la confirmación. Todo ello fue la antesala de lo que luego sería una vida entera dedicada a transmitir la palabra de Dios, un sacramento el cual ahora solo puede abandonar con un permiso del papa Francisco, pero está lejos de pretenderlo.
Corría el año 1974 cuando todo empezó a cambiar de manera definitiva para Blanca. Fue luego de oír por radio los programas del padre Lorenzo Bovier, quien a distancia le transmitió la vocación.
“Me interesó tanto lo que decía que le escribí una carta. Él vivía en el seminario de Fátima y me invitó a que venga a conocer. Cuando llegué tuve una sensación tan grande que dije ‘este es mi lugar’. Yo estaba a punto de cumplir 18 años y así fue como empecé”, contó a La Voz de Misiones Blanca, que allí comenzó su formación como integrante de la Congregación Misioneras Siervas del Espíritu Santo.
Allí comenzó un proceso de preparación que se extendió durante una década, adquiriendo conocimientos y compartiendo experiencias con monjas de diferentes latitudes que hacían pie en Misiones, para luego comprometerse a dedicar su vida a la misión y elegir un posible destino.
Blanca siempre tuvo claro que deseaba ir a África y el deseo fue concebido. En 1986 partió rumbo a Angola, un país que ofrecía más hostilidades que bondades, pero nada significaba impedimento alguno para desembarcar allí. Llevar la palabra de Dios era lo único que importaba.
“A nosotros se nos prepara para la misión en cualquier parte del mundo, para vivir con cualquier nacionalidad, para trabajar con cualquier pueblo, para integrarnos con compañeros de cualquier parte del mundo. Todo esto es una condición primordial. También hay que estar bien de salud y hay que saber que te vas a enfrentar a todo tipo de desafíos”, resaltó la hermana.
Evangelizar en la guerra y la “desesperanza”
Y vaya si le tocaron desafíos a la misionera en Angola. La hermana llegó a un país que acababa de superar la guerra para independizarse de Portugal (1961-1975) y daba inicio a una guerra civil (1975-2002) que se terminó transformando en el conflicto bélico más largo de la historia del continente, dejando como saldo las monstruosas cifras de: 800.000 muertos; 100.000 mutilados; y 4.000.000 refugiados.
En la contienda se enfrentaban el Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA), que quedó en el gobierno tras el proceso de descolonización, y la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA). Los primeros eran de izquierda, los otros de derecha. Los primeros contaron con apoyos de Cuba y Rusia, los otros de Sudáfrica, Estados Unidos e Israel, condicionamientos típicos de la Guerra Fría.
“La guerra de Angola es muy larga. Primero fue contra la colonia, porque fueron los portugueses los que llegaron allí y llevaron la fe, lo que es verdad, pero también llevaron cualquier tipo de conflicto como las potencias de ese tiempo”, recreó la hermana.
“Luego vinieron las luchas de poder, entre el MPLA y la guerrilla de la UNITA. Después nos encontrábamos con todo tipo de potencia. Angola es muy rico en petróleo y diamantes, entonces las potencias estaban ahí como buitres, incentivando la guerra, vendiendo armas y llevándose las riquezas”, resumió.

