Luego de una
Inspección Ocular realizada junto con la Gendarmería Nacional Argentina (GNA) e
l pasado martes 13, el director regional de la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac),
Maximiliano Martín Rea, le dijo a la Justicia Federal que en el Aeropuerto de Posadas
“están dadas las condiciones operativas de seguridad”, y que, además, “el
nivel de protección que se proporciona en materia de salvamento y extinción de incendios es apropiado a la
categoría 7 (siete)”. Sin embargo, un
Informe Técnico del jefe del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI) -fechado 2 días antes-
lo desmiente y admite que: “se recomienda disminuir la Protección Contra Incendios a categoría 6 (seis)”.
En medio de la investigación iniciada por la
Fiscalía Federal de Primera Instancia Dos de Posadas, luego de una
denuncia de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), a raíz de las
filtraciones sobre la situación de deficiencia del sistema para combates contra incendios en la terminal aérea de la capital misionera,
La Voz de Misiones tuvo acceso a un material de análisis elaborado por
Pablo Ricardo Zylberman, analista técnico y
responsable de SSEI.
El informe técnico de Zylberman fue
elevado al sistema de Gestión Documental Electrónica (GDE) del gobierno nacional el
domingo 11 de agosto, y había sido confeccionado luego de
un pedido del jefe del aeropuerto de Posadas,
Mariano Nicolás Ruiz, solicitado el martes 6 del mismo mes, indagando puntualmente sobre:
a) el estado de las 2 autobombas;
b) el área de resguardo de los Agentes Extintores y,
c) el estado de situación de los elementos de protección personal.
Mientras la
Justicia Federal espera el informe que le prepara a requerimiento la Gendarmería Nacional Argentina (GNA) sobre
la misma Inspección Ocular del martes 13 al aeropuerto de Posadas, el
trabajo presentado por el jefe de salvamento local -dos días antes- anuncia desde la portada que:
“El presente informe tiene la finalidad de plasmar las no conformidades en la que se encuentra trabajando el personal, en consonancia con lo que establece la RAAC 153 3º Edición
(Regulaciones Argentinas de Aviación Civil)”.
Las “no conformidades”
Los datos aportados en el
Informe Técnico elaborado por el jefe del SSEI,
Pablo Ricardo Zylberman, exponen una
situación diametralmente diferente a la expresada por el director Regional de la Anac,
Maximiliano Martín Rea, ante el requerimiento de la Justicia Federal de Posadas.
Zylberman comienza el
análisis de situación diciendo que: “En la actualidad
nos encontramos con un Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios
con desviación a las normas, en condiciones latentes de Seguridad operacional,
donde las condiciones operativas y laborales no son las correctas, por el
Servicio SEI mal ubicado estratégicamente en el aeropuerto,
espacios de trabajo inadecuados y reducidos, falta de incorporación de agentes de bomberos para operar los vehículos y
equipos a su máxima capacidad”.
En el desarrollo del informe, respondiendo al primer punto del pedido de su jefe,
Zylberman analiza la autobomba principal, la estadounidense
Oshkosh Int 50, un diseño desarrollado específicamente para actividad aeroportuaria que llegó a Posadas en 2014.
Sobre esa autobomba, en el escrito, únicamente se destaca la
rotura visible en el parabrisas. Se especifica que el
seguro contratado por Anac (Nación Seguros)
no contaba con la cobertura contra los daños por granizo, razón por la cual no se pudo reparar, hasta ahora, este elemento sustancial.
En este punto del informe dedicado a la
Oshkosh Int 50, el firmante insiste en la importancia del parabrisas para la correcta operatividad del móvil ante una contingencia -visibilidad, resguardo térmico y eventuales lesiones ante una colisión- como las razones para solicitar “su inmediato reemplazo”; aunque no hace referencia a las
falencias en el sistema de frenos de aire, ni a la calidad de los agentes extintores que contiene, denunciados públicamente.
El análisis de la
segunda unidad para la extinción de incendios en el aeródromo local -una
autobomba Mercedes Benz 1114, año ’81-, es fundamental para determinar la categoría del nivel de Salvamento y Extinción Incendios de la terminal aeroportuaria.
Se describe sobre el
estado general de fallas y faltantes en este móvil: “monitor de techo y salidas laterales (problemas de apertura y cierre quedando el mismo en forma manual) debido a que el sistema de válvulas de apertura se encuentra dañado; posee
luces, alta y baja poca densidad;
no posee sistema de limpia parabrisas;
no posee sirena;
no posee frecuencia aeronáutica;
no cuenta con megáfono”.
Más allá de la lista de deficiencias, el especialista explica que para trabajar en este lugar, la Mercedes Benz tiene
una mancha de nacimiento:
“la autobomba MB 1114, no es una autobomba aeroportuaria, requisito indispensable para operar en aeropuertos internacionales”.
En la observación técnica elevada por
Zylberman a sus superiores, se concluye con una “
Recomendación correctiva”, donde sugiere
“reemplazar la autobomba MB 1114, por una autobomba aeroportuaria que cumpla con los requisitos establecidos por las normas citadas precedentemente”.
En el final de este punto,
el funcionario es lapidario al afirmar que, por todo lo expuesto, técnicamente: “
se recomienda disminuir la Protección Contra Incendio a categoría 6 (seis), y publicar en la AIP (Publicación de Información Aeroportuaria)”.
El aeropuerto Libertador General San Martín de Posadas posee actualmente la categoría 7, afrontando diariamente operaciones con un Boing 737 800, con capacidad para 162 pasajeros y un tanque de 26 mil litros de combustible. Bajar a categoría 6, significaría el fin de las operaciones con este tipo de aeronaves, que son las que utiliza Aerolíneas Argentinas para sus vuelos a la capital misionera.
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