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Desmienten rotundamente falsos argumentos de un sector del empresariado sobre los programas sociales

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Desmienten rotundamente falsos argumentos de un sector del empresariado sobre los programas sociales

A raíz de una nota periodística sobre el pedido que empresarios y productores presentaron al obispo de la Diócesis de Iguazú, Nicolás Baissi, para que gestione ante el Gobierno Nacional que se revean los programas sociales, porque “la gente prefiere contar con un plan social y no trabajar”, el diputado provincial Martín Sereno, de Bloque Tierra, Techo y Trabajo, respondió afirmando que “los beneficiarios de programas sociales sí trabajan. Sólo basta con entrar a la página del Renatep y ver que cuatro millones de argentinos y argentinas están registrados por rama, rubro y por actividad”.

Recordó que hace unos días se conoció un informe acerca de que el 40% del empleo rural es irregular y sin patrón, y el 50% que está en la construcción corresponde a los mismos índices. “Entonces, estos empresarios hablan sin datos ni lógica. Y lo que es peor, sin ningún respeto por otros misioneros y misioneras que trabajan. Pretenden continuar la línea de explotación histórica que tuvieron a su disposición abusando de la necesidad del pueblo”, enfatizó.

El legislador señaló que si a un tarefero o trabajador rural se le paga lo que indica la ley, con sus aportes jubilatorios, la obra social y un salario digno, indudablemente irían a trabajar en esa tarea. “El argumento de que no consiguen empleados se sostiene sólo por los salarios paupérrimos que ofrecen. Por eso creo que esa discusión es insostenible. Lo que sí hay que destacar es la impunidad, sin el menor análisis y alejado de la realidad con que expresan estas mentiras”, enfatizó Sereno, referente del Movimiento Evita Misiones.

“Quieren justificar los miserables salarios que ofrecen”

La movida de un grupo encabezado por Sergio Delapierre, sorprendió al arco político, donde algunos referentes salieron a responder la acción que difundió Misiones Plural.

“Este es el mismo argumento de los que siempre explotan a la gente, que pagan jornales por fuera de la ley, que no registran a sus trabajadores y que históricamente, abusando de las necesidades, pretenden conseguir mano de obra barata para sus actividades agropecuarias”, reiteró el diputado de TTT.

Hizo la salvedad de que “no todos los comerciantes, industriales, empleadores ni las Pyme, tienen esta mirada de explotación hacia los trabajadores y trabajadoras. Pero hay muchos empresarios y productores que pretenden aumentar sus ganancias a costa del salario de las personas a las que emplean. Son los que representan la línea del anterior gobierno macrista, que pregonaba que el sueldo del trabajador es un costo que se debe reducir”.

Sereno recordó que la misma reacción generó la implementación de la Asignación Universal por Hijo, cuando decía: “No quieren trabajar porque cobran la AUH”.

Insistió en que esos argumentos inválidos e insostenibles, pretenden desmerecer el trabajo que realizan los argentinos y argentinas que tienen programas sociales. “Trabajan en unidades productivas, en jardines maternales, generan alimentos; sostienen escuelitas de deporte, producciones textiles, de carpintería, de reciclados y de mantenimiento, entre otras actividades”, detalló.

Los programas sociales promueven empleos

En la misma línea, el dirigente social del Movimiento Nacional Campesino Indígena, de la Coordinadora de Trabajadores Rurales de Misiones y actual delegado del Inaes, Jorge Páez rechazó las apreciaciones del grupo de empresarios y productores yerbateros que cuestionaron los programas sociales.

“Estos planteos se basan en apreciaciones equivocadas, sesgadas y con desconocimiento. Creo que se dejan llevar por prejuicios y falsa información”, manifestó.

Señaló que los programas sociales son asistencias del Estado que buscan sostener y promover empleos, ya sean autogestionados o agrupados en unidades productivas, y aún cuando muchas de ellas todavía son informales; otras están conformadas como cooperativas, tanto en el ámbito agrario como en el urbano.

Para Páez, la realidad es que ante la falta de pagos de salarios, hay mucha gente que opta por trabajar en forma autónoma.

“Quienes digan que un programa como el Potenciar Trabajo de 23 mil pesos, puede evitar que alguien se niegue a trabajar, desconocen el precio de los alimentos, de las vestimentas, de lo que le cuesta a una familia cubrir sus necesidades básicas. Ahí hay un error de apreciación”, indicó este dirigente que trabaja con organizaciones sociales, campesinas y aborígenes a quienes acompaña en procesos de desarrollo, a través de autogestionar trabajos, conformar cooperativas o unidades productivas dentro de lo que se conoce como economía popular.

