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Policiales

Volvieron a incautar droga con sellos del PCF, la banda narco del Negro Rojas

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Efectivos de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA) incautaron el último fin de semana más de 276 kilogramos de marihuana y al menos la mitad de esa carga llevaban sellos del Primer Comando de Frontera (PCF), una organización transnacional dedicaba al tráfico de estupefacientes creada por el narco-sicario Néstor Fabián “El Negro” Rojas (46), actualmente preso en el penal de Marcos Paz a la espera de que las múltiples causas en su contra lleguen a juicio oral.

De acuerdo a lo consignado por fuentes de dicha fuerza federal, el procedimiento que derivó en la incautación de los panes de marihuana con el sello del PCF se realizó el sábado, mientras personal del Escuadrón 11 San Ignacio ejecutaba un control sobre la ruta provincial 103.

En esa instancia, los uniformados advirtieron la llegada de una camioneta Chevrolet S-10 blanca que, al ver el retén de tránsito, giró en “U” y se dio a la fuga en sentido contrario, lo que disparó el inicio de un “seguimiento controlado”.

Después de allí, el vehículo en fuga retomó la ruta nacional 12 y avanzó con las luces apagadas en dirección hacia San Ignacio, aunque en medio de la huida impactó contra una de las barreras divisorias de la autovía.

Tras el siniestro, el conductor de la camioneta escapó a pie y se adentró en un monte lindante, por lo cual no pudo ser localizado.

El rodado, en tanto, fue requisado en el lugar, instancia en la que se constató que en su interior se transportaban varios bultos de marihuana, tanto en el asiento del acompañante como en la parte trasera.

En total, informó la GNA, en la camioneta se incautaron 274,665 kilogramos de marihuana distribuidos en 288 paquetes, de los cuales 130 estaban marcados con el logo de PCF (Primer Comando de Frontera), una organización narco transnacional creada por el temible Negro Rojas a fines de 2019 y atacada un año después tras una investigación conjunta entre la Fiscalía Federal de Posadas y la Procunar (Procuraduría de Narcocriminalidad).

Ahora, las autoridades intervinientes deberán establecer si la banda sigue operando con otros integrantes tras su desarticulación en 2020 o si los sellos fueron puestos por otra organización para desviar la atención. Ya en enero se habían secuestrado 25 kilogramos de marihuana con los mismos sellos en Eldorado.

El logo de PCF está representado por un dragón que se come la cola así mismo.

El Primer Comando de Frontera

La organización bautizada PCF, en semejanza al Primer Comando Capital (PCC) y otras facciones similares brasileñas y paraguayas, quedó bajo la lupa el 21 de octubre de 2019, cuando un informe de inteligencia de la GNA daba cuenta de la operatividad de una banda narco dedicada al tráfico de estupefacientes con asiento en Misiones, pero con conectividad con otros grupos internacionales.

Esa investigación estableció que la banda había sido formada y era liderada por el mismísimo Negro Rojas, que para ese entonces ya estaba preso en el penal de Ezeiza, con múltiples causas, entre ellas tres asesinatos y la planificación de un atentado contra uno de los jueces que lo investigaba.

La pesquisa reconstruyó que el grupo, integrado por más de un decena de personas, se dedicaba a la compra de estupefacientes (a veces marihuana, otras cocaína) en Paraguay, para luego traficarlas hasta Buenos Aires o Brasil.

Los golpes contra la organización comenzaron el 29 de septiembre de 2020, cuando personal de Prefectura Naval Argentina (PNA) interceptó una canoa que ingresaba al país desde Paraguay con un cargamento de 707 kilogramos de marihuana.

Luego se sucedieron otros cuatro operativos, lográndose incautar 11.204 kilogramos de marihuana y 32,564 kilogramos de cocaína.

El broche de oro de la operación se dio el 16 de noviembre de 2020, cuando efectivos de diversas fuerzas federales realizaron una imponente redada con allanamientos simultáneos en Posadas, Garupá, Candelaria y Buenos Aires, como así también requisas en distintas unidades penales del país, entre ellas Ezeiza, donde Rojas estaba detenido.

El operativo final contra la banda acabó con un total de 14 detenidos, entre los cuales se incluye a Rojas y otros miembros de la banda que también operaban desde la cárcel.

El expediente que investiga el accionar del PCF ya fue elevado a juicio y el expediente se encuentra en manos del Tribunal Oral Federal de Posadas, a la espera de una programación de fecha para el desarrollo del proceso.

El Negro Rojas durante su traslado a la cárcel federal de Ezeiza. Actualmente está preso en penal de Marcos Paz.

Rojas, sus escuchas y sus amenazas

En esa causa, Rojas aparece imputado como “organizador y financista del delito de tráfico ilícito de estupefacientes agravado por haberse cometido con violencia y por la intervención de más de tres personas”.

