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Un celular que sería de la taxista, la pista que complica al segundo detenido

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Franco Jesús Ramos (27), imputado y a la espera de juicio por el femicidio de su concubina Marina Da Silva (19), está otra vez bajo la lupa, esta vez por el crimen de la taxista Claudia Benítez (32), asesinada y descartada a un pozo de agua en una propiedad Nemesio Parma, en idénticas circunstancias a la joven ultimada en 2013, y un celular es la pista que lo conecta con el caso.

La detención de Ramos fue concretada hoy a la mañana en su casa del barrio Sol de Misiones II, a instancias de una orden efectuada por el magistrado Miguel Mattos, titular del Juzgado de Instrucción Siete de Posadas e interviniente en el expediente que investiga el crimen de la trabajadora del volante.

De acuerdo a lo consignado por fuentes consultadas por La Voz de Misiones, en la vivienda del implicado se incautó un teléfono celular que podría pertenecer a la víctima y que ahora será sometido a pericias técnicas tanto por personal especializado de la Policía de Misiones como de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (Saic).

Los investigadores también incautaron otros tres aparatos e incluso una joven hizo entrega voluntaria de un celular que le compró al mismo implicado. Todos los dispositivos serán sometidos a las mismas pericias.

Por último, en el lugar se secuestraron prendas de vestir que serán examinadas científicamente para detectar si presentan rastros de ADN correspondiente a la víctima. A Ramos también se le extraerán muestras de material genético para realizar los cotejos correspondientes con las pruebas recolectadas en la escena del hallazgo del cadáver de la taxista.

Franco Jesús Ramos se trata de un viejo conocido de los sabuesos policiales y es uno de los principales imputados por el femicidio de quien era su concubina: Marina Da Silva.

La joven tenía 19 años cuando el 19 de diciembre de 2013 desapareció de su casa y once días más tarde -el 31 de diciembre- fue hallada asesinada dentro de un pozo de agua de 10 metros de profundidad en un predio de Campo Bauer, en la zona de Nemesio Parma.

Por ese hecho, Ramos y otros tres implicados deben responder en debate oral y público. En 2019 había fecha de juicio, pero se suspendió y vencido el plazo de la prisión preventiva, el implicado recuperó la libertad.

Más de ocho años después del caso Da Silva, otra mujer fue asesinada y descartada en un pozo de agua de la misma zona. Se trata de la taxista Claudia Benítez, cuya desaparición fue denunciada el 17 de mayo y cuyo cadáver fue encontrado a la mañana siguiente.

Hasta hoy, el único detenido por el crimen de la trabajadora del volante era su concubino, Juan Andrés Rodríguez (39), a quien el último fin de semana la Justicia le rechazó la excarcelación, y ahora los investigadores deberán establecer si hay conexión entre ambos implicados o no.

Por las características y la mecánica del homicidio, desde un primer momento la hipótesis principal apuntaba a que el hecho había sido cometido por dos o más personas. El objetivo ahora será establecer si ambos sospechosos actuaron en complicidad o no.

En este punto, no se descarta que Ramos pudiera haber sido el autor material del crimen o, en su defecto, haya colaborado de alguna forma, por ejemplo, aportando información sobre la existencia del pozo donde apareció Benítez. Desde un primer momento las fuentes consultadas señalaron que quienes descartaron allí el cadáver sabían con precisión la ubicación de esa cavidad, dado que la misma estaba cubierta de abundante vegetación y ni siquiera desde el aire podía ser visto con facilidad.

La pista del celular complica severamente a Ramos, dado que lo ubicaría en posesión de un elemento clave del caso y la labor investigativa también deberá concentrarse en reconstruir de qué manera ese aparato llegó a sus manos.

En cuanto a Rodríguez, las autoridades continúan a la espera de una serie de pericias que podrían ser clave, principalmente las pruebas genéticas.

Es que, en la escena del hallazgo del cadáver, los pesquisas dieron con manchas de sangre en distintos sectores y se tomaron muestras de cada una de ellas, las cuales serán cotejadas con el perfil genético de ambos involucrados. Si hay compatibilidad, se comprobaría que uno o ambos estuvieron en ese lugar y quedarían severamente comprometidos con la causa.

Lo que también será clave para el futuro del concubino de Benítez será la pericia ordenada a realizar sobre el par de zapatillas que vestía al momento de su detención, sobre la cual se detectaron muestras compatibles con sangre y hollín.

Desde su defensa, encabezada por letrados integrantes del estudio jurídico Jabornicky y Asociados, insisten en la inexistencia de pruebas contra el hombre.

Policiales

Investigan la muerte de un hombre en un edificio del microcentro posadeño

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edificio microcentro

La Policía de Misiones investiga el fallecimiento de un hombre de avanzada edad en un departamento del microcentro posadeño.

