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Nueva obra y homenaje a Raúl Novau: “Uno escribe sobre el territorio vivido”

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A sus 78 años, el escritor y dramaturgo Raúl Novau continúa regalando historias que identifican e interpelan al público misionero, esta vez, en diálogo con La Voz de Misiones, y a raíz del próximo estreno de su obra inédita Cita en Yapulito.

En homenaje a él, la obra abrirá el segundo bloque teatral del festival de teatro De la idea a la puesta que comienza este viernes 1 de septiembre en Espacio Reciclado a las 21.30.

“Antes escribía en mis ratos libres, ahora ya soy jubilado, así que tengo plena libertad de disponer de las horas”, dijo Raúl, entre risas.

El artista compartió a LVM que empezó a escribir cuentos en la adolescencia, “a escribir y a desechar cosas”, expresó y resaltó que siempre escribió “como un sentido de comunicación con el otro”.

“En casa había una biblioteca que era de mis padres y ahí había muchos libros, novelas, toda la parte narrativa que era de mi mamá, que ya falleció, y la parte histórica de mi padre”, continuó narrando Raúl.

“Es un poco lo que yo sostengo, las fuentes literarias que puede uno mantener en su vida son realmente dos o tres: una es la biblioteca de la casa, viendo a los padres leer o, en mi caso, también a mi hermano, y por otro lado, la escuela, tener maestros que sepan alimentarte e inculcarte la lectura”, soslayó.

El territorio vivido

El escritor resaltó que sus libros favoritos eran los de aventuras. Más tarde, Raúl viviría las propias, las cuales lo llevarían a recolectar historias regionales: “Uno escribe siempre sobre el territorio vivido”, señaló.

“Sobre lo que escucha en ronda o al pasar, de otras lecturas, uno tiene también que oír la voz de la gente, cómo habla, qué giros tiene, como para poder después conformar los personajes. Uno va tomando cosas del mundanal ruido”, describió.

Para graficar aún más su pensamiento, el dramaturgo compartió que en una entrevista al autor de la novela Madam Bovary le preguntaron ‘¿quién es Madam Bovary?’, a lo cual Gustave Flaubert respondió: “Yo soy Madam Bovary”.

“No puede ser otro, uno es sus personajes en el fondo”, subrayó Raúl.

“Derecho al fracaso”

Raúl compartió que, dado a que sentía que le estaba yendo bien con la escritura, decidió asomarse al mundo de la dramaturgia en 1988, frente a lo cual admitió que cometió un “exceso de omnipotencia”, porque “pensé que era pan comido y nada que ver, fue un fracaso tremendo con una obra que yo la tenía madurando sobre la dictadura militar”, expresó.

“Fue un terrible fracaso: la puesta en escena, se cortó el cable que iluminaba, unos personajes en un determinado momento brindaban y después tenían que tirar, tiraron y se rompió. Estaba invitado el ministro de educación de aquel entonces, que era Alterach, estaba sentado en primera fila, y yo vi que se estaba limpiando porque lo habían salpicado y yo dije ‘uuuh'”, rememoró.

Al respecto, Raúl reflexionó: “Uno tiene derecho también al fracaso y deja enseñanzas”. En su caso, “me picó” porque “yo tenía muchas esperanzas y deseos de que surgiera la obra, que a la gente le gustara y que aplaudiera”, manifestó el dramaturgo.

Todo ello, lo impulsó a profundizar en la dramaturgia desde el punto de vista técnico, a seguir instruyéndose y tomar muchos cursos: “Se trababa de otro género, con otras premisas y otra estructura”, afirmó,

Raúl compartió que, a diferencia de la narrativa, el teatro “no es solamente la dramaturgia, lo escrito para el teatro, sino todo lo que conforma, es decir, las actuaciones de cada uno de los actores, la escenografía, la vocalización, la musicalización, el público, todo hace al hecho teatral, todos esos elementos tienen que conjugarse para que sea una obra de teatro. ”

Otra diferencia que advirtió fue que “en el cuento, la narrativa, se explica el entorno, hay descripciones del paisaje, dónde están ubicados los personajes, en cambio, en la dramaturgia eso mismo no necesita explicación porque se muestra”.

“La magia del teatro está en ver en vivo y en directo la reacción del público, si les gusta o no, si los hace reír, emocionar, en la narrativa, el lector está lejos”, añadió.

