Nuestras Redes

Policiales

Banda misionera de narcogendarmes: viajes con cocaína y tutoriales por Whatsapp

Publicado

el

narcogendarmes

Una organización misionera integrada por agentes activos y ex miembros de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA) y descubierta a mediados de 2024 tras un procedimiento madre en Salta, fue desbaratada por completo la semana pasada, con la detención de dos de sus últimos miembros, dos sindicados “comerciantes” que en realidad eran socios directos de la banda criminal.

Los últimos aprehendidos son Jonathan Leonel Ostapowicz y Richar Ariel Delgado. Uno fue atrapado en Posadas y el otro en Bernardo de Irigoyen. Los dos, además, registran otras causas abiertas en las que son investigados por lavado de activos tanto en Misiones como en Entre Ríos y Buenos Aires.

Richar, oriundo de Azara, era gendarme. Llegó a ser suboficial e incluso fue parte de un área de investigaciones dentro de esa fuerza federal, pero hace ya un buen tiempo que pidió la baja. Richar, además, es hermano mayor de Diego Hernán Delgado, que también fue un centinela de la patria, aunque en su caso no dejó la institución por voluntad propia, sino que fue expulsado, ni más ni menos que por narcotraficante.

Diego prestaba servicios como cabo en el Destacamento Móvil Uno de Campo de Mayo, pero la “buena vida” se le terminó el 19 de mayo de 2024, cuando sus propios camaradas lo atraparon con más de 300 kilos de cocaína en una Volkswagen Amarok. Ese día, además, marcó el fin del resto de la organización, ya que de su celular de obtuvieron las pistas necesarias para identificar y capturar los restantes seis involucrados en la empresa narco.

Ese procedimiento madre fue realizado en Salta, sobre la ruta provincial 5, en la pequeña localidad de General Pizarro, en el departamento de Anta, a 130 kilómetros de Orán, ciudad próxima a la frontera internacional con Bolivia.

Diego Delgado en la audiencia de imputación ante la Justicia Federal salteña en 2024.

Viajes narcos y tutoriales

El hasta ese entonces gendarme misionero viajaba en dirección al sur y su destino final era Buenos Aires, pero por el camino fue detenido en un control efectuado por sus colegas del Escuadrón 45, quienes sin hacer mucho ya sospecharon, dado que en la caja misma de la camioneta encontraron cajas de cartón con panes o ladrillos de droga.

A Diego Delgado le encontraron un total de 303 kilogramos de cocaína, una carga valuada en 4 mil millones de pesos en aquel entonces, pero más allá de quitar de circulación esa droga, lo más importante fue el secuestro de su celular.

“A partir de este procedimiento, y el secuestro del teléfono del gendarme, se inició una investigación que dejó al descubierto un complejo entramado de maniobras ilícitas”, explicó el fiscal federal Ricardo Toranzos, titular del Área de Casos Complejos de la Unidad Fiscal de Salta, quien encabezó el expediente y quien el viernes pasado solicitó la imputación formal de los últimos dos detenidos, pedido que fue aceptado por el juez federal de Garantías Uno, Julio Bavio.

Gracias a las pericias efectuadas sobre ese aparato, los investigadores lograron identificar a otro gendarme involucrado: Federico Rubén Batista, que también trabajaba en Campo de Mayo.

La pesquisa determinó que Batista viajó en avión desde Buenos Aires hasta Posadas para tomar la Amarok de manos de Ostapowicz y luego entregarla a Delgado, para que este vaya hasta Orán en busca de la droga que finalmente fue incautada en territorio salteño.

Pero no fue lo único importante de las pericias. Las conversaciones recuperadas también permitieron conocer sobre otra maniobra y adelantarse en el campo. Así fue como el 26 de octubre pasado, esta vez sobre la ruta nacional 34, en Rosario de la Frontera (también Salta), dieron el segundo golpe contra la banda.

Ese día los gendarmes que investigaban interceptaron dos vehículos. Uno iba con 31 kilos de cocaína ocultos en una rueda y el otro viajaba como puntero.

La cocaína secuestrada dentro de una rueda de la Amarok que conducía Escarlata en octubre de 2024.

