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Qué pasó en Misiones: El Golpe Militar en una selección de libros históricos

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Al cumplirse 49 años del último Golpe Militar, La Editorial Universitaria de la Universidad Nacional de Misiones repasó los títulos que esclarecen detalles sobre aquellos tiempos. Algunas de las obras que menciona la publicación pueden descargarse de manera gratuita en formato PDF.

Se trata de “una selección de libros que abordan la memoria, la justicia y las atrocidades de la última dictadura cívico-militar, desde diferentes enfoques”, indica el posteo.

En la selección se nombran “Desde Misiones memorias montoneras”, de Pablo Fernández Long, Juan Carlos Berent y Miguel Fernández Long; “Movimiento agrario de Misiones”, de Sandra Montiel; “Lugares de Memoria”, de Yolanda Urquiza y Silvia Jordán; “La Universidad Nacional de Misiones en tiempos de Dictadura (1976–1983)”, de Jorge Daniel Rodríguez; “El agro misionero y la represión durante la última Dictadura cívico-militar: testimonios”, de Amelia Báez y Javier Gortari.

La persecución a estudiantes y profesores

“Dictadura y educación secundaria en Misiones” y “La Universidad Nacional de Misiones en tiempos de Dictadura” son dos producciones del Magíster Jorge Daniel Rodríguez. La última puede descargarse en PDF y trata sobre cómo los miembros de la casa de altos estudios misionera sufrió la irrupción militar.

“El mismo 24 de marzo y durante los días sucesivos, se registraron y produjeron una serie de persecuciones y detenciones ilegales, arbitrarias y selectivas, por parte de las fuerzas militares, de estudiantes, docentes y no-docentes de distintas unidades académicas, mayoritariamente vinculados a la denominada Tendencia Peronista Revolucionaria (Partido Auténtico, Juventud Universitaria Peronista y otras)-, FAUDI, FIP y otras agrupaciones políticas de menor envergadura”, describe Rodríguez en “La Universidad Nacional de Misiones en tiempos de Dictadura”.

“Asimismo, se procedió al allanamiento de sus domicilios particulares, al secuestro de material bibliográfico y de cuanta documentación resultara ‘sospechosa’ e ‘incriminatoria’. Le seguirían luego los interrogatorios, persecuciones, vejaciones, encarcelamientos, liberaciones transitorias, detenciones domiciliarias o ‘libertades vigiladas’ y hasta en ciertos casos, el aniquilamiento y desaparición”, añade el autor.

 

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Como víctimas mortales de la casa de altos estudios de Misiones figuran el exdecano de la Facultad de Química de la UNaM, el ingeniero Alfredo González; y los estudiantes Luis Arturo Franzen y Juan Mariano Zaremba.

“En esos días empezamos a enterarnos de las detenciones de algunos compañeros y de las torturas aberrantes a las que eran sometidos… habían caído profesores nuestros, universitarios, Norberto Alayón, Silvio Liuzzi; el estudiante que había sido presidente del centro de estudiantes de la Facultad, Carlos Tereszecuk fusilado luego en lo que se conoce como la Masacre de Margarita Belén; Yoyi Presa que era estudiante, también Mónica Bustos que era estudiante de trabajo social… también otra trabajadora social de apellido Carusso, más tarde otros…”, dice uno de los testimonios citados por el autor de “La Universidad Nacional de Misiones en tiempos de Dictadura”.

La monja que escapó de la muerte

Yvonne Pierron”, de Eric Domergue, por su lado, es una producción que indaga en la vida y obra de la monja francesa que sobrevivió a la dictadura y que habitó Misiones hasta su muerte, a los 89 años.

En uno de los capítulos, el autor trata sobre el exilio de Pierron, luego de que -con una identidad falsa como para meterse entre las Madres de Plaza de Mayo- el teniente de fragata Alfredo Astiz secuestrara a sus compañeras y compatriotas religiosas, Alice “Caty” Dumont y Léonie Duquet, en 1977.

“Armaron un operativo de distracción –que tuvo patas muy cortas– fotografiándolas delante de un cartel de Montoneros pretendiendo hacer creer que quien las había secuestrado era la izquierda armada peronista”, cuenta Domergue.

