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La filial de Generación Zoe, la empresa del prófugo Leonardo Cositorto, buscado por defraudación y estafa por la justicia cordobesa, desalojó sus oficinas en Posadas.
Este lunes, el local de Zoe Coach sobre la calle San Luis 1321, amaneció vacío, libre del mobiliario que se observaba la semana pasada, con retazos del plotter que exhibía el logo de la compañía y frases motivacionales de Cositorto en el frente vidriado.
Según se desprende de los mensajes del gerente de la filial, Diego Javier Martínez, en el grupo de Whatsapp que administra, el personal local de Zoe fue desvinculado y de ahora en más todas las gestiones, entre nuevos depósitos y cobros de los inversionistas, se harán de manera digital.
El grupo de Whatsapp, titulado “Unimos vidas y sueños”, es la única plataforma de información de los inversionistas misioneros con la empresa, luego de que se conocieron los procedimientos en Córdoba y Buenos Aires, y el pedido de captura de Cositorto.
“Debido a toda la situación vivida por la empresa sólo se van a comunicar conmigo, ya que todo el equipo de atención al fiduciante no trabaja más para la empresa”, comunicó Martínez.
“Todo el soporte depende de la central de Núñez y yo voy a estar coordinando todo para que se optimicen las cosas en este mes”, prometió el gerente en el grupo de Whatsapp que reúne a 245 participantes.
El viernes, Martínez informaba de “usuarios indebidos y cargas mal hechas”, que retrasaban la puesta en marcha del nuevo sistema con el que, supuestamente, la empresa seguirá operando.
“Seguiremos cargando los robots y esperando al 8 de marzo indicaciones de Leonardo. No tengo contacto con él. Solo Tatiana, que es la persona que envía los flyers y comunicados de él”, indicó Martínez.
En otro mensaje, el gerente pidió “paciencia” a los miembros del grupo hasta la “puesta en marcha de Zoe 2.0”, que debía concretarse este lunes según lo anunciado por Zoom por el mismo Cositorto hace dos semanas desde su escondite en el Caribe.
“Los únicos comunicados son para ubicarle a la gente en el procedimiento para hacer la activación de las billeteras virtuales, donde ellos van a hacer las devoluciones”, dijo a La Voz de Misiones un inversionista que pidió no ser identificado.
“Todos los comunicados de Diego son mayormente mensajes ´reenviados´ supongo de la central en Buenos Aires; y que tal día, a tal hora va a haber una reunión, o te mandan los instructivos para hacer las nuevas vinculaciones virtuales”, explicó.
“En teoría, del 8 al 15 de marzo se van a hacer estos pagos por la billetera virtual, pero ya no depende la oficina de acá, sino de la gente que está en la central”, agregó.
Desde el comienzo de la crisis, a principios de febrero, en que la justicia cordobesa allanó las oficinas de Zoe en Villa María, y los domicilios particulares de sus principales ejecutivos, que fueron apresados y continúan detenidos, LVM intentó contactar con Martínez, pero este en ningún momento respondió llamadas ni mensajes hasta el 21 de febrero, en que tajantemente se negó a brindar precisiones.
“No voy a hablar de nada”, contestó el coach misionero, consultado sobre la situación local del escándalo que ocupó todas las pantallas hasta el comienzo de la guerra en el Este europeo.
Hace dos semanas, Zoe Coach eliminó su página en Facebook y este fin de semana despidió a todo su personal y desalojó el local que ocupaba sobre la calle San Luis.
Martínez también regentea “Vuela Bien Alto”, una escuela de couching que funcionaba en la misma filial local del grupo investigado hasta unos días antes de que estallara el escándalo y se conocieron las detenciones en Córdoba y el pedido de captura internacional de Cositorto.
Antes de los operativos en Córdoba, Zoe enfrentaba un sumario en la Comisión Nacional de Valores (CNV), que investiga a la compañía por la realización de oferta pública e intermediación irregular en el ámbito del mercado de capitales, y Cositorto estaba ya imputado por estafa en la justicia federal porteña.
En enero, Bitcoin Argentina denunció a Zoe en la Procuración General de la Nación (Procelac) por los mismos delitos por los que la fiscalía cordobesa ordenó los procedimientos en Villa María y pidió la detención internacional de Cositorto y su mano derecha, Maximiliano Javier Batista, ambos prófugos.
La semana pasada, la fiscala cordobesa Juliana Companys sumó una nueva persona detenida en el marco de la causa, luego de la indagatoria al contador del grupo Norman Próspero, detenido en su departamento de la calle White en Buenos Aires por la Policía Federal Argentina (PFA).
La justicia cree que el caso de Generación Zoe se inscribe en el delito conocido como “esquema Ponzi”, en recuerdo de Carlo Ponzi, un rocambolesco inmigrante italiano que en 1920 fue condenado en Estados Unidos por estafa serial.
Cuando lo atraparon, Ponzi había estafado a unas 40.000 personas que le confiaron entre U$S15 y 20 millones de la época, unos U$S 250 millones en la actualidad. Nadie nunca recuperó su dinero.
