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Perpetua a Puzin por matar a mazazos a su esposa y ocultar el cuerpo en Oasis

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Caso arapayu - puzin

Pablo Lotario Puzin fue condenado este mediodía a la pena de prisión perpetua, tras ser declarado responsable del femicidio de su esposa Estela Fidencia Arapayú (49), a quien asesinó a mazazos mientras dormía y luego ocultó su cadáver en un desagüe de agua en desuso que tenían en la propiedad que compartían en la localidad de Colonia Oasis.

La sentencia fue impartida hoy, minutos antes de las 12, por parte del Tribunal Penal Dos de Posadas, cuyos magistrados declararon al imputado autor del delito de “homicidio triplemente agravado por el vínculo de pareja, alevosía y femicidio”, figura contemplada por el artículo 80, incisos 1, 2 y 11, del Código Penal de la Nación argentina.

El fallo se ajustó de manera plena al pedido efectuado por el fiscal Vladimir Antonio Glinka durante la exposición de sus alegatos y contrastó con lo planteado por la defensora oficial Inés Belloni, quien sostuvo que el crimen fue cometido bajo un estado de emoción violenta y solicitó que, bajo ese encuadre, el imputado reciba la pena mínima (10 años de prisión).

El hecho por el cual Puzin fue condenado ocurrió el 7 de mayo de 2019 en Colonia Oasis, a unos 13 kilómetros de Jardín América.

Según lo que se pudo reconstruir, esa madrugada, cerca de la 1, Puzin aprovechó mientras su esposa dormía para asesinarla a mazazos en la cabeza. Luego, el hombre limpió la escena, ocultó el cadáver en un desagüe de agua y al día siguiente inventó que la mujer desapareció luego de acudir al hospital.

La versión del ahora condenado se mantuvo durante una semana, hasta que las pruebas comenzaron a emerger y la investigación lo dejó acorralado. La punta del ovillo fue una mancha de sangre en el teléfono celular de la víctima y el corolario fue el hallazgo del cuerpo.

Una vez confirmado el crimen de Arapayú, Puzin confesó el hecho al momento de prestar declaración indagatoria, pero afirmó que no recordaba de qué manera lo hizo.

“Cuando me despierto la veo ensangrentada, pero no recuerdo nada. No puedo explicar cómo fue porque no me acuerdo. Cuando levanto las sábanas cae el martillo. Ahí no sabía cómo tratar el problema, tenía miedo por mis hijos y la llevé al pozo”, fueron sus palabras.

El hombre cursaba un tratamiento por un cuadro de depresivo y la defensa pretendió relacionar el asesinato a un asalto de emoción violenta, pero el tribunal desestimó esa teoría.

Mazazos en la noche

Esta mañana, previo al dictado de la sentencia, se desarrolló la ronda de alegatos, donde tanto el fiscal Glinka como la defensora Belloni expusieron sus conclusiones finales y efectuaron sus respectivos pedidos.

El primero en exponer fue Glinka, quien dio por acreditado tanto el hecho como la autoría de parte de Puzin, pero para reforzar su hipótesis consideró necesario contar “la historia” desde el comienzo.

Fue así que el fiscal reconstruyó la relación que mantenían Puzin y Arapayú. “Esto comienza con una relación muy larga, con varios hijos en común. Pero en un momento se separan, hay una denuncia por violencia familiar de por medio y ella se va”, relató Glinka.

Luego, añadió que tras la ruptura, Arapayú inició una nueva relación con Ricardo Cholfo -que declaró como testigo en la segunda jornada de juicio-, pero al cabo de tiempo decidió volver con Puzin para poder estar cerca de sus hijos, ya que ella no tenía un domicilio fijo y sabía que no estaba en igualdad de condiciones para luchar por la tenencia de los pequeños.

Arapayu - glinka

El fiscal Glinka recreó el crimen utilizando la maza incautada en el expediente.

“Ella decide volver a la casa por sus hijos, no por Puzin. Y regresa bajo estrictas condiciones de convivencia. Una de esas fue casarse. Para Puzin ella era su mujer, era de su propiedad”, apuntó el fiscal.

