Política
Nieta de Madre de Plaza de Mayo encarnacena desaparecida pide no votar a Milei
La mujer que habla en el video al pie de esta nota, es Anita Fernández, hija de Ana María Careaga y nieta de la encarnacena Esther Ballestrino de Careaga, madre de Plaza de Mayo, secuestrada y torturada en la Esma y, finalmente, arrojada al mar desde uno de los vuelos de la muerte.
Anita cuenta su historia en un vagón del Subte de Caba. Hace semanas que recorre las estaciones porteñas llevando el relato sobre el padecimiento de su familia a manos de la dictadura militar, y el trágico destino de su abuela, una mujer paraguaya perseguida allá y aquí, a quien no llegó a conocer.
Anita habla al vagón. Una cámara la toma, de pie, con dos bolsos al hombro y celular en mano: “Hola a todas y a todos, les pido disculpas, estoy un poco nerviosa; nunca en mi vida hice esto, y lo hago porque estoy muy preocupada”, dice.
“Yo nací en Suecia. Nací cuando acá en la Argentina había una dictadura”, relata Anita, y la cámara abre el plano y enfoca al resto del vagón: una mujer la mira, la chica de al lado mira su celular; más atrás se ve gente distante.
“Mi mamá tenía 16 años cuando la secuestraron embarazada de mí. Fue a un campo de concentración, donde la despojaron de todo, incluso su nombre: pasó a tener una letra y un número. Fue brutalmente torturada. Cumplió 17 años en ese campo de concentración”, continúa Anita.

Ana María Careaga
“Mi abuela salió a buscarla y se encontró con otras madres que hoy se conocen como Madres de Plaza de Mayo”, agrega, y su voz se mezcla por momentos con otra que anuncia por el sistema de audio la llegada del convoy a una estación.
“Mi abuela, junto a otras dos madres y dos monjas francesas, también fue secuestrada; la llevaron a la Esma y fue arrojada con vida al mar”, cuenta Anita.
“En la Esma donde está el Tigre Acosta”, identifica Anita a uno de los verdugos de la abuela. “El Tigre Acosta, lo pueden googlear”, propone, invitando a los más jóvenes, y apunta un dato de actualidad: “Un genocida que hoy pide que voten a Milei”.
“Mi mamá se refugió en Suecia, ahí nací yo; volvimos en democracia a la Argentina; no quiero violencia para mis hijos; amo este país y quiero vivir acá; quiero que todos podamos vivir teniendo diferencias, diciendo nuestras diferencias, y sin miedo a que nos secuestren, a que nos torturen, a que nos arrojen con vida al mar”, explica, mientras el tren se detiene y el pasaje se recambia; unos bajan y otros suben.
“Como decía el Tigre Acosta sobre las dos monjas que arrojó con vida al mar, como las ‘monjitas voladoras’; eso, nunca más”, sentencia Anita y remata: “Por favor, por la democracia, no voten a Milei”.
La abuela paraguaya
Anita no conoció a su abuela, cuyos restos descansan hoy en el patio de la organización que ayudó a fundar, junto a dos de las mujeres secuestradas con ella, María Ponce de Bianco, y la religiosa Léonie Duquet.
Anita nació en Suecia, como ella misma cuenta en los subtes porteños, adonde la familia se había refugiado luego de la liberación de su madre, Ana María Careaga, que fue secuestrada estando embarazada, el 13 de junio de 1977, para ser llevada y torturada en el centro clandestino de detención conocido como Club Atlético.
Para entonces, su padre ya había sido secuestrado y estaba desaparecido. También el marido de su tía.
El exilio sueco no duró mucho para la abuela Esther. Volvió al país al poco tiempo y desoyó todas las advertencias sobre el peligro: “Yo voy a seguir hasta que aparezcan todos”, contó su hija una vez que dijo categórica su madre.
Esther Ballestrino de Careaga nació en Encarnación, 20 de enero de 1918. Fue una maestra, bioquímica y activista social incansable, según recogen los testimonios.
En Paraguay, Esther militó en las filas del Partido Revolucionario Febrerista, un movimiento de ideas socialistas surgido tras la Guerra del Chaco; en los años ’40 fundó el Movimiento Femenino del Paraguay; marchó al exilio en 1947, perseguida por la dictadura del general Higinio Morínigo, y se refugió en Argentina, donde contrajo matrimonio con Raymundo Careaga, con quien tuvo tres hijas.

Esther Ballestrino de Careaga.
En 1977, con sus dos yernos desaparecidos y su hija secuestrada, la abuela de Anita se sumó a las mujeres que buscaban a sus hijos.
