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Aristóbulo: denuncian que el intendente impulsa intrusión en tierra mbya

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Si bien las comunidades del Valle del Cuñá Pirú tienen la titularidad de la tierra, sostienen que familias intrusan sus tierras por recomendación del alcalde Eldor Hut.

 

El último miércoles, funcionarios del Ministerio de Ecología de Misiones acudieron al llamado del cacique Eliseo Chamorro y miembros del Equipo Misiones de Pastoral Aborígen (Emipa), quienes denunciaron que se estaba realizando el apeo ilegal de árboles nativos en un territorio propiedad de la comunidad Ka’aguy Poty, en Aristóbulo del Valle.

Allí se constató la existencia de rozados de vieja data y árboles nativos apeados y listos para ser utilizados como leña. 

En el marco del operativo, se entrevistó a las familias que viven en el lugar, señaladas por intrusar las tierras, se tomaron puntos de GPS y fotos de los trabajos realizados.

Uno de los entrevistados, Juan Maciel, quien vive hace quince años en ese sitio, dijo a las autoridades que realizó una limpieza en su propiedad para armar allí un invernadero. Esta fue la situación que motivó la denuncia del cacique.

Unas catorce familias habitan en la zona señalada. En su mayoría, aseguraron ante los funcionarios de Ecología tener boletos de compraventa que demuestran su posesión sobre la tierra. Algunos de ellos dijeron vivir hace 40 años en el lugar, aunque la ocupación más reciente data de hace apenas un año.

Todos son colonos que se dedican a plantaciones anuales, como maíz y mandioca, y cría de animales, como cerdos y gallinas.

La semana pasada, cuando miembros de la comunidad e integrantes de Emipa se acercaron al lugare indagar a los trabajadores, estos adujeron tener permiso del municipio para preparar la tierra para ser cultivada.

Cuestión de papeles

Los aborígenes tramitan actualmente la titulación de las tierras, luego de un litigio con la Universidad de la Plata que se extendió por 17 años y que en marzo del año pasado culminó con el traspaso a manos de los mbya guaraní.

El trámite de titulación se retrasó a causa de la pandemia de Covid-19. Sin embargo, las comunidades cuentan con documentación que acredita su propiedad.

Al respecto, Vasco Baigorri, periodista y miembro de Emipa, sostuvo que “la gestión del título de propiedad colectiva, proceso que está en marcha, no pone en duda la titularidad de estas tierras por parte de las comunidades”, dijo a Primera Edición.

Asimismo, Baigorri indicó que hace años hay intrusos en esas tierras. De hecho, en abril del año pasado, sufrió en carne propia el ataque de un vecino de la zona, quien lo agredió con un machete en el rostro. “Esa gente que me atacó se fue de esas tierras y vendió terrenos que no le pertenecen”, remarcó.

“Hoy sigue la ocupación, por lo que las comunidades hicieron una denuncia”, enfatizó, y denunció: “Cuando fueron a ver el lugar, esas personas aseguraron que el intendente Eldor Hut les recomendó que ocuparan un espacio por familia”. 

“Hay personas que dicen que están hace muchos años, lo cual no es cierto porque conocemos el lugar y sabemos que la mayoría son ocupantes nuevos”, adujo.

Ninguna de esas personas tienen derecho de ocupación porque, en teoría, nadie puede cobrarle impuestos o servicios”, explicó el periodista. “Sin embargo, la cooperativa de luz conectó la electricidad a varios de los ocupantes de una manera que no es estatutaria, porque según el estatuto tienen que tener título o permiso de ocupación”, señaló.

En las tierras en disputa, cercanas a la ruta 7, “sabemos que hay personas que viven en Aristóbulo y tienen boletos de compraventa cuando nadie tiene derecho a vender esas tierras”, denunció Baigorri.

Por su parte, el cacique de Ka’aguy Poty, Eliseo Chamorro, dijo: “No queremos que sigan avanzando, por ahora pueden estar, pero el caso es que no sigan cortando árboles”.