“Cuando Caty desapareció yo hice una cantidad de gestiones durante muchos días. Iba a la Embajada, hablaba a Francia por teléfono, visitaba obispos. Me decían que tuviera cuidado, que podían secuestrarme a mí también. Tenía mucho miedo, pero pude superarlo porque estaba desesperada por la suerte de Caty y de Léonie. Pero el miedo es terrible, se impone, al menos entre la mayoría”, dice Yvonne, citada por el autor en el mismo libro.

Ya en el exilio parisino, una sobreviviente argentina descubrió que entre los refugiados políticos de Francia había un rostro conocido: Astiz, el marino secuestrador que se hacía llamar en ese momento Alberto Escudero.

“Se me heló la sangre. ¡Y pensar que Caty lo había tomado bajo su protección! Esa vez logró escaparse. Después nos enteraríamos de que sería él quien firmaría la rendición argentina en las Islas Georgias durante la Guerra de las Malvinas en 1982”, dijo al respecto Yvonne, citada por Domergue en su libro publicado en 2018.

Los trabajadores rurales como víctimas

Coordinado por Amelia Báez y Javier Gortari, el libro “El agro misionero y la represión durante la última Dictadura cívico-militar: testimonios” reúne por las declaraciones de los trabajadores rurales de Misiones que padecieron la tortura y la desaparición por las fuerzas militares que irrumpieron la democracia en 1976.

“(…) Me vendaron, me esposaron las manos y siguieron golpeándome por todo el cuerpo. Eran golpes muy fuertes de puños, patadas, parece que también nos golpeaban con cachiporras y nos tiraban contra el suelo, contra los autos”, relata en primera persona Vicente Raúl Berent, un agricultor que por entonces tenía 18 años y trabajaba en un obraje de Montecarlo.

En la comisaría, Berent recibió “las peores torturas”, dijo, citado por el libro. “Fui atado con un tiento de cuero crudo, las vendas eran como una faja, a otros les cubrían la cara con toallas o pañuelos. Debido a esas torturas sufrí y actualmente sufro secuelas permanentes, lo que me llevó a estar medicado”, añade el trabajador rural.

El agro misionero y la represión durante la última Dictadura cívico-militar: testimonios” también incursiona en hechos previos al golpe militar, con la conformación del Movimiento Agrario de Misiones (MAM), integrado por los pequeños y medianos trabajadores del campo que fueron perseguidos en los siguientes Años de Plomo.

Arturo Carlos Escobar comenzó a trabajar a los 12 años en Virasoro, Corrientes, y estaba afiliado a la Juventud Trabajadora Peronista. Había ingresado como obrero en el establecimiento Las Marías, donde se estaban conformando sindicatos rurales con afiliados a los que luego los desaparecieron.

“De la etapa de la represión de la última Dictadura cívico-militar contra los trabajadores organizados gremialmente – dice Escobar en el libro-, y vinculados al cultivo y elaboración de la yerba mate en el Establecimiento Las Marías en la zona de Virasoro, Corrientes, destaco que, si bien actuaron fuerzas represivas conjuntas, fue público y notorio el apoyo logístico y la cobertura política que le brindaron los sectores civiles, que custodiaban los intereses de los poderosos de la zona. En esa tarea salían a “marcar” las casas de los “activistas”, delegados o de cualquier militante comprometido con las luchas populares. Estos luego eran perseguidos, secuestrados, detenidos, torturados o desaparecidos, como es el caso de los compañeros Marcelo “el Galgo” Peralta y Nery Victoriano Pérez”.

En total 18 jueces federales se negaron a indagar a Adolfo Navajas Artaza, empresario que murió impune en 2022, pese a que pesaba sobre él la responsabilidad del tormento y la desaparición de trabajadores rurales en Las Marías.