Nacieron las rondas en la Plaza de Mayo y las reuniones secretas en la Iglesia de la Santa Cruz, el tempo católico ubicado en el barrio de San Cristóbal, que acogía por entonces a madres y familiares de desaparecidos.
Esther fue secuestrada por un grupo de tareas comandado por el marino Alfredo Astiz, el 8 de diciembre de 1977, junto a otra decena de madres de la plaza, como Azucena Villaflor y María Ponce, y las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet.
Fue llevada a la Esma y torturada durante al menos 10 días. Diversos testimonios que constan en el Informe Nunca Más, la ubican en el sector conocido como “Capucha”, en el Casino de Oficiales.
Entre quienes suelen recordarla se cuenta al Papa Francisco, que la conoció trabajando muy joven en un laboratorio bioquímico donde Ballestrino era la jefa.
“La quería mucho. Recuerdo que cuando le entregaba un análisis, me decía: ‘Ché… ¡qué rápido lo hiciste!’. Y enseguida, me preguntaba: ‘¿Pero este dosaje lo hiciste o no?’ Entonces, yo le respondía que para qué lo iba a hacer si, después de todos los dosajes de más arriba, ese debía dar más o menos así. ‘No, hay que hacer las cosas bien’, me reprendía. En definitiva, me enseñaba la seriedad del trabajo. Realmente le debo mucho a esa gran mujer”, contó en 2010 el entonces arzobispo de Buenos Aires.
La abuela de Anita fue llevada a la muerte ese mismo diciembre, en alguno de los vuelos que despegaban del sector militar del aeroparque porteño con su carga de prisioneros políticos condenados, que eran arrojados con vida al mar.
Su cuerpo fue uno de lo que llegaron a las costas y fue sepultada como NN en el cementerio de la localidad bonaerense de General Lavalle, donde estuvo casi tres décadas.
En 2003, el Equipo Argentino de Antropología Forense (Eaaf), desenterró ocho esqueletos, de cinco mujeres y dos hombres; y uno, clasificado como GL-17, o “probablemente masculino”.
Los huesos fueron analizados por el Laboratorio de Inmunogenética y Diagnóstico Molecular (Lidmo) de Córdoba, del Eaaf.
El 8 de julio de 2005, 28 años después de ser asesinada, la justicia informó que uno de los restos individualizados pertenecía a la abuela de Anita.
Es hija de Ana María Careaga y nieta de Esther Ballestrino de Careaga pic.twitter.com/8cEKeAzaHJ
— Claudio ♌️✌🏼∞ (@Claudio16224129) November 9, 2023
Política
Palombo respondió a Caputo por críticas a comerciantes: “Que se calle la boca”
El histórico comerciante textil posadeño Carlos Palombo cuestionó al ministro de Economía de la Nación, Luis “Toto” Caputo, por sus declaraciones en una entrevista en la que afirmó que “nunca” compró en Argentina porque “era un robo”. “Es agresivo. Los políticos dan vergüenza”, disparó el referente misionero.
Entrevistado por el periodista Eduardo Feimann en Radio Mitre, el funcionario nacional se refirió a la industria textil en un contexto de caída “brutal” para el rubro y acusó a los empresarios de “beneficiarse” de la protección del Estado.
“Perjudica a los que menos tienen Eduardo”, sostuvo Caputo y lanzó: “Yo no compre nunca en mi vida en Argentina, porque era un robo, entonces lo que teníamos posibilidad de viajar o algo, comprábamos afuera”.
La reacción del comerciante posadeño no tardó en llegar. Este martes por la mañana, en diálogo con el programa radial El Show de los Impactos, Palombo se refirió a las declaraciones del ministro y describió la situación del comercio local como “lapidaria”.
“Una declaración de esas agrede. Yo dije siempre, para hacer política tienen que estar preparados, ser una persona instruida, pero dan vergüenza”, afirmó el comerciante con más de 50 años en el rubro.
Palombo aclaró que sus críticas no apuntan a las políticas económicas del gobierno de Javier Milei, sino al mensaje que transmiten con estas declaraciones del encargado de la cartera económica.
“Uno tiene que medir cuando habla. ¿Qué puede pensar el industrial argentino que la está pasando tan mal? Hay cosas que se están haciendo bien, quiero creer, pero hay otras que no puedo entender. ¿Qué político no defiende su mercado interno?“, cuestionó.
Comercio local
Además, el comerciante describió la compleja situación que atraviesa el sector en Misiones, marcada por la competencia histórica con Encarnación y los altos costos.