Fotografías, pesebres y prendas de vestir son recuerdos que a Blanca le quedaron de su misión en Angola.
En ese contexto trabajó Blanca, pero a la situación bélica había que sumarle otros aditamentos tales como el paludismo, el tifus y el cólera.
“Una de las primeras cosas que tuvimos que aprender fue a hervir el agua cada día y pasarlo por tres filtros para poder tomarla. Debíamos respetar ese proceso a rajatabla si no queríamos contagiarnos de esas enfermedades”, añadió Blanca.
La religiosa detalló que la sede de la misión estaba ubicada a orillas del mar Atlántico Sur, pero desde allí debían viajar a diario para visitar las más de 200 comunidades originarias del “África profundo”, que estaban incluidas en el plan de evangelización.
Estaban distribuidos por roles, de acuerdo a conocimiento y capacidades. Enfermería, cocina, mecánica y catequistas, entre otras labores.
La especialidad de Blanca se dedicaba a la pastoral y, en la continuidad de la charla con LVM, recordó que “nosotros formábamos a los jóvenes en alfabetización para que aprendieran a leer, pero por ahí venía la guerrilla o el gobierno y en una noche se llevaban a todos. Ahí había que comenzar de cero, con la sala vacía nuevamente. También nos tocó trabajar con heridos”.
Escenas de este tipo se repetían constantemente e incluso hubo oportunidades en las que debieron negociar cara a cara con jefes militares y guerrilleros, intercambiando alimentos, remedios o servicios médicos a cambio del levantamiento de barreras o custodias. Independiente del contexto, admitió que siempre fueron respetadas y que los puntos de misión no eran ni objetivo ni escenarios de enfrentamientos o bombardeos.
Su mayor temor -confesó- eran las minas antipersona, dispositivos explosivos terrestres que, si bien tienen poder letal, estaban destinadas a mutilar cuerpos o incapacitar soldados, ya que las consecuencias de un herido de guerra con más problemáticas que las de un muerto.
Según datos oficiales, Angola es el segundo país más afectado por este tipo de armas, detrás de Camboya, y se calcula que uno cada 470 habitantes está mutilado como consecuencia de sus explosivos. Incluso, se estima que aún quedan 2.000 campos minados.
“Las minas eran colocadas en las calles, en las carreteras, a escondidas. Yo les tenía mucho miedo a eso, era muy peligroso. Si pisabas una de esas volabas por los aires. Cuando mis compañeros iban a una misión, mi mayor miedo era que volvieran muertos o destrozados. Había sacerdotes que llevaban enfermos que murieron. Esas son marcas que quedan de la guerra”, graficó Blanca.
Sobre la misión en particular, destacó que Angola ya contaba con una “evangelización primaria avanzada”, a punto tal de que en determinados lugares encontraron biblias en lengua nativa, libros de liturgia y cantos traducidos a lenguajes tribales, y en ese contexto “una de las luchas principales era mantener la esperanza de paz porque ellos, después de 30 años de guerra, ya no creían más en la paz. Vieron tanta muerte, tanta masacre y tanto engaño que estaban desesperanzados”.

El anillo de voto perpetuo que une a Blanca y a la congregación de Siervas del Espíritu Santo para la eternidad.
“Angola me abrió los ojos”
Para esta hermana misionera, Angola no solo fue tierra de desafíos y temores, sino también de alegrías y aprendizajes.
“La gente de allá es muy abierta, muy servicial, muy comunitaria. A nosotros siempre nos recibieron con cantos, bailes, banquetes de comida. Angola fue mi misión de más tiempo, la más desafiante y la más sufrida, pero también la más bonita, la que me realizó muchísimo y me abrió los ojos a muchas cosas. Nosotros no sabemos lo que tenemos acá (por Misiones), comenzando por el agua y la paz”, reflexionó Blanca.
La satisfacción además fue doble para la hermana, al ser testigo del fin de la guerra civil y del comienzo del proceso de desmovilización y desarme del pueblo angoleño. Durante esos años, por ejemplo, al fin pudo ver niños con guardapolvos yendo a la escuela disfrutando de la libertad.
También sintió que su trabajo estaba culminado al ver la formación adquirida por las hermanas nativas quienes, según ella, hoy continúan el trabajo de evangelización junto a otras misioneras que viajan permanentemente hacia las sedes africanas.
Hoy Blanca reside en el Convento Oasis del Espíritu, en Garupá, donde comenzó todo y está lista para emprender cualquier otra misión.
“Yo comprometí mi vida, en castidad, en pobreza y en obediencia a la misión. Cuando nos dan este anillo nosotros hacemos una promesa que es perpetua. Solo el Papa puede darnos el permiso de abandonar los hábitos, pero hay que escribirle”, explicó.
“Nuestra filosofía es que las chicas que vienen son libres para entrar y para salir, nadie está obligado. Me imaginé en ocasiones, pero realmente no me veo viviendo otra vida. Me encanta la misión y creo que todavía tengo cosas para aportar”, planteó.
Las últimas labores fueron en comunidades mbya del Cuña Pirú y Chaco, pero ahora se concentran en los barrios cercanos al convento o en el convento mismo, con los jóvenes como objetivo, transmitiendo valores vinculados a la familia, el estudio y el trabajo. De todas formas, Blanca sabe que en cualquier momento su misión puede estar en otro lado y su valija siempre está lista, más aún en estos días de octubre, período en el cual la Iglesia Católica celebra el mes de las misiones.
Historias
La Pequeña Berlín de Alem, un pedazo de la capital alemana en Misiones
Leandro N. Alem será la tercera ciudad del mundo en albergar una réplica transitable de la Puerta de Brandeburgo, el icónico monumento berlinés que se levantó para la gloria de Prusia y se convirtió en símbolo de la reunificación de Alemania.
El proyecto urbanístico bautizado como “Pequeña Berlín”, impulsado por la Municipalidad de Alem y financiado por el gobierno federal alemán, se propone recrear varios de los hitos urbanos y paisajísticos más emblemáticos de una de las ciudades más fascinantes de Europa, que pasó de humilde asentamiento comercial a epicentro de imperios, guerras mundiales y la Guerra Fría.

