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ECONOMÍA

Razones que explican el cierre de brecha entre el dólar oficial y el libre

En la tercera jornada hábil de noviembre, y previo al feriado financiero de hoy, por el “Día del Bancario”, se registró la virtual desaparición de la diferencia de precios entre el tipo de cambio oficial.

Donde se cursan las operaciones vinculadas con el comercio exterior, exportadores e importadores, y personas humanas sin límites de venta, pero con restricciones de compra hasta USD 200 por mes, cotizó a $63,50 en las pizarras del Banco Nación; y $63,26 para el promedio del sistema, mientras que el libre terminó en $64,50, un peso menos que en la apertura de la semana, según datos de la agencia Reuters.

Mientras que en los mercados cambiarios legales alternativos, pero más onerosos, como el Dólar MEP (Bolsa) y el contado con liqui, también se anotaron sendas disminuciones de 1% y 0,4%, a $73,73 y $78,83, respectivamente.

De ahí que se recortaron todas las brechas con el oficial: a un insignificante 1,7% respecto del libre; 16,1% con el MEP y 24,1% con el CCL.

Hay varios factores explicativos para que ocurra el cierre de la brecha cambiaria, aunque no está claro si se trata de un fenómeno permanente o de carácter coyuntural, transitorio, propio del comienzo del mes.

“Continuaron aflojando las brechas, posiblemente por la necesidad de pesos de las empresas, por el principio de mes de agentes económicos que estaban muy dolarizados antes de las elecciones.

También estaría influyendo a favor de dicha dinámica el mayor apetito por los activos locales que se evidencia en las últimas ruedas”, dijo el economista Gustavo Ber, de la consultora homónima.

La tasa de las Leliq, y por extensión de las colocaciones a plazo fijo en pesos, comenzaron a bajar, pero se mantienen por arriba de las expectativas de inflación; mientras que los precios de las acciones cayeron fuerte, y están más cerca de convertirse en opciones de compra, que de venta.

Claramente, la concentración de pagos de salarios, cargas salariales y algunos vencimientos impositivos, en la primera semana del mes, habría llevado a retraer la demanda y alimentar la oferta en el circuito marginal de quienes operan habitualmente en la informalidad, y disminuir las compras en el legal.

La concentración de pagos de salarios, cargas salariales y algunos vencimientos impositivos, en la primera semana del mes, habría llevado a retraer la demanda y alimentar la oferta en el circuito marginal y disminuir la demanda en el legal.

Por otro lado, el alto costo que representa salir del circuito legal de pesos, para volcarse a la compra de dólares en el marginal, porque desde el último blanqueo de capitales, fue singularmente exitoso, muchos contribuyentes quedaron registrados y ya no podrán justificar ingresos de otro origen cuando necesiten volver a la moneda nacional para liquidar operaciones en blanco, llevó a cortar la demanda.

La lectura que hizo para Infobae el economista y analista financiero Christian Buteler fue: “previo a las elecciones se observó una sobrecompra por parte del público en general, no sólo con ahorro, sino inclusive con dinero destinado a las transacciones del mes, especulando con la idea de que un mayor cepo en el canal institucional por el fuerte drenaje de reservas iba a ser saltar la cotización del dólar libre.

Y como eso no ocurrió, se vieron desesperados por liquidar para no sufrir mayores pérdidas. Y como tampoco hay muchos pesos disponibles, la demanda no está pudiendo absorber esa oferta superior a la que era habitual”.

De todas formas, Buteler alertó: “más allá de ese fenómeno puntual, hay una regla del mercado que asegura que a mayor cepo cambiario al cambio oficial, mayor es la brecha con el libre ilegal, aunque es muy difícil predecir si eso va ocurrir mañana, la semana próxima o dentro de 10 días”.

Más allá de ese fenómeno puntual, hay una regla del mercado que asegura que a mayor cepo cambiario al cambio oficial, mayor es la brecha con el libre ilegal, aunque es muy difícil predecir si eso va ocurrir mañana, la semana próxima o dentro de 10 días (Christian Buteler).

