Nuestras Redes

Judiciales

Preventiva para Hernán Mareco, acusado de abuso y prófugo durante cuatro años

Publicado

el

hernán mareco

La Justicia dictó el procesamiento con prisión preventiva para Hernán Gabriel Mareco (29), el joven oriundo de Jardín América que a fines de 2020 fue denunciado por drogar, golpear y abusar sexualmente de una estudiante de esa misma localidad, para luego pasar a la clandestinidad y permanecer cuatro años prófugo con un pedido de captura internacional en su contra.

La medida fue dictada por el Juzgado de Instrucción Dos de Jardín América, aunque con la intervención del magistrado Manuel Balanda Gómez, titular del Juzgado de Instrucción Uno de Puerto Rico, quien interviene en el expediente tras un planteo de recusación efectuado contra el juez original de la causa.

Según pudo averiguar La Voz de Misiones, entre los fundamentos planteados a la hora de dictar la prisión preventiva el magistrado en cuestión tuvo en cuenta dos cuestiones trascendentales. Por un lado la gravedad del caso, ya que la imputación contra Mareco es por el delito de “abuso sexual con acceso carnal agravado por la participación de dos personas”, que prevé penas de entre 8 y 20 años de prisión.

En segundo término, pero concatenado con el primero, se consideró que ante dicha pena en expectativa el implicado podría intentar evadir a la Justicia en caso de recuperar la libertad, más aún teniendo en cuenta que permaneció en condición de prófugo durante casi cuatro años.

After y abuso

La causa contra Mareco se inició el 6 de septiembre de 2020, cuando una estudiante de Jardín América denunció ante la Comisaría de la Mujer de esa localidad que dos conocidos habían abusado sexualmente de ella después de un “after”.

Los denunciados no eran personajes desconocidos en el pueblo. Uno de ellos Mareco, integrante de una reconocida familia dedicada y condenada por contrabando de cigarrillos en la zona, mientras que el otro apuntado era Néstor Gian Lucas Galarza, hijo de un ex intendente de General Urquiza.

En su presentación, la víctima narró que la madrugada anterior, es decir el 5 de septiembre, ella estuvo con una amiga en un bar de Jardín América, hasta que a las 3 fueron buscadas por dos muchachos. El plan consistía en acudir a un “after” del cual habrían participado más personas.

Las dos amigas permanecieron en dicha reunión social, hasta que comenzaron a sentirse mal. La primera de ellas se retiró del lugar por su cuenta, mientras que la víctima se quedó hasta las 5.30, cuando uno de los organizadores del evento (ilegal por las restricciones vigentes durante la emergencia sanitaria por Covid-19) se ofreció a llevarla hasta su casa, ubicada prácticamente en la misma zona.

De esa forma, la muchacha fue llevada hasta su casa por los mismos dos jóvenes que horas antes la habían pasado a buscar por el bar. Por el camino, la víctima comenzó a sufrir un malestar e incluso aseguró que llegó a perder el conocimiento.

En su denuncia, la joven dejó asentado que desde ese momento no recuerda más nada de lo sucedido, hasta horas del mediodía, cuando se levantó y se encontró desnuda sobre su cama, con moretones en el cuerpo y el interior de su vivienda desordenada.

Tras de la denuncia, la Justicia dispuso la detención de los dos denunciados. Galarza fue detenido, procesado y aguarda el juicio oral en libertad tras ser excarcelado en 2022, con una restricción acercamiento hacia la víctima.

Mareco, por su parte, se dio a la fuga tras la denuncia y permaneció en la clandestinidad durante más de cuatro años, evadiendo en todo ese tiempo un pedido de captura internacional emitido en su contra.

Su situación cambió en noviembre de 2024, cuando decidió presentarse ante la Justicia para someterse a proceso y desde ese momento se encuentra detenido. La reciente prisión preventiva dictada en su contra establece, además, su alojamiento en la Unidad Penal VII de Puerto Rico.