De acuerdo a lo consignado por fuentes consultadas, el hecho ocurrió en un edificio ubicado sobre calle San Lorenzo, entre San Martín y Sarmiento, donde también funciona una galería comercial.

Los primeros datos apuntan a que el fallecido se trata de Germán Korts (83) y, en principio, la muerte se habría dado en forma natural, sin observarse signos de violencia.

De igual manera, el lugar trabaja el personal de la comisaría jurisdiccional y de la Dirección de Policía Científica, encargada de realizar las tareas de periciales de rigor para esclarecer lo sucedido.

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Judiciales

Rechazan domiciliaria a ex gendarme misionero condenado por lesa humanidad

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Preso. Miguel Pablo Lugo (69) continuará preso. La Justicia rechazó el otorgamiento de prisión domiciliaria por razones de salud solicitado por la defensa del ex gendarme misionero, quien de esta manera deberá seguir alojado en la cárcel de la Candelaria para purgar la pena de 25 años de prisión impuesta en su contra por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar en el Centro Clandestino de Detención (CCD) El Olimpo, donde entre otras víctimas, pasaron el periodista Jorge Fontevecchia y Lucía Adela Révora, madre del ahora senador peronista Eduardo “Wado” de Pedro.

Lugo, nacido el 7 de junio de 1956 en Gobernador Roca, fue juzgado entre 2022 y 2023 en el marco del quinto tramo de la mega causa ABO V, que investigó hechos de secuestros y torturas perpetrados en el circuito represivo conformado por los CCD El Atlético, Banco y El Olimpo, que funcionaron de manera rotativa entre 1977 y 1979.

En ese expediente también fueron juzgados Sergio Raúl Nazario y Hugo Luis Medina, ex camaradas de Lugo, además del ex agente de la Policía Federal Argentina (PFA) Carlos Alberto Infantino. Todos ellos fueron condenados a 25 años de prisión por una multiplicidad de delitos que el Tribunal Oral Federal (TOF) 2 de Ciudad de Buenos Aires consideró acreditado, aunque el fallo aún no está firme ya que hay un recurso de casación en trámite.

Otro dos ex, Miguel Víctor Pepe, y el ex miembro de la Superintendencia de Seguridad Federal, José Ahmed, también llegaron a juicio en la misma causa, aunque el primero resultó absuelto y el segundo falleció poco antes del inicio de las audiencias.

Medina, Nazario e Infantino, los otros condenados en el juicio por la causa ABO V.

Pedido

Según pudo reconstruir La Voz de Misiones, Lugo fue detenido mientras caminaba por San Ignacio -donde tiene domicilio registrado junto a su esposa- el 15 de noviembre de 2018 y desde ese momento se encuentra privado de su libertad.

Sus días y noches en prisión las cumple en la Colonia Penal 17 de Candelaria, recinto dependiente del Servicio Penitenciario Federal (SPF), donde deberá continuar a pesar de un pedido de arresto domiciliario formulado por su defensa, alegando un cuadro de Alzheimer y depresión severa.

La presentación fue realizada a mediados del año pasado y en el planteo los abogados del gendarme condenado adujeron que Lugo presentaba un “franco y notorio deterioro, padeciendo una enfermedad grave e irreversible”.

El pedido abrió una extensa etapa de análisis dispuesta por el mismo tribunal que dictó sentencia, en el que solicitó informes tanto a las autoridades de la unidad penitenciaria como a integrantes del Cuerpo Médico Forense del Poder Judicial, quienes arribaron a conclusiones disimiles, ante lo cual tuvo que intervenir una junta interdisciplinaria del hospital Carrillo de Posadas.

Sobre la cuestión también opinaron el fiscal de la causa Alejandro Alagia, el abogado de la querella unificada Pablo Llonto y algunas de las víctimas, quienes coincidieron en considerar que lo correspondiente era rechazar el otorgamiento del beneficio de morigeración de las condiciones de detención para Lugo.

Todo lo recabado entonces fue analizado por los magistrados Jorge Luciano Gorini, Nicolás Toselli y Rodrigo Giménez Uriburu, quienes finalmente decidieron no hacer lugar al pedido.

Principio de Alzheimer

Entre sus argumentos, los camaristas reconocieron que el condenado presenta una “enfermedad neurodegenerativa que con el transcurso del tiempo hace que los síntomas de quien la padece vayan empeorando”, aunque al mismo tiempo plantearon que “lo cierto que es el diagnóstico de Lugo está en la primera etapa de la enfermedad”.

“El evaluado presenta antecedentes de diabetes, hipertensión arterial y diagnóstico referido como principio de Alzheimer, no obstante, del examen clínico practicado no se evidencian, al momento de la evaluación, signos de deterioro cognitivo actual ni limitaciones funcionales que impliquen pérdida de autonomía o imposibilidad de desenvolvimiento adecuado”, agregaron en párrafos siguientes del escrito de 28 páginas en total.