Más tarde, reuniría 17 obras de teatro en su libro El manjar del jaguar, a las que se le sumarían seis piezas escénicas más en los años venideros.

La tradición teatral de la provincia

El escritor narró que una de las primeras influencias de expresiones teatrales en la provincia tuvieron lugar en las reducciones jesuíticas, “impulsado por los jesuitas con un claro mensaje clerical, de adoctrinamiento, por supuesto”, sostuvo.

“En ese sentido, tenemos un origen teatral interesante, muy poco explotado, creo, porque de esa parte no se habla mucho”, añadió.

Recordó también la biblioteca de Candelaria -por aquel entonces capital de las misiones-, los inicios del teatro leído en Posadas en los 60, la Escuela de Títeres en Puerto Rico.

Sin embargo, en un principio, recordó Raúl, “estábamos muy sujetos a un teatro comercial que venía de Buenos Aires, con obras de allá, la voz del teatro de acá, con sus características propias, regionales, aún estaba en construcción”.

“Había un puñado de escritores que queríamos escribir teatro, pero no nos animábamos o queríamos copiar los temas de Buenos Aires y ahí es donde había un cierto fracaso porque no conocíamos. Lo regional siempre fue minimizado por el centralismo cultural porteño”, agregó.

En 1990, a través de un Congreso Nacional del Teatro realizado en Córdoba, el panorama comenzó a cambiar: “Sopesamos con dramaturgos de otras provincias que estaban en la misma situación y nos animamos a largarnos a escribir temas más cercanos a nosotros y romper un poco las líneas férreas que conducían todo a Buenos Aires”, compartió el escritor.

“Acá nosotros tenemos un mosaico increíble, mucha riqueza, debido a las influencias de Brasil, Paraguay, lo que produce un tipo determinado de narrativa y de manifestaciones culturales”, destacó.

Asimismo, indicó que nos encontramos en una región cultural que abarca”no solo Brasil y Paraguay, sino también Corrientes, Chaco, el nordeste, con una impronta determinada que engloba toda esta región y no hay en otro lugar”.

Un locutorio en el monte

Tiempo después, varias de sus obras llegaron a la capital porteña retratando los escenarios trasnfronterizos y cotidianos de Misiones. Entre ellos, Un locutorio en el monte, respecto al cual el escritor contó que se preguntaba en ese entonces: “¿Será que entienden esto? ¿Alcanzan a imaginarselo?”.

La obra, que le trajo grandes alegrías, narra la historia de una anciana inmersa en el monte, en Villa Venecia, a 10 kilómetros de Cerro Corá, cuya única compañera y vía de comunicación con el mundo es una vieja radio a batería. La anciana, enamorada de la voz del locutor, entabla largos diálogos con él diariamente, los cuales construyen gran parte de la pieza escénica.

Una de las tantas emociones que le regaló esta obra fue en el avant premiere en Garupá: “En un trayecto de la obra, el conflicto, la radio se descompone, era necesario mandarla al técnico en el pueblo y la única forma que tenía ella era a través de un colectivito que pasaba en frente de la casa, por una calle de tierra. Siempre que pasaba tocaba bocina, tenía que acelerar, no podía parar porque era un cerro, entonces la forma que ella encontró de hacerle llegar eso al técnico fue a través del colectivero”.

“Un día se vistió de gala y salió a esperar el colectivito para hacerle entrega de su radio a través de una rama de un samu’u, en donde colgó una bolsa de arpillera con la radio dentro y le escribió una esquela: ‘Estimado fulano, le mando a mi Lili que está enfermita'”, narró.

La historia continua, pero lo que Raúl jamás olvidó fue que al final de la obra se le acercó un señor a preguntarle si él había escrito esa historia. Frente al sí, le dijo: “Venga mi amigo, deme un abrazo, yo era ese guarda de la empresa que hacía ese recorrido en Cerro Corá, un trayecto de Candelaria hasta Alem, recuerdo que hacíamos eso de sacar el brazo”.

“Tenía una alegría, estaba por llorar, para una persona que tuvo un oficio de tantos años, se sintió emocionado y yo me emocioné junto a él”, manifestó el escritor.

La mirada represiva frente al arte

En relación con la dictadura cívica militar que atravesó el país desde 1976 hasta 1983, Raúl contó que fue una época “amordazada” en un sentido tácito, “no había nada explícito, el ambiente se sentía cerrado”, expresó.

