De cara a las sesiones legislativas nacionales del 10 de febrero, el Frente de Izquierda y de Trabajadores (FIT) y diversos sectores gremiales, convocaron a una movilización nacional en rechazo al Proyecto de Modernización Laboral que será tratado ese mismo día.
En Misiones, la convocatoria cuenta con la adhesión del Partido Obrero (PO), la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y la Central de Trabajadores de la Argentina, quienes se encuentran organizando la movilización tanto en Posadas como en otros puntos de la provincia.
Según pudo confirmar La Voz de Misiones, los tres espacios se harán presentes en las calles misioneras el 10 de febrero y evalúan sumar paros por tiempo indeterminado, aunque la comunicación oficial con todos los detalles correspondientes darán a conocer entre mañana (ATE) y el jueves (CTA).
“La comunicación se hará después del miércoles, día que se llevará a cabo la segunda reunión y aparecerá con la firma de todos los presentes en forma institucional. Lo que puedo anticipar es que habrá movilización y se está pensando en paros de más de un día, considerando la posibilidad que el tratamiento dure más tiempo”, confirmó a LVM una fuente consultada.
A nivel nacional, este fin de semana los legisladores de izquierda Nicolás del Caño, Myriam Bregman y Christian Castillo encabezaron una serie de encuentros para generar “un intercambio y preparar la lucha contra la reforma laboral esclavista” y definir “medidas concretas para que triunfen los actuales conflictos contra los despidos”.
Los encuentros se realizaron tanto en Lomas de Zamora como en Jujuy, donde los legisladores y delegados advirtieron que la conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT) “negoció” con el Ejecutivo nacional términos que podrían afectar derechos fundamentales de los trabajadores.
Al respecto, señalaron que “un sector está negociando directamente con el Gobierno y los gobernadores cómplices”, por lo que acordaron un paro nacional activo los días que se trate el proyecto en el Congreso.
El proyecto
El proyecto de Ley de Modernización Laboral es impulsado por el presidente Javier Milei y fue presentado el pasado 11 de diciembre con el objetivo de reformar el marco laboral argentino a través del Congreso de la Nación.
Entre los puntos más cuestionados, la iniciativa limita el derecho a huelga mediante una ampliación de los servicios considerados esenciales y elimina la ultraactividad de los convenios colectivos.
A su vez, las indemnizaciones serán más bajas que las actuales, ya que se excluye del cálculo al aguinaldo, las vacaciones, los premios y otros beneficios que no sean de pago mensual.
El proyecto oficial modifica la Ley de Contrato de Trabajo y permite que las vacaciones se fraccionen por un mínimo de 7 días. Además, mantiene la cláusula que obliga a las empresas a que, ante vacaciones rotativas, le otorguen a cada trabajador al menos un período de verano cada 3 años.
Por otro lado, promueve el blanqueo laboral e incorpora la posibilidad de pagar sueldos en dólares y depositarlos en billeteras virtuales, crea un mecanismo alternativo de indemnización y un “banco de horas” para compensar las horas extra.
El pasado jueves, los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca) se reunieron en la Casa de Salta con el ministro del Interior, Diego Santilli, y reclamaron una compensación por la pérdida de fondos coparticipables que implicarán los cambios en el Impuesto a las Ganancias incluidos en el proyecto de reforma laboral.
Al mismo tiempo los dirigentes expresaron diversas inquietudes, como la merma de giros para los distritos y la situación de las rutas nacionales, cuestiones que el funcionario se comprometió a llevar ante la mesa política del Gobierno.
El debate sobre la reforma laboral en el Senado pasó para el 10 de febrero