Judiciales
Germán Kiczka acusó a su hermano Sebastián por todos los archivos Masi
Un día antes del cierre de la etapa de testimoniales, los hermanos Germán (47) y Sebastián Kiczka (49) volvieron a declarar brevemente ante el Tribunal Penal Uno de Posadas, instancia en la cual el ex legislador provincial volvió a desligarse de los archivos Masi que lo comprometen en la causa y aclaró que los videos subidos a Youtube bajo el título “Magia con el tío Germán” consistían en un “actividad familiar” que realizaban en pandemia para sus sobrinas.
El primero en hablar fue Germán Kiczka, quien se limitó a hacer algunas “aclaraciones” sobre todo lo que se vino desarrollando a lo largo del juicio y volvió a negarse a responder preguntas.
De esta manera, el ex diputado de Activar se refirió a una situación ocurrida con un pen drive Fiat incautado en su casa, dispositivo cuya última posesión atribuyó a su hermano Sebastián.
“Cuando allanaron mi propiedad yo estaba convencido de que me lo plantaron, porque yo sabía que no tenía un pen drive en mi casa”, contó, aunque luego aclaró que “sin embargo, cuando se empezó a hablar de que el pen drive era Fiat lo registré, porque me lo había regalado mi papá cuando compró la Fiat Torino”.
Germán reconoció que utilizó ese dispositivo para guardar “apuntes, facturas y cosas del trabajo”, aunque trazó una distancia en el tiempo: “Eso fue allá por el 2015-2016, después seguí con mi vida por otro lado y no supe más nada de ese pen drive, ni me acordaba”.
La explicación dada por el ex legislador que lleva más de 200 días detenido en la cárcel de Cerro Azul es que ese pen drive era utilizado por su hermano Sebastián, quien en una de las visitas que hizo a su casa se lo olvidó allí y por eso apareció cuando los agentes de Cibercrimen y de la Saic allanaron su vivienda el 6 de agosto de 2024.
“Le pregunté a mi hermano y él me dice que sí lo había utilizado, que sí lo había llevado a mi casa y que estaba seguro de que se lo había vuelto a llevar a su casa, pero evidentemente no fue así”, expresó.
También responsabilizó a su hermano sobre los archivos Masi detectados en su notebook Lenovo. “Le pregunté sobre la Lenovo, porque ahora estamos juntos en la misma celda, y él me asegura que después de haberla utilizado borró todos los archivos y yo nunca me crucé con esos archivos mientras utilizaba esa computadora”, apuntó.
“Magia con el tío Germán”
El imputado además se refirió a los videos publicados en su cuenta de Youtube bajo el título de “Magia con el tío Germán”, tópico que fue abordado por la fiscalía en las últimas indagatorias con los diferentes testigos citados a declarar en el marco del juicio que comenzó el 31 de marzo.
El apostoleño afirmó que los videos surgieron en pandemia y que los materiales estaban dirigidos hacía sus sobrinos en Buenos Aires, como manera de entretenerlos durante el confinamiento.

Germán Kiczka lleva más de 200 días detenido junto a su hermano en el penal de Cerro Azul.
“Cuando empecé con esto se sumó mi otro hermano (se preserva el nombre), se suma mi papá, se suma mi mamá, y mi hermano. Se transformó en una actividad que hacíamos en familia, los domingos. A tal punto que yo después bajé un pequeño programa de edición y le agregaba aplausos, risas. Todos nos pasábamos el domingo haciendo esas payasadas”, mencionó.
Señaló que los videos comenzaron a tener más producción y peso, lo que imposibilitaba su envío por Whastapp, ante lo cual decidieron subirlos a Youtube para agilizar el trámite. “Todo era destinado a ellos (por sus sobrinos). Era una actividad que la hacíamos en familia. Me dolió muchísimo que una actividad que lo hicimos con muchísimo amor lo hayan tergiversado para mostrar una cosa tan perversa como se quiso mostrar”, cuestionó.
“No sabía que ver estos videos era ilegal”
Segundos más tarde pasó al estrado Sebastián, quien -una vez más- solo se limitó a responsabilizarse por todos los hechos investigados.
“Lo primero es que yo realmente no sabía que ver estos videos era ilegal, para mí eso está en internet, ahí no más, al alcance y no vi ningún problema”, indicó.

