Nuestras Redes

Judiciales

Juzgan a Rojas por homicidio y narcotráfico: “Se juega mi vida en la cárcel”

Publicado

el

Negro Rojas

Recluido en la cárcel federal de Marcos Paz y a través de videoconferencia para evitar su traslado a la provincia, el sindicado narco-sicario misionero Néstor Fabián “El Negro” Rojas (47) comenzó a ser juzgado hoy en el marco de dos de los numerosos frentes judiciales que tiene abiertos por la multiplicidad de delitos que le achacan desde al menos 2014 cuando libró una seguidilla de hechos de narcotráfico, asesinatos y amenazas de muerte a jueces. 

Es la primera vez que el hombre nacido el 6 de agosto de 1976 en Puerto Iguazú enfrenta un debate oral, dado que si bien registra una pena única de 8 años de prisión como antecedente, a esa sentencia se arribó mediante la firma de diferentes juicios abreviados. Por eso, en esta ocasión intentó aprovechar al máximo esta nueva experiencia.

“Agradezco la oportunidad de poder ser escuchado. No tengo nada que esconder. Mi declaración va a traer luz sobre muchas cosas”, adelantó apenas se le otorgó el uso de la palabra a las 9.28. Desde allí, no paró de hablar hasta pasada las 13.30. 

Repitió una y otra vez su inocencia. Lo hizo casi hasta el hartazgo de las partes y recibió varios varios llamados de atención por parte del Tribunal Oral Federal (TOF) de Posadas, integrado circunstancialmente por los magistrados Víctor Alonso -presidente-, Fermín Amado Ceroleni y Enrique Bosch, todos de ellos otras jurisdicciones. “Ya está haciendo abuso de su derecho”, le marcó Alonso como último aviso a las 13.20. 

En este juicio Rojas enfrenta dos causas que fueron acumuladas. En una está imputado como “organizador de conductas compatibles con el tráfico de estupefacientes modalidades de almacenamiento y transporte” y “homicidio agravado por criminis causa”, mientras que en el otro  expediente lo acusan como “organizador y financista del delito de tráfico ilícito de estupefacientes agravado por haberse cometido con violencia y por la intervención de más de tres personas”.

La primera es por el asesinato de su ladero de mayor confianza: Aldo Andrés Canteros, quien fue ejecutado de cuatro balazos en un fundo de Gobernador Roca durante la tarde del 5 de agosto de 2018. La otra es por crear desde el penal de Ezeiza una organización narco transnacional a la que bautizó Primer Comando de Frontera (PCF), la cual según los investigadores alcanzó a mover 11 toneladas de marihuana y 32 kilogramos de cocaína en menos de un año. 

Rojas está detenido en la cárcel federal de Marcos Paz, en Buenos Aires.

Pero en el registro del iguazuense que llegó a ser el criminal más buscado de Misiones hay más antecedentes. También tiene un expediente abierto por el doble crimen mafioso de El Acuerdo perpetrado en 2014 y otro por orquestar desde la prisión un plan para asesinar al juez de esa causa (Fernando Verón) utilizando sicarios brasileños a mediados de 2020. 

Por eso, cuando esta mañana tomó la palabra declaró durante cuatro horas con un mínimo descanso de 15 minutos. Es que tenía que dar explicaciones por demasiadas cuestiones, aún cuando en este proceso sólo interesan el caso Canteros y la creación del PCF.

En su contra Rojas tiene testimonios, escuchas telefónicas, registros fílmicos y más elementos de prueba, pero él se considera “un perseguido” y promete: “Yo no voy a permitir que me tiren delitos encima para que me pudra en la cárcel. Acá se juega mi vida en la cárcel”. 

El crimen de su ladero y el PCF

El homicidio de Canteros se registró el 5 de agosto de 2018 en su chacra ubicada en Gobernador Roca, lugar donde se almacenaban las cargas estupefacientes que eran ingresadas desde Paraguay y que luego eran enviadas tanto a Buenos Aires como a Entre Ríos. Cuando se descubrió el asesinato, la Policía se topó con 1.779 kilogramos de marihuana en una cava en la tierra. 

Según consta en el expediente, Rojas, que en ese momento llevaba más de tres años viviendo en las sombras con un pedido de captura internacional sobre la espalda por el caso de El Acuerdo, ya había sido marcado operando junto a Canteros desde marzo de 2018, aunque su detención se demoraba porque los investigadores de la Prefectura Naval Argentina (PNA) que estaban tras sus pasos pretendían agarrarlo con una carga de estupefacientes encima.