Mediante escuchas telefónicas y otras labores de investigación, los instructores de la causa pudieron establecer que Rojas aparecía detrás de cada uno de los cargamentos incautados, planificando sus cruces, distribuyendo tareas al resto de la banda y negociando con proveedores y compradores.

Incluso, en el expediente -al cual La Voz de Misiones tuvo acceso- consta una escucha telefónica en la cual el Rojas saca a relucir su chapa como jefe narco. Y es que, sabiendo o intuyendo que tenía la línea interdictada, lanzó: “…graben bien, y ustedes saben de lo que le estoy diciendo, la sigla PCF, graben bien, porque lo van marcar para toda la vida el resto de su corta vida… Se dieron cuenta, pero en cada celda le deje una señal, si son bastante vivos, ahora recién se van a dar cuenta, contra que se van a enfrentar esta vuelta, no tienen idea ustedes son los que me crearon, ustedes son lo que van a tener que aguantar su propia creación señores…”.

Y cierra, amenazante: “Vas a ver cuando comiencen a caer como mosca, porque como mosca van a caer y no van a saber ni qué pasó, ni un arma necesito, de esta vez le puedo asegurar que no necesito ni un arma”.

El PCF se identifica con un logo representado por un dragón que se devora así mismo la cola, conocido como dragón de uróboros. Se cree que fue diseñado por el propio Rojas, que además se encargó de dejar pistas de esa simbología en las distintas celdas donde estuvo detenido.

Actualmente, el misionero que durante muchos años supo ser el criminal más buscado de la provincia, se encuentra alojado en el penal de Marcos Paz, donde comparte presidio con varios pesos pesados del hampa y el crimen organizado, entre ellos, Guille Cantero, sindicado capo de la temible banda rosarina Los Monos.

Rojas, además, aparece imputado como uno de los sicarios que en diciembre de 2015 ultimó a balazos a Sebastián Vega y Rodrigo Ibarra en un ajuste de cuentas mafioso cometido en la zona de El Acuerdo en Posadas. También está acusado por el crimen de su socio, Aldo Canteros, perpetrado en agosto de 2018 en una chacra de Gobernador Roca donde guardaban dos toneladas de marihuana listas para ser enviadas a Buenos Aires.

En ese expediente consta otra escalofriante escucha telefónica donde Rojas admitiría el crimen de Canteros y también el doble homicidio de El Acuerdo: “Para que te quede claro, te voy a despellejar vivo, pero primero te voy a dar donde más te duele, acordate, soy el Negro Rojas, papá, para que sepas y vas a terminar como Vega, entendiste, vos y tu gente, te lo voy a demostrar en cuestión de días”.

La principal hipótesis en ese caso es que Rojas decretó la muerte de Canteros al pensar que su socio lo había traicionado.

Por último, está procesado con prisión preventiva en el marco de la investigación que lo ubica como el ideólogo de un plan que consistía en contratar mercenarios brasileños para atentar contra la vida del juez Fernando Verón, titular del Juzgado de Instrucción Tres de Posadas que lleva adelante la causa por el doble homicidio de 2015.

 

Judiciales

Nueve militares a juicio por “bautismo” que dejó parapléjico al cabo Verón

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Un total de nueve militares irán a juicio oral y público por -entre otros delitos- provocar las graves lesiones que dejaron parapléjico al soldado Michael Natanael Verón durante un violento “bautismo de ascenso” realizado en julio de 2022 en un predio del Regimiento de Infantería de Monte 30 de Apóstoles.

Los imputados son Gustavo Daniel Martínez (Teniente primero), Edgardo Jesús Díaz (Suboficial principal), Jorge Ricardo Leites (Sargento), Ramón Dos Santos (Sargento), Miguel Ariel Fleitas (Cabo primero), Manuel Antonio Heredia (Cabo primero), Marcelo Alejandro Morales (Sargento), Mauro Fabián González (Jefe de Grupo) y Antonio Maximiliano Matozo (Cabo).

Todos ellos deberán responder como imputados por delitos de “abuso de autoridad, en concurso con los delitos de lesiones gravísimas y abandono de persona agravado”, en calidad de autores.

La medida fue dispuesta por la magistrada María Verónica Skanata, titular del Juzgado Federal de Posadas, que este mismo jueves firmó el requerimiento de elevación a juicio de la causa formulado por la Fiscalía Federal de Posadas.

En su resolución, Skanata rechazó los planteos de oposición y al pedido de sobreseimiento efectuados por las diferentes defensas, ante lo cual declaró clausurada la instrucción de la causa y decretó la elevación a juicio del expediente que ahora deberá ser remitido al Tribunal Oral Federal (TOF) de Posadas para que avance en la realización del debate oral donde se juzgará la responsabilidad de cada uno de los involucrados.