El intendente Sebely junto al comisionado del Gobierno Federal de Alemania para Asuntos de los Repatriados y las Minorías Nacionales, Bernd Fabritius, frente a la maqueta del proyecto en desarrollo.
Se trata de un emprendimiento residencial que abarca 33 hectáreas del centro de Alem, recuperadas para la ciudad luego de un litigio judicial interminable, que enfrentó por medio siglo a los herederos del propietario original de las tierras, Germán Kordts, prominente hombre de negocios y figura relevante de la historia local en los años ’30, cuando el municipio empezaba recién a consolidar sus primeras instituciones.
En ese predio, que merced a la larga disputa por la herencia se erigió como el pulmón verde de una ciudad que creció a su alrededor, comenzó ya el desarrollo de una urbanización abierta, donde los residentes formarán parte de un paisaje inspirado en la capital alemana, y que se integrará con otros dos emplazamientos emblemáticos: el Parque de la Ciudad, donde se realiza la tradicional fiesta navideña de Alem, y el Parque del Centenario, cuya inauguración está prevista para diciembre, en ocasión de los 100 años del distrito.
Oasis berlinés
La Pequeña Berlín es un proyecto de expansión y renovación urbana sin precedentes en el distrito, pensado para transformar un territorio congelado en el tiempo en un barrio temático que rinda homenaje a los pioneros germanos, que convirtieron en ciudad el entorno selvático indómito, aislado, hostil, que encontraron al cabo de su travesía por mares, ríos y monte, adonde hoy viven sus descendientes.
El trazado, contempla potenciar el eje de las avenidas Maipú y Kordts, que absorbe el tránsito pesado de la ciudad, entre las rutas 14 y 4, y recrear al interior del barrio un oasis de reminiscencia berlinesa, con la avenida Unter den Linden y la calle Tiergarten como las encargadas de retroalimentar la vida social de toda el área.

La avenida Unter den Linden, cuyo nombre significa literalmente “Bajo los tilos”, es el bulevar más histórico y majestuoso de la capital alemana.
Los nombres de las calles y los monumentos no son una elección caprichosa. Los planos y las gráficas difundidas por la municipalidad muestran que el proyecto fue diseñado al detalle, a tal punto que hasta la señalética vial y el equipamiento urbano interno parece pensado para engañar los sentidos y hacer viajar la mente a una de las capitales europeas más icónicas de todos los tiempos.
La avenida Unter den Linden, cuyo nombre significa literalmente “Bajo los tilos”, por ejemplo. En Berlín, es el bulevar más histórico y majestuoso de la ciudad. Ubicado en el distrito central de Mitte, se extiende a lo largo de 1,5 kilómetros y conecta el Foro de la Cultura y la Isla de los Museos con la emblemática Puerta de Brandeburgo.
El paseo quedó casi completamente destruido por los bombardeos aliados en la Segunda Guerra Mundial, que arrasaron con todo y su bucólico bosque de tilos. En la Guerra Fría, quedó en el sector soviético, lo que se conoció como Berlín Oriental, y fue reconstruido con la arquitectura monumental de las ciudades soviéticas.
Hoy, luce de nuevo su derrotero de tilos y es el principal paseo turístico y comercial de la capital alemana.

