Nuestras Redes

La Voz de la Gente

Vecinos hartos de reclamar a la Municipalidad por un peligroso cartel deteriorado

Publicado

el

El encuentro entre las Av. Mitre y Uruguay, en donde esta el mástil, es una de las esquinas más concurridas de Posadas y ahora tal vez, una de las más peligrosas.
Los vecinos y comerciantes del lugar estan hartos de pedirle a la Municipalidad que intervenga y baje u obligue al propietario a reparar un cartel de dimensiones enormes que se encuentra en total estado de abandono, con las chapas sueltas o pendientes de unos pocos remaches, que cuando cedan ante el viento se van a convertir en enormes cuchillas voladoras.
Lo insólito es que el cartel esta frente a una importante dependencia municipal, en el espacio que en antaño ocupaba la vieja terminal de omnibus.
“El cartel es de Losada, por eso no hacen nada” repiten los vecinos, es que en tiempo de campaña ese espacio publicitario lo ocupó una enorme gigantografía del actual intendente en la que prometía que “una Posadas mejor”

Compartí la nota:
Animal World Veterinaria

Comentarios

Publicidad

La Voz de la Gente

Golpearon a su hijo en la escuela y vende pan casero para estudios médicos

Publicado

el

Golpearon a su hijo en la escuela y vende pan casero para estudios médicos

Un compañero de la escuela agredió a su hijo y lo dejó con secuelas. Perdió el trabajo porque tenía que atenderlo. Ahora, vende pan casero para sustentarse y pagar los estudios clínicos.

 

Laura Do Santo, de 35 años, es mamá de Santiago Rodríguez, de 6, quien hace dos semanas sufrió una agresión en la Escuela 62 Teniente Coronel de Marina Luis Piedrabuena, de Leandro N. Alem, a manos de un compañero del aula.

En diálogo con La Voz de Misiones, la mamá dijo: “Santiago tiene problemas en los tendones, el hueso crece y el tendón queda en su lugar, crecen fuera de ritmo”, explicó.

La mujer contó que su hijo usaba silla de ruedas para movilizarse, hasta que “el pediatra de él me dijo que le podía vendar. Le compré eso y le mandé así a la escuela”, contó a LVM.

Publicidad

Asimismo, Laura indicó que Santiago cursó todo el año lectivo desde su casa hasta que eliminaron las burbujas y decidió que asistiera al establecimiento.

Bullying

Tras reincorporarse a las clases presenciales, “un nene le empezó a molestar”, relató la mamá y agregó: “La primera vez le pegó, le tiró del cordón de la calle, le empujaba porque tenía vendas en la pierna y le decía: ‘No te podés quedar parado’, y le empujaba riéndose”, recordó la mamá desde su casa de Alem.

En esa línea, Laura continúo describiendo el momento en que se enteró que su hijo sufría bullying en la escuela: “Le quise dar un abrazo para que duerma y me dijo: ‘Mami no me agarres de ahí porque me duele’, entonces prendo la luz para ver qué le pasaba y tenía todo moretones en la espalda y en su cara”.

Do Santo se comunicó con la progenitora de quien sería el agresor de Santiago, “porque no es la culpa del niño, sino del que los cría”, se expresó y sostuvo: “Yo le mandé mensaje a la mamá, le expliqué y le mandé foto de mi nene en silla de ruedas, vendado. Ella me dijo que iba a hablar con el hijo”.

Sin embargo, el niño de 6 años volvió a ser agredido por su compañero en el establecimiento y terminó con lesiones graves, según denunció Laura.

Publicidad

“Pasó una semana, yo estaba en el trabajo y me llama mi papá y me dice que vaya porque Santi se lastimó en la escuela y no quiere que nadie le revise si no sos vos”, detalló la mamá.

La mujer se tuvo que retirar de su jornada laboral en una clínica para asistir a su hijo: “Tenía un golpe en los genitales. Le llevé al hospital, la doctora le hizo una ecografía y me dijo que tenía un traumatismo genital mi nene”.

Denuncia

Do Santo se dirigió a la escuela 62 para que las autoridades le den una respuesta sobre lo ocurrido con Santiago.

“La directora me pide en todo momento que yo le presente pruebas de que mi nene fue golpeado, entonces me voy al hospital y la doctora me da un certificado”, sostuvo la mamá.

Laura comentó que la médica del hospital le dijo que debía radicar la denuncia o de no ser así lo tendría que hacer ella por protocolo contra el bullying.