Los involucrados pertenecían al Regimiento Brigada de Monte 30 de Apóstoles.

Bautismo y violencia

Los hechos que se ventilarán en juicio ocurrieron el 8 de julio de 2022, durante una “celebración de ascenso” realizada en el Club Achalay del Ejército Argentino en Apóstoles, donde además de Verón había otros cuatro suboficiales recién ascendidos, quienes -según la investigación- fueron sometidos a prácticas denigrantes, humillantes y físicamente riesgosas en un contexto de ejercicio abusivo de autoridad por parte de sus superiores.

De acuerdo a lo volcado en el expediente, los ascendidos debieron comprar y cocinar la carne correspondiente al asado de almuerzo, aunque no pudieron comer ningún bocado.

Durante el evento, además, fueron obligados a consumir mezclas de bebidas alcohólicas en exceso, realizar ejercicios físicos extenuantes como corridas, flexiones y vueltas en la arena, y prácticas o retos de resistencia como “la búsqueda de petróleo”, que consiste en dar trompos con el extremo de un palo apoyado en la cabeza y el otro en el suelo.

Lo más extremo de la rutina de “bienvenida” fue obligar a los soldados a lanzarse a una pileta con bajo caudal de agua y el soldado Verón se arrojó tres veces. En la tercera su cráneo impactó contra el fondo y sufrió una lesión medular que lo dejó internado varios meses y con la imposibilidad de volver a caminar de por vida.

Michael Verón no podrá volver a caminar.

“Sos muy tierno”

En su declaración ante la Justicia, la víctima narró que después de ese golpe permaneció tirado en el piso pidiendo ayuda, pero sus superiores le respondían “tierno” y le pedían que se arrojara nuevamente.

“’Sos muy tierno’, volvé a la pileta me decían. Yo les decía que no me podía levantar, sentía frío. Yo les pedía por favor que me asistan. Eso fue a las 16 y recién me asistieron a las 20”, contó Verón un año después en una entrevista periodística.

Después de ser asistido, Verón quedó internado y fue sometido a múltiples operaciones.

Sobre aquellos días, el soldado recordó que “estuve internado y cuando me despierto habían pasado 21 días. Ahí me llevé la peor parte. No sabía que día era, estaba perdido, todo entubado, comiendo por sonda. Quería mover las piernas y los brazos y no podía”.

Con operaciones, tratamientos y rehabilitación, Verón recuperó la movilidad de los brazos, no así la de las piernas. “La medicina dice que no voy a volver a caminar”, lamentó en entrevistas.

Apóstoles: soldado quedó internado grave tras bautismo del Ejército

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Judiciales

Apelaciones anuló el archivo de la causa por la muerte de Juanita Sirimarco

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juanita sirimarco

La Cámara de Apelaciones de la provincia declaró la nulidad de la resolución que archivó la investigación por la muerte de la pequeña Juanita Milargos Sirimarco Díaz (13), registrada el 12 de octubre de 2024 tras el regreso de un viaje de egresados a Córdoba.

La medida fue resuelta por la Sala I del tribunal de alzada, con la firma de los vocales Pedro Benito Piriz y Marisa Ruth Dilaccio, quienes consideraron que la desestimación de la causa por parte del magistrado Ricardo Balor, titular del Juzgado de Instrucción Seis de Posadas, presentaba una fundamentación insuficiente.

El caso llegó a manos de la Cámara de Apelaciones en virtud de una apelación presentada por el letrado Miguel Cassettai, en carácter de querellante particular en representación de la madre de la niña fallecida.

En su planteo, la querella argumentó que en la resolución del juez Balor hubo una “falta de valoración íntegra” de los testimonios recabados en la causa, entre ellos las del chofer del micro, de su guarda y de otra adolescente que viajaba con Juanita, lo cual derivó en una “insuficiente fundamentación”, agravio que los magistrados de la cámara consideraron pertinente y resolvieron en coincidencia.

De esta manera, Apelaciones decretó hoy la nulidad de la resolución alcanzada en instancia previa y, en consecuencia, el expediente deberá volver a etapa de instrucción para que se abra un nuevo período de análisis de la prueba.

En su dictamen de mayo del año pasado, el juez Balor había dispuesto el archivo de la causa por “inexistencia de delito”, al entender ninguna de las acciones realizadas configuraba una conducta culposa o negligente que reprochar a los adultos responsables del viaje.

“Conforme a la prueba colectada, las personas implicadas demuestran ‘haber empleado toda la diligencia de un buen padre de familiar para prevenir el daño’. Se corrobora el haber realizado todo lo necesario en base a sus conocimientos médicos y experiencias de anteriores viajes de egresados para que la menor Juanita Sirimarco Díaz pudiera mejorarse, por lo que no existe alguna conducta negligente”, había planteado Balor en aquella resolución, pero ahora, después de una apelación de la querella, la Cámara de Apelaciones entendió que las fundamentaciones esgrimidas eran insuficientes.