Se preestrena “Araucario”, corto sobre la desaparición de los hermanos Hippler

Cultura

Laura Montenegro encabeza una propuesta federal y moderna para Sade Misiones

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En la antesala de la Asamblea de Normalización de la Sociedad Argentina de Escritores (Sade) Filial Misiones, prevista para este jueves 26 de marzo de 2026 en el Centro Cultural Vicente Cidade, Laura Montenegro presentó su candidatura a la presidencia de la institución junto a una lista de escritores y escritoras misioneros, con una propuesta orientada a la federalización, la modernización y la proyección futura de la entidad.

Bajo el lema “Tu voz escribe Misiones”, la plataforma plantea una Sade activa, cercana y contemporánea, capaz de acompañar a autores y autoras de toda la provincia, desde Posadas hasta los municipios más alejados. El eje central es construir una institución con presencia real en el territorio, con referentes regionales, agenda itinerante de lecturas, charlas, encuentros y acciones culturales en escuelas, bibliotecas, merenderos, centros de salud, espacios comunitarios.

La propuesta también pone el foco en la formación continua de escritores, incorporando herramientas de edición, corrección, publicación, difusión, alfabetización digital e inteligencia artificial aplicada de manera responsable al proceso creativo y editorial. Además, busca tender puentes con las nuevas formas de lectura y circulación cultural de las juventudes, incluyendo redes sociales, comunidades lectoras digitales y nuevos mediadores como booktubers y bookstagrammers.

Otro de los puntos destacados es el fortalecimiento del vínculo entre escritores, editoriales y universidades. La lista propone reactivar convenios con editoriales universitarias y otros espacios de publicación para ampliar la circulación de obras misioneras y generar oportunidades concretas para los autores, incluyendo una justa retribución por derechos de autor. En ese sentido, plantea a Sade Misiones como puente entre la producción literaria, la edición y la difusión.

La propuesta también incorpora una mirada regional, con proyección Mercosur, para fortalecer los lazos con Brasil y Paraguay a través de intercambios literarios, antologías compartidas, lecturas bilingües y encuentros fronterizos. A ello se suman acciones en escuelas, acompañamiento integral al proceso editorial, un programa Joven Sade, espacios de intercambio con otras sedes del país y una política de transparencia, orden y participación institucional.

Asimismo, la candidatura remarca la necesidad de regularizar la situación institucional de Sade Misiones y actualizar su estatuto para adecuarlo a las dinámicas actuales, incluyendo reuniones virtuales, nuevas formas de organización y criterios claros de funcionamiento. Desde la lista señalaron que una institución fuerte necesita ser “seria, moderna, abierta y funcional”.

“Quienes escriben saben que la literatura no se sostiene solo en la vocación individual, sino también en las condiciones que permiten que esa voz circule y sea escuchada”, expresaron desde la propuesta.

La lista que acompaña a Laura Montenegro está integrada por Marcela Vásquez, Hilce Liliana Díaz, María Alejandra Polo, Germán Willcoms, Mario Raúl Báez, Ariel Kusiak, José Francisco Ríos, César Daniel Batista, Laura Caramello, María Larumbe y Julio Cantero.

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Cultura

El tiktoker Pablito Castillo llega con su espectáculo de humor al Montoya

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El humorista Pablito Castillo se presentará en el auditórium de Posadas el domingo 26 de abril, a las 20 y con entradas a $ 25.000. Con más de 20 milllones de seguidores en todas sus plataformas, el premiado influencer hizo su debut teatral con “La Risa que me Parió“, la obra que también lo traerá a Corrientes y Formosa.

El espectáculo recorre su vida, su historia y sus personajes más representativos, como La Pelo y El Sugar. No obstante, el comediante aborda de manera personal temas sensibles como la salud mental y la depresión.

https://www.tiktok.com/@pablitocastilloo/video/7434991821346180407

Pablito Castillo fue ganador del Martín Fierro Digital 2024 en el “Mejor contenido de humor en TikTok”. El mismo año obtuvo el Premios Ídolo Argentina 2024 como “Tiktoker del año” en la primera edición de estos premios que celebran a los creadores de contenido.

De esa manera, Pablito Castillo se suma a la lista de comediantes que ya agendaron su visita a Posadas. Lucas Upstein vendrá el sábado 11 de abril al Centro Artístico Mandové Pedrozo (Beethoven 1762), con entradas a $ 26.000.