Muchas familias agricultoras se sostienen produciendo

El delegado del Inaes destacó que las miles de familias con las que trabajan e integran las organizaciones, al contrario de lo que plantea este grupo de empresarios, provienen de las chacras y lograron recuperar sus producciones y vivir de ellas. “Podemos mostrar los resultados de las unidades productivas, las cooperativas donde se ve el enorme esfuerzo que hacen sólo con el apoyo del Potenciar Trabajo, produciendo verduras de calidad, agroecológicas, o carnes de pollo y cerdo y abastecen con alimentos sanos y a precios económicos, a muchísimas familias de Misiones de sectores populares y también a las clases medias de las ciudades”, especificó.

En ese sentido -opinó- los productores encabezados por Sergio Delapierre que reclaman que el Estado revea la entrega de planes porque ellos no consiguen mano de obra, se manejan con “un error de apreciación” porque los trabajadores a los que menciona, pudieron sostenerse en sus chacras sin salir a buscar trabajo en otros ámbitos.

Páez sostuvo que a diferencia de la mayoría de los empresarios que denostan las ayudas sociales, estas organizaciones colaboran con comedores populares donde las familias de las barriadas más humildes, mandan a sus chicos para que puedan reforzar su alimentación.

“Es un esfuerzo solidario de colaboración con alimentos, asistencia, con un esfuerzo que desde los sectores empresarios no se ven, ya que sólo piensan en sus márgenes de ganancias, aún cuando no les va nada mal. Esta es una realidad, y hay que ver si el salario que ofrecen permite a una familia con dedicación al trabajo, sostenerse y vivir dignamente. Sabemos que la crisis que atravesamos primero con el neoliberalismo macrista y después con la pandemia empobreció a muchos estratos sociales; pero sobre todo, a los más débiles, a los más frágiles ante el empleo y las actividades de producción”, remarcó.

Proteger al sector más débil de la cadena productiva

El dirigente propuso que para resolver tanto la situación de los sectores más empobrecidos, “podemos pensar en recomponer y discutir en cada cadena productiva, cómo se distribuyen los recursos que generan, y que quienes concentran más ganancias ganen menos. De esta manera muchos productores medianos y chicos tendrían el ingreso que corresponde y podrían pagar salarios dignos a los trabajadores rurales”.

También rechazó la intención de que los beneficiarios de programa sociales tengan contraprestaciones en empresas privadas. “No pueden pretender que se convierta en un subsidio indirecto para beneficio de los empresarios privados. Ellos deben pagar esa mano de obra; de lo contrario es un abuso y está fuera de lugar”.

Con esos reclamos -empresarios como Delapierre y otros productores- buscan la respuesta en el sector más débil de la cadena productiva. “Pero no es por ahí. La respuesta está en quienes más concentran las ganancias y las rentas en esa cadena. Creo que tenemos que debatir seriamente y en profundidad este tema, porque el prejuicio de que no quieren trabajar porque cobran un magro incentivo, es absolutamente falso y hay muchas evidencias que lo demuestran”, subrayó Páez.

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Alem mejora la conectividad peatonal con veredas frente al ISAM

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El Municipio de Alem mejora la conectividad peatonal con veredas frente al ISAM

La Municipalidad de Leandro N. Alem dejó inaugurados 500 metros de nuevas veredas en el barrio Villa Libertad, una obra que mejora la seguridad y la circulación peatonal de alumnos, docentes, vecinos y familias que transitan diariamente por la zona del Instituto Superior Adventista de Misiones (ISAM).

La intervención representa un avance imporante para la conectividad y la accesibilidad, brindando mayor comodidad a quienes anteriormente debían circular por sectores de tierra o directamente sobre la calzada, especialmente durante los días de lluvia.

Durante la inauguración, el intendente Matías Sebely destacó la importancia de continuar ejecutando obras que impacten directamente en la vida cotidiana de los vecinos y que acompañen el crecimiento de la ciudad de cara al centenario de Alem.

“Cada obra que realizamos tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de nuestra gente. Estas veredas significan más seguridad, más comodidad y una mejor circulación para los estudiantes, docentes y vecinos que utilizan este sector todos los días. Sabemos que quizás para algunos son metros de hormigón, pero para muchas familias representa tranquilidad y una mejora concreta en su día a día. Estamos construyendo la ciudad que queremos para los próximos cien años, con obras que transforman y dejan huellas reales en cada barrio”, expresó Sebely.

Por su parte, Agustín, alumno del ISAM, valoró el impacto positivo que tendrá la obra para toda la comunidad educativa.