Final trágico

La muerte de Juana Milagros Sirimarco Díaz se produjo el sábado 12 de octubre de 2024 en el hospital de Pediatría, días después de llegar en severo estado de salud del viaje de egresados que había realizado a Carlos Paz (Córdoba) con sus compañeros del Instituto Cristiano República Argentina (Icra), en un servicio contratado con la empresa de turismo Viaturex.

Según relató en ese momento Claudia Díaz, su madre, en medio de las actividades realizadas en Córdoba, la niña sufrió una lesión en la rodilla que mereció atención médica y en paralelo comenzó a experimentar dolores de garganta, pero el doctor le comentó que los analgésicos recetados para la lesión de rodilla también harían efecto sobre esa dolencia.

Fue el lunes 7 de octubre, a la noche, que el contingente emprendió el regreso a casa y durante el trayecto la niña empeoró su estado. Desde Posadas, su madre hacía el seguimiento de su estado de salud a través de una maestra que viajó como acompañante.

Claudia añadió que a la madrugada siguiente Juanita vomitó y tuvo diarrea, amaneciendo muy descompuesta. También subió de temperatura y el médico del seguro del viaje recomendó la aplicación de dipirona.

“De casualidad, en el otro colectivo viajaba una mamá que es enfermera y ella tenía una ampolla de dipirona y se la aplicó. Después de eso, según los mensajes de la maestra, le bajó la temperatura, pero seguía vomitando y con diarrea”, contó la mujer en diálogo con diversos medios de comunicación, tanto de Misiones como de Buenos Aires, ya que la noticia tomó repercusión nacional.

Díaz narró que en varias oportunidades pidió que su hija sea atendida por un profesional y que fuese llevada a un hospital, pero los reclamos fueron desoídos. La última vez que solicitó esto fue cuando el colectivo estaba en Virasoro, Corrientes, pero los responsables del viaje decidieron continuar camino hacia Posadas.

El último pedido, según planteó la madre en aquel momento, fue que se gestionara con el seguro para que la niña bajase en Garupá, donde se quedaban otros compañeros que formaban parte del contingente, para que desde allí sea trasladada en ambulancia a Posadas.

Cuando Juanita ingresó al hospital Pediatría su estado ya era grave. “Tenía la boca negra y los ojos rojos, estaba en shock. La llevaron a emergencia y le pusieron un montón de líquidos en vena, estaba totalmente deshidratada, su corazoncito estaba latiendo mal y su presión estaba bajísima, con apenas 8/2. Como no lograron levantarle la presión arterial la llevaron directamente a terapia intensiva”, relató Claudia.

En el hospital se confirmó que la niña tenía Influeza B, cuadro que pudo haberle provocado la sepsis generalizada que la llevó a la muerte, aunque esto no pudo determinarse con certeza científica debido a que después del deceso la familia tomó la decisión de cremar el cuerpo.

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Policiales

El SPP custodiará presos en comisarías de Posadas en horario nocturno

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SPP comisarías

El ministerio de Gobierno, a cargo de Marcelo Pérez, puso en marcha en un nuevo esquema operativo en las comisarías posadeñas y dispuso que el Servicio Penitenciario Provincial (SPP) se haga cargo de las labores de resguardo de detenidos en dependencias policiales durante el turno nocturno, lo que permitirá destinar más efectivos a las calles y reforzar la seguridad en barrios de la ciudad durante la noche.

Con esta disposición, los agentes del SPP se encargarán de la custodia de detenidos en aquellas dependencias con mayor concentración de personas privadas de su libertad durante el turno comprendido desde las 19 hasta las 7.

Según consignaron desde la fuerza provincial, “a partir de esta readecuación, los efectivos policiales que cumplían funciones de guardia en comisarías serán reasignados a tareas preventivas, reforzando los patrullajes, las recorridas barriales, la instalación de puestos fijos y la presencia activa en puntos estratégicos de la capital provincial”.

“El esquema es coordinado entre la Jefatura de Policía y el Servicio Penitenciario Provincial, en el marco de un proceso progresivo que busca optimizar los recursos disponibles y fortalecer la operatividad en el territorio”, explicaron en el mismo comunicado.

La medida se implementa, además, casi dos meses después de la última fuga de presos registrada en la Unidad Regional X de Posadas.

En aquella ocasión, cuatro internos con diversas causas judiciales escaparon a través de un orificio en el techo del patio interno de la dependencia y dos de ellos, el paraguayo Walter Ramón Ávalos Cáceres (25) y el posadeño Cristian Ezequiel “Guri” Andino (23)  permanecen prófugos.

Se fugaron cuatro presos de la UR X: uno había sido condenado en diciembre

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