Mientras que Diego Demarchi, gerente general de Balanz dijo a Infobae: “la dinámica es la misma que la de los últimos días, de haber observado una aceleración de la dolarización en los momentos previos a las elecciones.

Más el efecto de que el presidente electo, Alberto Fernández, declaró en su visita a México de que ‘el cepo vino para quedarse’, llevó al desarme de posiciones permanentes, que se compensa en parte con la menor demanda que hay en el circuito legítimo.

Ello llevó a que la brecha entre el oficial y el marginal empezara a achicarse, y le permita al Banco Central comprar”.

Recuperación parcial de las reservas

Justamente, desde la agudización del control de cambios en los últimos días de octubre, pero con pleno efecto desde la primera semana de noviembre, disminuyó notablemente el ritmo de compra por parte de la población asalariada de medianos a altos ingresos en comparación con un mes antes, y le permitió a la autoridad monetaria cerrar cada jornada con leve aumento de reservas: USD 34 millones el viernes 1; USD 32 millones el lunes 4; y USD 59 millones ayer.

Los economistas de Econviews también atribuyeron a “la agudización del cepo cambiario, más restrictivo desde la última semana de octubre, posibilitó que el Banco Central tuviera más espacio para bajar el piso de la tasa de las Leliq a 63% anual, sin que eso se escape al tipo de cambio oficial, aunque reducirla mucho puede llegar a poner presión a la brecha cambiaria con el contado con liqui, el MEP (Bolsa) e incluso el libre (marginal)”.

“En los últimos días se vio mucha gente vendiendo dólares para asumir compromisos en pesos y eso hace que circunstancialmente la oferta suba y presione a la baja los precios”, destacó Diego Martínez Burzaco, director de MB Inversiones, en línea con sus colegas, como Ramiro Marra, director de Bull Market Brokers; y Gustavo Quintana, de PR Cambios.

Inflación futura

Uno de los efectos positivos del cierre de la brecha cambiaria entre el dólar oficial y los alternativos es que contribuye a disminuir las tensiones sobre los precios de los bienes y servicios de la economía.

Sin embargo, para que eso se cristalice el consenso de los economistas espera la coordinación de políticas entre el gobierno saliente y el entrante que contribuyan a normalizar las relaciones con el Fondo Monetario Internacional para que destrabe el demorado desembolso de USD 5.400 millones desde mediados de septiembre; y se agilicen las negociaciones con los acreedores para “normalizar” la deuda de corto y largo plazo.

ECONOMÍA

Macri se va dejando un año con 54,6% de inflación y 2,8% de caída de la economía

Los datos son para 2019, según promedios de 45 consultoras privadas. En el caso de la inflación, se ubicó 1,1 puntos porcentuales por debajo de la medición anterior. Pronosticaron además una retracción de la economía de 1,7% para 2020.

BUENOS AIRES (Diarios y agencias). El presidente Mauricio Macri entregará el gobierno el 10 de diciembre dejando 2019 con una estela de crisis representada por un 54,6% de inflación y una caída de la economía de 2,8%, según estudios de consultoras privadas.

La inflación de noviembre habría sido de 4,1% mensual (igual a la prevista en la encuesta anterior), una tasa de variación mayor a la registrada durante octubre (3,3%), según el promedio de 45 consultoras privadas y otras entidades que tiene en cuenta el Banco Central todos los meses para armar el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM).

En ese contexto, agregaron que para 2019, la proyección de inflación nivel general se ubicará en 54,6% y en 58,1% la del componente núcleo.

Asimismo, indicaron que la mediana de las previsiones de los analistas del mercado para el nivel general de inflación durante los próximos 12 meses se ubicó en 45,6% interanual, en tanto que el promedio se redujo desde 46,7% interanual a 45,3%.