Publicidad

“Cuando yo denuncié la supervisora Liliana Carlsson me llamó para hablar sobre lo sucedido en la escuela, me fui pensando que me iban a dar una solución, estaban todos los directivos de la mañana y la tarde”, explicó Do Santo.

En esa línea, la mujer relató que, en la reunión, las autoridades le ofrecieron cambiar de primer grado a su hijo: “Yo les dije ‘cómo, mi nene no es el agresor’”, enfatizó.

“La supervisora golpea la mesa y dice ‘bueno, que quede asentado en el libro que la mamá no le quiere cambiar al nene de grado, le vamos a cambiar al otro chico, pero si a su hijo le llega a pasar algo en la escuela los directivos que están acá no van hacer nada al respecto’”, reveló Laura.

Después de los dichos de la autoridad educativa, la reunión continúo en una extensa charla donde la convencieron de retirar la denuncia que había hecho contra la escuela “para que la institución quede bien parada”, contó.

Do Santo explicó que se acercó hasta la comisaría y dejo asentado que el problema se había solucionado para garantizar la continuidad de su hijo en el ciclo escolar, pero quedó disconforme de como trataron “un caso tan grave” en la institución educativa.

Publicidad

Sin trabajo

La mujer contó que Santiago mañana se tiene que realizar una serie de estudios para su recuperación, pero que no está pudiendo sustentarse porque tuvo que renunciar a su trabajo por no poder cumplir con los horarios para cuidar a su hijo.

Para salir adelante, Laura vende pan casero y los ofrece por las redes sociales. “No recibí ninguna ayuda de la escuela, estoy haciendo lo que puedo”, concluyó.

Compartí la nota:
Animal World Veterinaria

Comentarios

Seguir Leyendo

La Voz de la Gente

Ex empleado escrachó a la parrilla La Pérgola: “Venden carne podrida”

Publicado

el

La Pérgola

Un ex trabajador de La Pérgola, ubicada en la intersección de las avenidas Tambor de Tacuarí y Santa Catalina, escrachó a la tradicional parrilla de Posadas. En su descargo en las redes, Matías Shetter acusa al dueño de “precariedad laboral”, al cocinero de “sucio”, al parrillero de “asqueroso” y a la hija del dueño de “destratar y humillar a sus empleados”.

Primero, el joven expuso al dueño de lugar, Tony: “De él recibí sólo insultos y maltratos”, dijo y detalló que se preocupa más por cuestiones extra laborales, que por el buen funcionamiento del restaurante.

En el siguiente párrafo de su publicación en el grupo Escraches Posadas, en Facebook, apuntó contra Carlos y Don César, cocinero y parrillero, respectivamente, a quienes calificó como “viejos sucios que manosean la carne y preparan las comidas sin lavarse las manos o los instrumentos de trabajo”.

Con respecto a sus tareas en la casa de comidas, contó que “prácticamente era esclavo del lugar, hacía mandados, era ayudante de cocina, bachero, carnicero, parrillero, limpiaba, hacía de mozo y cualquier cosa que se le ocurra al dueño, todo eso por 700 por día”.

En relación a los alimentos, el punto central de su descargo y que despertó el enojo de los cibernautas, el ex empleado fue durísimo: “El asado de dos o tres días, previamente hervido para poner a la parrilla, con lo que sobra hacen empanadas, con tapas vencidas”, arrancó.

Publicidad

Y continuó: “Las comidas son rejuntes de platos servidos que no se llegan a consumir y se recalienta con carne de asado vieja. Las ensalas se hacen a mano limpia, no se usan cubiertos ni guantes para remover y también son de días de estación”.

Para finalizar, la hija del dueño tampoco escapó de las denuncias del ex empleado, quien la atacó diciendo que “es igual de rata que su padre, se dedica a destratar, mandar humillar y solo come, te cobra de más”.

“El lugar estafa por carne podrida y vieja que vende, nada del restaurante es fresco o nuevo, mala atención, mal trato y trabajo esclavo: La Pérgola”, cierra Matías en un posteo que rápidamente se viralizó en las redes y que tiene cientos de comentarios y compartidos.

Compartí la nota:
Animal World Veterinaria

Comentarios

Seguir Leyendo

La Voz de la Gente

Cerro Pelón: marginados en el centro de Posadas

Publicado

el

Cerro Pelón: marginados en el centro de Posadas

Los vecinos del Cerro Pelón expusieron ante los micrófonos de La Voz de Misiones las diferentes problemáticas que atraviesan, hace ya décadas, en la histórica barriada de Posadas.

