La 29° Feria Provincial de Semillas de Misiones se realizó este viernes 31 de julio en el Club de Caza y Pesca de Aristóbulo del Valle, donde más de 800 personas participaron de intercambios, comercialización de productos y actividades vinculadas a la agroecología, la soberanía alimentaria y la cultura de la “Pachamama”.
Con un espiral de plantas, flores y semillas coronado por un altar en el centro del predio, la jornada comenzó con una ceremonia simbólica de agradecimiento a la tierra, al agua y a la luz. La edición previa a los 30 años de la feria estuvo atravesada por un clima festivo, pero también por una fuerte carga de reivindicación social y política.
“La semilla es vida y atraviesa todos los aspectos de nuestra sociedad. Por eso la semilla es política”, resumieron desde la organización durante la apertura.
La semilla política
Como ocurre con muchas manifestaciones sociales en Misiones en este contexto, el encuentro estuvo marcado por definiciones vinculadas a la defensa del territorio. Participaron autoridades provinciales y municipales, entre ellas el ministro Coordinador de Gabinete, Carlos “Kako” Sartori, en representación del gobernador Hugo Passalacqua; el ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori; y el intendente de Aristóbulo del Valle, Juan José Mac Donal.
Durante su intervención, el ministro coordinador de Gabinete, Sartori, reiteró públicamente la posición del gobierno provincial contra la modificación de la legislación sobre tierras y vinculó la defensa de las semillas con la defensa del territorio misionero.
“La tierra nuestra debemos cuidarla. Hay que trabajar todos los días para fortalecer nuestras raíces y para que Misiones crezca a través de la agricultura familiar, que es lo que nos potencia y nos da vida”, expresó.
El funcionario también transmitió el pedido del gobernador a los legisladores nacionales para que acompañen “los intereses de los misioneros” frente al debate sobre la extranjerización de tierras.
“El gobernador está en defensa de la tierra; por eso llamamos a los senadores del país a que no aprueben el capítulo tres, donde se establece que la tierra pueda quedar en manos de capitales extranjeros. La tierra es nuestra y debemos cuidarla”, advirtió.

Autoridades en el acto de Apertura de la 29º Feria de Semilla provincial. (Fotos gentileza de la Organización del evento)
Cuidar la tierra para la semilla
En medio de la feria, la Multisectorial de Misiones anunció una convocatoria para el jueves 6 de agosto en Posadas, con una concentración en el histórico mástil a partir de las 16 horas y posterior marcha hacia la plaza 9 de Julio.
Los referentes sociales advirtieron sobre un proceso de “recolonización” impulsado por capitales extranjeros vinculados al control de la tierra, el agua, la energía y las materias primas.
“Vienen por nuestra tierra, por nuestra agua y por nuestra materia prima”, señalaron durante la convocatoria.
La defensa del territorio apareció así como el eje que articuló otras luchas históricas de la provincia, desde el No a Corpus hasta los reclamos del sector yerbatero.
Tierra, Corpus y yerba
La defensa de la tierra, el rechazo a las represas y la regulación de la actividad yerbatera fueron tres de los temas que sobrevolaron la 29° Feria Provincial de Semillas. No se trató de debates nuevos para Misiones, sino de discusiones históricas que muchos creían saldadas y que hoy vuelven a instalarse en la agenda pública.
Fue Gerardo Segovia, uno de los organizadores históricos de la feria, quien vinculó explícitamente esas tres luchas y advirtió que forman parte de una misma disputa por el territorio y los bienes comunes de la provincia.
“Así como desde el 96 venimos luchando contra los transgénicos, también luchamos para que los ríos sean libres, que no haya más represas. Acá están todos los movimientos sociales antirrepresas, anti extranjerización y antidesalojos de las comunidades originarias, todos juntos a favor de la vida”, expresó.
La discusión más presente durante la jornada fue la defensa del territorio frente a la posibilidad de avanzar con modificaciones que permitan una mayor extranjerización de las tierras. Para los organizadores y participantes de la feria, el debate no es solamente jurídico o económico, sino que involucra la soberanía, la producción de alimentos y la permanencia de las comunidades campesinas e indígenas en sus territorios.
Pero también reapareció el fantasma de Corpus. A más de 30 años del plebiscito de 1996, en el que los misioneros rechazaron la construcción de nuevas represas sobre el río Paraná, referentes sociales y ambientales advirtieron sobre el resurgimiento de proyectos hidroeléctricos y recordaron que la defensa de los ríos libres sigue siendo una bandera vigente para amplios sectores de la provincia.
La tercera lucha que volvió a resonar fue la del sector yerbatero. Mientras productores y trabajadores reclaman desde hace más de tres años por las consecuencias de la desregulación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym), muchos de los presentes recordaron que fue precisamente la movilización de los productores, con el histórico tractorazo de 2001, la que permitió la sanción de la ley que creó el organismo en 2002.
Segovia consideró que no es casual que vuelvan a discutirse temas que parecían resueltos para la sociedad misionera: “Nos preguntamos qué mundo queremos. Lo más contundente es que hoy la gente vuelve a decir que los representantes deben cuidar el territorio misionero y la vida de los misioneros”.
Veintitrés años después de aquella conquista yerbatera, las facultades del Inym vuelven a estar en discusión y el sector enfrenta una de las crisis más profundas de las últimas décadas. La caída del precio de la hoja verde, la pérdida de herramientas de regulación y el reclamo de una Ley de Emergencia Yerbatera muestran que una pelea que parecía superada vuelve hoy a ponerse en juego.