Añadieron que en los próximos 24 meses, la mediana de las proyecciones de inflación acumulada desde diciembre de 2020 hasta noviembre de 2021 se elevó 0,5 p.p. hasta 30,5% i.a. y el promedio aumentó desde 31,8% i.a. hasta 33,0% i.a.

Mientras que para diciembre los participantes del REM esperan una tasa de inflación de 4,3% mensual, previendo una tendencia descendente a partir del año próximo, hasta alcanzar 3,0% mensual en mayo de 2020.

Para 2020, la expectativa de inflación de los analistas se ubicó en 43,0% para el nivel general y en 44,1% para el núcleo. Y para 2021, las previsiones de inflación de los analistas se ubicaron en 30,0% para el nivel general de precios y en 32,0% para el componente núcleo.

Otras variables

Dólar: La proyección de los analistas del tipo de cambio nominal promedio para diciembre descendió a $63,0 por dólar (-$2,0 por dólar respecto del REM previo), con un sendero creciente hasta alcanzar un valor en diciembre de 2020 de $85,9 por dólar (-$1,4 por dólar respecto de la encuesta anterior).

PBI: Los analistas del REM prevén una variación del Producto Interno Bruto (PIB) real para 2019 de -2,8%.

Las consultoras privadas y entidades que releva el BCRA prevén que en 2020 la actividad económica se reduciría 1,7% (igual que en la encuesta previa), en tanto que esperan una expansión de 1,5% para 2021.

Asimismo, estimaron una suba para el tercer trimestre de 2019. Para el último trimestre del año, los participantes aumentaron sus expectativas de reducción trimestral desde 1,4% a 2,0%. Para el primer trimestre de 2020 esperan una caída de 0,6%.

Tasa de interés: Los participantes del REM disminuyeron sus proyecciones sobre la tasa de interés de referencia para la política monetaria. Para diciembre prevén una tasa promedio de LELIQ en pesos de 59,0% (inferior al piso recientemente anunciado por el COPOM del BCRA para el mes) y un sendero descendente hasta alcanzar 40,0% en diciembre de 2020 (mismo nivel que en el REM de octubre).

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ECONOMÍA

Fernández congelaría por 6 meses las cuotas y el capital de los créditos UVA

Sería una de las primeras medidas de gobierno mientras se busca una solución para este tipo de deudores hipotecarios. Las cuotas aumentaron más de 150 por ciento

Alberto Fernández está terminando de definir quién ocupará los cargos más sensibles en el próximo gabinete. Pero, en paralelo, los equipos técnicos ya trabajan en los que serán las primeras medidas de la próxima administración y con la que se busca marcar una bisagra con lo llevado adelante por Mauricio Macri.

En ese contexto es que aparecen los créditos hipotecarios medidos en Unidades de Valor Adquisitivo (UVA) que lanzó la gestión de Federico Sturzenegger al frente del Banco Central y que Mauricio Macri señalaba como la salvación para la “inexistencia” del crédito tradicional para acceder a la vivienda y emulaba como ejemplo el proceso chileno.

Cuatro años más tarde de su nacimiento, un proceso inflacionario imparable y 100.000 deudores bajo este modelo, los tenedores de estos créditos están pidiendo una solución frente a que a finales de diciembre se disparará la cuota no menos de un 25 por ciento.

Esto será la consecuencia de la medida electoral que tomó Cambiemos para los tenedores de créditos UVA en donde, a través de un tuit publicado el pasado 15 de agosto, el presidente Macri anunciaba que se congelaba hasta finales de diciembre el ajuste por inflación.

“A fines de 2019, los cerca de 80.000 hipotecados que fueron alcanzados durante cuatro meses por el congelamiento temporario, deberán afrontar el pago de las cuotas con un incremento del 25% frente a este panorama que describimos, resulta necesario salir de la indexación en los créditos hipotecarios”, solicitó el Colectivo Hipotecados mediante un comunicado.

Esta tarde, el hashtag #SalirDelUVA se convirtió en trending topic en Twitter con detalles de los reclamos y pedidos al próximo gobierno.