Luego, recordó que el 6 de mayo -el día previo al crimen- Arapayú acudió al hospital para atenderse una infección en el cuello, pero como el turno se demoró terminó encontrándose con Cholfo, con quien ella tenía pensado retomar la relación cuando las condiciones estén dadas.

Según la hipótesis acusatoria, desconfiado, Puzin fue hasta el pueblo para buscar a su esposa y cuando la encontró dudó de todo.

“A Puzin no le cerraba qué pasó esa tarde. Como ella en su momento volvió con él, él pensaba que ella le debía muchas cosas, que si no era su mujer, no sería de nadie. Entonces, esperó a que todos se durmieran y, con un elemento contundente, le rompe la cabeza a su esposa. Luego limpió la sangre, agrandó el pozo, escondió el cuerpo e hizo como si no pasó nada”, relató Glinka, que en un tramo de su exposición tomó la maza utilizada como arma homicida para recrear la escena ante los jueces.

El representante del Ministerio Público Fiscal sostuvo que la relación de Arapayú con Cholfo “no era un secreto”, que todos lo sabían, incluido los hijos de la mujer, pero Puzin nunca lo asimiló.

“Por supuesto que medió violencia de género en este caso. Ella se separó por violencia en su momento. Siempre hubo posesión de parte de Puzin. Él la tenía controlada y sentir que estaba perdiendo esa posesión la llevó a matarla y actuó sobre seguro, mientras ella dormía, por eso también hay alevosía”, consideró Glinka.

Emoción violenta

A su turno, la defensora oficial Belloni, insistió en los pedidos de nulidad de todas las actuaciones al considerar que Puzin brindó una declaración confesional de manera irregular.

Luego, señaló que el fiscal “relató los hechos en forma de película” y sostuvo que la relación entre Puzin y Arapayú tenía “vaivenes”, pero que no existieron situaciones de violencia de género.

Belloni sostuvo que, tras la separación, Puzin inició un tratamiento por un “trastorno depresivo” y eso fue el preludio de su hipótesis relacionada a un cuadro de “emoción violenta”.

“Al momento del hecho sufrió una conmoción que desordenó su comportamiento e hizo que no controlara sus acciones. Eso no significa que estaba en estado de inimputabilidad, sino de una conmoción que lo llevó a cometer el delito, por factores externos”, expresó.

arapayu - puzin

Puzin deberá continuar preso hasta 2054 en la UP I de Loreto.

Y profundizó: “Él ese día estaba angustiado, porque fue a buscar a su esposa y no la encontró. Estaba ese sentimiento de sospecha, de humillación y esa angustia se agigantó”.

Para Belloni, esa conmoción se denota en el “ímpetu” y en la “forma torpe” en la que Puzin cometió el hecho, haciendo referencia a las pistas que dejó. “Él perdió su freno reflexivo y sus marcos inhibitorios”, agregó.

En esa línea, la defensora procedió a solicitar la aplicación de la figura de “emoción violenta” y consideró que su defendido debía ser condenado a la pena mínima bajo ese encuadre (10 años), argumentando que Puzin “ha colaborado y no tiene antecedentes”.

En la etapa de réplicas y dúplicas, el fiscal Glinka refutó la hipótesis. “Él no la estranguló en un momento. Él se paró, fue a buscar un martillo, se paró a su lado y le rompió la cabeza. Hay una temporalidad que lo perjudica”, concluyó.

Tras los alegatos, el tribunal presidido por César Yaya e integrado por Gregorio Busse y Carlos Giménez dieron un cuarto intermedio que culminó poco después con el dictado del fallo condenatorio.

Puzin volvió a ser trasladado a la Unidad Penal I de Loreto, donde deberá purgar su condena de 35 años de prisión efectiva. El hombre está detenido desde 2019 y deberá continuar tras las rejas hasta 2054.

