Cargando...
Unos 4,8 millones de paraguayos están habilitados para votar el próximo domingo en las internas simultáneas de los espacios políticos para elegir candidatos a presidente y vicepresidente de la República, diputados, senadores, gobernadores y concejales departamentales, para las elecciones generales de abril de 2023.
En la ocasión, el oficialista Partido Colorado (Asociación Nacional Republicana –ANR-) elige también sus autoridades partidarias, con el actual jefe de Estado Mario Abdo Benítez y el ex presidente Horacio Cartes (HC), como principales adversarios.
Paraguay llega a estos comicios, sacudido por los escándalos de corrupción del gobierno, la crisis económica agravada por la pandemia y la guerra, y el impacto que supuso el rótulo de “significativamente corrupto” que el gobierno de Estados Unidos le colocó a Cartes, y al actual vicepresidente Hugo Velázquez, que era el candidato del oficialismo colorado para suceder a Abdo Benítez.
Las declaraciones de Washington, hechas públicas en sucesivas ruedas de prensa por el embajador en Asunción Marc Ostfield, significaron un golpe para la ANR, que gobierna el país, casi ininterrumpidamente, desde 1954, y forzaron al sector de Abdo Benítez a retirar de urgencia a Velázquez de la chapa presidencial y reemplazarlo por el ministro de Obras Públicas Arnoldo Wiens, un pastor evangélico y periodista de medios cristianos.
Abdo Benítez, sin embargo, eligió bajarle el tono al fuerte señalamiento de Estados Unidos contra su vicepresidente, a quien Washington acusa de participar “en actos de corrupción significativos, incluido el soborno de un funcionario público”.
Según la denuncia, Velázquez ofreció, a través de un cómplice, más de un U$S1.000.000 a un funcionario público para “obstruir una investigación que amenazaba al vicepresidente y sus intereses financieros”.
Muy por el contrario, el ex presidente Cartes, un poderoso empresario tabacalero que hoy ostenta el más grande grupo de empresas del país, confrontó las acusaciones estadounidenses y relanzó su campaña para la presidencia del Partido Colorado y la de su candidato a la Presidencia de la República, Santiago Peña, que fuera ministro de Hacienda de su gobierno.
“Durante su mandato utilizó la presidencia del Paraguay para obstruir una investigación del crimen transnacional que involucraba a su socio”, señaló la Embajada norteamericana sobre HC.
Los señalamientos a Cartes por corrupción y, especialmente, por contrabando de cigarrillos de su tabacalera ubicada en Ciudad del Este, vínculos con el crimen organizado fronterizo y lavado de dinero a través de sus negocios, no son nuevos.
El ex presidente fue investigado por una comisión creada por el Congreso, e incluso fue requerido por la justicia brasileña en relación al empresario Darío Messer, a quien Cartes llamaba “hermano del alma”, detenido en ese país por un esquema de lavado denunciado también por la comisión parlamentaria de investigación.
Los comicios del domingo son, prácticamente, inéditos en el país, ya que es la primera vez que la oposición, aglutinada en la Concertación Nacional, un conglomerado de espacios liderados por el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) y el Frente Guasu, del ex presidente izquierdista Fernando Lugo, elegirá su chapa presidencial a padrón abierto.
No así el Partido Colorado, donde solo podrán votar quienes figuren en el padrón partidario, de cerca de 2 millones de afiliados.
Por la Concertación, se medirán el titular del PLRA y ex ministro de Obras Públicas de Lugo, Efraín Alegre, y su dupla la ex ministra de Vivienda de Cartes, Soledad Núñez; el ex intendente de Asunción de fines de los ‘90s Martín Burt y la lutier Luz Borja; el gobernador del departamento de Cordillera Hugo Fleitas, y el abogado Bruno Balmelli; el médico Herminio Ruiz Díaz y su dupla Felipe Fernández Benítez; y el actual diputado Sebastián Villarejo y la empresaria y psicóloga Patricia dos Santos, por el partido Patria Querida, una nucleación referenciada con el agronegocio.
En la ANR, que fiel a la lógica del funcionamiento histórico de la política paraguaya ha fungido siempre de oficialismo y oposición, pugnarán por la candidatura presidencial los ex ministros de Abdo Benítez, Wiens y Juan Manuel Brunetti; y el delfín de Cartes, Santiago Peña, junto al diputado y actual titular del Partido Colorado Pedro Alliana.
Además de las candidaturas a presidente y vice de la República, se elegirán 45 postulantes, titulares y suplentes, para el Senado, 80 para la Cámara de Diputados, 17 candidatos a gobernador, 257 titulares y suplentes para las Juntas Departamentales (Legislaturas distritales).
Itapúa, el departamento vecino a Misiones, elige 6 candidatos a diputados nacionales y 21 concejales departamentales.
Para gobernador de Itapúa, la oposición lleva al intendente de Cambyretá, el liberal Javier Pereira, y en el Partido Colorado se disputan la chapa, el cartista Federico Vergara, y el ex intendente de Encarnación y embajador paraguayo en Uruguay, Rogelio Benítez, un hombre del riñón del ex presidente y actual director de Yacyretá Nicanor Duarte Frutos.
En total, se habilitarán 11.459 mesas, distribuidas en 1.140 locales de votación, en los 263 distritos del país, y 78 mesas receptoras de votos entre Argentina, España y Estados Unidos.
Un duelo aparte el domingo lo constituye la puja por la presidencia del Partido Colorado que vuelve a enfrentar a Abdo Benítez con Cartes.
Ambos se enfrentaron ya en dos oportunidades. En 2015, por la presidencia partidaria, y en 2017 para la definición de la chapa colorada a las generales de 2018.
La disputa electoral significó para Abdo Benítez una de cal y otra de arena, ya que perdió la presidencia del partido, en 2015, a manos del hoy precandidato cartista a vicepresidente, que obtuvo el 48,8% de los votos; y ganó la candidatura presidencial colorada en las internas de 2017, contra el hoy precandidato a presidente de HC por el 51,01%.
En esta oportunidad, Abdo y Cartes se medirán frente a frente, en un escenario donde las encuestas, que el oficialismo colorado considera hechas a medida del cartismo, favorecen al empresario tabacalero.
La ANR habilitará 7.072 mesas, con 370 electores cada una, distribuidas en 497 locales de votación, de los cuales 14 se encuentran en Argentina, cinco en Estados Unidos y tres en España.