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El juicio de Horacelia ingresa a su etapa final y el jueves son los alegatos

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Juicio horacelia - martín monzón

Ocho testigos completaron hoy la quinta audiencia del juicio oral por el femicidio de Horacelia Marasca (16) y otros tres cerrarán mañana la etapa de testimoniales para dar paso a la ronda de alegatos el jueves, tras lo cual se definirá el futuro del único imputado, Martín Fernando Monzón (39), ex pareja de la víctima, quien enfrenta una acusación que prevé prisión perpetua.

Los testigos de hoy fueron, en su mayoría, ex compañeros de trabajo de Monzón, quienes describieron el perfil del acusado en el ámbito laboral. “Trabajador y tranquilo”, fueron las palabras elegidas por varios.

Uno de ellos fue Oscar Rivero, ex jefe de Monzón, quien recordó haber visto a Horacelia algunas veces cuando el acusado la llevaba a su lugar de trabajo y describió a la adolescente como “agresiva”.

“En una oportunidad le dije (a Monzón) que no la lleve más a la oficina porque ella era agresiva. Una vez le arrojó una olla con comida caliente por la cara a él. Recuerdo que yo le dije que era menor e iba a tener problemas con eso. Por la fisonomía ya me di cuenta de ella era menor”, recordó Rivero ante el Tribunal Penal Dos de Posadas, donde se desarrolla el debate que comenzó el miércoles pasado.

A su turno, también declararon dos vecinas que residían en departamentos lindantes al de Horacelia y ambas señalaron que una oportunidad vieron a la adolescente quemando ropa interior, aunque no agregaron mucho más sobre la cuestión en debate.

El último en declarar fue Julio Ferrer, un ex policía que también vive en Villa Cabello y conoce a Monzón desde jóvenes.

“Una vez Horacelia fue a pedirme colaboración con alimentos porque no tenía para comer. Otra vez vino él y me pidió ayuda porque tenía sangre en el oído y dijo que ella le había agredido. El golpe no vi, no sé si se lo dio ella o no, pero le vi sangre seca en el oído. Ahí le dije que vaya a la comisaría. Ellos se denunciaban y luego levantaban las denuncias”, expresó.

Tras su testimonio, el tribunal dio un cuarto intermedio hasta mañana a las 9 para recolectar las últimas declaraciones y, de no mediar imponderables o surgir planteos de último momento, cerrar la etapa de incorporación de pruebas. Si todo transcurre tal lo previsto, el jueves será el momento de la ronda de alegatos.

En esa instancia, el primero en exponer sus conclusiones finales será el fiscal Vladimir Glinka, quien ya adelantó que utilizará un muñeco de RCP para recrear el hecho y luego será el turno del defensor oficial Miguel Ángel Varela.

Concluido los alegatos, el tribunal presidido por el magistrado César Yaya e integrado por Gregorio Busse y Fernando Verón (subrogante) definirá el momento del dictado de la sentencia. Podría ser ese mismo día o el viernes.

Monzón está acusado por el delito de homicidio agravado por el vínculo, que prevé una pena de prisión perpetua.

Juicio Horacelia - juez César Yaya.

El debate oral es presidido por el magistrado César Yaya, del Tribunal Penal Dos de Posadas.

Las últimas horas de Horacelia

Según lo reconstruido, el femicidio de Horacelia se registró en la noche del 16 de agosto, entre las 21.30 y las 23, dentro del departamento 3 de la planta baja del edificio A, de la chacra 150 de Villa Cabello, donde la pareja residía desde hace unos pocos meses antes.

La hipótesis acusatoria plasmada en la elevación a juicio de la causa sostiene que la discusión se originó por una relación paralela de la adolescente, tras lo cual se inició una pelea, en la cual Horacelia recibió tres golpes, uno en la cara, que le provocó el desprendimiento de tres piezas dentarias, y tres puñaladas con un cuchillo tipo carnicero, una de 14 centímetros de profundidad, que le perforó el corazón y llegó hasta una vértebra.

Peritos forenses que declararon en el juicio sostuvieron que las lesiones que presentaba Horacelia fueron de características “vitales”, es decir que fueron producidas cuando la joven aún estaba con vida, y una vecina recordó haber oído gritos, llantos y pedidos de auxilio durante la noche del hecho.

Luego del crimen, la víctima fue desmembrada en cinco partes, puestas en bolsas de consorcio y descartada en distintos puntos del barrio, algunos en desagües que desembocan en el arroyo Mártires.