Judiciales

Violación, golpes y amenazas: la denuncia contra el intendente de Caraguatay

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intendente caraguatay

Contundente, detallado y angustiante. Así fue catalogada la ratificación de la denuncia por abuso sexual realizada hoy por una trabajadora del Concejo Deliberante de Caraguatay contra el intendente del mismo municipio, Mario Peyer, quien goza de inmunidad de arresto por sus fueros como alcalde pero que ya fue notificado de la instrucción de una causa penal en su contra y recibió una restricción de acercamiento hacia la víctima, entre otras medidas preventivas dispuesta por la Justicia.

Aunque los hechos descritos ocurrieron el año pasado, la denuncia que disparó el caso fue radicada el pasado 25 de febrero ante la Fiscalía de Instrucción Uno de Puerto Rico y esta mañana la mujer fue citada a ratificar su presentación ante el Juzgado de Instrucción Uno de la misma jurisdicción, donde brindó un pormenorizado relato de los sucesos padecidos ante el alcalde.

De acuerdo a lo consignado por fuentes consultadas por La Voz de Misiones, la mujer se presentó ante el juzgado que dirige el magistrado Manuel Balanda Gómez acompañada de su abogada y en su declaración ratificó las acusaciones, brindando un detallado relato con precisiones de días, horarios, lugares, circunstancias y modos en que ocurrieron los hechos.

La mujer contó que todo comenzó con miramientos, tocamientos y expresiones indebidas del intendente hacia ella, pero la situación se agravó el último 4 de septiembre, cuando el acusado se presentó en el Concejo Deliberante con obsequios para las trabajadores del lugar en el marco del Día de la Secretaria.

En esas circunstancias, el hombre ingresó a la oficina donde estaba la denunciante y tras entregarle una caja de bombones y después de compartir una breve conservación, llaveó la puerta, se abalanzó sobre ella, le corrió la ropa y la sometió carnalmente, a la fuerza y sin el consentimiento de la muchacha.

La joven, incluso, entre lágrimas y visiblemente conmovida, narró que el intendente la golpeó y ejerció constante fuerza sobre ella para mantenerse en posición dominante durante el abuso. También describió que al momento del hecho llevaba pocos días de haber dado a luz, ante lo cual sufrió mayores dolencias físicas.

Después del hecho -aseguró la denunciante-, Peyer se retiró del lugar y amenazó a la joven para que no denuncie lo sucedido si quería mantener su trabajo, extorsión que se extendió durante varios meses, insertando a la víctima en un clima de sometimiento constante con llamados desde diferentes números telefónicos y visitas sorpresivas al Concejo Deliberante.

Meses más tarde la mujer encontró contención en una abogada local que se interiorizó en el caso y le recomendó accionar penalmente, lo cual finalmente ocurrió el pasado 25 de febrero, cuando radicaron la denuncia inicial ante la Fiscalía de Instrucción Uno de Puerto Rico, que en ese momento era subrogado por Jorge Fernández y que ahora nuevamente se encuentra a cargo de su titular Héctor Simón.

Como cierre de su testimonio, la denunciante agregó que el último sábado, a la medianoche, el intendente pasó en cercanías a su a casa a bordo de la camioneta del municipio y efectuó gestos amenazantes contra su hija de menor.

Con los elementos recolectados hasta el momento y atento a la inmunidad de arresto que Peyer goza por sus fueros como intendente, el juez Balanda Gómez dispuso una restricción de acercamiento hacia la denunciante, entre otras medidas, principalmente de contención a la víctima y de recolección de pruebas para avanzar con la causa que, preliminarmente, configuraría delitos de “abuso sexual con acceso carnal”.

Es la Ley Orgánica de Municipales que protege a Peyer de una medida coercitiva en su contra, aunque no impide que el implicado sea objeto de una investigación penal e incluso puede ser citado a prestar declaración indagatoria, lo cual podría ocurrir en los próximos días.

En ese panorama, fuentes de LVM explicaron que el Concejo Deliberante local tiene la potestad de actuar de oficio, solicitar informes a la Justicia y en base a eso decidir si avanza o no en un posible juicio política para desaforar al intendente.