“Antes, cuando llovía, era complicado caminar porque había barro y muchas veces teníamos que bajar a la calle. Ahora podemos venir más tranquilos y seguros. La verdad que mejora mucho la transitabilidad para todos los alumnos”, señaló.

Desde el municipio remarcaron que este tipo de intervenciones forman parte del plan de mejoramiento urbano que se viene desarrollando en distintos puntos de la ciudad, priorizando obras que generen beneficios concretos para los vecinos y consolidando una ciudad más ordenada, accesible y preparada para el futuro.

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El Soberbio hace historia y el MAU consigue la matrícula N.º 1 de matadero formal

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El Soberbio hace historia y el MAU consigue la matrícula N.º 1 de matadero formal

El Soberbio dio un paso decisivo hacia la formalización de su producción cárnica, ya que la Asociación Bovina Matadero del Alto Uruguay (MAU), consiguió la matrícula N°1, convirtiéndose en el primer matadero formal de la localidad.

Se trata de un logro histórico impulsado por una organización que nuclea a más de 75 productores y que abre una nueva etapa para el desarrollo del Alto Uruguay, con impacto directo en la economía local, el empleo y la seguridad alimentaria.

La obtención de esta matrícula consolida la apertura formal, regularizada e institucional del MAU, un proceso que no sólo habilita el funcionamiento bajo determinadas normas, sino que establece un antes y un después en la trazabilidad y el control sanitario de los alimentos cárnicos vacunos, que consumen las familias de toda la región. Lo que antes estaba limitado por la informalidad y la falta de infraestructura adecuada, hoy comienza a transformarse en una solución concreta construida desde el territorio.

El MAU, ubicado en Colonia Sarandí, y presidido por Nelson “Coco” Simón está constituido por más de 75 socios y una solvente comisión. “Nuestra cooperativa es la número uno de El Soberbio, al principio no teníamos nada, pero no aflojamos y tuvieron que pasar muchos años de trabajo incansable hasta que fue reconocido formalmente. Esta habilitación es consecuencia de la lucha, y también por la decisión política del Imac (Instituto de Macroeconomía Circular), y de la provincia que nos dio un crédito para hacer la sala de afluentes”, señaló el titular del MAU, durante una jornada del Programa “Misiones Produce” que mantuvieron las familias trabajadoras en el Paraje Pacífico con el dirigente territorial Martín Sereno, y referentes institucionales.

En la misma sintonía, el referente Walter Kesterke destacó la conquista histórica que significa la habilitación después de muchos años para alcanzar este sueño y obtener los papeles.

“Compartimos la alegría teniendo en claro que éste no es el logro de una persona; acá no se pone en valor el trabajo y el esfuerzo individual, sino el de la comunidad y la organización que comenzó cuando un grupo de 73 productores se juntaron, y pelearon juntos detrás de un mismo objetivo”, remarcó.

Recordó que el MAU tuvo respuesta cuando pidió el cese de facultades; el acompañamiento del Imac y el crédito para avanzar. “Festejamos que desde el Estado hayan tomado la decisión política de ayudar al trabajo colectivo de familias productoras, y no de un individuo porque nosotros conformamos una comunidad”, enfatizó Walter.

Nelson Simón, presidente del Matadero del Alto Uruguay (MAU).

“Este primer matadero formal es una conquista del territorio”

Durante la recorrida por las obras y los avances operativos, integrantes de la asociación y referentes institucionales evaluaron los procesos, revisaron etapas de ejecución y proyectaron los próximos pasos de esta iniciativa comunitaria. La jornada incluyó además instancias de capacitación y charla sanitaria, reafirmando que la formalización no es un trámite, sino una decisión estratégica para producir con calidad, cuidado y responsabilidad.

La historia del MAU tiene la característica central de que desde el comienzo, el proyecto se sostuvo con organización, persistencia y articulación. En ese camino, el acompañamiento de instituciones del Estado resultó clave, entre ellas el Imac, el Ministerio de Salud Pública y el Concejo Deliberante local que integran un esquema de trabajo que permitió destrabar gestiones, ordenar requisitos y convertir una necesidad del territorio en una respuesta real.

En ese marco, Martín Sereno valoró el sentido profundo de la conquista alcanzada. “Cuando el Estado acompaña de verdad a las iniciativas comunitarias, pasan estas cosas y se transforma un problema histórico en una solución concreta. Esto no se hizo con discursos, sino con gestión, con presencia y con organización popular”.

Enfatizó sobre el valor colectivo del proceso y su impacto regional. “La matrícula N° 1 del primer matadero formal en El Soberbio es una conquista del territorio. Es comunidad, trabajo, articulación institucional y es futuro para el Alto Uruguay, con más formalidad, trazabilidad y seguridad para lo que llega a la mesa de nuestra gente”, dijo.