“Está muy complicado. La competencia con Paraguay es algo de ida y vuelta, pero hoy si querés subsistir, tenés que cambiar las políticas de compra, recorrer, buscar mercadería más barata, hacer todo lo posible para bajar números y poder ser competitivo”, analizó.
En ese contexto, Palombo reveló que su empresa redujo a la mitad la cantidad de locales. “Llegamos a tener diez y ahora estamos con cinco. Hace un tiempo decidimos empezar a dedicarnos también a la construcción, lento, pero como un desvío, porque veíamos que el comercio hace rato la viene pasando mal”, señaló.
Consultado sobre la cantidad de locales cerrados en la zona céntrica, Palombo fue contundente: “Es lapidario y a mí me duele mucho. Porque en vez de estar generando trabajo, como a la industria y al comercio, dan créditos y hoy no podés tomar nada porque te roban por todos lados, impuestos altísimos para ingresar la mercadería a la provincia. Pero lo triste es que la gente cree que nosotros somos los sinvergüenzas”.
Sobre la presión impositiva, Palombo desmintió cualquier alivio fiscal del gobierno nacional. “¿Cuántos impuestos te dejaron de cobrar?”, indagó el periodista y el comerciante contestó: “Ninguno. Agregan todos los días, es una locura. La luz de mi casa, una casa familiar con un solo aire acondicionado 350 mil pesos. La de los locales, más los impuestos, es una cosa de locos”.
Finalmente, apuntó directamente contra las declaraciones del ministro Caputo: “Encima se da el lujo de decirlo. Por lo menos, que se calle la boca”.
Política
Claudio Katiz: “Ramón Amarilla está defraudando a sus votantes”
El abogado Claudio Katiz, ex socio político de Ramón Amarilla cuando el actual diputado provincial comenzaba el armado de su campaña en la cárcel de Cerro Azul, cargó contra el ex policía y lanzó: “Hoy, está defraudando la confianza de sus votantes”.
En diálogo con La Voz de Misiones, Katiz no se ahorró adjetivos para Amarilla y quienes lo secundaron en la lista que encabezó en las elecciones del 8 de junio pasado por el partido Por la Vida y los Valores, que resultaron electos detrás de él.
“Mi vínculo con Ramón Amarilla es totalmente nulo, inexistente, como si nunca hubiera existido”, afirmó Katiz y remarcó: “Desde mucho antes que asuma como diputado que no volví a cruzar palabras con él”.
“Amarilla fue electo y empezó a caminar solito”, disparó el letrado y recargó: “Al día siguiente de su libertad, empezó a hacer campaña por Germán Palavecino, que fue obra de él y nunca tuvo nada que ver con el equipo que teníamos”.
“La candidatura de Amarilla obtuvo más de 100.000 votos, y con Palavecino él rifó el 75% de ese caudal y no llegó ni a la cuarta parte”, agregó.
Katiz apuntó contra su ex socio político y opinó que la convocatoria de Amarilla a la plaza el miércoles para reclamar la reapertura de la mesa de diálogo policial, desactivada tras el acampe de mayo de 2024 sobre la avenida Uruguay, “fue un error político”.
“Ahora, está movilizando y apenas juntó veinte personas, un puñadito de gente”, ironizó Katiz y comentó que, a propósito de esta fallida convocatoria, “en tono de broma le dije a un amigo: ‘la cabra para el monte tira’, porque Amarilla terminó volviendo a demostrar que solo es un sindicalista de los policías”, explicó.
“Mostró lo que es, volvió a sus orígenes de sindicalista de la policía, pero de los policías retirados nomás, no de los que están en actividad”, arremetió.
“Fue un gravísimo error político salir a movilizar para los policías, porque toda la ciudadanía está pasando por las mismas dificultades”, opinó Katiz.
“Los policías retirados, bien o mal, todavía tienen un ingreso”, dijo el ex socio político de Amarilla y preguntó: “¿Y el que no tiene trabajo, o no tiene obra social, ni un empleo fijo? ¿Y el que está en la chacra, carpiendo o macheteando?. Debe movilizar para los que trabajan y producen, pero se olvidó de movilizar en favor de los maestros, del personal de la salud, de los judiciales”.
“Amarilla está defraudando día a día la confianza de los que vieron en él la lucha por la libertad, la lucha contra la opresión, la lucha contra el régimen oficialista en Misiones; y está defraudando día a día a su electorado”, señaló Katiz y vaticinó: “Pasará sin pena ni gloria su diputación”.