El primer vehículo era otra Volkswagen Amarok y en ella viajaban el ex gendarme Adrián Emilio Escarlata y su esposa Marlene Leonor Hañek, ambos domiciliados en Apóstoles. El otro rodado era una Toyota Hilux ocupada por Gabriel Osvaldo Ruiz Apaza y Francisco Agustín Flores (en carrera por ingresar a la GNA).

En sus resoluciones, el fiscal Toranzos precisó, además, que el teléfono de Escarlata fue otro elemento clave para la recolección de pruebas en contra de la organización y, principalmente, en su contra.

Gracias a ese teléfono se descubrió que los involucrados compartían un grupo de Whatsapp llamado “Los Peluches”, donde interactuaban sobre las maniobras ilícitas y también se recuperaron audios donde Escarlata enseñaba mecanismos para camuflar estupefacientes en los vehículos y de qué manera actuar ante eventuales controles, una especie de “tutorial narco”.

Los últimos detenidos

Con seis de los implicados detenidos, la investigación no se detuvo y en el proceso el fiscal Toranzos recibió colaboración de sus pares Pedro Rebollo, de Gualeguaychú, y Santiago Marquevich, de Hurlingham, quienes aportaron más elementos que permitieron conectar a todos ellos con los últimos sospechosos, Richar Delgado y Ostapowicz.

Todo ello permitió que se libraran las respectivas órdenes de detención, lo cual derivó en una serie de allanamientos y operativos que se ejecutaron el 25 de febrero pasado, tanto en Posadas como en Bernardo de Irigoyen.

Allí, finalmente fueron detenidos Ostapowicz y Richar Delgado, quienes ya fueron trasladados a Salta, donde el viernes afrontaron una audiencia judicial ante el magistrado Bavio.

Una Ford Raptor y una Jeep, las camionetas incautadas en los operativos contra Ostapowicz y Delgado.

En dichos allanamientos se secuestraron, además, máquinas de contar billetes, una pistola, una escopeta, 16 millones de pesos, 1.709 reales, 6.000 dólares y tres autos de lujo: un auto Mercedes Benz, una camioneta Jeep y otra Ford Raptor.

También se incautaron varios dispositivos electrónicos, más precisamente 20 celulares y 9 computadoras, elementos que, a sabiendas de cómo se gestó gran parte de la pesquisa, puede seguir arrojando información determinante.

Por lo pronto, los últimos dos detenidos ya fueron imputados formalmente como coautores del delito de transporte de estupefacientes, agravado por el número de intervinientes. El juez Bavio también dio lugar al pedido de prisión preventiva contra ambos y a la prórroga en la investigación contra los restantes seis aprehendidos.

Policiales

Oberá: se peleó con su abuelo, le robó carne del frezzer y fue demorado

Publicado

el

oberá abuelo carne

Un adolescente de 15 años fue demorado anoche en Oberá, luego de mantener una discusión con su abuelo, tras lo cual le sustrajo tres kilogramos de carne vacuna que estaba en el frezzer de su vivienda.

El conflicto familiar ocurrió en una vivienda ubicada sobre la calle Olavarría del barrio Villa Emsa, donde reside un hombre de 61 años que solicitó la intervención policial después de un altercado con su nieto.

El vecino narró que, minutos antes, tuvo un entredicho con el adolescente, quien además lo amenazó y le robó una bolsa de carne que tenía guardado en su refrigerador.

Tras el hecho, efectivos de la División Patrulla Motorizada de la Unidad Regional II realizaron un rápido rastrillaje en la zona y lograron ubicar al menor, que posteriormente fue entregado para a su madre para su guarda y cuidado.

En el caso también intervino el Juzgado Correccional y de Menores local.

Seguir Leyendo

Judiciales

Crimen del penitenciario: su hermana designó abogado y declara el miércoles

Publicado

el

crimen del penitenciario

El miércoles fue el día establecido por la Justicia para citar en audiencia de declaración indagatoria a Lidia Rosa Argüello (54), detenida desde el último viernes como sospechosa del crimen de su hermano, el agente penitenciario Julio César Argüello (45), herido de un disparo en la cabeza en su casa y fallecido una semana después en el hospital Madariaga.