“Había que cuidarse con lo que uno estaba produciendo a nivel artístico, que no caiga mal, no estar expuesto. De por sí, al escribir uno ya se expone, se pone afuera, frente a la mirada del otro. Lo que se buscaba entonces es que la mirada del otro no sea represiva”, apuntó.

El artista recordó que, durante los años de dictadura, debían buscar lugares no visibles para reunirse, poner en común sus producciones, debatir, escuchar música, bailar, tocar el piano, exponer las pinturas. El lugar elegido fue “un depósito de vinos en damajuana y fiambres llamado Trilce, ubicado en la esquina de Ayacucho y Belgrano, era de unos amigos que nos dijeron: ‘Si ustedes quieren acá tienen un lugar, pero por favor no toquen nada'”.

“También nos reuníamos en la librería Moira, del juez, cuentista y poeta Marcial Toledo, sobre Colón, entre Sarmiento y San Martín, era una de las más grandes del Nordeste”, agregó.

“Ese núcleo de Trilce fue después la comisión directiva de la Sociedad Argentina de Escritores (Sade), cuando volvió la democracia, y ahí empezamos a publicar libros en conjunto bajo la editorial que nombramos Trilce, también en honor al poema del poeta peruano César Vallejo”, rememoró Novau.

“Tachar, borrar y volver a escribir”

Respecto a la escena teatral contemporánea, Novau destacó que observa “una profusión de actores, actrices, escritores, con nuevas temáticas y nuevos formatos que no había antes, y eso también se debe, se me ocurre, a que hay mucha presencia del público que empuja y exige, porque sin público no hay teatro”.

“Veo mucho más desembozada la actividad teatral, más abierta, más clara, con más asistencia, también debido a los respaldos institucionales que hay ahora a través de la Ley Nacional del Teatro, el Instituto Provincial del Teatro Independiente, que fue un gran avance, y el Instituto Nacional del Teatro”, remarcó.

En un intento prolongado de continuar compartiendo su experiencia con las nuevas generaciones, Rául confesó que “la inspiración no viene de arriba, viene del esfuerzo, de la lectura teatral, de leer a los clásicos, que por algo se mantienen en el tiempo, de ver teatro y todo tipo de expresión artistica, abarcar todo lo posible, compartir con otros pares”.

“Escribir, tachar, borrar y volver a escribir”, finalizó el artista.

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La Murga festeja San Juan: cuatro funciones en su nuevo galpón el 23 de junio

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La Murga de la Estación volverá el martes 23 de junio con La Fiesta de San Juan con cuatro funciones para culminar con la Quema del Judas, una costumbre que combina teatro popular con juegos tradicionales y que tendrá este año la participación de 80 actores en escena.

“Sigue siendo a la gorra, para que toda la comunidad pueda acceder a un hecho cultural”, indicó Sara Motta, directora artística de La Murga de la Estación.

A lo que sucederá el 23 de junio se sumarán dos funciones más para el 4 de julio con la misma Fiesta de San Juan, para la denominada “Yapa”, a las 21 y las 22 horas.

La Fiesta de San Juan es un espectáculo de música y teatro popular que celebra el grupo de teatro comunitario posadeño hace 27 años, desde que se fundó en la vieja exestación de trenes.

Para asistir a cualquiera de las cuatro funciones del martes 23 de junio, el elenco invitó a retirar las entradas a la gorra el viernes 19 de junio, desde las 20 horas. Se podrán retirar hasta tres entradas por persona, indicaron.

La Fiesta de San Juan tiene humor, canciones y crítica social a cuestiones coyunturales

Primera fiesta en el nuevo Galpón

Será la primera Fiesta de San Juan en el nuevo galpón de la Murga, por Trincheras de San José 1709. También por ese motivo se repartirán menos entradas que el año pasado, es decir 200 por función, debido a adaptaron las gradas que trajeron desde el anterior galpón, debido a las dimensiones que tiene el actual.

En el nuevo espacio también se está demoliendo una columna que dificultaba el espacio del escenario, algo que -una vez terminadas las labores-se podrá disfrutar en la Fiesta de San Juan, gracias a la colaboración que están ofreciendo los integrantes del Club Seró, así como del arquitecto Martín Aramendy, miembro de la Murga, que trabajan ad honorem junto a una ingeniera y los demás integrantes del elenco.