Sebastián Kiczka se atribuyó toda la responsabilidad de la causa en ambas declaraciones.
Y retomando lo narrado por Germán, aseguró que “un día en lo de mi hermano, yo no puedo evitar ver esto, cuando tengo la oportunidad miro, soy una persona ansiosa, y bueno en lo de mi hermano empecé a mirar eso en la computadora y a tomar cerveza, hasta que tras excesos de consumo y se estiró la noche y me olvidé de la computadora, estaba convencido de que borré todo eso y quedó. Pensé que borré todo, dejé el pen drive ahí y mucho más no me acuerdo”.
El juicio continuará mañana con la incorporación de los últimos testigos citados a declarar y el proceso ingresará a cuarto intermedio hasta el miércoles, cuando se realice la ronda de alegatos.
Después de ello, se prevé que el tribunal integrado por los magistrados Gustavo Bernie, Viviana Cukla y César Yaya (subrogante) emitan su veredicto en base a los planteos efectuados por las partes.
“Soy inocente” y “aún soy diputado”: la declaración completa de Germán Kiczka
Judiciales
Oberá: arranca el juicio a dos acusados de matar a golpes a un indigente
Este martes, desde las 8.30, el Tribunal Penal Uno de Oberá juzgará a los dos jóvenes acusados de propinar una golpiza que derivó en la muerte de un hombre en situación de calle.
El hecho ocurrió durante la madrugada del 21 de agosto de 2024 y la víctima fue identificada como Miguel Ángel García (55), un hombre que solía pasar las noches en el edificio de Rentas, ubicada sobre la avenida Sarmiento, entre calles Erasmie y 12 de Octubre de Oberá.
En ese lugar, aproximadamente a las 3 de la madrugada de aquel día, fue atacado a golpes de puños y patadas por dos jóvenes que más tarde fueron identificados como Franco Ezequiel Paz y Sergio Fabián Valenzuela, quienes finalmente fueron detenidos y ahora enfrentarán debate oral.
Como consecuencia de los golpes, García sufrió lesiones gravísimas y una semana después murió en el hospital con cuadro de hemorragia intracraneal.
Los dos acusados están imputados por el delito de “homicidio simple”, figura que prevé penas de entre 8 y 25 años de prisión. Uno de ellos arrastra en su prontuario una condena anterior por robo calificado. Hay nueve testigos citados a declarar.
El tribunal encargado de llevar adelante el proceso estará integrado por los magistrados Horacio Paniagua, David Milicich y Graciela Heppner (subrogante). En la fiscalía intervendrá Juan Pablo Fernández Rissi, en tanto que como defensor oficial estará Matías Olivera, que aguarda acuerdo legislativo para ser designado como juez del mismo organismo.
Judiciales
Imputado por muerte del gendarme Barreto pidió perdón: “No quise hacer daño”
“Nunca quise hacer daño, fue un accidente y quiero pedir disculpas a la familia”, expresó esta mañana Rodrigo Dias Da Silva (27) en el inicio del juicio oral donde se determinará su responsabilidad por chocar y matar al gendarme Chato Barreto a bordo de una camioneta repleta de cigarrillos de contrabando dos años atrás en Santa Ana.
Da Silva llegó a esta instancia detenido y así continuará debido a que el Tribunal Oral Federal (TOF) de Posadas, presidido por la magistrada Ruth María Ponce de León e integrado por Gustavo Cardozo y Enrique Bosch (subrogante), prorrogó su prisión preventiva.
En la audiencia de hoy se leyó el auto de elevación a juicio del expediente, se resolvieron cuestiones preliminares planteadas por las partes y el tribunal le dio al imputada la posibilidad de declarar. Da Silva rechazó la oportunidad, aunque si aprovechó para dar unas palabras.
“Durante mucho tiempo se habló mucho de mí, pero no soy malo. Sé que el cigarrillo no es un delito mayor, yo nunca tuve quise hacer daño, lo que hice fue un accidente, fue todo muy rápido y salió mal”, expresó el joven oriundo de Oberá, aunque con domicilio en San Vicente ante el tribunal.
Y, entre lágrimas, pidió perdón: “Quiero pedirle disculpas a la familia y mis condolencias. Nunca, jamás, quise hacer daño”.
El debate oral continuará el próximo lunes con la declaración de los primeros testigos citados. En la fiscalía interviene Pablo Di Loreto, en tanto que también abogadas representantes de Defensorías Públicas de Víctimas, mientras que Da Silva es defendido por el letrado particular Carlos Luis Ferreyra.