En su defensa, Monzón sostuvo que Horacelia siempre fue agresiva con él y que esa noche fue ella quien tomó el cuchillo tipo carnicero para atacarlo, instancia en la que se defendió y en un forcejeo el arma acabó incrustada en el pecho de su concubina.

Luego, admitió que se asustó por el desenlace y procedió a descuartizar el cadáver para deshacerse de los restos.

Tal como lo pidió en instancias previas, apenas comenzó el debate Monzón solicitó declarar bajo los efectos del pentotal sódico o “suero de la verdad”, lo cual le fue nuevamente rechazado.

“Como sabía que desde el principio no me iban a creer, había solicitado a través de mi defensa que se me tome declaración bajo los efectos del suero de la verdad, porque encontraba en eso la única manera de hacer creíble mi relato”, sostuvo en la primera jornada del juicio.

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Silvero dio sus últimas palabras y mañana dictan sentencia: “Yo me defendí”

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Silvero sentencia

Roberto “El Negro” Silvero (23), el albañil paraguayo nacionalizado argentino que es juzgado por el homicidio de un vecino del barrio Niño Perdido de Candelaria, insistió esta mañana en haberse defendido de un primer ataque de la víctima y la sentencia en su contra se conocerá mañana.

El imputado dio sus últimas palabras hoy al mediodía, luego de la ronda de alegatos donde el fiscal Vladimir Glinka pidió una condena de 18 años de prisión en su contra, mientras que su abogado defensor Miguel Ángel Varela pidió la absolución por legítima defensa.

“Yo estaba con mi hijo y mi señora. Le dije a ella para ir a comprar unas cosas y ahí me crucé con él -por Luis Fernando Duarte Vázquez (23)-. Yo necesitaba los $500 para ir a comprar pañales. Ahí él se enojó conmigo, no sé si estaba drogado o qué”, relató Silvero ante el tribunal presidido por Viviana Cukla e integrado por Gustavo Bernie y Carla Freitag (subrogante).

“Él me atacó primero con un cuchillo”, agregó el acusado y desarrolló su versión: “Yo ahí agarré una rama y él se cayó. Ahí yo agarré el cuchillo y se levantó con una piedra. Yo después ya no me acuerdo nada. Yo solo me defendí y defendí a mi familia”.

Después de oír su palabra, el tribunal declaró cerrado el debate y pasó a un cuarto intermedio hasta mañana para el dictado de la sentencia.

Dealer del barrio

Previo a ello, al momento de alegar, el fiscal Glinka describió a Silvero como una persona “peligrosa” y en su teoría del caso expuso que el imputado era “el dealer del barrio” y cometió el crimen de Vázquez para vengar una deuda de $500 por la venta de cocaína.

Glinka expuso que el imputado asesinó de varias puñaladas a Duarte Vázquez, lesiones que incluso fueron efectuadas con la víctima en el suelo y de espaldas.

“Esto fue un acto cobarde y traicionero”, achacó el fiscal y apuntó: “Silvero, como transa del barrio, ya había tomado la decisión de que ese vago iba a morir. Eran las 12 del mediodía y le apuñaló frente a todos los vecinos. Él estaba dando un mensaje ahí, que no se jode con el transa del barrio”.

El hecho ocurrió el 14 de noviembre de 2021 en el barrio Niño Perdido de Candelaria, donde ambos residían. El debate comenzó el lunes y a lo largo de esta semana declararon varios testigos, entre vecinos, familiares, peritos y agentes policiales.

FOTO: EL TERRITORIO

Fiscal pidió 18 años para Silvero: “Era el transa del barrio y mató por $500”

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Fiscal pidió 18 años para Silvero: “Era el transa del barrio y mató por $500”

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Roberto Silvero fiscal

El fiscal Vladimir Glinka solicitó esta mañana la pena de 18 años de prisión como autor de homicidio simple para Roberto “El Negro” Silvero (23), quien esta semana llegó a juicio oral como acusado del crimen de su vecino Luis Fernando Duarte Vázquez (23), cometido el 14 de noviembre de 2021 en el barrio Niño Perdido de Candelaria.

Para el titular de la fiscalía, Silvero, paraguayo nacionalizado argentino, era “el dealer del barrio” y cometió el crimen de Vázquez para vengar una deuda de $500 por la venta de cocaína.

En su alegato, desarrollado esta mañana ante el Tribunal Penal Uno de Posadas, Glinka describió que el imputado asesinó de varias puñaladas a Duarte Vázquez, lesiones que incluso fueron efectuadas con la víctima en el suelo y de espaldas.

“Esto fue un acto cobarde y traicionero”, achacó el fiscal y señaló que Silvero “como transa del barrio ya había tomado la decisión de que ese vago iba a morir. Eran las 12 del mediodía y le apuñaló frente a todos los vecinos. Él estaba dando un mensaje ahí, que no se jode con el transa del barrio”.

