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En vísperas de las fiestas de fin de año y a poco más de dos meses de la detención de los ocho ex policías acusados de armar un plan de sedición y coacción agravada, sus familiares se movilizaron esta mañana en Posadas para entregar un petitorio de audiencia con el juez que lleva adelante la causa, Fernando Verón, y el jefe de la Policía de Misiones, Sandro Martínez.
"Nosotros vimos el expediente, nos juntamos con abogados para analizarlo. Hicimos miles de consultas, todos nos responden lo mismo, que no hay argumentos para tenerlos detenidos", dijo a La Voz de Misiones, Matías Orrego, hermano del ex sargento Joaquín Orrego, uno los ex policías que cuenta con prisión preventiva dictada por el Juzgado de Instrucción Tres, a cargo de Verón, que continúa con la investigación de los hechos.
En esa línea, Orrego sostuvo que acudieron a la Cámara de Apelaciones en lo Penal y de Menores de Misiones para dejar sin efecto la decisión del magistrado Verón de ejecutar la prisión preventiva para los ex policías, pero la medida fue ratificada por el organismo judicial recientemente.
"Se presentaron recursos de excarcelación, un montón de recursos y todos fueron rechazados, argumentando que hay una investigación en curso y dicen que pueden interferir por su condición de policía, pero la Jefatura a ellos ya los exoneró de la fuerza", cuestionó Orrego en conversación con LVM.
"Hoy en total son 77 días que están detenidos y no tenemos respuesta", clamó.
En cuanto a la situación de su hermano, a quien visita en la Unidad Penitenciaria de Puerto Rico los miércoles, viernes y sábado, Orrego expuso: "Están presos en una unidad penal con todo lo que eso implica. Tuvieron que improvisar un lugar, que no está en condiciones, porque los tienen que tener separados de la población carcelaria".
Y continuó: "En el caso de mi hermano, él prestaba servicio en Jardín América y detuvo a muchos de los que hoy están ahí. La noche que llegó le gritaban el apellido, no durmió nada, una situación que no sabes qué te puede pasar, están muy mal".
Orrego también comentó los problemas económicos que están atravesando los familiares que se movilizaron hoy al no contar con el ingreso de los detenidos, ya que la mayoría de ellos son el sustento de su hogar: "No fue suficiente con meterlos presos, sino que jugaron con las necesidades de las familias, que hoy están sin ingresos, porque sus ingresos dependían de eso. Mi hermano tiene su señora que trabaja informal, pero también dependían del sueldo de él, tienen dos hijos".
Sobre esa cuestión, el familiar del ex policía señaló que algunos fueron detenidos el 19 de septiembre, otros el 16 de ese mismo mes, y pese a ello "no le pagaron el sueldo correspondiente de septiembre, por los días que trabajaron".
Con la llegada de las fiestas, el joven afirmó que se trata de una "fecha clave e importante" para las familias y consideró injusto que los ex policías estén "detenidos, sin fundamentos, necesitamos una solución, porque en el caso de mi hermano tienen solo tres mensajes, que fueron sacados de contexto y él no integraba el grupo de WhatsApp por lo que se inició la causa".
Por último, Matías Orrego comentó cuál fue el objetivo de la movilización de este viernes: "La organizamos entre las familias, no queríamos convocar mucha gente porque también tergiversan las cosas, dicen que está metida la política y no queremos que se mezcle con esto. Es una lucha, necesitamos respuestas, que el juez tome conciencia de la situación en la que estamos y que se haga justicia".
Joaquín Orrego, Lisandro Cantero y Horacio Elías Coutto están alojados en la Unidad Penal de Puerto Rico, mientras que Ramón Alejandro Arrieta, Iván Ezequiel Arrieta, Diego Hernán Correa y Adolfo Guirula permanecen detenidos en la cárcel de Loreto. En tanto, Ramón Oscar Amarilla, uno de los referentes de los retirados y pensionados de la fuerza, pasa sus días en la unidad carcelaria de Cerro Azul.