En este contexto es que desde el Colectivo reclaman “el inmediato congelamiento tanto de la cuota como del capital adeudado que alcance a todo el universo de hipotecados e impulsamos una salida definitiva del sistema, que transforme a los créditos hipotecarios en instrumentos viables para materializar el derecho constitucional de acceso a la vivienda”. Y podría ser realidad.

En el equipo económico del presidente electo está la carpeta “créditos UVA” y la intención que hasta ahora gana vuelo es la de congelar por seis meses los créditos, tanto cuota como capital.

“Los tomadores son alrededor de 100.000 personas y buena parte se encuentra en entidades financieras públicas, lo que facilita tomar una decisión de este tipo”, explicó una fuente del entorno del presidente electo.

“Con la banca privada tampoco deberíamos tener inconveniente en tomar esta medida porque en principio tiene muy pocos casos de créditos UVA en sus carteras y, además, casi no hay morosidad en los pagos que en un contexto como este no es menor”, agregó.

La baja morosidad de los pagos de las cuotas es porque el propio sistema obliga al tomador del crédito tener su cuenta sueldo en la misma entidad financiera donde tiene la deuda para que se le descuente directamente.

Inflación

Cuando se lanzaron los créditos UVA se ponía como ejemplo cómo habían funcionado en Chile, un país casi sin inflación, condición necesaria para que este modelo funcione.

Así, en abril de 2016 los bancos públicos ofrecían créditos a treinta años de plazo y ajustables por inflación, a tasas entre 3% y 7% que se agregarían a los aumentos de precios.

En agosto, el presidente del Banco Central e impulsor del plan, explicaba que con los valores de la inflación de ese momento una persona con un salario de 23.000 pesos accediendo a un crédito a 30 años sólo tendría una diferencia de 1.000 pesos entre la cuota y un alquiler.

Tres años más tarde, en marzo de 2019, la Unidad de Valor (UVA) acumuló un incremento del 141,78%, al pasar del valor inicial de $14,05 a 33,97 pesos. En el caso de un crédito de USD 70.000 tomado en 2016 tomaba una cuota inicial en mayo de 2016 de $6.153 y pasó a $15.212 en igual mes de 2019, lo que muestra un 147 por ciento.

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ECONOMÍA

En Misiones cayeron las ventas pese a la compra de encarnacenos en Posadas

El presidente de la Cámara de Comercio de Posadas, Misiones, Carlos María Beigbeder, sobre la situación de las ventas en la zona expuso que “recibimos algunos compradores de Encarnación, pero en general las ventas han caído, en el caso de los productos de Encarnación los productos son de más bajo costo, no son de calidad, y en el caso de Clorinda pasa lo mismo”.

Asimismo, Beigbeder comentó que “el argentino sigue yendo a comprar a Encarnación, es el cruce fronterizo más importante, cerca de 14 millones de personas pasaron por acá este año, en Iguazú pasaron 7 millones y en Ezeiza 3 millones”.

A su vez, el presidente de la Cámara de Comercio de Posadas, expresó que “toda esta situación depende del dólar y de la inflación, si como país no dejamos de ser un país con inflación las diferencias cambiaras no van a mejorar”.

En ese mismo sentido, Carlos María Beigbeder, afirmó que “esto es una consecuencia de una mala gestión de gobierno, de tener una inflación de más del 30% y en Paraguay hay una inflación del 2% anual, nosotros no llegamos a eso ni en un mes”.

Y de la situación del comercio en Misiones, remarcó que “en Posadas cerraron dos mil puntos de venta en la era Macri, la inflación afecta, cada punto, cada lista de precios que se aplica, hace que la gente que vive todos los días tenga menor poder adquisitivo y eso se refleja en el poder adquisitivo y la baja de ventas”.

Por último, Beigbeder remarcó que “está pasando un momento malo el rubro electrodomésticos, muy importantes, con convocatoria de acreedores”.

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