Los reclamos por las condiciones habitacionales por parte de las distintas comisiones vecinales se acumulan hace años en las oficinas de la Municipalidad, y se recrudecen a medida las obras de infraestructura que avanzan en la ciudad no alcanzan a la vecindad ubicada en la ribera del Paraná.

Cloacas: reclamo histórico

Uno de los principales pedidos de los lugareños al municipio es la instalación de cloacas ya que, en dos de las manzanas que conservan las características del sitio originario, no cuentan con un sistema de red, como en el resto del centro capitalino.

En ese sentido, Víctor Rivelli, integrante de la Comisión Vecinal, detalló que “hace más de 40 años no tenemos cloacas. Como siempre digo, por una cuestión de higiene y de salubridad, es urgente el pedido, nosotros estamos reclamando hace mucho tiempo”.

Además, el vecino sostuvo que el barrio todavía cuenta con canillas públicas que proveen agua algunos pobladores, mientras que diferenció a los frentistas, que ya cuentan con la posibilidad de “bajar su agua, su luz, su cable, internet y todos los servicios”.

Publicidad

Rivelli se refirió al aspecto que da el Cerro Pelón para quienes no viven en la zona: “Al no tener los desagües correspondientes fluviales y pluviales, más los pozos ciegos, las cámaras que hay, llega un momento que con las lluvias eso revienta todo y es una cosa insana”, sostuvo y enfatizó: “Vivimos constantemente con las larvas del dengue”.

Por su parte, Luz María Pereira, que vive hace 45 años en el barrio, dijo en diálogo con LVM: “El tema de las aguas servidas y las cloacas es nuestro principal pedido a la Municipalidad”.

En esa línea, remarcó que “se hicieron muchos pedidos de diferentes comisiones vecinales. A todos los candidatos habidos y por haber que vinieron se les pidió que si nos podían ayudar a solucionar ese tema. Incluso todos los que vinieron conocen lo que es la realidad de las aguas servidas que hay en el medio del barrio”.

Deslindando responsabilidades ante la situación, César Sosa, músico y habitante de hace más de dos décadas del Cerro Pelón, señaló: “Nosotros fuimos abandonados por la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), que no cumplimentó las obras de lo que era el tratamiento costero de la ciudad de Posadas; entonces nosotros nos vemos obligados a tratar de hacer nuestros caños de desagües subfluviales”.

Y explicó: “Yo tengo entendido que la EBY vino con obras de gran infraestructura para la ciudad, que era justamente eso, el tratamiento cloacal de Posadas, porque al subir la cuota del río Paraná, eso hizo que la ciudad flote en el agua”, y agregó que “hoy en cualquier lugar a un metro de profundidad sacas agua, y es justamente al gran embalse que tenemos al lado del río”.

Publicidad

Obras: ilegales por necesidad

De acuerdo a lo señalado por los lugareños, constantemente son cuestionados por realizar obras en el barrio sin aval municipal y, según explican, éstas son llevadas a cabo por necesidad y para mejorar el día a día de los vecinos, así como también una respuesta ante la inacción por parte de Obras Públicas de la comuna de Posadas.

“Es primordial la necesidad de la gente de querer estar mejor en un lugar donde las condiciones no son buenas, entonces obras ilegales van a seguir habiendo porque el vecino necesita estar cómodo y, si el municipio no se acerca y no agiliza esos permisos, siempre van a haber obras ilegales”, sostuvo el integrante de la comisión vecinal.

En esa línea, Víctor acotó que la intención de los habitantes del barrio es mejorar como vecinos y remarcó que “no tienen problemas de pagar los impuestos que se le imponga, pero es cuestión de llegar a un acuerdo para poder estar todos en armonía”.

Los arreglos que se realizaron en una esclarea que desemboca en la Costanera de la ciudad capitalina se replicaron en los medios como un avance de las obras ilegales en el Cerro Pelón.

Sin embargo, los habitantes del lugar remarcan que siempre existió ese acceso al barrio: “Desde que yo tengo uso de razón está esa escalera, la que está en la plaza y otra que desapareció porque se hicieron casas”, comentó Luz María.

Publicidad

Y en esa línea destacó la importancia de la escalinata: “La parada de colectivo fue siempre acá abajo o allá en la esquina de la plaza, esa escalera no la usamos solo nosotros, la gente que viene por la General Paz y ve que hay lugar para cortar camino, baja”.

César, por su parte, fue uno de los que impulsó la iniciativa de mejorar la escalera y así evitar futuros accidentes, debido a las condiciones peligrosas en que se encontraba.

“Los pasillos lo arreglamos entre nosotros, conseguimos hormigón para hacer la escalera entre vecinos, y arreglamos la escalera que es de gran necesidad para todos porque todos bajamos ahí y era resbaloso”, contó Sosa.

