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El juicio por el crimen del preventista cárnico Nicolás D'Amico (35), asesinado a fierrazos y luego incinerado dentro de su auto en 2015, se reanudará el lunes 1 julio en el Tribunal Penal Uno de Oberá.
El caso tiene un total de siete imputados con diferentes grados de acusación. Los principales implicados son Diego Ramón Benegas (40), dueño del abasto donde se perpetró el hecho, y Jonathan Emanuel Gutiérrez (31), uno de sus empleados, quienes enfrentan cargos por “homicidio agravado por haber sido cometido con alevosía y en concurso premeditado de agentes”, figura ante la cual son pasibles de recibir una pena de prisión perpetua.
Por su parte, Gustavo Germán Benegas (36), Gustavo Ramón García (32) y Diego Orlando Gutiérrez (33) están acusados de “encubrimiento agravado”, mientras que Guillermo Andrés Burkiewicz (35) y Guillermo Sebastián Rockenbach (35) están acusados de “tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil y entrega de arma de fuego a quien no acredita la condición de legítimo usuario”.
La pesquisa trazada, con intervención determinante del personal de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (Saic), estableció que el 21 de octubre de 2015 D’Amico fue ultimado a fierrazos dentro del abasto La Rueda de Oberá y posteriormente su cuerpo fue trasladado en su Volkswagen Bora hasta El Chatón, donde fue rociado con combustible e incinerado.
La principal sospecha es que Diego Benegas y Jonathan Gutiérrez fueron quienes propinaron la golpiza mortal, con el objetivo de evadir una deuda de 350.000 pesos que la víctima pretendía cobrar como empleado de un frigorífico bonaerense.
El resto de los implicados aparecen bajo la lupa por colaborar tanto en el traslado del cadáver como en limpiar el escenario del crimen, aunque las pericias de la Saic de igual manera permitieron reconstruir lo sucedido.
El debate oral donde se intentará esclarecer lo sucedido tuvo una primera audiencia el 14 de mayo, aunque solamente duró unos pocos minutos en virtud de un planteo de intereses contrapuestos entre los principales acusados.
Fue Matías Olivera, defensor oficial de cuatro imputados, quien pidió la palabra y advirtió que entre los implicados que asesoraba había intereses contrapuestos que podían generar inconvenientes al devenir del proceso e incluso derivar en una nulidad del juicio.
El defensor hizo alusión a los imputados Diego Ramón Benegas, Jonathan Emanuel Gutiérrez, Gustavo Germán Benegas y Diego Orlando Gutiérrez.
“En el requerimiento de elevación a juicio leído en esta sala está expuesto que los hermanos Benegas y Gutiérrez se acusan entre sí (dos están imputados como autores materiales del crimen y dos por encubrimiento) y la defensa de todos es la misma, siendo eso incoherente. Si continuamos hasta podría incurrir en un delito“, sostuvo Olivera, en aquel entonces, lo que motivó a que el tribunal integrado Francisco Aguirre, Horacio Paniagua y Jorge Villalba decidieran un cuarto intermedio hasta este 1 de julio, tiempo necesario como para que los imputados redefinan abogados defensores.
FOTO PRINCIPAL: EL TERRITORIO.