En esas circunstancias, la hipótesis acusatoria sostiene que en esas circunstancias Rojas advirtió movimientos extraños y al sentirse traicionado decidió acabar con la vida de Canteros, con quien poco antes había compartido un asado de cumpleaños.

La autopsia marcó que la víctima fue ejecutada con una pistola 9 milímetros y recibió cuatro disparos: en la pierna, en el abdomen, en la boca y en la cabeza.

Rojas junto a Canteros, comprando carne para el asado que compartieron antes del crimen.

Rojas fue atrapado ocho días después, en el complejo de cabañas La Aventura de Posadas, donde estaba a punto a concretar una venta de cocaína a compradores oriundos de Entre Ríos.

Tras ser detenido, el narco-sicario estuvo preso en la UP VI de Posadas y en la UP II de Oberá, aunque era considerado una “bomba de tiempo” para los penitenciarios y, en consecuencia, fue trasladado a la cárcel federal de Ezeiza, donde continuó cometiendo delitos, según tienen establecidos los fiscales que Vivian Barbosa y Diego Iglesias, este último de la Procuración General de la Nación (Procunar), quienes intervienen en el juicio. 

Esos delitos esta vez hacen referencia a la creación del PCF, una empresa criminal con la que Rojas pretendió emular a grandes bandas del crimen organizado brasileño como el Primer Comando Capital (PCC), Comando Vermelho (CV) o Bala Na Cara, grupos con los cuales en teoría tenía nexos activos y quienes además abastecía de droga. 

En la causa del PCF había otros ocho imputados quienes ya firmaron un acuerdo de juicio abreviado por penas de entre 6 y 9 años de prisión. Al debate oral junto a Rojas solo llegó Pablo Antonio Campos Retamar (53), un hampón de Ciudadela que también estaba preso en Ezeiza por varios asaltos y desde ahí se encargaba de organizar la logística necesaria para recibir y almacenar la droga que la organización enviaba a Buenos Aires.

“Soy un perseguido”

En su declaración de hoy, Rojas solo se hizo cargo de la cocaína que tenía en su poder al momento de ser detenido en La Aventura y se desligó tanto del crimen de Canteros como del PCF.

“Yo de mis delitos siempre me hice cargo, pero no me puedo hacer cargo de delitos que no cometí. En las fiscalías y juzgados de mi provincia me han perseguido durante mucho tiempo. Me hice cargo de la cocaína y me hice cargo de que estuve en el lugar, pero yo no maté a Canteros”, afirmó Rojas, que de ser hallado culpable del crimen de su antiguo socio puede ser condenado a prisión perpetua.

En su extensa declaración, el misionero que es alcanzado por el “protocolo de gestión de presos de alto riesgo” anunciado por Patricia Bullrich, describió: “Yo estaba ahí porque había ido a buscar lo mío, que era la cocaína. Canteros trabajaba para muchos grupos de narcotráfico. Él era el aguantadero de mucha gente. Yo sé quién mató a Canteros. La jueza de Posadas lo dejó ir, estaba ahí en La Aventura. No puedo decir quién es porque está en peligro la vida de mi familia si lo hago”.

Sin poder mantener un hilo cronológico, navegando en cuestiones de otras causas y divagando por momentos en críticas hacia jueces, principalmente hacia Miguel Ángel Guerrero, del Juzgado Federal de Eldorado, e “hijos del poder”, Rojas además cuestionó los métodos de investigación trazada en su contra e intentó desvalorizar las escuchas telefónicas sobre las cuales se asienta gran parte de la acusación.

“Le volé la cabeza”, se oye en uno de esos audios que luego salieron a la luz, aunque el imputado se aleja de ello. “Todas las causas grandes Procunar se basan en escuchas telefónicas, es decir, de persecución. Todo eso se puede editar, falsificar. Ahora hay Inteligencia Artificial, el otro día escuché a Messi relatar un poema”, ejemplificó, punto que fue suficiente como para que el juez Alonso lo advirtiera por tercera vez y casi a los gritos por “divagar”.

Tanto los dos imputados como los tres jueces y los fiscales participaron del debate en forma telemática.