En tanto que el humorista Nico de Tracy también anunció la gira de su show “Purga” que lo traerá al auditorio del Montoya, el jueves 24 de septiembre.

https://www.tiktok.com/@pablitocastilloo/video/7569755550632676615

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Cultura

A 50 años del Golpe Militar: Ramón Ayala y su fichaje en la Lista Negra

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Junto a intelectuales, periodistas y otros artistas, el misionero Ramón Ayala integró la Lista Negra de la Dictadura Militar que protagonizó un Golpe de Estado hace 50 años atrás, el 24 de marzo de 1976.

Esos archivos fueron encontrados en 2009, dentro de un cajón del edificio Cóndor, la sede de la Fuerza Área en Buenos Aires, y fueron publicados por el entonces Ministerio de Defensa de la Nación.

“No me extraña nada. Soy tan popular que hasta los milicos me quieren. ¡Me quieren matar, hijos de puta!”, fustigó por entonces Ramón, tras enterarse de que su nombre estaba escrito en la denominada Fórmula 4.

En la Fórmula 4 se encontraban personas descriptas con “antecedentes ideológicos marxistas que hacen aconsejable su no ingreso y/o permanencia en la administración pública”, y por ello se recomienda que “no se le proporcione colaboración” ni “sea auspiciado por el Estado”.

Son en total 600 personas las que figuran en la Lista Negra, escrita a máquina, y está dividida entre abril de 1979, enero de 1980 y septiembre de 1982.

El artista misionero está en la nómina más antigua y se observa como “Ramón Gumersindo Cidade”, es decir con su nombre real. Se lee además con su número de Documento Nacional de Identidad, su profesión (“artista”) y la fecha de “tratamiento”, según el término técnico de los militares: el 23 de agosto de 1979.

Ramón se encuentra en la misma página de archivo junto al escritor Julio Cortázar, el dramaturgo Roberto Tito Cossa y el músico Juan Carlos el Tata Cedrón, quien actualmente tiene 86 años.

“Estos son asesinos, son individuos que nacen para portar un arma que nosotros les compramos. Porque esas armas están compradas con dinero del pueblo. Para defender al pueblo pero no para atacar al pueblo. Lo mejor que tiene el pueblo es el pensador, es el poeta, una palabra que deviene de profeta. ¿Por qué lo han matado a Jesucristo?, por ejemplo. Los mismos individuos que lo mataron son los que hacen estas ‘listas negras’, porque no les interesa el florecimiento, el crecimiento del pueblo. Les interesa únicamente el usar las armas para matar”, criticó Ramón en 2009 en declaraciones para el diario El Territorio.

“He cumplido con mi vida. Soy un hombre que tiene bastantes años. Y estoy viviendo de yapa. Si me quitan esa yapa me endiosan, me suben a un trono, a una nube radiante. Así que no me importa una mierda. Me importa el trabajo cotidiano por mi provincia, por mi país, por Latinoamérica y por el planeta entero. Pero no la maldad, no el asesinato, no la persecución de aquel que piensa, aunque piense en contra de ellos”, dijo, notablemente fastidiado por ser espiado y fichado por los militares.

El creador  del gualambao viajó por todo el mundo con su guitarra, pero siempre regresaba a la Tierra Colorada. Luego de varios años viviendo en Buenos Aires murió el 7 de diciembre de 2023, a los 96 años.

Para ese momento, había recibido sendos homenajes que incluyó un recital en Buenos Aires, en el Centro Cultural Kirchner, rebautizado como el Palacio Libertad. El año pasado recibió su última distinción posmortem: el premio especial Konex Inolvidable a su inmensa trayectoria como figura clave de la cultura argentina.

Ramón Ayala y el Nuevo Cancionero

Pese a su calificación en la Fórmula 4, Ramón Ayala no se consideraba a sí mismo como un marxista ni militó para ningún partido político ni tampoco estuvo preso durante la Dictadura.