Sobre la denuncia realizada, explicó que “fue uno de los ocupantes que está hace varios años el que trajo una máquina, no sabemos si de la misma Municipalidad, y tumbó varios árboles. También constatamos con Ecología que venden leña de madera nativa”.

Asimismo, Chamorro señaló que “la intrusión de nuestra tierra es una lucha que no es de ahora y el intendente la conoce bien porque él tampoco es nuevo en ese cargo, porque ya va por su tercera gestión en la Municipalidad de Aristóbulo del Valle”.

En este sentido, el líder de la comunidad aseguró que “tenemos documentos que nos avalan como propietarios de esta tierra, a diferencia de lo que sucedía antes que nos decían que no teníamos papeles para reclamar”.

Nobel de la Paz pidió intervención a Herrera Ahuad

Preocupado por la situación, el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, escribió una carta al gobernador Oscar Herrera Ahuad.

“Me dirijo a usted a fin de expresarle mi profunda preocupación a raíz de la intrusión de personas extrañas al territorio de la comunidad Ka’aguy Poty, de la ruta provincial 7, en Aristóbulo del Valle”, comenzó la misiva.

“Durante mucho tiempo, por doce años hemos acompañado a esa y otras cuatro comunidades más en su reclamo territorial ante la Universidad Nacional de La Plata. Hemos participado de varias reuniones, mesas de diálogo y hasta gestionado una reunión con el ex presidente de Bolivia, Evo Morales, en una oportunidad que estuvo recibiendo allí una distinción. Pero ahora nos encontramos con esta situación, en la que un grupo de personas ha ingresado al territorio comunitario, supuestamente por indicaciones del intendente de Aristóbulo del Valle, y comenzaron a talar de manera indiscriminada el bosque nativo del mencionado territorio”, manifestó Esquivel, que pidió por la mediación del gobernador para clarificar el conflicto.

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Brigadistas y un avión hidrante combaten incendio en Campo San Juan

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Un operativo conjunto de brigadistas y bomberos se desplegó este martes para contener un incendio que se inició durante la tarde en un sector de pastizales del Parque Federal Campo San Juan, en jurisdicción de Santa Ana.

El fuego fue detectado alrededor de las 14.30 y, en un primer momento, intervino personal del área protegida junto con dotaciones de Bomberos de Santa Ana.

Sin embargo, las condiciones meteorológicas, principalmente los fuertes vientos, dificultaron las tareas y favorecieron la expansión de las llamas hacia dos sectores ubicados a unos 1.000 metros del acceso al parque, en cercanías de líneas de alta tensión, según informó el Ministerio de Ecología de Misiones.

Ante el avance del incendio, se reforzó el operativo con la incorporación de la Brigada Provincial del Pan de Manejo del Fuego, con base en Apóstoles, y un avión hidrante que realizó varias descargas de agua sobre los sectores afectados para reducir la intencidad del incendio y permitir el avance de las cuadrillas terrestres.

El objetivo de las tareas es mantener el fuego dentro del área ya afectada y evitar que las llamas atraviesen los cortafuegos y alcancen otros sectores del parque.

La cartera ecológica precisó que hasta el momento el foco ígneo afecta únicamente a sectores de pastizales y pequeños arbustos. La superficie alcanzada por el fuego todavía no fue cuantificada, explicó el ministerio en un comunicado.

Desde Ecología remarcaron que el riesgo de incendios no depende solamente de las temperaturas elevadas. La combinación de viento y vegetación seca puede facilitar tanto el inicio como la rápida propagación de un foco.

En ese sentido, recomendaron no arrojar colillas ni fósforos encendidos en caminos o zonas con vegetación, evitar quemas cuando hay viento y mantener bajo supervisión cualquier fuego autorizado hasta su completa extinción. También solicitaron mantener libres de vegetación seca los alrededores de viviendas, galpones y otras instalaciones.

Ante la aparición de una columna de humo o un foco de incendio, se pidió dar aviso inmediato a las autoridades y evitar intentar combatirlo por cuenta propia cuando exista riesgo.