Y en otro punto fueron tajantes en la respuesta al planteo: “La mera invocación de patologías crónicas o antecedentes médicos, sin acreditación de un estado actual de salud que resulte incompatible con el alojamiento en establecimiento penitenciario o que no pueda ser adecuadamente atendido por el sistema sanitario correspondiente, no resulta suficiente para habilitar la concesión del arresto domiciliario como medida excepcional”.

De esta manera, resolvieron no hacer lugar al pedido, con la salvedad de disponer de una evaluación semestral del estado de salud del condenado, a fin de volver a evaluar la posibilidad de la prisión domiciliaria como alternativa.

Lugo admitió que hizo “cinco guardias” en El Olimpo, aunque afirmó que no sabía en qué lugar estaba.

Lugo

La historia marca que Lugo cursó sus estudios iniciales en Gobernador Roca, donde afirmó que nació en una “familia muy humilde” y “numerosa”. El 30 de septiembre de 1976 se incorporó al Escuadrón 11 “San Ignacio” y el 31 de diciembre de ese mismo año egresó como gendarme.

Inmediatamente después fue enviado al Destacamento Móvil Campo de Mayo y en 1978 fue abocado a la Comisión de Seguridad para el mundial de fútbol.

Lugo se declaró inocente a lo largo de toda la causa. Sobre las acusaciones en su contra sostuvo que solo “cumplió órdenes” e hizo “cinco guardias” en El Olimpo, lugar al cual fue trasladado “sin conocer” dónde estaba yendo. 

Sin embargo, la Justicia consideró acreditada su presencia en el CCD y su participación en hechos considerados como de lesa humanidad. En su contra acumuló testimonios de testigos, tanto de otros antiguos gendarmes como de presos políticos, que lo reconocieron como uno de los guardias del lugar, donde además cumplía diferentes tareas asignadas por los altos mandos.

Los testigos narraron que la función de los guardias o “celadores” era el ingreso y el egreso de detenidos a los calabozos para llevarlos a salas de interrogatorios donde eran sometidos a torturas. “Estas personas salían mal. Un mal momento. Calcule que les pasen electricidad, golpes, de todo. Ya lo sacaban medio sin conocimiento de los calabozos”, es un testimonio que se desprende de la causa.

El TOF decidió, entonces, en un fallo emitido en diciembre de 2023, condenarlo a 25 años de prisión como coautor de privación ilegítima de la libertad agravada e imposición de tormentos agravado, entre otros hechos cometidos contra un centenar de presos políticos que pasaron por El Olimpo durante sus meses de operación.

El Olimpo

El Olimpo fue uno de los CDD de mayor letalidad. Estaba ubicado en el barrio de Floresta, en un predio que originalmente era una terminal de tranvías.

Funcionó desde el 16 de agosto de 1978 hasta fines de enero de 1979 y su cierre de relaciona con una visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en 1979.

El lugar estaba bajo el control del Primer Cuerpo del Ejército, comandado por el represor Guillermo “Pajarito” Suárez Manson, y del Batallón de Inteligencia 601.

Se estima que entre 500 y 700 personas detenidas-desaparecidas pasaron por ese CCD, con una tasa de supervivencia del 7-10%.

El galpón fue adaptado especialmente: incluyó celdas, oficinas, un gran patio techado y salas de tortura conocidas como “quirófanos”. Los testigos recuerdan que había un cartel de bienvenida: “Bienvenidos al Olimpo de los dioses. Firmado: Los centuriones.”

Rechazan domiciliaria a represor misionero condenado por lesa humanidad

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Policiales

Separan a subjefe de la UR IV denunciado por robo de mercadería incautada

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subjefe puerto rico

La Jefatura de Policía separó del cargo al subjefe de la Unidad Regional IV de Puerto Rico, el comisario inspector Walter Daniel Olivera, denunciado por robo de mercadería secuestrada de contrabando, entre otras irregularidades que se investigan desde su llegada a la dependencia, en diciembre del año pasado.

La medida dispuesta por la cúpula de la fuerza provincial se concretó ayer y ahora Olivera pasará a cumplir funciones como supervisor vial, mientras avanza la investigación que está en manos del Juzgado Federal de Oberá, a cargo del magistrado Alejandro Gallandat Luzuriaga.

La denuncia que disparó la pesquisa señala a Olivera como responsable de la desaparición de mercadería secuestrada de contrabando, principalmente cubiertas, cigarrillos y celulares.

“A medida que pasen las horas vamos a ir avanzando y esto va a tomar un poco más de claridad para proporcionar, no solamente al juzgado sino al señor jefe de policía, mayor información de manera que se puedan tomar decisiones con respecto a esta persona o sus posibles cómplices en el caso de que lo hubiera”, precisó el director General de Seguridad de la fuerza provincial, comisario general Raúl David Maslowski, en diálogo con Radio Up esta mañana.

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