Según comentó la directora, Sara Motta, unos 86 actores están ensayando para la Fiesta de San Juan además de los colaboradores de la técnica, plástica y quienes atenderán la cantina.

La idea para la noche del 23 de junio, según explicó Motta, es cortar media calzada de la avenida Trincheras de San José para el ingreso y el despliegue de la feria.

De todos los juegos tradicionales de San Juan, solo se contará con la Quema del Judas a la medianoche, “porque no tenemos espacio para hacer las brasas, por lo menos este año”, explicó la directora.

“Es algo de nostalgia que nos da, porque a través de los lugares que nos fuimos mudando se fueron perdiendo un poco los juegos tradicionales. Pero en algún momento los vamos a recuperar”.

Como no podía ser de otra manera, el San Juan tendrá alegorías del Mundial de Fútbol, aunque otros temas de actualidad estarán a la orden del día “con una crítica social de todo lo que está pasando en nuestro país. Con un toque de humor, aunque hay veces que no se puede reír con cosas que no son graciosas”.

Por otro lado, luego de las Vacaciones de Invierno, La Murga volverá con los ensayos de la Orquesta Comunitaria en su nuevo galpón, un proyecto abierto a la comunidad para cantar y tocar instrumentos en un espectáculo musical que estrenará próximamente.

Foto: gentileza Santiago Encalada Matzke

Juegos tradicionales. La Murga evoca los juegos que propone San Juan para encontrar pareja

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Ilan Amores lamentó la muerte de su amigo Gaspi: “Te voy a extrañar demasiado”

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El músico posadeño Ilan Amores lamentó la muerte de sus amigos: el youtuber Gaspi (23) y el cineasta Lucas Vignale (29), quienes perdieron la vida ayer domingo, en un accidente de helicópteros, en Rio de Janeiro.

“Juntos en todas. Te voy a extrañar demasiado. Te llevo conmigo”, posteó Ilan con su imagen en la que acompañó a Gaspi a la Velada del Año 5 el año pasado, en Madrid.

Gaspi había comenzado sus entrenamientos con la canción “Bar la perla”, de Ilan, con la idea de volver a escena, precisamente para la velada pugilística organizada por el streamer Ibai Llanos. No obstante, se conocían hace más tiempo con Ilan.

Asimismo, Amores era amigo hace varios años del cineasta Vignale, quien dirigió varios de sus videoclips, como “Villa cariñito” (2022) o “La muerte del yosapa” (2024), nominado en la Sección Argentina de los prestigiosos Video Prisma Awards.

También, junto a Lorenzo Toto Ferro y Federico Luis Tachella, Vignale había dirigido “Tiempo”, que una vez había compartido Bizarrap en sus historias y había elogiado la canción.

Justamente, Vignale trabajó como realizador audiovisual para el propio Bizarrap y otras figuras de la música urbana, como Nicky Nicole, J Balvin y Trueno.

Junto a Toto Ferro, Vignale estrenó “El tren fluvial” (2026), la ópera prima de ambos. La película, que narra las ambiciones frustradas de un niño argentino, interpretado por Ferro, fue destacada en la sección Perspectives del Festival de Berlín de 2026.

Horas antes del accidente, Vignale había compartido en sus redes sociales imágenes de su estadía en Río de Janeiro, una escala que había hecho con Gaspi antes de ir al Mundial de Fútbol.

En el posteo de Vignale se ve una fotografía del Cristo Redentor envuelto en niebla, acompañada únicamente por la palabra “#Dios”. También difundió una imagen de Gaspi recostado frente al mar en una terraza con vista a la costa carioca.

Gaspar Prim Díaz era conocido popularmente como Gaspi, era un creador de contenido que ganó popularidad con videos de humor, con su voz impostada y que había vuelto a llamar la atención en 2024 con un formato más pensante, lejos de la incorrección que lo caracterizó en un principio.

Dos años después de su última intervención, había regresado con un cortometraje que compartió en YouTube y que sorprendió a todos, llamado “La vuelta de Gaspi”.

En ese sentido, los varios medios replicaron una imagen que aparece en ese video -que había alcanzado casi 9 millones de reproducciones- que fue interpretado como un detalle premonitorio.

