Este miércoles pasado, autoridades del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) participaron de una reunión convocada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, en la sede de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, en Buenos Aires, para analizar la situación del sector yerbatero.
Por el Inym asistieron un representante por cada uno de los sectores del directorio. Participaron el presidente del instituto, Rodrigo Correa; Carlos Luis Czajkowski por cooperativas, Ricardo Maciel en representación del Gobierno de Misiones, Mariel Gabur por el Gobierno de Corrientes, Carmelo Rojas, por los trabajadores tareferos, Luis Konopacki por secaderos, Rubén Henrikson por industria y Roberto Ferreira, en representación del sector productivo.
También estuvieron presentes el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Sergio Iraeta, junto a integrantes de su equipo técnico.
Informe del sector productivo
Durante el encuentro, el director por la Producción, Roberto Ferreira, entregó a Sturzenegger un informe elaborado por organizaciones de productores con el objetivo de demostrar que la desregulación del mercado no generó beneficios para ninguno de los eslabones de la cadena yerbatera.
El documento reclama la restitución de las facultades que perdió el Inym tras la entrada en vigencia del DNU 70/2023 y está acompañado por estadísticas sobre producción, consumo, exportaciones y stocks.
Según explicó Ferreira al finalizar la reunión, los productores plantearon que las medidas de desregulación “no favorecieron en ningún aspecto al sector productivo” y rechazaron el argumento de que la crisis actual sea consecuencia de una supuesta sobreproducción.
“Las estadísticas muestran que no existe una superproducción ni un sobrestock de yerba mate. La producción se mantiene relativamente estable y las exportaciones tampoco registran variaciones significativas que expliquen la caída del precio que recibe el productor”, sostuvo.
Asimismo, remarcó que el consumo interno de yerba mate es relativamente estable y que una baja del precio al consumidor no genera un aumento significativo de la demanda.
“La familia que consume dos kilos de yerba por mes va a seguir consumiendo dos kilos, aunque el producto sea más barato. No ocurre como con otros alimentos”, ejemplificó.
Pérdida del poder de negociación
Ferreira también cuestionó el desequilibrio existente entre pequeños productores e industrias.
Explicó que un productor con 50 toneladas anuales de hoja verde no tiene capacidad para negociar con empresas que procesan y comercializan cientos de millones de kilos por año y que, además, manejan toda la cadena comercial y financiera.
En ese sentido, señaló que mientras el consumidor paga la yerba al contado, muchos productores cobran a 90 días mediante cheques, lo que reduce aún más su rentabilidad en un contexto de inflación y aumento permanente de los costos de producción.
También explicó que le comunicó al ministro Sturzenegger que pese al crecimiento de las exportaciones y a la estabilidad del consumo interno, esos indicadores no se traducen en una mejora para el productor.
“El productor sigue financiando la inflación porque todos sus costos aumentan, pero el precio de la hoja verde permanece prácticamente congelado”, afirmó.
Durante la reunión, los representantes del sector también explicaron las particularidades del cultivo de la yerba mate, destacando que se trata de una especie perenne cuya producción comienza entre tres y cinco años después de la plantación, por lo que no puede reemplazarse rápidamente por otros cultivos.
Además, remarcaron que muchos pequeños productores sobreviven gracias a la diversificación de sus chacras y advirtieron que tanto productores como tareferos comenzaron a migrar hacia Brasil en busca de mejores oportunidades laborales.
“No se intervendrá en los precios”
De acuerdo con Ferreira, la respuesta del ministro Sturzenegger fue contundente.
El funcionario nacional reiteró que el Gobierno no intervendrá en la fijación de precios de la hoja verde ni devolverá las facultades regulatorias al Inym. En cambio, indicó que la administración nacional “continuará solo promoviendo políticas vinculadas a la producción, la apertura de mercados y la promoción de las exportaciones. No se intervendrá en los precios”, sostuvo.
Sartori cuestionó la postura nacional
Tras conocerse el resultado del encuentro, el ministro del Agro y la Producción de Misiones, Facundo López Sartori, expresó su desacuerdo a través de su cuenta de X.
“Después de dos horas de reunión, el ministro Federico Sturzenegger fue categórico: no habrá cambios. Escuchar cómo se defiende con orgullo una desregulación que está destruyendo la economía yerbatera indigna. Detrás de cada decisión hay miles de productores, cooperativas y trabajadores rurales que hoy no llegan a cubrir sus costos. No están modernizando la economía: están dejando morir una de las economías regionales más importantes del país”.
Visión opuesta del diputado Núñez
En contrapartida, el diputado provincial Adrián Núñez respaldó la postura del Gobierno nacional y sostuvo que el futuro del sector pasa por la apertura de mercados y no por la regulación de precios.
“Este encuentro marca el rumbo de lo que viene: la verdadera salida para que la yerba crezca es desarrollar nuevos mercados, no fijar precios. Las viejas recetas de intervenir y poner precios artificiales ya demostraron que terminan limitando el potencial del sector. El camino es abrir puertas, competir y potenciar las exportaciones. Dándole libertad y reglas claras al que produce, Misiones tiene todo para seguir conquistando el mundo con su yerba mate”.
Federico Sturzenegger convocó al directorio del Inym para el 8 de julio