Al momento de responder preguntas, el implicado admitió no saber explicar por qué el arma utilizada para matar a Canteros apareció oculta en la casa de su ex suegro en Eldorado. “No sé, yo quisiera que me expliquen. Pudo haber sido plantada, eso ocurre con normalidad en mi provincia”, expuso, casi sin poder esquivar una de las principales pruebas que lo vinculan con el crimen que puede conducirlo a la prisión perpetua.

Rojas dividió en dos su declaración indagatoria. En la segunda parte se refirió a la causa que lo ubica como organizador y financista del PCF, delito del cual también se desligó.

“Cuando caí preso yo no tenía plata ni para el abogado. Me sostuve con plata que me mandaba mi familia. A veces no tenía ni para comer. Ese es el gran narco que pintan que soy. Pero bueno, a mi también me cocinaron los medios. Mi caso fue mediático porque yo siempre fui bocón, pero fui bocón por contar mi verdad”, lanzó.

Para Rojas, las escuchas donde se lo oye decir “graben bien, y ustedes saben de lo que le estoy diciendo, la sigla PCF, graben bien, porque lo van marcar para toda la vida el resto de su corta vida (…) ustedes son los que me crearon, ustedes son lo que van a tener que aguantar su propia creación señores” no alcanzan para determinar que es él y por eso pidió pericias de análisis de voz.

Según se defiende, tampoco es él quien habla en la intervención telefónica que amenaza así: “A ver, para que graben, ya que están ahí atentos a todos, díganle a esos jueces, a esos jueces, que esto recién comienza. Esto recién empieza, que van a pagar todos los que hicieron todo, todo uno por uno, uno por uno, todos, por un montón de presos que hicieron parir, gente inocente que condenaron inocentemente, por todo este tiempo que estuve”.

De todo eso el misionero detenido en Marcos Paz deberá defenderse en el proceso cuya segunda jornada aún no tiene fecha definida. “Quisiera que me den la oportunidad de interrogar a los testigos”, pidió, aunque para ello estará su abogado, el defensor oficial federal Marco Racagni.

Pedidos de presencialidad

Justamente, tanto Racagni como Mariano Romero, defensor oficial de Campos, tuvieron marcado protagonismo en la última media hora de la extensa jornada de este lunes.

Ambos letrados cuestionaron no haber tenido la posibilidad de realizar planteos preliminares antes de que los imputados declararan y más efusivos se pusieron cuando el tribunal consideró que habían perdido la oportunidad por no haber pedido la palabra.

De igual manera, los dos abogados plantearon reservas de casación y expusieron la intención de reconsiderar la cuestión de la virtualidad de sus asistidos al argumentar que esta modalidad impide un correcto ejercicio de la defensa.

Los defensores oficiales Marco Racagni (Oberá) y Mariano Romero (Santiago del Estero) representan a Rojas y a Campos, respectivamente.

“Este mecanismo rompe la regla de la inmediatez, de ser oído y perjudica la defensa. Acá tenemos un guardarropas sin nombre que son las escuchas y yo no puedo consultar nada con mi defendido cuando es mencionado”, postuló Romero.

Racangni, apuntó en mismo sentido. “Este sistema de virtualidad se instaló en tiempos de pandemia, pero ahora ya no estamos en pandemia. Me violenta que no se me haya dado la palabra porque se pone en duda mi profesionalidad y entonces lo tengo que plantear”, afirmó.

Al momento de opinar sobre la cuestión, el fiscal auxiliar de la Procunar, Martín Uriona, señaló que la discusión sobre la presencialidad es un tema ya resuelto en instancias previas y argumentó que en el caso de Rojas la recomendación del Servicio Penitenciario Federal (SPF) era reducir al máximo los traslados ante latentes peligros de fuga. 

Tras estas exposiciones, el tribunal cerró la audiencia y quedó en responder a los planteos en la próxima audiencia, la cual en principio estaba fijada para el 3 de junio, aunque habrá que reprogramarla en virtud de que el juez Bosch tiene otra audiencia ese mismo día.