Si bien oficialmente sus canciones no figuraban en la lista de las censuradas por el Comité Federal de Radiodifusión (Comfer), su música era considerada “subversiva”, particularmente por “El Mensú”, canción grabada en 1956, y que denuncia la explotación de los trabajadores del campo y que, por su índole era interpretada por los revolucionarios castristas, según el propio Ramón decía, ya que había viajado a Cuba y aseguró conocer en persona al Che Guevara.

Por otra parte, su obra “El Cosechero” fue grabada por Mercedes Sosa para su disco debut, “Canciones con fundamento” (1959). En tanto que, Horacio Guarany había debutado en Radio Nacional, en 1957, interpretando su versión de “El Mensú”.

Mercedes Sosa integró poco después el movimiento musical-literario El Nuevo Cancionero, formado en 1963 en Mendoza, junto a figuras como Armando Tejada Gómez y Fabián Matus, entre varios otros.

Ramón compartía el pleno apogeo del folklore en Buenos Aires cuando se creó el Nuevo Cancionero – que luego inspiró a la Trova Cubana– y que por entonces publicó su propio manifiesto: “este resurgimiento de la música popular nativa, no es un hecho circunstancial, sino una toma de conciencia del pueblo argentino”, decía.

Tiempo después, durante el último régimen de terror argentino, La Negra Sosa así como Horacio Guarany debieron exiliarse, aunque, según indicó Argmedios, ambos venían arrastrando la censura durante la dictadura de Juan Carlos Onganía, de 1966 a 1970.

No obstante, con el Golpe que arrancó hace 50 años, la persecución se profundizó y obligó a que se refugiaran en el exterior una gran cantidad de intelectuales, artistas y periodistas. En esa camada estaba Víctor Heredia, quien publicó en 1969 la canción “El Carbonero”, de Vicente Cidade, y que en su letra critica “para el pobre es más duro el invierno”.

Heredia sufriría la desaparición de su hermana, y tras su exilio compondría “Todavía cantamos”, obra de 1984 dedicada a las Madres de Plaza de Mayo y su lucha por hallar a los 30 mil desaparecidos y reclamar por la condena de los genocidas.

De Norman Brisky a Jacobo Timerman

Para la confección de estas “listas negras”, según explicó entonces el Ministerio de Defensa, las Juntas Militares “crearon un organismo destinado a coordinar la tarea”, denominado Equipo Compatibilizador Interfuerzas (ECI), indicó el diario Página 12.

En el ECI confluían representantes de la Secretaría de Información Pública (SIP), la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y de cada una de las tres armas. “El ECI definía los criterios para calificar a las personas, armaba los listados a partir de las sugerencias de sus miembros, analizaba sus permanentes actualizaciones, y decidía quién entraba y salía del máximo nivel de prohibición”

La primera “lista negra” sistematizada encontrada data del 6 de abril de 1979 y contiene “12 páginas que agrupan un total de 285 nombres, todos con la calificación `Fórmula 4´”, y el detalle de la profesión de cada persona.

El segundo listado hallado está actualizado al 31 de enero de 1980 e incluye a 331 nombres bajo la calificación de “Fórmula 4”, en tanto en su encabezado brinda una serie de recomendaciones en relación a los antecedentes consignados, entre ellas que “deben ser incinerados”.

Las actas encontradas dan cuenta de un cambio de postura del régimen dictatorial tras la guerra de Malvinas, cuando la Secretaría de Información Pública ordenó “marcar una transición hacia la vida institucional plena del país” y recomendó “permitir trabajar en los medios de comunicación social administrados por el Estado” a personas que habían sido catalogadas bajo la “Fórmula 4”.

En esa etapa final de la dictadura la Junta Militar comenzó a desafectar nombres del listado de “Fórmula 4”, excepto por 46 personas que la SIP recomendaba que no cambiaran de categorización.

En esa lista quedaron, entre otros, los actores Norman Brisky y Nacha Guevara, el escritor Julio Cortázar, el director de cine Octavio Getino, el compositor Miguel Ángel Estrella, el poeta y escritor Armando Tejada Gómez y el periodista Jacobo Timerman.

Ramón Ayala: El niño que robó una guitarra y que cautivó a Mercedes Sosa

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