Más de 800 personas disfrutaron de la jornada.
“Las semillas en manos de agricultores, eso es libertad”
Uno de los organizadores históricos de la feria, Gerardo Segovia, integrante de la Red de Agricultura Orgánica de Misiones y del Movimiento Nacional de Yriart, destacó la magnitud de la convocatoria y el carácter político del encuentro.
“Conservar semillas es un acto político, es una posición social porque la semilla es la base de la vida”, afirmó.
Segovia recordó que el movimiento nació hace casi tres décadas y que hoy reúne a agricultores familiares, pueblos originarios, jóvenes de la neorruralidad, organizaciones sociales e instituciones públicas que todavía acompañan estos espacios.
“Lo que se ve acá es una revolución de la vida. Si las semillas están en manos de los agricultores, nosotros decimos que eso es libertad”, sostuvo.
También vinculó la defensa de las semillas con el rechazo a los transgénicos, las represas y los procesos de concentración económica: “El acto de comer es un acto político. Hay un modelo basado en corporaciones y otro basado en agricultores que comparten semillas, saberes y alimentos sanos”.
El referente destacó además la participación masiva de comunidades originarias, jóvenes que vuelven a la tierra y productores de distintos municipios de Misiones, incluso en un contexto económico adverso.
“En cada semilla hay una historia para contar de un agricultor y de generaciones enteras. Esta feria demuestra que todavía existe otro modelo posible, basado en compartir y no en privatizar la vida”, señaló.
Resistencia, amor y soberanía alimentaria
Otra de las referentes de la organización, Laura Vanesa Reyes, del Movimiento Semillero, definió a la feria como una demostración de que las comunidades rurales siguen organizadas pese a las dificultades económicas y los cambios de políticas públicas.
“Creo que esta feria significa que estamos vivos, que tenemos capacidad de resistencia, resiliencia y mucho amor por nuestra tierra y nuestras semillas”, expresó.
Para Reyes, el encuentro es “profundamente político y espiritual”, porque fortalece la soberanía alimentaria, la agroecología y el buen vivir, además de tejer redes con organizaciones de Brasil, Paraguay, Corrientes, Chaco y Santiago del Estero.
“No es solo lucha; también es la dicha de decir: acá estamos, organizados y sosteniendo lo que queremos ser”, afirmó.
La dirigente subrayó además que la autonomía de los productores no implica negar el rol del Estado: “Somos independientes y autónomos, pero el Estado tiene un rol que cumplir en las políticas que hacen a la vida, al alimento y a la nutrición”.
Reyes valoró la presencia de organismos como el Inta y áreas vinculadas a la agricultura familiar, aunque reconoció que muchas de esas instituciones atraviesan un momento de debilitamiento.
“Nos sostenemos más allá de las condiciones actuales, pero eso no significa que el Estado no deba estar presente en las políticas que garantizan alimento sano, producción local y arraigo rural”, remarcó.

Una fiesta camino a las tres décadas
La feria volvió a mostrar la vigencia de un movimiento que se mantiene desde hace casi tres décadas gracias al trabajo de guardianes y guardianas de semillas, agricultores familiares, comunidades originarias y organizaciones territoriales.
Durante toda la jornada se realizaron intercambios de semillas nativas y criollas, charlas, ferias de productos agroecológicos y espacios de encuentro entre productores, técnicos, jóvenes rurales y referentes sociales de distintos puntos de la provincia y de países vecinos.
En un contexto de crisis económica y de debate sobre el modelo productivo del país, la 29° Feria Provincial de Semillas dejó una definición que atravesó toda la jornada: “defender la semilla es defender la tierra, la alimentación y la soberanía de los pueblos”.
Y mientras las discusiones sobre territorio, yerba mate y recursos naturales vuelven al centro de la escena política misionera, en Aristóbulo del Valle se plantó una certeza compartida: “Este encuentro es un acto de resistencia y de amor por la vida”.
Aristóbulo del Valle: se realizará la 29° Feria Provincial de Semillas Nativas