El incendio se detectó en horas de esta tarde en el área protegida.

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Ambiente

Vecinos apuntan contra el Pirá Pytá por “privatización fáctica” del Montecito

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El Club de Pesca y Náutica Pirá Pytá presentó un descargo ante la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), en respuesta a la denuncia formulada por vecinos autoconvocados y la Asociación Civil Monte y Río, por el emplazamiento de un muelle y un terraplén dentro de la reserva ambiental urbana conocida como Montecito de Villa Cabello.

En el mes de junio, los vecinos solicitaron la intervención de la EBY ante el movimiento de tierras en la zona del Montecito, que serían de posible impacto ambiental, habrían alcanzado a terrenos de la entidad binacional, y luego derivaron en la creación de un muelle y un terraplén.

Luego de esto, el mencionado club náutico emitió un descargo ante la EBY, mientras que los vecinos autoconvocados y la Asociación Monte y Río presentaron una contestación administrativa y un documento jurídico-político en el que cuestionan la interpretación territorial sostenida por la institución y advierten sobre el riesgo de una “privatización fáctica” de la costa del Paraná.

El Club sostuvo que las denuncias ambientales encubrirían una pretensión de los vecinos de obtener un acceso público atravesando un inmueble de propiedad privada. Frente a ello, los denunciantes presentaron ahora un escrito de contestación en el que ratifican la denuncia y solicitan que la EBY determine técnicamente si las intervenciones realizadas alcanzaron la Parcela 007 de la Chacra 202, identificada por la propia Entidad como de su propiedad y comprendida dentro del Área de Reserva Natural Urbana “El Montecito de Villa Cabello”.

La presentación distingue expresamente ambos planos de la discusión. Por un lado, plantea ante la Administración la cuestión concreta que debe resolver: dónde se encuentra el límite entre la Parcela 007 y la Parcela 008 y sobre qué superficie fueron ejecutadas las excavaciones, movimientos de suelo y demás intervenciones denunciadas. Para ello pide que se incorporen los antecedentes catastrales, técnicos, de mensura y amojonamiento que obran —o deberían obrar— en poder de la propia EBY y que se realice una inspección técnica del lugar.

Pero los vecinos decidieron además contestar algo que, según explican, excede el objeto estrictamente administrativo del expediente: el relato construido por el Club para explicar públicamente el conflicto.

La EBY creó allí una reserva

Uno de los principales elementos señalados por los vecinos es que la identificación del Montecito como espacio protegido no surge de una interpretación de los denunciantes, sino de un acto de la propia Entidad Binacional.

La Resolución EBY N.º 19.471, del 6 de septiembre de 2022, creó el Área de Reserva Natural Urbana “El Montecito de Villa Cabello”, estableció un régimen especial de protección y uso y ordenó implementar acciones destinadas a conservar y mejorar el área. El acto identifica expresamente la Parcela 007 de la Chacra 202, con una superficie aproximada de 8.553 metros cuadrados, e incorpora un croquis como Anexo I.

Por eso, los vecinos sostienen que la discusión no puede reducirse a una confrontación entre el plano presentado por el Club y una supuesta interpretación territorial elaborada por ellos. La propia EBY posee documentación oficial sobre el inmueble que declaró bajo protección.

La contestación pide, precisamente, que esos antecedentes sean puestos sobre la mesa y confrontados con la documentación presentada por el Club respecto de la Parcela 008.

La discusión 

Según los denunciantes, una parte sustancial del descargo del Club está destinada a demostrar que ninguna persona puede exigir atravesar un inmueble privado para llegar al río.

La respuesta es categórica: ésa no fue la denuncia presentada en esta oportunidad.

La denuncia puso en conocimiento de la EBY la realización de intervenciones materiales -excavaciones, movimientos de suelo y otras modificaciones- en un sector respecto del cual existen antecedentes que lo vinculan con la Parcela 007 y con la Reserva creada por la propia Entidad.