Política
Jabornicky, el asesor detrás del proyecto político de Ramón Amarilla
Se muestra en las redes sociales en reuniones en sitios de lujo y vinculado a espacios libertarios. No tiene matrícula para ejercer, pero comanda un buffet de abogados en Posadas. Dice ser “el creador” de Ramón Amarilla como figura política, una relación que nació en los días de cárcel del expolicía y actual diputado provincial.
El abogado Alejandro Jabornicky, de 53 años, irrumpió en los medios de comunicación misioneros en el año 2003, en el marco de la causa denominada Megaestafa, un desfalco multimillonario a la Justicia de Misiones que lo tuvo entre los implicados.
A partir de allí enfrentó variadas disputas legales, período en el que acumuló 14 sanciones del Colegio de Abogados de Misiones, un proceso que concluyó en el año 2017 con la cancelación de su matrícula por parte del Superior Tribunal de Justicia.
Político
Desde su búnker de la avenida López y Planes, Jabornicky comanda un equipo de abogados que litigan por él en la Justicia misionera, territorio que lo tiene vedado por falta de matrícula.
Desde allí, también comandó varios armados políticos de tinte liberal libertario, a partir de su vínculo cuasi familiar con la ex jefa del Pami Misiones, Ninfa Alvarenga, íntima amiga de su pareja fallecida, de quien fue su apoderado hasta la inevitable ruptura.
Reapareció, tiempo después, en las elecciones Paso de 2023, como precandidato a senador por Fuerza Liberal, en una heterogénea lista que nucleaba a ex ninfos, elementos irradiados del PRO y figuras del puertismo residual, y que impulsaba la candidatura de Javier Milei para presidente.
Fue entonces que promovió a la actual diputada provincial del partido Por la Vida y los Valores, Rita Flores, que figuraba como precandidata a diputada nacional en las Paso de ese año, e incluso movilizó un colectivo ploteado que bautizó como el “Bondi de la Libertad” y lo paseó por la provincia.
La lista no alcanzó el piso. El armado se desintegró. Jabornicky y Flores, que habían matcheado durante la campaña electoral, abandonaron Fuerza Liberal y se replegaron al búnker de López y Planes, desde donde buscaron reposicionarse en el universo libertario, con múltiples giras a Buenos Aires, que abarcaron glamorosas veladas en Puerto Madero, visitas a diplomáticos, encuentros con figuras del gobierno, como el entonces ministro del Interior Guillermo Francos, y asientos en los mítines de Milei en el Movistar Arena porteño.
De resultas de esas giras, aterrizó en Posadas la legisladora porteña Lucía Montenegro, mileísta acérrima que saltó a la fama como la karateca silenciosa que desplegaba artes marciales en la campaña electoral de La Libertad Avanza, y se ubicó en el ojo del huracán con un evento negacionista de la dictadura que tuvo de anfitriona a la vicepresidenta Victoria Villarruel.
Montenegro trajo a Misiones su partido Ahora Vos, y designó como presidenta a Flores y vicepresidente a Jabornicky. Hasta hoy, el espacio es un sello sin personería jurídica ni política, pero le permitió al abogado posadeño continuar en el ruedo, de cara a las elecciones provinciales de junio de 2025 y articular una lista ganadora en torno a Ramón Amarilla.

FIGURA. El abogado sin matrícula siempre se mantiene vigente en los medios.
Titiritero
Los 267 días de encarcelamiento de Ramón Amarilla, acusado de intento de sedición en el marco de la protesta policial de 2024, “fueron el tiempo necesario para fraguar una sociedad política que se sostiene hasta hoy”, analizó en diálogo con LVM el abogado Claudio Katiz, que fuera candidato en la lista del ex policía, que fue reemplazada por la que finalmente se consagró en las elecciones del 8 de junio pasado.
Alejandro Jabornicky afirma en charlas informales ser “el creador” del Ramón Amarilla como figura política, y ambos admiten la relación que comenzó con una visita a la Unidad Penal VIII de Cerro Azul.
De hecho, el buffet de Jabornicky intervino en la liberación del ex policía de la cárcel, y no hace mucho, en el streaming HDP que conduce el periodista Eduardo Pérez, el letrado devenido en político definió a Amarilla como “un líder carismático, respetado por la calle, refrendado en las urnas: un buen ejemplo”.
“Jabornicky es el gran titiritero que había armado una lista en la cual estaban estos diputados (el matrimonio Walter Ríos y Déborah Mangone, y Rita Flores, expareja de Jabornicky), él era el armador”, remarca Katiz, que fue desplazado de su lugar como candidato a legislador provincial junto a otros de los primeros promotores de Amarilla. “Pero de todo eso no dimos cuenta después”, se lamentó.