La filial de Generación Zoe, la empresa del prófugo Leonardo Cositorto, buscado por defraudación y estafa por la justicia cordobesa, desalojó sus oficinas en Posadas.
Este lunes, el local de Zoe Coach sobre la calle San Luis 1321, amaneció vacío, libre del mobiliario que se observaba la semana pasada, con retazos del plotter que exhibía el logo de la compañía y frases motivacionales de Cositorto en el frente vidriado.
Según se desprende de los mensajes del gerente de la filial, Diego Javier Martínez, en el grupo de Whatsapp que administra, el personal local de Zoe fue desvinculado y de ahora en más todas las gestiones, entre nuevos depósitos y cobros de los inversionistas, se harán de manera digital.
El grupo de Whatsapp, titulado “Unimos vidas y sueños”, es la única plataforma de información de los inversionistas misioneros con la empresa, luego de que se conocieron los procedimientos en Córdoba y Buenos Aires, y el pedido de captura de Cositorto.
“Debido a toda la situación vivida por la empresa sólo se van a comunicar conmigo, ya que todo el equipo de atención al fiduciante no trabaja más para la empresa”, comunicó Martínez.
“Todo el soporte depende de la central de Núñez y yo voy a estar coordinando todo para que se optimicen las cosas en este mes”, prometió el gerente en el grupo de Whatsapp que reúne a 245 participantes.
El viernes, Martínez informaba de “usuarios indebidos y cargas mal hechas”, que retrasaban la puesta en marcha del nuevo sistema con el que, supuestamente, la empresa seguirá operando.
“Seguiremos cargando los robots y esperando al 8 de marzo indicaciones de Leonardo. No tengo contacto con él. Solo Tatiana, que es la persona que envía los flyers y comunicados de él”, indicó Martínez.
En otro mensaje, el gerente pidió “paciencia” a los miembros del grupo hasta la “puesta en marcha de Zoe 2.0”, que debía concretarse este lunes según lo anunciado por Zoom por el mismo Cositorto hace dos semanas desde su escondite en el Caribe.
“Los únicos comunicados son para ubicarle a la gente en el procedimiento para hacer la activación de las billeteras virtuales, donde ellos van a hacer las devoluciones”, dijo a La Voz de Misiones un inversionista que pidió no ser identificado.
“Todos los comunicados de Diego son mayormente mensajes ´reenviados´ supongo de la central en Buenos Aires; y que tal día, a tal hora va a haber una reunión, o te mandan los instructivos para hacer las nuevas vinculaciones virtuales”, explicó.
“En teoría, del 8 al 15 de marzo se van a hacer estos pagos por la billetera virtual, pero ya no depende la oficina de acá, sino de la gente que está en la central”, agregó.
Desde el comienzo de la crisis, a principios de febrero, en que la justicia cordobesa allanó las oficinas de Zoe en Villa María, y los domicilios particulares de sus principales ejecutivos, que fueron apresados y continúan detenidos, LVM intentó contactar con Martínez, pero este en ningún momento respondió llamadas ni mensajes hasta el 21 de febrero, en que tajantemente se negó a brindar precisiones.
“No voy a hablar de nada”, contestó el coach misionero, consultado sobre la situación local del escándalo que ocupó todas las pantallas hasta el comienzo de la guerra en el Este europeo.
Hace dos semanas, Zoe Coach eliminó su página en Facebook y este fin de semana despidió a todo su personal y desalojó el local que ocupaba sobre la calle San Luis.
Martínez también regentea “Vuela Bien Alto”, una escuela de couching que funcionaba en la misma filial local del grupo investigado hasta unos días antes de que estallara el escándalo y se conocieron las detenciones en Córdoba y el pedido de captura internacional de Cositorto.
Antes de los operativos en Córdoba, Zoe enfrentaba un sumario en la Comisión Nacional de Valores (CNV), que investiga a la compañía por la realización de oferta pública e intermediación irregular en el ámbito del mercado de capitales, y Cositorto estaba ya imputado por estafa en la justicia federal porteña.
En enero, Bitcoin Argentina denunció a Zoe en la Procuración General de la Nación (Procelac) por los mismos delitos por los que la fiscalía cordobesa ordenó los procedimientos en Villa María y pidió la detención internacional de Cositorto y su mano derecha, Maximiliano Javier Batista, ambos prófugos.
La semana pasada, la fiscala cordobesa Juliana Companys sumó una nueva persona detenida en el marco de la causa, luego de la indagatoria al contador del grupo Norman Próspero, detenido en su departamento de la calle White en Buenos Aires por la Policía Federal Argentina (PFA).
La justicia cree que el caso de Generación Zoe se inscribe en el delito conocido como “esquema Ponzi”, en recuerdo de Carlo Ponzi, un rocambolesco inmigrante italiano que en 1920 fue condenado en Estados Unidos por estafa serial.
Cuando lo atraparon, Ponzi había estafado a unas 40.000 personas que le confiaron entre U$S15 y 20 millones de la época, unos U$S 250 millones en la actualidad. Nadie nunca recuperó su dinero.