Cargando...
Por: Lilia Tiki Marchesini
@LiliaTikiMarch
Posadas, Misiones. Era de noche, muy tarde aquel día de principios de abril de 1976, cuando hacíamos tiempo con papá esperando que mi mamá saliera del cine Teatro Español. Se había estrenado “Perfume de Mujer” y mi mamá quería verla. Había terminado de atender a sus pacientes, era odontóloga; cerró el consultorio rápido para llegar a la función de las 21 hs. Papá había llegado de su estudio jurídico y de sus recorridas y visitas políticas. La invitación a tomar un helado era antes de buscar a mamá, charlar un poco, era el momento de compartir lo que estaba pasando.
Mi prima, que estudiaba en la Facultad de Exactas dormía; mi abuela, que tenía muchas dificultades para caminar, estaba acostada y mi hermano había subido a bañarse cuando pasamos por la esquina de casa, en el auto, haciendo tiempo.
La casa está ubicada en el centro: en una esquina está la gobernación, en otra la municipalidad. La calle estaba cortada con carros y Falcons verdes, no sé qué fuerzas serían, yo tenía trece años y estaba oscuro, pero vi muchos hombres armados; eran muchos. Sentí la mano de papá en mi brazo cuando llegábamos a la esquina y su voz – Tranquila, vamos ahí. Dobló, atravesó el corte preguntando qué hacían, diciendo su nombre y que era él a quien seguramente buscaban. Nos abrieron paso un poco desorientados, pero no por eso menos violentos. El estacionó lo más cerca que pudo de casa. Bajó. Yo lo seguí. Mientras golpeaban la puerta de casa para tumbarla nos acercamos. El sacó la llave y los invitó a pasar. No entendían nada la tranquilidad de mi padre. Entramos.
La noche oscura comenzaba. No es una redundancia. Porque también hay noches más claras, menos tenebrosas.
El 12 de Marzo de este 2025, también de noche, mirábamos con mi nieto por internet lo que acontecía en el Congreso de la Nación. Un grupo de jubiladxs acompañados por parte de la ciudadanía se manifestaba en las afueras pidiendo se mejoren los haberes de las jubilaciones y quiten todos los recortes que les han impuesto como, por ejemplo, los medicamentos. También en esta oportunidad habían detenido a dos niños de 12 años (la misma edad que mi nieto) que salían de la escuela y pasaron por Plaza de Mayo. Mientras veíamos compartía con él cuánto recibe un jubiladx en su haber después de haber aportado toda la vida, para qué le sirve o alcanza hoy, si uno toma remedios de niño entiende naturalmente que una persona mayor los toma necesariamente. Veíamos viejos y viejas golpeados, gaseados, empujados, el impacto apuntado del tubo de gas en la cabeza del fotógrafo Pablo Grillo y todo esto sucedía en Buenos Aires. Aquí nomás. Vi en sus ojos de niño el dolor, el asombro, la indignación de lo que no es justo.
Esto es lo que se está viviendo en esta democracia. Claro que no es lo mismo que en 1976, porque esto no es una dictadura, este es un gobierno elegido por el voto popular. Sin embargo, en vez de cuidarnos, protegernos y mejorar nuestra calidad de vida y de desarrollo humano, nos somete a restricciones, violencia ejercida por el Estado, anulación de derechos adquiridos, rupturas de códigos, mentiras constantes insufladas por bots y trolls y hasta estafas a la vista de todos (como la Criptoestafa Libra llevada adelante por quien ejerce la responsabilidad de gobernar nuestro país).
Antes y ahora. Dictadura y democracia. No es lo mismo. Sin embargo, comparten en común que en este momento también es el Estado el que atenta contra el pueblo contra los más vulnerables y fortalece a los grupos económicos y grupos de poder: les interesa lo mismo, mucho para pocos y poco para muchos, también ahora el dinero se va para afuera y se funden las pequeñas empresas. Antes fue el Plan Cóndor, hoy el Plan generado por los CEOS, mayormente provenientes de la virtualidad y los descubrimientos en tecnología, la lA, redes sociales, los metaversos, entre otras. En ambos casos el poder del dinero y el capitalismo para subordinarnos al país del Norte. En ambos casos igual, pero de distinta manera, hoy buscan colonizarnos y hacernos pensar a través de las fake news “lo que ellos quieren”, someternos a destinos que solo van a beneficiar a esos pocos. Antes nos tiraban con balas hoy ya nos pueden tirar con drones. El gobierno nacional de hoy, cómplice y entreguista, libera todo, no hay nada reglado, ni cuidado, ni protegido, ni invertido, ni sostenido. Establece mecanismos para que no existan controles a la vez que restringe todas las políticas vinculadas a la cultura, al bienestar social, a las políticas de derechos humanos, niega los derechos adquiridos. ¿Hay acaso alguna obra que haya realizado este gobierno en casi la mitad de su ejercicio?… ¡Cuál? Ninguna que sea para construir, sólo para abrir camino a que los grandes capitales se apropien de lo que no tienen y tanto ansían: nuestras riquezas naturales (litio, minerales, petróleo, agua, etc). Están rifándonos: nuestra identidad y nuestra soberanía están en juego. Y al que no piense igual palo y a la bolsa. Fascismo.
Entonces, ¿cómo no voy a hablar con un niño de doce años de estos temas si dentro de cuatro años él va a elegir a sus mandantes? ¿Cómo no voy a alertarlo de los videos que nos acechan por las redes sociales muchos de los cuales no son verdades? ¿Cómo no voy a repetirle buscá la fuente, quién puso esa información, y de dónde viene ese quién? ¿Cómo no voy a estimularle a que investigue, que no crea todo, que estudie, que revise la historia?
Cuarenta y nueve años no es nada en la historia de la humanidad. Y las noches oscuras también se repiten. Está en nosotros construir nuevas prácticas en la forma de vivir en sociedad, en la política, está en nosotros ser indómitos, curiosos, indagadores, estar atentos, tener memoria y recordar: volver a pasar por el corazón (cor. del latín corazón).
Falta muy poco para las elecciones a medio término y que volvamos a elegir el rumbo democrático que deseamos. Y podemos transformar la oscuridad en claridad. Es tiempo de estar despiertos, de saber que, con nuestro voto, en nuestra decisión ciudadana también decimos:
#NuncaMas
#30Mil Detenidos Desaparecidos
#Presentes
#Ahora y Siempre