El célebre bulevar berlinés en dos tiempos: en 1945, luego del final de la guerra; y la vista actual, en la Berlín moderna.
En la Pequeña Berlín de Alem, la avenida Unter den Linden cruzará longitudinalmente el barrio, con una extensión de menos de la mitad que la calle original, y discurrirá entre cuatro hileras de tilos donados por una empresa alemana.
Preparada para priorizar el tránsito peatonal y conectar con las áreas gastronómicas y los monumentos, la avenida tendrá veredas amplias, equipadas con bancos públicos, paradas de colectivos y luminarias de estética berlinesa. Los carteles de las calles, nomencladores y tótems informativos estarán diseñados con la tipografía oficial europea y escritos en castellano y alemán.
El portal
La Puerta de Brandeburgo de Alem, no tendrá el tamaño del más emblemático de los monumentos berlineses a lo largo de la historia, pero se ubica entre las tres réplicas del mundo donde es posible circular a través de las columnas, como las emplazadas en el Parque Europa, de Madrid; y en Phantasialand, el parque temático de la ciudad alemana de Brühl.
Concebida como portal de acceso al barrio, la versión misionera será considerablemente más baja que la real, que mide 26 metros de altura, 65 metros de ancho y 11 metros de profundidad, y está diseñada con dos carriles de circulación vehicular y sendas peatonales para cruzar a través de sus arcos.
El proyecto habla de una estructura de hormigón, mampostería y revestimientos de alta resistencia, con acabados que imitan la piedra arenisca original del monumento berlinés. Para la escultura de los caballos y la diosa de la Victoria que corona la parte superior, se prevé el uso de metales fundidos y resinas que sirvan para emular el bronce de la cuadriga del original.
Construida entre 1788 y 1791 por el arquitecto Carl Gotthard Langhans, por encargo del rey prusiano Federico Guillermo II, como parte de un proyecto urbanístico que buscaba transformar Berlín en faro cultural de Europa, e inspirada en los Propileos de la Acrópolis de Atenas, la Puerta de Bradenburgo debe su nombre a un hecho cotidiano como fortuito.

La Puerta de Brandeburgo, la postal más conocida de la capital alemana.
Como este portal marcaba el inicio de la ruta real que conectaba la capital con la ciudad de Brandeburgo de Havel, la gente empezó a llamarla naturalmente “Puerta de Brandeburgo” y con el tiempo, la costumbre terminó enterrando el pomposo título de “Puerta de la Paz” que le había dado el rey prusiano.
Ubicada en la Pariser Platz, de la capital alemana, marca el inicio del bulevar Unter den Linden hacia el este y conecta, al oeste, con el parque Tiergarten que inspira la Pequeña Berlín de Alem.
El monumento, que hoy se levanta como símbolo de la reunificación de Alemania, es un fiel testigo del derrotero de una ciudad que se ha reinventado muchas veces a lo largo de toda su historia.

1936, Adolfo Hitler desfila por la Puerta de Brandeburgo camino hacia el Estadio Olímpico para la inauguración de las Olimpíadas de aquel año.
Sobrevivió a la invasión napoleónica, que le arrebató su Diosa de la Victoria; a la caída de Prusia, y a la del Kaiser Guillermo II; a la de los nazis en 1945, y de los soviéticos en los albores de 1.990.
Durante el siglo XX, la Puerta de Brandeburgo fue escenario de acontecimientos políticos trascendentales. En el período nazi, se utilizó como símbolo propagandístico. Las imágenes más documentadas y conocidas de la época, muestran a Adolfo Hitler a bordo de un auto descapotable saludando a la multitud en su camino hacia el Estadio Olímpico de Berlín, para la inauguración de las Olimpiadas de 1936.
Otra foto mundialmente famosa, que tiene al monumento de fondo, es la de la soldado soviética Mariya Limanskaya, quien, en mayo de 1945, tras la caída de Berlín ante el Ejército Rojo, fue asignada para dirigir el tránsito en el centro de la ciudad destruida.

Mariya Limanskaya, la soldado soviética que se hizo famosa dirigiendo el tránsito frente a la Puerta de Brandeburgo en 1945.
Con la construcción del Muro de Berlín en 1961, la Puerta de Brandeburgo quedó aislada e inaccesible para los ciudadanos de ambas Alemania y así se mantuvo hasta la caída de la pared, en 1989.
Por más de 30 años fue el punto más visible de la división del mundo, por lo que varios líderes mundiales la usaron de fondo para sus proclamas políticas. El más recordado es el presidente estadounidense Ronald Reagan en 1987, que lanzó su famosa frase al premier soviético de la Perestroika: “¡Señor Gorbachov, derribe este muro!”.
Pocas semanas después, la Puerta de Brandeburgo se reabrió oficialmente como un paso fronterizo libre, uniendo de manera definitiva a miles de berlineses del este y del oeste en una celebración histórica.
Dos años más tarde, el muro cayó y el monumento se volvió un ícono de la reunificación de Alemania. Hoy, es una de las postales más visitadas del mundo.