Propiedad: sin títulos, ni decisión política

Si bien la mayoría de los habitantes viven hace muchos años en el Cerro Pelón, aún no han podido acceder al título de propiedad del pedazo de tierra que habitan, desde sus abuelos hasta las nuevas generaciones. Excepto los frentistas, que lograron ser reconocidos como legítimos dueños de sus viviendas a través de la posesión veinteañal.

En ese sentido, Víctor explicó: “La manzana más complicada es la 174, porque dentro de los planos de catastro municipales figura como lotes bien ordenaditos, pero la realidad no es como muestran los planos que ellos tienen”.

Publicidad

Rivelli comentó que los lugareños quieren iniciar los trámites para acceder al título de su pedacito de tierra, pero “también necesitamos la decisión política para los permisos. Actualmente tenemos problemas con el tema de las mesuras”.

Y agregó: “Hoy el municipio no está autorizando ningún tipo de mensura porque los planos de ellos figura una cosa, y nuestra realidad es otra”.

Asimismo, el vocero invitó al intendente, Leonardo “Lalo” Stelatto, a que “se pegue una vuelta por el barrio” para interiorizarse sobre la situación actual de los vecinos: “Que vea que queremos mejorar la situación de viviendas, comodidad y servicios y que estamos dispuestos a pagar”.

Tierras codiciadas y “con olor a pobre”

Los últimos años de Posadas fueron marcados por el progreso y los avances en la urbanización, que trajeron cambios en los barrios de la ribera del río Paraná, con la llegada de negocios inmobiliarios que fueron desplazando a los habitantes de la costa, para instalar altos edificios.

Actualmente, resisten en el Cerro Pelón los descendientes -en algunos casos de hasta quinta generación- de aquellos primeros lugareños, que constantemente son tentados a vender su pedacito de tierra.

Publicidad

“El Cerro Pelón siempre fue el culo de Posadas. Una vez que apareció la Costanera somos el grano nuevamente en ese lugar, para todos”, expresó Luz María y señaló: “Vamos a ser sinceros, la gente pobre molesta a la gente que tiene plata, más ahora que se están construyendo casas y edificios; somos una molestia para muchos”.

En la misma línea, César sostuvo que hay cierto sector de la sociedad que “no le gusta el olor a pobre, el olor a la gente humilde, sin embargo, acá somos todos trabajadores”.

El músico señaló que hay una “forma artera y sistemática” de querer sacarlos del barrio y por eso “nos quieren estigmatizar, discriminar, como que nosotros somos un foco infeccioso para la ciudad”.

Asimismo, el vecino destacó que hace 20 años “eran terrenos despreciables para otro sector de la sociedad”, pero con la llegada de la Costanera y las nuevas obras de infraestructura en el centro de la capital “este terreno es muy codiciado”.

Barrio: el sentimiento no se vende

El Cerro Pelón está ubicado en un lugar estratégico para los grandes negocios inmobiliarios, ya que está a escasas cuadras del microcentro y a un paso de la Costanera, además de la maravillosa vista al río Paraná.

Publicidad

Los vecinos cuentan que constantemente merodean compradores de la tierra. Sin embargo, ellos se niegan vender el lugar que los vio crecer, al que consideran un espacio idílico para vivir.

“Para mi es mi casa, a mí no me molesta vivir acá, yo me críe acá. Somos tres, cuatro generaciones que nos criamos acá. A mí no me perjudica ni me beneficia estar enfrente de la Costanera”, destacó Luz María.

Mientras que César contó: “Yo elegí vivir acá hace 20 años, porque a mí me atrae el río Paraná, desde que vine a Posadas del interior de la provincia recalé en la costa del río y era lo que yo podía adquirir como vivienda”.

Además, Sosa comentó que no le parece que haya un interés por las autoridades del municipio por reconocer el valor histórico del barrio.

“Hay muchos inadaptados que dejan mal parado al ‘condado Cerro Pelón’ y después la gente generaliza y dice: ‘Uy, los del Cerro Pelón’, y no es así. Acá somos gente muy sana y humilde, con sueños, con vidas hechos y otros con vidas por hacer”, sostuvo.

Publicidad

Consultado por LVM si vendaría su porción de terreno, donde vive hace 20 años con su familia, el vecino fue contundente: “El sentimiento del alma no tiene precio, no está a la venta”.

Compartí la nota:
Animal World Veterinaria

Comentarios

Seguir Leyendo

#LVMpublicidad

Lo más visto