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Polo Peralta (76) hace las cuentas y después de dudar brevemente llega a la conclusión de que hace 64 años la viene rockeando. "Desde los doce años", dice con su guitarra Gibson en el regazo. El músico que mira inquieto bajo su boina negra atesora medio centenar de composiciones de las cuales varias de ellas suenan en Polo's Rock, la banda volverá a tocar el domingo en el ciclo Al caer el sol que tiene lugar en El Brete de Posadas.
"El primer bajista de Pappo fue David Lebón. Tenía que ser yo. Pero no estaba", dispara Polo, quien vivió durante los 60’ en Buenos Aires y que por entonces tocaba las cuatro cuerdas para el Pajarito Zaguri.
En ese tiempo tenía 19 años y llegó a Buenos Aires como amigo de Oscar Moro, el legendario baterista de Los Gatos. Se habían conocido en el anfiteatro Manuel Antonio Ramírez, cuando Polo era un adolescente y en Posadas era parte de Los Truenos, su primera banda.
"Moro quería probar 'el chipá' -dice imitándolo- y yo le conseguí una docena. Me dijo 'el día que vayas a Buenos Aires vení a hablar conmigo'. Pasaron los años y me fui solo con mi guitarra. Moro me presenta a Pajarito Zaguri, que en ese entonces estaba en auge. Entro de bajista de él por ocho meses y de su mano conozco a todo el rollo".
Ese rollo eran los pequeños lugares donde comenzaba a brotar el rock como La Manzana o como indudablemente significó La Cueva, el más esencial antro de la música nacional que aparece en una de las canciones de Polo. “Creo que hasta ahora soy el único compositor que le hice un tema a La Cueva de Pueyrredón”, asegura.
“Era un sótano de más o menos 4x8 donde había un mostrador, una heladera, un equipo de viola y bajo con una batería. El que sabía tocar; tocaba. Y ahí empezó a zapar Javier Martínez, Alejandro Medina, Claudio Gabis, el Flaco Spinetta”, recordó.
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“Tuve la suerte, el honor de tomar mate con chipai cuerito con el Flaco Spinetta, el ídolo de Pajarito Zaguri. Nosotros ensayábamos en Castelar. Un par de veces fue Pajarito y dijo ‘hacé ese engrudo de harina con azúcar’. ‘Ah eso se llama calça virada’. ‘Acá El Flaco quiere probar’. Bueno: compartimos con él. Era una persona igual a nosotros. Lo que pasa es que, estando nosotros lejos de Capital, no es fácil acercarse. Pero son todos iguales a nosotros”.
Fue así que tuvo la oportunidad de cruzarse con los jóvenes que surgían en las más emblemáticas bandas, como David Lebón, con quien se reencontró en 2022, para lo que fue el festival Mate Rock en Posadas. "Nos reencontramos 40 años después y casi lloramos porque no nos vimos nunca más".
Lebón “era un violero que tocaba mejor que Pappo”, tira Polo por quien se colgó el bajo de Pappo´s Blues. “Es hijo de una azafata y un ruso. Vivió en Estados Unidos toda su infancia, y aprendió el folclore americano. Cuando vino acá era el que levantaba las cuerdas y Pappo estaba surgiendo. Y se encontró con un violero de 16 años que se tocaba todo. Y el primer bajista de Pappo tenía que ser yo. Pero yo no estaba", asegura sin dudar.
Polo es multi-instrumentista. Sabe tocar piano, armónica, bajo y guitarra de manera autodidacta. "Ahora estoy tocando guitarra y sintetizador. Suena a mil", garantiza por Polo´s Rock, el power trío que comparte con su hijo bajista Martín Peralta y Gabriel Rudacoff en la batería.
En paralelo a Polo´s Rock, el legendario músico misionero suele tocar con la banda La Magia en Paraguay, con la que hacen clásicos del rock nacional en todo tipo de fiestas. También suele ser invitado a dar charlas como la que dio este año en la Escuela de Música.
"Lo que menos saben es que el primer rockero de la Argentina se llamó Johny Tedesco. Tiene 83 años y está tocando todavía. Y después de él vino Pajarito Zaguri y Moris”, enseña.
Ladra uno de los catorce perros que tiene Polo. A los demás los llevó a su patio de atrás y no se dejan escuchar. Su vecino prueba el motor de un coche entrado en años. Polo está tranquilo y dice que está saludable.
Hace bicicleta fija una hora de mañana, toma su mate con galletitas y repite a la tarde. El almuerzo nunca más de un plato y al caer la noche cena huevos con tomate.
“El asunto es tener un poquito de disciplina nada más y proyectar. No vivir de recuerdos. Porque si tengo que vivir de recuerdos tengo dos mochilas. La mayoría buenos. Los recuerdos malos mandalos a las tinieblas”, recomienda el líder de Polo´s Rock, la banda que va por sus 25 años de vida.