La construcción del Muro de Berlín, en 1961, dejó al monumento inaccesible por más de 30 años.
Hitos
La Columna de la Victoria, el Puente de Lutero y el Memorial Konrad Adenauer, son otros de los hitos berlineses que se replicarán en el barrio temático en marcha en Alem.
La Columna de la Victoria verdadera, es un imponente monumento de 67 metros de altura inaugurado el 2 de septiembre de 1873, y su historia abarca desde el nacimiento del Imperio Alemán hasta transformarse en un ícono de la cultura pop y la diversidad.
Su construcción empezó en 1864, cuando el rey Guillermo I de Prusia encargó el diseño al arquitecto Heinrich Strack, que plasmó en ella su obra monumental más famosa.
En los diez años que demandó la construcción, el plano original fue incorporando modificaciones, como revestir los anillos de la columna con cañones de bronce capturados al enemigo, y la monumental estatua dorada de la diosa romana Victoria que corona la cúspide, diseñada por el renombrado escultor alemán Friedrich Drake.
Originalmente, la columna se ubicaba frente al edificio del Reichstag, el parlamento alemán. Pero, en 1938, los nazis la trasladaron a su ubicación actual en el parque Tiergarten, como parte del megaproyecto Germania, de Hitler y su arquitecto y ministro de Armamentos, Albert Speer, que pretendía convertir a Berlín en la capital mundial del Tercer Reich, usando el monumento de Strack como epicentro del eje este-oeste.

La Columna de la Victoria, construida entre 1864 y 1873, y mudada de lugar por los nazis en 1938.
Hoy en día es uno de los mejores miradores de Berlín. Se puede ingresar a su base por túneles subterráneos y subir una escalera de caracol de 285 escalones para llegar a la plataforma superior, desde donde se tiene una vista panorámica espectacular de todo el parque, el Reichstag y la Puerta de Brandeburgo.
La réplica de Alem no tendrá, lógicamente, las dimensiones monumentales del original, pero respetará su fisonomía arquitectónica, con el capitel y la icónica estatua de la victoria alada en la punta, fácilmente reconocible por los visitantes.
Así como en Berlín la columna se emplaza en medio del parque Tiergarten, en Alem estará rodeada por los senderos verdes del nuevo Parque del Centenario y conectará con las avenidas temáticas de espíritu berlinés.
El Puente de Lutero y el Memorial Konrad Adenauer completan el mapa de la Pequeña Berlín de Alem, aunque en el proyecto urbanístico misionero no funcionarán como réplicas exactas, sino como representaciones para capturar la esencia de los originales.
En Alem, el Puente de Lutero, que en Berlín atraviesa el río Spree y divide la ciudad en dos, no se plasmará físicamente como una estructura de arcos de piedra y hierro que cruce el agua, sino que correrá como una calle temática.
Lo mismo el Memorial en homenaje al ex canciller Konrad Adenauer, no contará en Alem con la icónica cabeza de bronce creada por el escultor expresionista alemán Hubertus von Pilgrim, sino que será un paseo cultural que remitirá a la figura del hombre que lideró la reconstrucción y el rumbo democrático de la Alemania de posguerra.