Intendente de Caraguatay fue denunciado por abuso a una empleada del Concejo

 

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Judiciales

Intendente de Caraguatay fue denunciado por abuso a una empleada del Concejo

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intendente caraguatay

El intendente de Caraguatay, Mario Darío Peyer, enfrenta una denuncia por acoso y abuso sexual radicada por una trabajadora del Concejo Deliberante de esa misma localidad y, mientras se investigan los hechos señalados, la Justicia le impuso al jefe comunal una restricción de acercamiento hacia la mujer.

La presentación que dio inicio a una causa penal fue realizada el 25 de febrero ante la Fiscalía de Instrucción Uno de Puerto Rico, a cargo de Héctor Simón, aunque los hechos habrían ocurrido a mediados del año pasado.

Según la denuncia radicada, uno de los sucesos tuvo lugar el 8 de julio de 2024, cuando el intendente citó a la mujer de 30 años en su despacho para tratar una cuestión laboral y le terminó acariciando las manos de manera indebida.

El siguiente episodio ocurrió el 4 de septiembre, cuando presuntamente el jefe comunal fue hasta el Concejo Deliberante para llevarle una caja de bombones a la denunciante por el Día de la Secretaria.

En esa ocasión mantuvieron una conversación dentro de una oficina, pero en determinado momento -según la denuncia- Peyer trabó la puerta, forcejó con la mujer y abusó de ella.

En su presentación la mujer indicó que en ese momento le dejó en claro al acusado que iba a radicar la denuncia por el hecho, pero el intendente amenazó con tomar represalias labores contra su esposo y por eso se mantuvo en silencio los meses siguientes, hasta que decidió accionar penalmente.

Al momento de la denuncia, la fiscalía estaba a cargo de Jorge Fernández como subrogante, quien realizó el requerimiento de instrucción formal.

La trabajadora fue citada este miércoles para realizar una ampliación de su denuncia ante el Juzgado de Instrucción Uno de Puerto Rico, a cargo del magistrado Manuel Balanda Gómez. 

Según consignaron fuentes consultadas, en la audiencia de hoy la mujer ratificó cada una de sus acusaciones e incluso nombró a una persona que fue testigo de los hechos ocurridos el 8 de julio, quien ahora será citada a prestar declaración testimonial.

Las mismas fuentes recordaron que el jefe comunal no puede ser detenido por contar con fueros, aunque como medida preventiva recibió una restricción de acercamiento hacia la denunciante.

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Policiales

Detienen a un hombre acusado de abusar de sus tres nietas en Oberá

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Detienen a un hombre acusado de abusar de sus tres nietas en Oberá

En las últimas horas, la Policía de Misiones detuvo a un hombre de 73 años acusado de abuso sexual contra sus tres nietas.

A raíz de la denuncia radicada en Oberá por una mujer de 41 años quien dio cuenta de los hechos de índole sexual que habrían sufrido las menores integrantes de su familia, la División Comando Radioeléctrico Zona Centro, de la Unidad Regional II, ejecutó el operativo de captura del septuagenario.

De acuerdo al testimonio de la denunciante, una de las menores, adolescente de 13 años, le confesó haber sido víctima de “conductas inapropiadas” en manos de su abuelo días atrás, según precisaron fuentes policiales.

Sin embargo, la situación escaló cuando otras dos niñas del círculo familiar de la denunciante también relataron episodios similares ocurridos tiempo atrás, por lo que se presume que el acusado habría mantenido estas conductas de forma sistemática.

Con la denuncia realizada, la fuerza provincial activó una investigación para localizar al abuelo de las tres menores, ubicándolo en la localidad de Campo Viera, donde se habría trasladado para evadir a la Justicia.

Según fuentes policiales, tras un seguimiento por el barrio Kovaluk de la localidad, los uniformados lograron interceptar al acusado y detenerlo.

Finalmente, el implicado fue trasladado a la Comisaría de la Mujer de Oberá, donde quedó alojado mientras la Justicia avanza con las actuaciones y las pericias correspondientes en el caso.

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