@lavozdemisiones

• Lo acusan de matar a tres personas, de planificar el crimen de un juez y de montar una empresa narco inspirada en el Primer Comando Capital. Esta es la historia de Néstor Fabián “El Negro” Rojas, el criminal más peligroso de Misiones en los últimos años. #LaVozDeMisiones #TintaRoja #ElNegroRojas

♬ sonido original – La Voz de Misiones

Judiciales

Declaró la mamá de Dani Tizato: “Me pareció raro que Cristaldo vuelva solito”

Publicado

el

Dani Tizato

El juicio oral para esclarecer el crimen de César Daniel Tizato (16), registrado a fines de 2020 en San José, continuó esta mañana con la declaración de otros siete testigos, entre vecinos, amigos y familiares de la víctima.

Varios de ellos reconstruyeron las últimas horas de Tizato, desde la noche previa, cuando el adolescente les contó a sus amigos que a la mañana siguiente iba a ir de caza con el ahora imputado Richard Arnaldo “Pelado” o “La Grulla” Cristaldo (49), hasta el día de su desaparición, cuando el hombre lo pasó a buscar y horas más tarde regresó solo.

“Un día antes, a la mañana, nos juntamos a tomar mate. Ahí Dani dijo para juntarnos a la noche con las hijas del señor (por Cristaldo). Ahí fuimos y él había contado que ya habían ido a cazar juntos y después se fue antes para levantarse temprano”, recordó Hugo Techeira, amigo de Tizato.

“Si fue con él, tenía que volver con él”

Eso que contó Techeira ocurrió en la noche del 29 de agosto de 2020 y lo que ocurrió a la mañana siguiente lo contó María Esther Da Rosa, la madre del adolescente que ese día desapareció y un mes después apareció sin vida, con un disparo en el tórax y sumergido en una laguna natural de 1,5 metros de profundidad.

“El gurí me dijo que iban a ir a buscar un remedio y a dar unas vueltas por el monte. Me pidió que le avise cuando el señor venía por él y salieron tipo 9.10 de la mañana”, relató la testigo.

Y amplió: “Él nunca iba solo y mi marido le advirtió al señor que trate de cuidar al gurí, que lo lleve y lo traiga, que, así como fue, que venga”.

Sin embargo, eso no ocurrió. “Pasaron las horas, llegó la tarde y tipo 15 él pasa solito. Pasó y avisó que el gurí se había quedado con otros tres chicos más para pescar. No me dijo el lugar, solo dijo que Dani no quiso venir con él. A mí me pareció raro que vuelva solo. Como puede dejar que quede el gurí allá, solito. Si fue con él, él tenía que volver con él. Dani no era de quedarse con gente que no conoce”, expresó Da Rosa.

juicio caso tizato

Cristaldo está detenido e imputado por “homicidio agravado por alevosía”.

Mojado

Luego declararon dos vecinos del barrio Pindapoy, quienes señalaron que ese 30 de agosto a la siesta vieron pasar a Cristaldo en soledad y con sus prendas mojadas hasta el ombligo, detalle no menor teniendo en cuenta que el cadáver del adolescente apareció sumergido en una laguna, con tres rocas de gran tamaño que le impedían salir a flote.

“Ese día yo le llevaba a mi novia a la casa y le cruzamos a Cristaldo. Le crucé frente a la casa, ponele que a las 15.15-15.30. Le vi que estaba mojado por la mitad, hasta la cintura”, especificó el testigo de apellido Cantero. Su novia, Jacinta Tachile, ratificó el testimonio.

El último en declarar fue Telmo Piñeiro, vecino del mismo barrio y amigo del padrastro de Tizato, quien en su momento fue imputado por el crimen pero fue sobreseído.

Su detención se dio bajo la sospecha de que pudo ser uno de los “tres chicos” con los cuales Cristaldo afirmó que dejó a Tizato, pero finalmente fue desvinculado.

Ante el Tribunal Penal Dos de Posadas, esta mañana el hombre admitió que el día del hecho estuvo de caza junto a su hermano y su papá, aunque en un campo ubicado en dirección contraria a la zona por donde Cristaldo se dirigió junto a la víctima.

El debate continuará mañana con más testigos. El imputado enfrenta una acusación por “homicidio agravado por alevosía”, figura que prevé una pena de prisión perpetua.

Disparo de frente y no por accidente, concluyeron peritos del caso Tizato

 

Seguir Leyendo

Judiciales

Disparo de frente y no por accidente, concluyeron peritos del caso Tizato

Publicado

el

juicio caso tizato

La segunda jornada del juicio oral por el crimen de Dani Tizato (16), ocurrida en San José a mediados de 2020, estuvo marcada por el aporte de los peritos de diversas especialidades que intervinieron en la investigación, quienes, entre otros puntos, precisaron que la víctima sufrió un disparo de frente y remarcaron que la sindicada arma homicida no pudo accionarse por accidente, testimonios que complican la situación de Richard Arnaldo Cristaldo (49), único imputado en la causa.