El Puente de Lutero, erigido en homenaje al pastor protestante, cruza el río Spree y comunica el este y el oeste de la ciudad.
Historias
Yerba mate León: memoria, lucha agraria y un homenaje a Pedro Peczak
Las memorias de las luchas agrarias siguen vivas en cada una de las pequeñas chacras que resistieron el paso del tiempo, las crisis económicas y la persecución política. Allí sobreviven también las historias de quienes defendieron la tierra y el derecho de los pequeños productores a permanecer en ella.
Mientras muchos asocian el nombre de la yerba mate León con referencias políticas actuales, la verdadera historia detrás de la marca que acaba de ser premiada en Buenos Aires remite a uno de los capítulos más dolorosos de la historia argentina y a las luchas agrarias que marcaron a Misiones.
Ygor Sobol, productor yerbatero y creador de la marca, explicó que León nació como un homenaje a su tío, Pedro Peczak, histórico dirigente agrario misionero perseguido y desaparecido durante la última dictadura militar.
Según relata, cuando Peczak permanecía en la clandestinidad, quienes lo buscaban lo identificaban con el nombre clave de “León”, un apodo que con el tiempo se transformó en el nombre de la yerba.
Los Peczak y la represión
La historia de la familia estuvo atravesada por la represión. Su madre, Ana Peczak, hermana de Pedro, fue detenida por las fuerzas de seguridad, mientras que su padre permaneció preso durante un año debido a su vinculación con la militancia agraria y las Ligas Agrarias.
“Nací en democracia, pero mi hermana mayor tenía cinco años en aquella época y recuerda cómo los militares la interrogaban. También recuerda las ausencias cuando se llevaban a mi papá y a mis tíos, o cuando fueron torturados en la casa de mi abuela. Lo que sí recuerdo es la presión que sentía el entorno familiar. Pedro era la persona más buscada y uno de los casos más resonantes de Misiones”, relata Sobol.
La marca nació hace algunos años, pero terminó de consolidarse en medio de la crisis del sector yerbatero y la desregulación del mercado. Sobol decidió dejar de depender exclusivamente de la venta de hoja verde para apostar por la elaboración y comercialización de su propia yerba, utilizando materia prima proveniente de propiedades familiares históricamente vinculadas a la producción yerbatera.
León
En plena crisis por la caída de los precios de la materia prima nació una nueva yerba mate. El nombre es fuerte, pero no tiene nada que ver con la imagen con la que suele identificarse al presidente Javier Milei, impulsor de la desregulación del mercado yerbatero. Yerba León, por el contrario, remite a una historia mucho más profunda, ligada a la lucha por un precio justo para los productores y a la defensa de los derechos de las familias rurales.
En los últimos días, Yerba Mate León ganó notoriedad tras obtener una distinción en el Mundial de la Yerba Mate. El reconocimiento no solo multiplicó las consultas comerciales y la incorporación de nuevos distribuidores, sino que también volvió a poner sobre la mesa el significado de un nombre que suele generar confusiones.