Como cierre, Glinka mantuvo la acusación original, sin añadir agravantes, y solicitó que Silvero sea condenado a 18 años de prisión como autor del delito de homicidio simple.

En segundo turno expuso el defensor oficial Miguel Ángel Varela quien consideró que Duarte atacó primero utilizando piedras como armas y planteó que Silvero actuó en legítima defensa, tanto suya como de su familia. 

Por esa razón, Varela solicitó la absolución de su defendido por haber obrado en legítima defensa o, en forma subsidiaria, se contemple la figura de exceso en la legítima defensa.

Una vez culminada la ronda de réplicas y dúplicas, el tribunal presidido por la magistrada Viviana Cukla e integrado por Gustavo Bernie y Carla Freitag (subrogante) pasará a reunión privada para deliberar la sentencia.

Ver el debate en vivo:

Juzgan a un albañil acusado de matar a un compañero por una deuda de $500

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Huyó de un operativo narco en Candelaria y cayó nueve años después en Madrid

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narco candelaria madrid

Un ciudadano paraguayo que desde 2016 era buscado por delitos de narcotráfico en Misiones fue detenido por Interpol en uno de los principales aeropuertos de Europa y desde febrero se encuentra a disposición de la Justicia Federal para responder las acusaciones en su contra.

El caso involucra a Cristhian Ramón Colman Pereira, cuyo nombre apareció por primera vez tras un procedimiento de fuerzas federales que el 13 de octubre de 2016 logró incautar 269 kilogramos de marihuana en la localidad misionera de Candelaria.

Ese día, agentes de Gendarmería y de Prefectura siguieron diferentes pistas y confluyeron en el mismo punto de la ruta provincial 3, donde una Toyota Hilux con varios ocupantes transportaba una carga de estupefacientes que minutos antes había sido cargada en una zona costera del río Paraná.

Ese operativo culminó con tres detenidos, todos extranjeros: Hildo Reyes Martínez, Roberto Carlos Ortega Peralta y Francisco Blas Morbach. Solo uno logró escapar a las corridas por el monte en plena noche y todo indica que ese cuarto involucrado se trata de Colman Pereira, cuyo documento de identidad fue encontrado en la mochila de Reyes Martínez.

Con los tres detenidos, la causa siguió su curso normal, aunque toda la responsabilidad recayó en Reyes Martínez, que en octubre de 2018 fue condenado a 4 años y 2 meses de prisión por el delito de transporte de estupefacientes.

El operativo se ejecutó el 13 de octubre de 2016 en Candelaria.

Alerta aeropuerto

La sorpresa llegó muchos años después y a muchos kilómetros de distancia de Misiones, cuando Interpol notificó al Juzgado Federal de Posadas sobre el arresto de Colman Pereira en Madrid.

La captura ocurrió el 20 de noviembre de 2025, cuando el paraguayo arribó al aeropuerto de Barajas, donde quedó detenido hasta el 11 de febrero de este año, cuando culminó el proceso de extradición y fue enviado a la Argentina para responder ante las autoridades por aquel procedimiento realizado diez años atrás en Candelaria.

Colman Pereira ahora se encuentra detenido en Posadas y procesado con prisión preventiva, medida que fue apelada por su defensa y luego ratificada por la Cámara Federal de Apelaciones.

En un primer descargo, el paraguayo negó haber estado en Misiones al momento del operativo, aunque más tarde pidió volver a declarar y en esa instancia alegó que Reyes Martínez lo había invitado a realizar un contrabando electrónica.

Según sus palabras, una vez que supo que la mercadería a transportar iba a ser marihuana se negó, tras lo cual fue acusado de “entregar” a sus compañeros y tanto él como su familia en Encarnación sufrieron atentados por lo que debieron refugiarse en Asunción.

Colman Pereira sostuvo las intimidaciones y amenazas provenían de Blas Mordach, quien en 2022 fue asesinado en un presunto ajuste de cuentas cometido en Campichuelo, localidad paraguaya ubicada frente a Candelaria.

El detenido consignó que se enteró de la muerte de Blas Mordach una vez detenido en Posadas y por eso se animó a ampliar su declaración.

Todo esto fue volcado en la apelación presentada por su defensa, pero los argumentos no lograron revertir la situación.

Tal es así que en una resolución firmada este martes la Cámara Federal de Apelaciones confirmó su procesamiento con prisión preventiva y, en consecuencia, deberá seguir detenido hasta la elevación a juicio de la causa.

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