La pregunta administrativa, por lo tanto, es concreta: ¿las obras quedaron dentro de la Parcela 008 o alcanzaron la Parcela 007?. Y esa pregunta, sostienen los vecinos, no se responde mediante declaraciones de una parte ni mediante interpretaciones sobre el derecho de propiedad: se responde con agrimensura, documentación catastral, inspección y prueba técnica.

“El problema no es defender la propiedad privada”

Es precisamente a partir de este punto que los vecinos incorporaron un segundo documento, presentado como un Anexo de consideraciones jurídicas y político-ciudadanas.

El texto no pretende sustituir la contestación administrativa ni pedirle a la EBY que resuelva una cuestión diferente. Su objetivo declarado es otro: responder el relato que el Club desarrolla en su descargo y que, según los vecinos, intenta presentar el conflicto como una simple disputa entre propiedad privada y acceso público.

La tesis central del Anexo es que no está en discusión el derecho del Club sobre aquello que efectivamente le pertenece.

Lo que se cuestiona es algo diferente: que la invocación de ese derecho pueda utilizarse para extender, de hecho, la esfera de exclusividad privada sobre espacios que no integran su patrimonio y, particularmente, sobre la relación de la comunidad con el Río Paraná.

El documento desarrolla esta idea bajo una serie de conceptos: “falso dilema”, “soberanía territorial”, “sofisma de la propiedad privada bajo el río” y “privatización fáctica”.

Una disputa que viene de antes

Los vecinos recuerdan además que el conflicto no comenzó con la denuncia presentada en 2026. La propia contestación incorpora antecedentes públicos que se remontan, al menos, a 2020 y 2021, vinculados con la discusión sobre la existencia y delimitación del Lote 007, intervenciones físicas en el sector y actuaciones de delimitación y amojonamiento en las que habría intervenido la propia EBY.

También señala que en 2022 la Legislatura provincial individualizó expresamente el Lote 007 de la Chacra 202 como objeto de una iniciativa de protección ambiental, coincidiendo territorialmente con el sector posteriormente protegido por la Resolución EBY N.º 19.471.

Para los vecinos, esa sucesión de antecedentes resulta significativa porque demuestra que la existencia del Montecito, su delimitación y su valor ambiental no son una construcción nacida con la denuncia actual.

La cuestión que queda planteada

Por ahora, los denunciantes no pretenden que la EBY elija entre dos relatos. Por el contrario, le piden que utilice sus propios antecedentes y produzca la prueba necesaria para determinar qué ocurrió sobre el terreno.

La EBY conoce la Parcela 007, la individualizó catastralmente, creó allí una Reserva Natural Urbana y dispuso medidas para su conservación. El Club, por su parte, sostiene que las intervenciones denunciadas se realizaron exclusivamente dentro de la Parcela 008.

Ahora, los vecinos solicitaron que no se produzcan nuevas intervenciones materiales sobre el controvertido sector, invocando los principios de prevención y precaución ambiental.

Pero detrás de esa cuestión administrativa permanece abierta otra discusión, mucho más antigua y de mayor alcance para Posadas.

En ese sentido, se preguntaron: ¿Quién define la relación de una ciudad ribereña con su río?. ¿Los límites de una propiedad privada pueden convertirse, en los hechos, en los límites del acceso de la comunidad al espacio público?. ¿Puede una institución privada invocar una cartografía histórica para proyectar su dominio sobre una realidad territorial profundamente transformada?. ¿Y puede la propiedad privada terminar funcionando como una barrera material frente a un bien que jurídicamente pertenece al dominio público?.

Para los vecinos del Montecito, ésa es la discusión que no debe quedar oculta detrás de una defensa abstracta del derecho de propiedad. Porque —sostienen— una cosa es defender lo propio y otra muy distinta es apropiarse, de hecho, de aquello que pertenece a todos.