Yerba mate León con la distinción Oro del mundial de la Yerba Mate
Sobol reconoce que la participación de la marca en el evento La Derecha Fest, vinculado a sectores libertarios, alimentó esas interpretaciones. Sin embargo, aclara que la presencia respondió a una estrategia comercial y no a una identificación partidaria.
“Cuando nos preguntan, contamos toda la realidad”, sostiene. Para él, lo importante es que se conozca el origen del nombre y la historia que representa.
“Tomar la decisión de estar presentes fue chocante. Tuvimos discusiones internas, reclamos familiares y cuestionamientos de amigos. A los sectores más radicalizados les molestó”, admite.
Y agrega: “Está bueno que se reconozca de dónde viene el nombre, por su raíz y por la herencia que representa”.
Detrás de ese origen aparecen la memoria de Pedro Peczak, las luchas del Movimiento Agrario Misionero, la resistencia de las familias rurales y el esfuerzo de los pequeños productores que aún hoy buscan agregar valor a su producción para permanecer en la chacra.
“La amiga de mi mamá, que distribuye la yerba en Paraná, por el nombre me dice: ‘Tengo una dicotomía, cómo me cuesta vender tu yerba ’”, cuenta entre risas.
Respecto de la utilización mediática de la marca y de su asociación con determinados sectores políticos, Sobol es contundente: “Sinceramente, no me gusta que se generen esas lecturas. Soy una persona que cree que para salir adelante hay que terminar con la grieta en algún momento y unirnos”.
Ver esta publicación en Instagram
Quién fue Pedro Peczak
Pedro Peczak fue uno de los principales dirigentes del Movimiento Agrario de Misiones (MAM) y una de las figuras más emblemáticas de la defensa de los pequeños productores misioneros durante la década de 1970.
Nacido en Los Helechos, participó de la fundación del MAM en 1971 y un año después fue elegido secretario general de la organización, que representaba a unas 12.000 familias rurales. Desde ese lugar impulsó reclamos por precios justos para la producción, mejores condiciones de vida para los colonos y una transformación de las estructuras económicas que perjudicaban a los agricultores familiares.
Además de su actividad gremial, fue un activo comunicador a través de Amanecer Agrario, el periódico del MAM. Tras el golpe de Estado de 1976, la organización fue declarada ilegal y sus dirigentes comenzaron a ser perseguidos.
Peczak fue secuestrado en Panambí por fuerzas represivas, trasladado por distintos centros clandestinos de detención y posteriormente asesinado. Su nombre integra la nómina de víctimas del terrorismo de Estado en Misiones y continúa siendo un símbolo de la lucha agraria y de la resistencia de los pequeños productores.
Dictadura en Misiones: la foto del Golpe y las voces del primer año del horror
Historias
Cristina Putkuri y la divulgación astronómica de la selva a las estrellas
A pocos días de que, por primera vez en la historia, una misión tripulada por la Nasa sobrevolara la cara oculta de la Luna, sin aterrizar, a más de 400.000 kilómetros de la Tierra durante diez días, la astrónoma misionera Cristina Putkuri (35) compartió saberes y experiencias como antesala de un ciclo de charlas titulado “A cielo abierto”, del que participará una vez al mes en el Parque del Conocimiento.
Putkuri es licenciada en Física y doctora en Astronomía. Su interés comenzó a aflorar en sus ojos cuando contemplaba el cielo nocturno durante su infancia en una chacra ubicada a cinco kilómetros del casco céntrico de Ruiz de Montoya, a 120 kilómetros de Posadas.
En ese municipio cursó sus estudios primarios en la Escuela Provincial Nº 300 y luego continuó el nivel secundario en el Instituto Nuestra Señora de Itatí, de Capioví.
Como hija de agricultores, y nieta de quienes integraron el grupo de inmigrantes que fundó la Picada Finlandesa de Bonpland a Oberá en el año 1906, desde sus primeros años de vida tuvo un contacto muy cercano con la naturaleza y una conexión especial que años más tarde la llevó a estudiar los cuerpos celestes. “Desde muy pequeña me fascinaba observar el cielo y tuve la suerte de crecer en un entorno con noches oscuras ideales para hacerlo. Además, siempre sentí una gran inquietud por las ciencias exactas”, recordó durante una entrevista telefónica con La Voz de Misiones.
Se graduó en la Facultad de Ciencias Exactas, Naturales y Agrimensura (Facena) de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), meta que atribuye al esfuerzo y apoyo de su familia. Al hacer un repaso por su trayectoria, destacó: “Uno de los mayores logros fue ingresar a la carrera científica de Conicet, un camino largo y desafiante. Pasar de la vida en el ámbito rural a la ciudad ya representó un gran cambio, y atravesar la maternidad durante el doctorado fue otra gran prueba de resiliencia”.

Cuando cursaba la licenciatura y conoció por primera vez el observatorio, Complejo Astronómico El Leoncito, en San Juan.
En su reflexión, aludió a los desafíos de las “barreras” geográficas y de género aún presentes en la vida académica y profesional: “Producir ciencia de alto nivel siendo mujer y madre no es sencillo, pero es profundamente valioso. También considero un logro fundamental poder impulsar la astronomía en el Nordeste argentino, acercando esta disciplina a nuevas generaciones sin que tengan que migrar para formarse”.
“Y, por supuesto, cada descubrimiento cuenta. A veces, en la rutina de investigar y publicar —es decir, de comunicar nuestros resultados a la comunidad científica a través de artículos que denominamos “papers”— olvidamos lo extraordinario que es aportar conocimiento nuevo al universo”, advirtió.
En ese camino, hizo hincapié en la importancia de transmitir conocimientos sobre astronomía: “Cuando comencé a divulgar la astronomía volví a conectar con la fascinación que sentía de niña. Recordé lo maravilloso que es el universo. El conocimiento cobra verdadero sentido cuando se comparte. No solo en el ámbito académico, sino también con la comunidad, despertando curiosidad y generando nuevas vocaciones. Además el saber, enriquece enormemente a las personas”.
Astronomía desde el hogar
Durante la consulta, Putkuri dio ejemplos sobre cómo se aplican los conocimientos de la astronomía en el día a día de un ciudadano común: “La astronomía está presente en nuestra vida cotidiana más de lo que imaginamos. Por ejemplo, cuando queremos llegar a la casa de un amigo y nos envía la ubicación por GPS, estamos utilizando tecnología que depende directamente de la astronomía”.
“El sistema GPS funciona mediante una red de satélites que orbitan la Tierra y envían señales extremadamente precisas. Para determinar la posición, se mide el tiempo que tarda la señal en llegar, lo que permite calcular distancias con gran exactitud, aplicando conceptos como el movimiento de los cuerpos en el espacio y sistemas de referencia celestes”, añadió.
“Otro ejemplo es el pronóstico del clima, que se basa en satélites que observan la Tierra desde el espacio. Incluso algo tan cotidiano como el calendario tiene su origen en el estudio del movimiento de la Tierra alrededor del Sol. Por otra parte, muchas tecnologías desarrolladas para la astronomía —como detectores extremadamente sensibles utilizados en telescopios para captar luz muy débil— se aplican hoy en medicina, por ejemplo en cámaras de diagnóstico y sistemas de monitoreo”, explicó.
“La astronomía no solo nos permite entender el universo, sino que también sostiene gran parte de la tecnología que utilizamos a diario”, enfatizó.