En total fueron siete los expertos técnicos y científicos que esta mañana dieron su testimonio ante el Tribunal Penal Dos de Posadas y respondieron las preguntas formuladas tanto por el fiscal Vladimir Glinka como por el abogado y ex juez penal José Antonio Reyes, defensor del acusado.

Perforante y penetrante

El primero en declarar fue el médico policial Matías Serra, quien dio describió en qué estado se encontraba el cuerpo de la víctima, que fue hallado sumergido en una laguna natural de la estancia Las Vertientes tras una búsqueda se extendió durante 33 días a partir de la denuncia de desaparición del menor, radicada el 30 de agosto de 2020, cuando salió a cazar con el imputado y nunca más volvió a su casa.

“El cuerpo estaba en estado de putrefacción, con destrucción general de una mano”, graficó Serra, quien además especificó que el cadáver exhibía una herida penetrante en el tórax y entre sus prendas tenía tres rocas de gran tamaño para que no emergiera a la superficie.

El que añadió más especificaciones fue el médico forense Joaquín Heredia, quien detalló que Tizato presentaba una herida “perforante y penetrante” ubicada “entre el cuarto y quinto espacio intercostal”, es decir, “debajo de la tetilla izquierda”. La herida alcanzó a afectar el corazón y se trató de la causal de muerte.

El perito Lucas Bogado exhibiendo fotografías del expediente ante el tribunal y el fiscal Glinka.

De frente y no por accidente

Sobre la misma herida declaró el licenciado en Criminalística Lucas Bogado. El perito fue el encargado de analizar los orificios encontrados en una remera y una campera de Tizato.

Según las conclusiones de Bogado, esas marcas son compatibles con un balazo y dio detalles: el disparo fue frontal y efectuado desde un plano superior. “El tirador estaba a mayor altura que la víctima. La trayectoria descendente es bastante notoria. Hubo 12 centímetros de diferencia entre ambos orificios (entrada y salida)”, precisó el especialista.

Otro testimonio que marcó la jornada fue el de la perito balística Daiana Salazar. La mujer solicitó que se le exhiba el rifle incautado a Cristaldo como posible arma homicida y describió sus características y aptitudes.

“Es un aire comprimido modificado para usar como arma de fuego”, resumió y al explicar su funcionamiento fue contundente: “No existe posibilidad de un disparo accidental bajo este mecanismo”.

La perito Salazar con el posible arma homicida en manos para explicar su funcionamiento.

Continuidad

Un gran punto en discusión fue la posibilidad de que Tizato haya sido arrojado aún con vida a la laguna de agua estancada. La hipótesis se sustenta en el hecho de que la autopsia encontró una hoja vegetal en la tráquea y para avanzar sobre esa arista declararon dos bioquímicos.

Ambos profesionales coincidieron al advertir que, en los exámenes complementarios a la autopsia, encontraron diatomeas (algas de agua dulce) en la médula ósea, aunque su aparición dentro del organismo pudo darse de diferentes maneras, ya sea por aspiración o por presión, ante lo cual las conclusiones no fueron determinantes.

El debate continuará mañana con más testigos, entre ellos familiares de la víctima y vecinos del barrio Pindapoy de San José. Cristaldo, más conocido como Pelado o Grulla, está imputado por “homicidio agravado por alevosía”, figura que puede significarle prisión perpetua en caso de ser declarado culpable.

El imputado ayer declaró y se dijo inocente ante los jueces Gregorio Busse, César Yaya y Martín Rau. 

A Cristaldo se lo conoce como La Grulla, por su rol como profesor de artes marciales.

 

Acusado de matar a Dani Tizato se declaró inocente en juicio: “Jamás lo haría”

Seguir Leyendo

Judiciales

Acusado de matar a Dani Tizato se declaró inocente en juicio: “Jamás lo haría”

Publicado

el

Dani Tizato

Esta mañana, en el Tribunal Penal Dos de Posadas, comenzó el juicio oral a Richard Arnaldo Cristaldo (49), único imputado por el crimen de César Daniel Tizato (16), el adolescente de San José que a mediados de 2020 permaneció más de 30 días en condición de desaparecido hasta que su cadáver fue hallado sumergido en una laguna natural, con disparo en el tórax y tres piedras entre sus prendas para que no salga a flote.

