Productores, cooperativistas, tareferos y referentes de distintas organizaciones agrarias de Misiones participarán este 17 de junio de la Charla debate “¿Tras la desregulación del Inym, hay crisis yerbatera?”, que se realizará desde las 18 en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Misiones, en Oberá. La convocatoria busca analizar las consecuencias económicas, sociales y jurídicas que atraviesa la actividad luego de la implementación del DNU 70/2023, que eliminó facultades regulatorias del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym).
La actividad organizada por la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones, la Asociación Civil Impulso Yerbatero, la Asociación de los Yerbateros del Alto Uruguay, la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte y el Movimiento Agrario de Misiones se abre en el suelo misionero luego de que distintos representantes de la cadena yerbatera expusieran la problemática en Cámara de Diputados de la Nación.

Invitación a la charla en la Facultad de Oberá
Jonas Petterson, ex director del Inym y actual representante de la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte (Acpym) de Comandante Andresito, destacó la importancia de realizar el encuentro en el ámbito universitario. “Es estratégico porque está en el centro de la provincia y le da mucho valor al debate. Nos permite analizar junto a otras asociaciones, productores y personas entendidas en el tema yerbatero la situación que estamos atravesando”, expresó.
Además, remarcó el significado especial que tiene para las familias rurales desarrollar la actividad en una facultad. “Es muy simbólico para nosotros porque la gran mayoría de nuestros hijos terminan estudiando ahí. Hoy ellos también son conscientes de la situación que estamos pasando los productores”, afirmó Petterson.
Respecto de la crisis que atraviesa el sector, Petterson sostuvo que su origen es político y que sus consecuencias impactan directamente sobre la vida cotidiana de miles de familias. “Nuestro problema fue causado por la política y el impacto es social. Los que ocasionaron este problema y tienen la solución en la mano son funcionarios nacionales”.

Jonas Petterson dirigente yerbatero
Según describió, la caída de los ingresos obliga a los colonos a reducir gastos al máximo para intentar sostener la actividad. “Cada familia busca enfrentar esta situación de diferente manera, achicando totalmente sus gastos y tratando de llevar adelante la cosecha con medios propios. No sabemos hasta cuándo la vamos a poder sostener”, advirtió.
El dirigente también expuso las dificultades económicas que enfrentan actualmente los productores. “Ya no podemos pagar impuestos, no podemos sostener a nuestros hijos estudiando. Hay muchísimas situaciones de salud y enfermedad que los productores tienen que enfrentar y no saben cómo hacerlo porque la yerba no está dando para nada”, lamentó.
En relación con la comercialización de la materia prima, explicó que los pagos se realizan en condiciones cada vez más desfavorables. “Lo que nos están dando hoy en efectivo es únicamente para cubrir algunos servicios. El resto nos pagan a 60, 90 o 120 días, y en algunos casos directamente a 120 días”.
La jornada se desarrollará en un contexto de fuerte debate sobre el impacto de la desregulación del mercado yerbatero. Mientras el Gobierno nacional sostiene que la eliminación de la facultad del Inym para fijar precios permitió reducir el valor de la hoja verde y generar mayor competitividad, organizaciones de productores aseguran que la medida profundizó la crisis en las chacras y deterioró la rentabilidad del sector primario.
Petterson fue especialmente crítico con la postura del Gobierno nacional. “No creo que le interese absolutamente nada nuestra situación. Fuimos moneda de cambio en acuerdos políticos y hoy están cuidando los negocios de un sector poderoso: la industria yerbatera. No veo ningún interés en saber cómo estamos pasando nosotros”, sostuvo.
Finalmente, el exdirector del Inym manifestó su preocupación por el futuro de la actividad. “El año pasado fue crítico, pero este año va a ser mucho peor. Y el que viene, si sigue este sistema, será peor todavía. No sé cómo vamos a hacer para pasar este año y no quiero imaginarme cómo será el próximo. Por lo pronto nosotros tenemos la obligación de mantenernos como sector unidos y seguir buscando soluciones para enfrentar lo que venga”.