Consideró que la formalización del MAU se proyecta como un punto de inflexión para la región, al consolidar un circuito habilitado, el Alto Uruguay avanza hacia una nueva cuenca bovina, capaz de generar mejores condiciones para el productor, mayor previsibilidad y un salto de calidad en el abastecimiento.

Sereno agregó que en términos concretos, implica ordenar la producción, garantizar estándares sanitarios, fortalecer el entramado asociativo y promover desarrollo con arraigo. Los dirigentes del MAU coinciden en el mismo diagnóstico: “Lo logrado no es sólo una matrícula, es una conquista histórica que expresa el valor de la organización y el trabajo sostenido. Para una comunidad acostumbrada a pelear en soledad, la experiencia demuestra que cuando instituciones del Estado y la organización popular se articulan con objetivos claros, los resultados llegan para sumar y crecer. El Matadero del Alto Uruguay no es únicamente una obra, sino una decisión política comunitaria de construir soberanía productiva. Y la primera matrícula en El Soberbio es, desde ahora, un símbolo concreto de esa transformación”, expresó Sereno.

Las familias de socios del MAU continúan trabajando ahora con más esperanzada.

“Abastecemos a El Soberbio y abarcamos todo el Alto Uruguay”

Mientras que el presidente del MAU recordó que a fin de este año realizarán la asamblea anual, y quieren dejar la administración a los productores y productoras, siempre con el objetivo de buscar soluciones a las necesidades de la comunidad de El Soberbio y preservando las fuentes de trabajo.

“Tenemos que trabajar para que se sumen más socios y socias, porque además, el matadero no cubre sólo a esta localidad, sino a todo el Alto Uruguay. A partir de ahora el que tenga un animal y quiera comercializar, puede hacerlo faenando en buenas condiciones, vender la carne de manera legal, controlada, con el sello del MAU y con el acompañamiento del veterinario, garantizando la sanidad del animal para que llegue con total tranquilidad a la mesa de los consumidores”, indicó “Coco” Simón.

Todos coincidieron que de alguna manera, la habilitación del MAU va de la mano del Programa “Misiones Produce”, porque se trata de alimentos con un gran potencial de crecimiento.

“Por ahora, sólo contamos con el matadero municipal; pero podemos pensar en uno a escala provincial, porque lo que diferencia uno del otro son las dimensiones y la cadena de frío para que se transforme en un frigorífico; pero no es una locura tratar de concretarlo, y que el día de mañana tengamos el frigorífico de nuestra asociación en El Soberbio y que pueda abastecer al Alto Uruguay”, coincidieron entusiasmados.

Encuentro de trabajo operativo entre integrantes de la asociación y referentes institucionales.

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Banco Nación y Misiones firman convenio con nuevas líneas de financiamiento

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Banco Nación y Misiones firman convenio con nuevas líneas de financiamiento

El Banco Nación y el gobierno de Misiones anunciaron este martes nuevas líneas de financiamiento por un total de $97.000 millones destinadas a fortalecer distintos sectores productivos de la provincia, con especial foco en las economías regionales y las pequeñas y medianas empresas.

El acuerdo contempla créditos con bonificaciones de hasta 14 puntos sobre la tasa de interés para actividades vinculadas a la producción yerbatera y forestal, el sector tealero, la compra de maquinaria agrícola y proyectos de innovación tecnológica y transformación digital para Pymes.

Además, se incorporaron herramientas de financiamiento para iniciativas relacionadas con biomasa, almacenamiento energético y obras de infraestructura vinculadas al gas natural.

La presentación contó con la participación del gobernador Hugo Passalacqua; el ministro de Hacienda, Adolfo Safrán; el ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori; y el ministro de Industria, Federico Fachinello.

También participaron la gerente Zonal del Banco Nación, Florencia Soto; el presidente de la Confederación Económica de Misiones, Guillermo Fachinello; y el titular de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas, Federico Panozzo, junto a representantes de cámaras empresariales y referentes del sector productivo.

Durante el encuentro, Soto destacó que la bonificación de tasas “permite una baja en el costo financiero que genera mejores condiciones de acceso al crédito”, y añadió que las herramientas anunciadas buscan impulsar sectores estratégicos de la provincia y acompañar la transformación digital de las MiPyMEs.

Desde el Banco Nación señalaron que las nuevas líneas forman parte de una política de asistencia crediticia orientada al desarrollo productivo con alcance federal y condiciones competitivas de financiamiento.

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