Desde el Telescopio Gemini Sur, en Chile. Se caracteriza por un espejo principal de 8.1 metros de diámetro.
Agenda
¿Cómo nace un científico? es el interrogante con el que invita a participar de la charla titulada Astronomía. De la selva a las estrellas, en el marco del ciclo “A cielo abierto”, con el que brindará encuentros una vez al mes. A su vez, anticipó que producirán un corto para presentar el hito histórico que marcó el viaje espacial protagonizado por el Artemis II y sus tripulantes.
“Por alguna razón, este proceso suele percibirse como algo lejano o misterioso, cuando en realidad puede surgir de experiencias muy simples, como mirar el cielo”, anticipó la astrónoma que abordará su recorrido y su trabajo, para luego realizar observaciones astronómicas.
El espacio de divulgación, conocido como Café Científico, está dirigido a la comunidad en general, tanto niños como jóvenes y adultos, con el objetivo de motivar e invitar a descubrir que “existen muchos caminos posibles hacia la ciencia”.
Trayectoria
A los 17 años, al finalizar la escuela secundaria, Cristina Putkuri se mudó a la ciudad de Corrientes para estudiar Ciencias Físicas en la Facultad de Ciencias Exactas, Naturales y Agrimensura (Facena) de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne).
Allí se graduó como licenciada en Física, habiendo realizado su tesis sobre un problema astronómico en colaboración con investigadores de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas (FCAG) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
En 2013, con 23 años, obtuvo una beca doctoral del Conicet que le permitió realizar el Doctorado en Astronomía en la UNLP. En ese período se desempeñó como docente en distintos niveles: en un profesorado de Física y Química de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CONSUDEC) y también en el ámbito universitario, en la Universidad Católica de La Plata (UCALP) y en la FaCENA (Unne).
Paralelamente, desarrolló tareas de investigación en el Instituto de Astrofísica de La Plata, donde continuó trabajando luego del doctorado como becaria postdoctoral, a través de becas de Conicet y de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación.
Actualmente, es investigadora asistente (cohorte 2022, en proceso de alta) en el Instituto de Modelado e Innovación Tecnológica (IMIT), dependiente de Conicet y la Unne.
“Uno de mis principales desafíos es desarrollarme plenamente como científica, acercando la ciencia a la sociedad a través de la divulgación, y al mismo tiempo sostener mi rol como madre y esposa. A futuro, mi objetivo es consolidar un grupo de investigación en el IMIT que permita el crecimiento de la astronomía en la región. Con el tiempo, me gustaría incorporar colegas y expandir el trabajo hacia distintas áreas como astronomía extragaláctica, planetaria y cosmología”, concluyó Putkuri.

Cristina junto a su familia en el año 2022
-
Política hace 5 díasEncuentro Misionero, con legitimidad judicial y habilitado como nuevo partido
-
Opinión hace 3 díasMisiones en la ruta de las valijas de Adorni, el green de las conveniencias
-
Opinión hace 3 díasSi lo quieren voltear, asegúrense de que no se vuelva a levantar
-
Política hace 12 horasEncuesta nacional registra un 60,4% de rechazo a Javier Milei en Misiones
-
Policiales hace 4 díasA cinco años del crimen de Casimiro Sotelo: “Se aprende a vivir con el dolor”
-
Política hace 15 horasPassalacqua entre los cinco gobernadores con mejor imagen del país
-
Política hace 2 díasAdrián Duarte ocupará la banca de concejal fallecido en Puerto Piray
-
Cultura hace 3 díasBorges, a 40 años de su muerte: la vista a Posadas y su ascendencia guaraní