Piden intervención de la EBY por excavaciones del Pirá Pytá en El Montecito

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Ecología bloqueó de sus redes a una ONG que denuncia tráfico de fauna

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El Centro de Rescate de Fauna Silvestre Ohana denunció públicamente por “censura” al Ministerio de Ecología, encabezado por Martín Recaman, quien procedió al bloqueo de su cuenta en todas las redes sociales y vías de comunicación, tras la exhibición de irregularidades en el abordaje de casos de tráfico de fauna en Misiones.

“Para nosotros es un atropello institucional enorme porque están utilizando la fuerza pública del Estado para discriminar a una organización que, además, es la única habilitada formalmente para hacer rescate de fauna, solo por haberle reclamado que hagan su trabajo, es un acto de censura muy parecido a la dictadura“, manifestó a La Voz de Misiones Fernando Piesco, director del Centro de Conservación y Rescate de Fauna Silvestre Ohana.

Todo comenzó ayer jueves, cuando la cartera provincial publicó, en esa red social, el rescate de cuatro aves nativas que permanecían en cautiverio en la localidad de Wanda. Fue entonces cuando Ohana respondió con el siguiente mensaje: “@passalacquaok Cuando en un procedimiento policial se constata la tenencia ilegal de fauna silvestre, corresponde realizar la denuncia penal e iniciar la causa judicial correspondiente. La entrega voluntaria de los animales no extingue ni elimina el presunto delito ya consumado, por lo que también debe darse inmediata intervención al juzgado de turno”.

A lo que añadió: “Presentar una incautación como si se tratara de una simple entrega voluntaria desnaturaliza los hechos, diluye la naturaleza del delito y si un funcionario altera la verdadera secuencia de los hechos para evitar la intervención judicial, ello podría dar lugar a responsabilidades penales. Para entenderlo con un ejemplo sencillo: sería como encontrar a una persona en posesión de una cantidad de droga y, en lugar de secuestrarla, iniciar la actuación judicial y dar intervención a la Justicia, recibir esa droga como si fuera una “entrega voluntaria”, omitiendo todo el procedimiento penal. La entrega del elemento no hace desaparecer el hecho investigado ni exime de la obligación de actuar conforme a la ley”.

En cuestión de minutos, el comentario fue eliminado y la cuenta de Ohana terminó siendo bloqueada por la mencionada cuenta oficial del Ministerio de Ecología, como también la del ministro Martín Recaman, el subsecretario Facundo Ringa y el director general Franco García Sosa, ante lo cual están impedidos de interactuar entre cuentas.

Denuncia pública

De esta manera, la organización no gubernamental dedicada al rescate, la rehabilitación y la reinserción de animales silvestres heridos o afectados por el mascotismo y la actividad humana, utilizó la misma vía para denunciar públicamente lo que había ocurrido.

Bajo el rótulo: “Atención, máxima difusión, censura en Misiones”, la ONG consideró este bloqueo como “un acto que demuestra la incapacidad de resolver conflictos o tal vez la connivencia institucional con el tráfico de fauna”.

A su entender, el accionar respondió a un intento de “censura” tras las exigencias de transparencia, fiscalización y acción sobre casos de tráfico de fauna impulsadas por su espacio.

Estamos pidiendo al Estado que accione para proteger a nuestra fauna silvestre, que la fiscalización se haga como corresponde y dentro del marco de la ley. Estos atropellos institucionales hacia las organizaciones que protegemos los recursos de todos nos parece una manera infantil de manejarse, solo denota la poca capacidad que tienen nuestros gobernantes para gestionar las situaciones de conflicto o la convivencia con la que pretenden que se sigan manejando los casos de tráfico de fauna en una provincia con más del 90% de los límites como frontera y el 50% de la diversidad del país”, añadieron.

Y concluyeron: “Nuestros sistemas de control de la fauna deben ser fuertes, que realmente protejan y no permitan ni avalen el tráfico de la fauna. Si piensan que así van a invisibilizar lo que no hacen, están equivocados. Lo que nosotros queremos es que trabajen a favor de la fauna silvestre y nuestro ambiente”.

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