Cristaldo, conocido como Pelado o La Grulla por su figura como profesor de artes marciales, era vecino de Tizato y fue la última persona vista con el adolescente, a quien pasó a buscar por su casa del barrio Pindapoy para ir de caza a los campos lindantes de la zona, la mayoría de ellos propiedad del emporio yerbatero Rosamonte.

El acusado está imputado por “homicidio agravado por alevosía”, figura que prevé una de prisión perpetua en caso de ser declarado culpable, aunque Cristaldo se considera inocente y así lo afirmó esta mañana, al momento de prestar declaración indagatoria ante el tribunal presidido por el magistrado Gregorio Busse e integrado por sus pares César Antonio Yaya y Martín Alejandro Rau.

Dani Tizato tenía 15 años cuando desapareció. En medio de la búsqueda llegó su cumpleaños 16.

33 días de angustia

La causa que hoy se ventila en debate oral comenzó el 30 de agosto de 2020, cuando la madre del adolescente denunció su desaparición y se activó una búsqueda que, 33 días después, el 2 de octubre, dio resultados con el hallazgo del cuerpo en una laguna natural formada con agua estancada.

En el medio hubo múltiples rastrillajes por zonas de campo, averiguaciones y toma de testimoniales a vecinos de San José, entre ellos al propio Cristaldo, que era el hombre que esa mañana del 30 de agosto pasó a buscar a Tizato para ir a cazar pero horas después regresó solo al pueblo, completamente mojado desde la cintura para abajo.

El cadáver de la víctima fue encontrado en una laguna de 1,5 metros de profundidad. El adolescente presentaba una herida de arma de fuego en el tórax y entre sus prendas había tres rocas para sumar peso. Como dato forense, la autopsia estableció que el niño fue arrojado al agua aún con vida, dado que en la región traqueal encontraron una hoja de origen vegetal.

Cuando a Cristaldo lo interpelaron por la desaparición del menor, el hombre aseguró que por el camino se cruzaron con otras dos personas a quienes no puso identificar y afirmó que Tizato decidió quedarse con ellos para “ir a pescar”.

Cristaldo tiene 49 años, está detenido y puede ser condenado a prisión perpetua.

“Soy inocente”

Esta mañana, el acusado mantuvo esa estrategia defensiva. “En ningún momento se me pasó por la cabeza hacerle daño a un chico. Jamás haría algo así. El juez Faría (Miguel Ángel) me acusó de cosas que no son. Es una injusticia por lo que estoy pasando”, lanzó ante los jueces que decidirán sobre su futuro.

Cristaldo recordó que “ese día salí de mi casa a las 9 y pasé por la casa de los padres del chico. Por eso me parecer raro que ahora todos digan que yo lo llevé a engañado al campo al chico”.

El imputado también se refirió al rifle de aire comprimido modificado para calibre 22 incautado en su casa y compatible con el disparo que presentaba el niño. “El arma sí se disparó, pero fue unos tres o cuatro días antes. Nunca disparé ese día que fuimos al campo, tampoco peleé con el chico. Soy inocente”, reiteró.

A pedido del fiscal Vladimir Glinka, el acusado reconstruyó el recorrido realizado junto a Tizato camino a las zonas de caza y trayecto que hizo de regreso, ya en soledad. También marcó en un mapa el punto donde sostiene que el adolescente se encontró con otros dos jóvenes que lo terminaron llevando hacia las lagunas artificiales de Rosamonte.

El proceso continuará mañana, a partir de las 8.30, con la declaración de los primeros testigos de la causa. Según adelantaron, la tanda estipulada para mañana estará integrada por los peritos que participaron de la investigación dirigida por el magistrado Miguel Ángel Faría, titular del Juzgado de Instrucción Cuatro de Apóstoles.

Cristaldo llegó a esta instancia detenido y, de acuerdo a la acusación, puede ser condenado a la pena de prisión perpetua. Es defendido por el ex juez penal José Antonio Reyes.

La laguna de agua estancada donde apareció el cuerpo de Tizato.

Apelaciones confirmó la preventiva para Cristaldo por el crimen de Dani Tizato

Seguir Leyendo
Publicidad

Lo más visto