Dias Da Silva no declaró y solo se limitó a expresar disculpas por el hecho.
Fuga, choque y muerte
El hecho que se ventila en debate ocurrió hace exactamente dos años, sobre la ruta provincial 103, poco después del ingreso al Parque Temático de la Cruz de Santa Ana.
Robert David “Chato” Barreto (31) era uno de los gendarmes apostados sobre la ruta cuando Da Silva embistió el control vehicular a toda velocidad.
Según la reconstrucción del hecho, Barreto estaba apostado sobre la doble línea amarilla de la ruta, al lado de un cono vial, y al ver que la camioneta Volkswagen Amarok avanzaba en contramano corrió hacia la banquina para resguardarse.
En esas circunstancias, fue embestido, quedó tendido sobre el capot y fue arrastrado varios metros hasta que se produjo el despiste de la camioneta y fue despedido violentamente.
El gendarme atropellado quedó severamente herido al costado de la ruta y alcanzó a ser asistido, aunque falleció horas después en el hospital.
La camioneta que era conducida por Da Silva tenía pedido de secuestro por robo en la ciudad bonaerense de Quilmes y en su interior transportaba 20.000 paquetes de cigarrillos Eight valuados en más de 22 millones de pesos.
Contrabandista que chocó y mató a un gendarme irá a juicio el lunes
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Contrabandista que chocó y mató a un gendarme irá a juicio el lunes
Exactamente dos años después del hecho, el joven contrabandista que en pleno intento de fuga chocó y mató a un gendarme en Santa Ana irá a juicio oral y enfrentará una acusación que prevé una pena de prisión perpetua en caso de ser declarado culpable.
El debate se realizará en el Tribunal Oral Federal (TOF) de Posadas y comenzará el lunes 14 de septiembre, exactamente dos años después del hecho que acabó con la vida del cabo Robert David “Chato” Barreto (31), un centinela con más de doce años en la institución y padre de dos hijos.
El imputado, por su parte, es Rodrigo Dias Da Silva (27), quien se encuentra imputado y procesado con prisión preventiva por los delitos de “encubrimiento de contrabando, resistencia a la autoridad y homicidio doblemente calificado cometido a un miembro de la fuerza de seguridad para procurar la impunidad, en concurso ideal”, figura que prevé prisión perpetua.
El juicio oral será presidido por la magistrada Ruth María Ponce de León e integrado por sus pares Fabián Gustavo Cardozo y Enrique Jorge Bosch (subrogante). En representación de la fiscalía, en tanto, actuará Pablo Ricardo Di Loreto, mientras que como defensor de Da Silva estará el abogado particular Carlos Luis Ferreyra.
Para la primera audiencia está pautada la lectura del requerimiento de elevación a juicio y la indagatoria al acusado, que tendrá la posibilidad de declarar o abstenerse, para luego avanzar en la producción de prueba. Se prevén varias jornadas más para la declaración de los testigos citados.

Chato Barreto llevaba doce años en la GNA y era padre de dos hijos.
Crimen en la ruta
El hecho que se encuentra en investigación se registró el 14 de septiembre del 2024, cuando una Volkswagen Amarok cargada con 20 millones de cigarrillo de contrabando evadió un control sobre la ruta provincial 103, a la altura de Santa Ana, pero en plena maniobra su conductor embistió a uno de los gendarmes apostados sobre la arteria.
El uniformado atropellado fue Chato Barreto y tras el impacto la camioneta Amarok continuó su marcha sin control hasta volcar en una banquina de la ruta y en esas circunstancias fue detenido Da Silva.
Según la reconstrucción del hecho, Barreto estaba apostado sobre la doble línea amarilla de la ruta, al lado de un cono vial, y al ver que la camioneta avanzaba en contramano corrió hacia la banquina para resguardarse.
En esas circunstancias, fue embestido, quedó tendido sobre el capot y fue arrastrado varios metros hasta que se produjo el despiste de la camioneta y fue despedido violentamente.
El gendarme atropellado quedó severamente herido al costado de la ruta y alcanzó a ser asistido, aunque falleció horas después en el hospital.
La camioneta que era conducida por Da Silva tenía pedido de secuestro por robo en la ciudad bonaerense de Quilmes y en su interior transportaba 20.000 paquetes de cigarrillos Eight valuados en más de 22 millones de pesos.
Tras la muerte de Barreto, la fuerza federal rindió diversos homenajes y en su honor bautizó con su nombre la Plaza de Armas del Escuadrón 11 de GNA en San Ignacio.

El homenaje a Barreto se realizó en marzo del año pasado.
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