Dos jóvenes operarios de la fábrica obereña Lory, dedicada a la producción de cosechadoras para té, yerba mate y tabaco, realizan una pasantía de un mes en Alemania, donde se capacitan en maquinaria agrícola y procesos de la industria metalmecánica.
Se trata de Guillermo Skölfman (31), ingeniero electromecánico y encargado de planta desde hace dos años, y Emerson Burger (24), operario especializado en corte, chapa, soldadura y tornería, egresado de una escuela técnica y con cuatro años de antigüedad en la empresa.
La oportunidad surgió a partir de un viaje realizado por Jorge Lory, actual dueño de la fábrica e hijo del fundador de la empresa, que cuenta con más de 50 años de trayectoria en Oberá.
Una oportunidad nacida en la Agritechnica
Lory relató que el año pasado viajó a Alemania para visitar Agritechnica, la principal feria internacional de maquinaria agrícola. Allí estuvo acompañado por los técnicos del Inta, Héctor Boccanera y Evaldo Steger, quienes mantenían vínculos con el instituto Deula Nienburg, un centro de formación técnica fundado en 1926.
“Cuando vi los talleres, los tractores, los tornos, la soldadura y toda la infraestructura de capacitación pensé inmediatamente en nuestros chicos. Me pareció un sistema muy práctico y una experiencia que podía marcarles el futuro”, contó Lory.
A partir de ese contacto, el director del instituto le ofreció dos becas de capacitación gratuita por un mes para operarios de la empresa, con la condición de que tuvieran conocimientos básicos de alemán y que la firma cubriera los pasajes aéreos. La propuesta fue aceptada de inmediato.
“Mi esposa es profesora de alemán en una escuela técnica. Esa misma noche la llamé desde Alemania y tanto ella como mi hijo David me dijeron: ‘Sí, vamos a hacerlo’”, recordó.
Estudiar alemán para llegar a Alemania
Al regresar a Misiones, Lory conversó con Skölfman y Burger, quienes aceptaron el desafío y comenzaron a estudiar el idioma intensivamente.
“Aprendieron lo básico y, aunque al principio estaban un poco asustados, enseguida se adaptaron. En Deula tienen experiencia trabajando con extranjeros”, señaló.
Los jóvenes viajaron la semana pasada acompañados inicialmente por Jorge Lory y su esposa. Según contó el empresario, apenas llegaron comenzaron las actividades de capacitación y quedaron “fascinados” con la experiencia.
Incluso fueron recibidos con la bandera argentina izada en el mástil de la institución.
Qué es Deula Nienburg
El instituto de formación profesional tiene casi 100 años de historia, especializado en oficios vinculados a la maquinaria agrícola, soldadura, tornería, mantenimiento de equipos, conducción de tractores, camiones y otras especialidades técnicas.
El centro trabaja con un sistema dual de formación, en el que los estudiantes combinan teoría y práctica durante varios años, y también desarrolla programas específicos para estudiantes y trabajadores extranjeros.
“El director nos explicó que en un mes no van a salir expertos en soldadura o maquinaria, pero sí tendrán un panorama enorme de tecnologías, procesos y formas de trabajo que difícilmente podrían conocer en otro contexto”, explicó Lory.
Visitas técnicas y tecnología aplicada
Durante los primeros días, los obereños recorrieron una planta de reciclaje en Nienburg, talleres de mantenimiento y montaje de tractores y una granja altamente robotizada de 550 vacas, donde se produce leche, carne y biogás a partir del estiércol para generar energía que luego se inyecta a la red eléctrica.
“Todo está automatizado: la alimentación, el ordeñe, la recolección del estiércol y el control sanitario de los animales. Cuatro personas manejan toda la explotación. Para nosotros fue una experiencia impresionante”, relató.
Además de las clases teóricas, los jóvenes ya comenzaron a manejar tractores y trabajar directamente en el campo, realizando tareas de arado y preparación de suelos.
Para Skölfman, que habitualmente se desempeña en diseño y planificación, la experiencia tiene un valor especial:
“Una cosa es diseñar una máquina en la computadora y otra muy distinta es subirse a un tractor, sentir cómo trabaja y entender en condiciones reales lo que uno proyecta”.
Una fábrica misionera con proyección internacional
La empresa Lory emplea actualmente a 17 personas, entre personal administrativo, ingenieros de diseño y operarios de producción.
La firma fabrica cosechadoras de yerba mate, té y tabaco, además de implementos agrícolas como desmalezadoras, fumigadoras, fertilizadoras y otros equipos adaptados a las condiciones productivas de Misiones.
Ante la caída de las ventas de maquinaria en los últimos años, la empresa decidió diversificar su actividad incorporando reparaciones, servicios de corte con pantógrafo y trabajos de diseño para terceros.
“Nos abrimos un poco para no dejar sin trabajo a los muchachos. Formar un operario lleva años y perder ese capital humano sería un retroceso enorme”, afirmó Lory.
Las máquinas fabricadas en Oberá ya fueron exportadas a Estados Unidos, Uruguay y varias provincias argentinas.
Tecnología pensada para Misiones
Lory destacó que una de las fortalezas de la empresa es desarrollar equipos específicamente pensados para los cultivos regionales.
“Es difícil que una empresa de Santa Fe o Córdoba desarrolle una cosechadora de yerba o de té. Nosotros vivimos esta realidad todos los días y conocemos las necesidades de las chacras misioneras”.
Durante una visita a Suiza, el empresario observó que regiones con características minifundistas similares a Misiones cuentan con una fuerte mecanización adaptada a pequeñas superficies, algo que considera fundamental para el futuro de la provincia.
Más que una capacitación
Para Lory, el principal aporte de esta experiencia no será únicamente técnico, sino también cultural y humano.
“Ver cómo funciona un país desarrollado, cómo organizan el trabajo, cómo aplican la tecnología y cómo se capacitan permanentemente puede abrirles la cabeza y ayudarnos a mejorar nuestras propias máquinas”.
Los jóvenes permanecen alojados en el campus del instituto, donde también reciben recomendaciones para integrarse a la vida cotidiana alemana: usar bicicletas, viajar en tren y practicar el idioma fuera del horario de clases.
Una experiencia que podría ampliarse
El director de Deula planteó que esta iniciativa podría convertirse en una prueba piloto para futuros intercambios con Misiones, incluyendo posibles vínculos con escuelas técnicas de la provincia.
Mientras tanto, otros dos jóvenes vinculados a la empresa ya comenzaron a estudiar alemán con la expectativa de participar en futuras convocatorias.
“Las puertas quedaron abiertas para seguir trabajando juntos. Ojalá esto sea el comienzo de otros proyectos de formación para más chicos misioneros”, destacó Jorge Lory.
Para el empresario, la experiencia de Skölfman y Burger representa un motivo de orgullo personal y empresarial.
“Somos pocos y pasamos más tiempo juntos en el taller que en nuestras casas. Que hayan aceptado el desafío de ir al otro lado del mundo para crecer profesionalmente es algo que nos llena de orgullo a todos”, concluyó Lory.