“En los últimos años se registró una caída del 36% en la tasa de natalidad, lo que se traduce en caídas de aproximadamente 31% de la matrícula escolar. En Misiones, a diferencia de otras provincias, la caída fue del 29%”, explica Nahuel Navarro en un artículo sobre el impacto de la baja de nacimientos en el sistema educativo.
El profesor de Ciencia Política y coordinador del Centro de Educación Ambiental de Misiones analizó el informe de Argentinos por la Educación y sostuvo que, ante este escenario, el sistema educativo debería avanzar hacia una “reconversión educativa” que permita contener a la cantidad de docentes actualmente disponibles para una población estudiantil que, en los próximos años, será considerablemente menor.

Nahuel Navarro, Profesor.
“Nacen menos personas y eso ya no es un debate”, afirma Navarro. En su análisis se pregunta por las causas de este fenómeno y remarca que, mientras a nivel nacional la caída de la natalidad, lo que genero una baja en la matricula que ronda en el 31%, en Misiones el descenso es del 29%, un dato que ubica a la provincia en una situación distinta a la de otras jurisdicciones.
En ese sentido, plantea que la disminución de niños en edad de asistir a sala de cinco podría transformarse en una oportunidad para ampliar la cobertura educativa temprana.
“La caída de la natalidad nos permite pensar que esas salas donde ya no habrá suficientes niños puedan ser ocupadas por chicos de tres años. La capacidad instalada que ya tenemos en infraestructura puede aprovecharse para universalizar la sala de tres”, explicó.
Según el docente, el objetivo principal es anticiparse a una posible crisis laboral dentro del sistema educativo.
Evitar una crisis de empleo docente
En diálogo con La Voz de Misiones, Navarro sostiene que es necesario impulsar instancias de actualización y reconversión formativa para los docentes que ya trabajan en el sistema, de modo que puedan desempeñarse en salas de tres años y en otros espacios de educación inicial.
“De esa manera no perderíamos a los trabajadores que ya están insertos en el sistema. Si no actuamos a tiempo, es muy posible que tengamos una crisis de empleo sin precedentes”, advirtió.
Navarro recordó que los maestros y maestras de nivel inicial dependen de la existencia de matrícula para sostener sus cargos. Si la cantidad de niños continúa disminuyendo, muchos docentes podrían quedarse sin posibilidades de inserción laboral.
“Vamos a tener menos matrícula para contener a los trabajadores que hoy están adentro del sistema. Si ampliamos la cobertura a los tres años, se incorpora una masa de estudiantes que hoy no está contemplada”, señaló.
Actualmente, solo una parte de los niños de tres años accede al sistema educativo, lo que abre un margen importante para ampliar la escolarización temprana.
La situación de los institutos de formación docente
El profesor también alertó sobre la cantidad de institutos que forman docentes de educación inicial en la provincia.
“Hoy existen quince institutos de formación docente que dictan la carrera de educación inicial. Esa es una masa de trabajadores que posiblemente salga a buscar empleo dentro de cuatro años, cuando se gradúen, y quizás no lo encuentren”, explicó.
Como los profesorados tienen una duración de cuatro años, Navarro remarcó que el impacto de la caída de la natalidad no se verá de inmediato, sino en el mediano plazo.
“El problema de hoy lo vamos a ver en cuatro años”, resumió.
Por ello, propone no cerrar los profesorados, sino reconvertir parte de su oferta académica hacia programas de actualización para docentes en ejercicio.
“Una opción es transformarlos en espacios de capacitación permanente para quienes ya están trabajando. Mientras algunos docentes están en el aula, otros podrían capacitarse mediante sistemas de rotación”, indicó.
La importancia de la estimulación temprana
Más allá de la cuestión laboral, Navarro destacó el valor pedagógico de ampliar el acceso a la educación desde los tres años y advirtió sobre las desigualdades que existen entre los niños que ingresan tempranamente al sistema y aquellos que recién lo hacen en sala de cuatro, cuando comienza la obligatoriedad.
“Hay que aprovechar la infraestructura ya instalada para asegurar la universalización del acceso a la sala de tres, no solo por una cuestión laboral, sino por el impacto que tiene en las generaciones futuras”, afirmó.
El docente explicó que diversos estudios vinculan la estimulación temprana con un mejor desarrollo del lenguaje y de la comprensión lectora.
“La estimulación temprana permite que un niño llegue al primer grado con un vocabulario mucho más amplio, con mayor capacidad para comprender consignas, interpretar situaciones y desarrollar aprendizajes complejos”, señaló.
Aclaró que esto no significa que un niño de seis años mantenga una conversación como un adulto, sino que dispone de mejores herramientas para interpretar textos, resolver problemas y desenvolverse en el ámbito escolar.
En relación con los resultados educativos, Navarro recordó que los informes de Argentinos por la Educación muestran que una parte importante de los alumnos de tercer grado presenta dificultades para comprender lo que lee.
“Muchas veces los niños leen de manera fluida, pero cuando se les hacen preguntas específicas sobre el contenido, aparecen problemas de comprensión e interpretación”, explicó.
Frontera, bilingüismo y diversidad cultural
Finalmente, el especialista vinculó estos desafíos con la particular condición fronteriza de Misiones, una provincia atravesada por la multiculturalidad y el contacto permanente con otros idiomas.
“Misiones tiene una riqueza cultural enorme. Existen escuelas interculturales bilingües y sería muy interesante contar con investigaciones específicas que permitan medir cómo influye esa diversidad lingüística en la comprensión y los aprendizajes”, sostuvo.
Navarro, oriundo de San Javier, contó que creció en un entorno donde el portugués forma parte de la vida cotidiana.
“Vengo de una zona de frontera y manejo el portugués de manera fluida. Entiendo y puedo comunicarme. Quizás los niños que crecen en esos entornos procesan más de un idioma y eso podría influir en sus formas de comprensión”, reflexionó.
No obstante, aclaró que se trata de una hipótesis que debería ser estudiada con rigor académico. Aun así, considera que la diversidad lingüística de Misiones representa un desafío y, al mismo tiempo, una oportunidad para diseñar políticas públicas educativas acordes a la realidad provincial.
“Cada región tiene su propia interculturalidad y su propio sistema lingüístico. El desafío es que las políticas educativas contemplen y valoren esa riqueza cultural propia de Misiones”, concluyó.