Liberan al hijo de un exintendente imputado por violación en Jardín América

Judiciales

Crimen de Wiebel: su ex suegro se abstuvo y fue imputado por homicidio

Publicado

el

crimen wiebel

Ángel Ramón Zalazar (82) compareció este martes ante la Justicia, se abstuvo de declarar y fue formalmente imputado por el asesinato de su ex yerno Alfredo Wiebel (48), empresario y piloto de carreras ultimado de cinco balazos en la mañana del 11 de septiembre en Puerto Iguazú.

La audiencia se realizó esta mañana y para ello el implicado debió ser traslado desde el hospital Samic de la Ciudad de las Cataratas hacia Eldorado, donde lo esperaban para indagatoria en el Juzgado de Instrucción Dos, a cargo del magistrado César Lirussi.

En esa instancia, el hombre decidió guardar silencio y tras ser notificado de los elementos de prueba en su contra fue formalmente imputado por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, calificación provisoria que podría modificarse conforme avance la investigación.

Por disposición judicial, Zalazar quedó internado con custodia policial en el hospital Gardés de Eldorado, medida que se mantendrá hasta tanto se resuelva entre un pedido de prisión domiciliaria o un traslado hacia una unidad carcelaria preparada para pacientes de su condición.

Testimoniales y querella

Los instructores de la causa pudieron avanzar con la indagatoria luego de recibir un informe de la junta médica que evaluó a Zalazar, cuyos resultados arrojaron dos conclusiones clave: una es que el hombre comprende la criminalidad de sus actos y la otra es que en su cuadro de salud general no se observan patologías que pongan en riesgo su vida, siempre y cuando continúe recibiendo la asistencia médica.

En paralelo, la causa continuará avanzando con la toma de testimoniales y los primeros en declarar serán los albañiles que ese 11 de septiembre a la mañana observaron la secuencia entera del ataque ocurrido en una obra en construcción ubicada sobre la avenida República Argentina, casi Pancho Ramírez, de Iguazú.

Al expediente, además, ya se incorporó la familia de la víctima en carácter de querellante particular bajo la representación del letrado Walter Quintana, quienes de esta forma podrán participar activamente en el caso.

Madre del piloto Wiebel: “No voy a permitir que se desdibuje la verdad”

Seguir Leyendo

Judiciales

Admitió haber matado a machetazos a su vecina y firmó un abreviado por perpetua

Publicado

el

machetazos vecina

Casi cuatro años después del hecho, el hombre acusado de asesinar a machetazos a su vecina Rosula Concepción Benitez Garcete (73) admitió su culpabilidad y aceptó ser condenado a prisión perpetua.

Se trata de Héctor Raúl Fernández (33), quien esta mañana debía sentarse en el banquillo de los acusados del Tribunal Penal Uno de Eldorado para enfrentar un debate oral como autor del delito de “amenazas calificadas por el uso de arma blanca y homicidio calificado por alevosía en concurso real”.

Sin embargo, horas antes tomó otra decisión y finalmente decidió admitir su responsabilidad en el hecho, aceptando la pena de prisión perpetua. El acuerdo fue alcanzado entre el imputado, su defensa y la fiscalía, lo cual ahora debe ser homologado por los magistrados del tribunal para transformarse en sentencia.

El hecho que Fernández confesó ocurrió el 5 de noviembre de 2022, en el paraje Aguaray Guazú de Puerto Esperanza, donde atacó a machetazos a su vecina Benítez Garcete, de 73 años y no vidente.

De acuerdo a la reconstrucción realizada por el Juzgado de Instrucción Tres de Puerto Iguazú, a cargo del magistrado Martín Brites, aquella tarde Fernández se dirigió a la casa de sus vecinos y con un machete en manos amenazó de muerte al esposo de Benítez Garcete.

En esas circunstancias, apareció el padre de Fernández, que lo retiró del lugar, pero minutos más tarde el imputado regresó a la casa de sus vecinos, donde la mujer se encontraba sola debido a que su esposo se había dirigido a la comisaría para radicar la denuncia del primer suceso.