Katiz analiza lo sucedido y dispara: “Ramón Amarilla se ve que sabía de la injerencia de Jabornicky, o fue parte de ese armado del abogado. Muchos nos enteramos de todo eso tiempo después”.

OTROS TIEMPOS. Ramón Amarilla y Claudio Katiz en reclamos por justicia.
Violencia
En la primera semana de septiembre de 2025, Jabornicky dinamitó todo el armado político que había conseguido articular en torno a la figura de Amarilla con el partido Por la Vida y los Valores, cuya lista fue encabezada por el expolicía y obtuvo cuatro bancas en la Legislatura provincial.
En una noche de aparente desenfreno, Jabornicky protagonizó supuestos hechos de violencia contra su pareja, Flores, y la también legisladora provincial Deborah Mangone, esposa del presidente del PVV y actual vicepresidente primero de la Legislatura, Walter Ríos, que desembocaron en la Policía y con Jabornicky detenido en un calabozo de la Comisaría Segunda, de la avenida Tambor de Tacuarí.
Según la denuncia policial, los hechos de violencia comenzaron en un restaurante árabe de la avenida López y Planes, donde el grupo acostumbraba ir a cenar luego de sus reuniones políticas en el búnker de Jabornicky, y donde el abogado, totalmente fuera de sí, profirió insultos a Flores y rompió una copa, cuyas esquirlas alcanzaron a Mangone.
En la denuncia consta que las amenazas eran del siguiente tenor: “Te voy a matar, sos una miserable. Van a tener que necesitar un ADN para identificarte. Te voy a destruir, voy a reventar tu teléfono, que encima lo compré yo. En una zanja te voy a dejar tirada”.
La situación se repitió más tarde, cuando Flores fue hasta la casa donde convivía con el acusado a retirar sus pertenencias.
El abogado contraatacó y denunció a la diputada provincial por acoso judicial, y pidió al juez que sancione a su defensora, la abogada Silvia Risko. Alegó que lo drogaron y aprovecharon su estado para robarle miles de dólares y joyas, entre otras pertenencias. “Me desvalijaron la casa”, lanzó.
El caso, que se tramita en el Juzgado de Instrucción 7 de Posadas y saltó a los medios nacionales, le significó a Jabornicky el divorcio, no solo con Flores, sino con sus socios políticos Ríos y Mangone, sobre quienes el abogado solía referirse como “mis diputados”.

ESPOSADO. Jabornicky recién llegado a la seccional 2da donde pasó tres días.
Megaestafa
La causa conocida como la Megaestafa judicial estalló en 2003 y produjo un duro golpe a una estructura delictiva que terminó con una jueza detenida, otros magistrados bajo sospecha, secretarios eyectados, y un grupo de abogados en el banquillo de los acusados. En ese escenario apareció Héctor Alejandro Jabornicky.
El escándalo que hizo detonar al Poder Judicial misionero al destapar una olla de corrupción que funcionaba en el Juzgado de Instrucción Uno de Posadas y que provocaba desfalcos millonarios. También quedaron otros juzgados en la mira de los investigadores.
La causa comenzó el 29 de septiembre de 2003, a partir de una denuncia radicada ante la seccional Primera por uno de los damnificados en las maniobras de estafa que eran articuladas entre jueces, secretarios y abogados. El objetivo era saquear cuentas que se encontraban bajo custodia judicial con la complicidad de integrantes de la Justicia.
La investigación derivó en un jury a la magistrada Graciela Brígida Salvado de Sotelo, quien fue acusada como la “organizadora” de la banda, mientras que otros cinco funcionarios judiciales también fueron imputados y dos abogados.
Todos fueron acusados de formar parte de una asociación ilícita dedicada a robar dinero con extracciones de depósitos judiciales en bancos de Posadas y a medida que la investigación avanzaba se fueron sumando más nombres, entre los cuales apareció el de Jabornicky.
Según una crónica de la época publicada por el diario El Territorio, Jabornicky llegó a estar imputado por “coautor del delito de estafa calificada; sustracción y ocultamiento de documental”, aunque con el paso del tiempo, los recursos de apelación, prescripciones y más artilugios judiciales, las responsabilidades penales finalmente recayeron en los primeros seis acusados.
Por otra parte, Jabornicky no puede ejercer como abogado en la provincia por tener la matricula cancelada por una condena firme del Tribunal de Disciplina del Colegio de Abogados de Misiones. Tampoco puede ser apoderado. Sin embargo, puede ejercer en causas federales.
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