Según consignaron fuentes consultadas por La Voz de Misiones, la mujer fue trasladada este lunes al Juzgado de Instrucción Siete de Posadas y designó a un abogado defensor, mientras que la indagatoria ante el juez Miguel Mattos fue postergada al miércoles.

En esa instancia, la sospechosa podrá brindar su versión de los hechos o bien abstenerse de declarar. También será notificada del hecho que se investiga, de los elementos de prueba que se registran en su contra y sería imputada.

Cabe mencionar que la causa tiene una segunda persona detenida, que se trata, ni más ni menos, que de la pareja de la víctima, quien fue aprehendida como presunta encubridora del crimen.

El caso

Según lo que se pudo reconstruir, todo comenzó el viernes 6 de febrero, minutos antes de las 9, cuando Lidia alertó haber encontrado a su hermano herido dentro de su casa sobre la calle Puerto Rico de Posadas.

El hombre fue trasladado al hospital Madariaga y quedó internado en severo estado de salud hasta que este jueves se produjo su fallecimiento, ante lo cual se realizó un examen de autopsia que confirmó que la lesión sufrida correspondía a un balazo.

Desde el principio hubo más dudas que certezas en cuanto a las circunstancias del hecho, pero después del estudio forense la Justicia pudo avanzar con más elementos y en la pesquisa recolectó indicios que colocaron a su hermana bajo la lupa.

Entre esos elementos se destacan una cámara de seguridad que la muestra ingresar a la vivienda de la víctima en un horario cercano al hecho y otro indicio más directo aún: un revólver calibre 32 milímetros encontrado en la casa de sus padres, donde la mujer reside, en calles Ghandi y Jerusalén, en cercanías a la estación transferencias Quaranta.

El arma, que además tenía una vaina percutada, fue incautada por el personal de la Dirección Científica.

Crimen del penitenciario Argüello: detuvieron a su pareja por encubrimiento

Seguir Leyendo

Policiales

Un intento de robo, una de las hipótesis detrás del crimen de José Suzuki

Publicado

el

iguazú homicidio josé suzuki

Un intento de robo es la principal hipótesis que manejan los investigadores que buscan esclarecer el homicidio del empresario José Suzuki (66), ultimado de un disparo en su casa del barrio Santa Rosa en Puerto Iguazú durante la madrugada del domingo.

Dicha teoría se desprende del relato proporcionado por la esposa de la víctima quien, apoyado por intérpretes en idioma chino, sostuvo que esa noche advirtieron mediante cámaras de seguridad la presencia de sujetos desconocidos dentro de la propiedad ubicada sobre la costa del río Paraná.

Fue en ese momento que Suzuki habría salido al encuentro de los desconocidos y alcanzó a ser herido de un balazo que le perforó el tórax y le provocó la muerte minutos después en el hospital local.

Tras ser herido, el hombre alcanzó a comunicarse con un empleado del local de logística y encomiendas que administra, aunque el desenlace fue inevitable.

Mediante una inspección realizada en la escena, se determinó que Suzuki fue atacado en cercanías al río, punto en el cual se hallaron tres vainas servidas de calibre 9 milímetros, una de calibre 22 y un proyectil de 9 mm, elementos que dan cuenta de que hubo más de un disparo y de diferentes armas.

Según detallaron fuentes de La Voz de Misiones, Suzuki vivía en esa propiedad hace unos cinco años. En el lugar cuenta con cinco cabañas construidas para el turismo, pero nunca fue explotado como tal.

El predio cuenta con cámaras de seguridad que funcionan pero que no graban imágenes, ante lo cual no hay posibilidad de cotejar los registros.

Sobre los autores del hecho, una hipótesis que sobresale es que él o los homicidas llegaron al lugar con fines de robo. Se cree que llegaron y huyeron por la misma vía: el río Paraná.

Un hombre de 66 años fue asesinado de un tiro en su casa de Puerto Iguazú

Seguir Leyendo
Publicidad

Lo más visto