Allí Benítez Garcete fue atacada a machetazos y falleció tras más de una semana internada en terapia intensiva como consecuencia de las graves lesiones sufridas, principalmente en la cabeza.

Las pericias del caso revelaron que el homicida registraba 2,5 gramos de alcohol en sangre y bajo ese estado pretendió ser declarado inimputable, aunque los planteos tuvieron respuesta negativa.

Seguir Leyendo

Judiciales

Compañeros de Barreto reconstruyeron la fuga y colisión que provocó su muerte

Publicado

el

chato barreto

El juicio contra Rodrigo Dias Da Silva (27), imputado por chocar y matar al gendarme Robert David “Chato” Barreto (31) a bordo de una camioneta repleta de cigarrillos de contrabando, continuó esta mañana con la declaración de cuatro camaradas de la víctima, quienes relataron de qué manera sucedieron los hechos durante aquella tarde del 14 de septiembre de 2024 sobre la ruta provincial 103.

Ante el Tribunal Oral Federal (TOF) de Posadas, presidido por la magistrada Ruth María Ponce de León e integrado por sus pares Gustavo Cardozo y Enrique Bosch (subrogante), los cuatro testigos citados coincidieron en que el implicado hizo caso omiso al control dispuesto y en medio de la huida arrolló a Barreto, que murió minutos después de su traslado a un centro asistencial.

El primero en declarar fue el sargento primero Eduardo Corro, encargado de la patrulla que aquel día se instaló sobre ruta provincial 103, poco después del acceso al Parque Temático de la Cruz de Santa Ana para efectuar un control preventivo.

El uniformado se apoyó en un croquis para describir de qué manera se instaló en el control. Contó que en total eran cinco efectivos y describió que tenían cinco conos distribuidos sobre el asfalto y que cada uno de ellos contaba con chaleco refractario, además de contar con una camioneta Agrale Marrua de la institución al costado de la arteria.

“El primer cono estaba a 250 metros del puesto de control y el segundo cono estaba a 150 metros. Yo estaba ahí. Mi función era la de encausar el tránsito”, detalló Corro, que a la vez describió que “el clima estaba despejado, óptimo, con una buena visibilidad”.

Sobre el hecho, narró que “la camioneta hizo caso omiso a mis señales y cuando llegó hasta mí me hice a un lado. Cuando me pasó escuché que aceleró más y de ahí ya no pude ver mucho más, solo veía la parte de atrás de la camioneta. La camioneta perdió el control, se fue hacia la banquina y volcó”.

El sargento primero Eduardo Corro hizo un croquis y se quebró al recordar a su camarada.

Corro aseguró que en primera instancia no notó que la Amarok haya atropellado a su compañero y recién lo advirtió minutos después. “Me acerco y veo a una persona adentro de la camioneta y bultos con cigarrillo. Después busco a mi gente y no encontraba a Barreto. Él estaba más allá, en el suelo, tirado en posición fetal, semi cubierto por pastura y tierra. Fue inevitable quebrarme”, recordó.

Tanto el sargento primero como los otros tres gendarmes que declararon después coincidieron en la misma secuencia. Además, todos negaron haber contado con “clavos miguelitos” e indicaron que ninguno escuchó ruido de “frenadas” previo al impacto mortal.

El debate continuará el próximo 5 de octubre, a partir de las 8.30. En el proceso interviene el fiscal Pablo Di Loreto, mientras que el acusado es representado por el abogado particular Carlos Luis Ferreyra.

Da Silva está imputado por “encubrimiento de contrabando, resistencia a la autoridad y homicidio doblemente calificado cometido a un miembro de la fuerza de seguridad para procurar la impunidad, en concurso ideal”. En la primera audiencia pidió perdón y alegó que nunca quiso “hacer daño”.

Imputado por muerte del gendarme Barreto pidió perdón: “No quise hacer daño”

Seguir Leyendo
Publicidad
Publicidad la voz

Lo más visto