Porque en el taxi en el que se traslada Gaspi se lee “06 14”, casualmente la fecha en la que murió ayer junto a Vignale, en Recreio dos Bandeirantes.

En uno de los helicópteros también estaba el cantante estadounidense Oliver Tree, quien también murió por el impacto.

De acuerdo con la información difundida por las autoridades brasileñas, los helicópteros colisionaron cuando se encontraban en vuelo sobre la Avenida das Américas, una de las principales arterias de Río de Janeiro.

Una de las aeronaves transportaba a cinco personas, entre ellas Gaspi, Oliver Tree y el realizador audiovisual argentino Lucas Vignale. La otra era piloteada únicamente por su comandante.

Por causas que todavía no fueron determinadas, ambos aparatos impactaron entre sí y se precipitaron sobre un predio que funciona como estacionamiento de vehículos. El helicóptero en el que viajaban los pasajeros sufrió una explosión al tocar tierra, mientras que la segunda aeronave cayó a pocos metros de distancia.

En paralelo, la Policía Civil de Río de Janeiro abrió una causa para acompañar la investigación técnica y determinar eventuales responsabilidades por el hecho.

Gaspi entrena para la Velada de Ibai con música del posadeño Ilán Amores

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Borges, a 40 años de su muerte: la vista a Posadas y su ascendencia guaraní

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Este domingo 14 de junio se cumplen 40 años de la muerte de Jorge Luis Borges, el más célebre escritor argentino. El autor de “El Aleph” visitó Posadas en agosto de 1950 como Presidente de la Sociedad Argentina de Escritores y ofreció una conferencia en el Club Social, situado por San Lorenzo y San Martín.

El escritor que tuvo ascendencia “de una india guaraní”, decía que “La Patria está en Corrientes” y lamentaba que no pudo conocer las Cataratas del Iguazú ni San Ignacio. “Las conozco solamente por la lectura de un ensayo de Groussac”, dijo en una publicación de 1982.

En conmemoración de los 40 años sin el escritor, este domingo también habrá lectura del cuento borgeano “La casa de Asterión” en Tanta Tinta, con la voz del actor José María Barrios Hermosa y moderado por Santino Ciganda.

Recorte de El Territorio, donde se narra la visita de Borges en 1950

Borges, en el club social de Posadas

Jorge Luis Borges es tal vez el escritor argentino más leído e investigado en el mundo, gracias a su estilo propio, dotado de inteligencia y elegante narrativa. Era, a su vez, un admirador de la literatura gauchesca, porque había nacido, decía, entre hombres instruidos en la región del Río de la Plata.

Bajo justamente el motivo de la literatura gauchesca, Borges fue invitado a Posadas -también a Chaco- en agosto de 1950, para dar una conferencia en el Club Social, en el mismo edificio que hoy ocupa el local comercial “Castellanas”, en la intersección de las calles San Martín y San Lorenzo.

También se había comprometido hablar al otro día de Almafuerte, el pseudónimo de Pedro Bonifacio Palacios, quien para Borges fue el primer gran poeta argentino.

Según el diario El Territorio de 1950, Borges dio una charla magistral sobre los cinco poetas gauchescos: Bartolomé Hidalgo, Hilario Ascasubi, Estanislao del Campo, José Hernández y el uruguayo Antonio D. Lussich.

“El iniciador fue el montevideano Bartolomé Hidalgo. Le ocurre lo que a todos los precursores; corre el albur de parecer un torpe imitador de quienes lo imitaron, perfeccionándolo. Hidalgo descubrió la entonación del gaucho y en mi corta experiencia de narrador he comprobado que saber cómo habla un personaje es saber quién es, y que descubrir una voz es haber descubierto un destino”, dijo Borges a la audiencia, según la investigación de Javier Arguindegui con el material publicado en la época.

“La poesía gauchesca es una fusión, quizá única del espíritu ciudadano y de forma rural; no se trata por cierto de una variación o magnificación de las improvisaciones de los payadores. Dos, por lo menos, de los poetas que han cultivado ese arriesgado género, merecen perdurar en nuestra memoria: Ascasubi y Hernández”, dijo por entonces Borges en Posadas.

La sangre guaraní de Borges

“Por mis venas corre, por lo menos, una gota de sangre guaraní”, dijo Borges en septiembre de 1982, entrevistado por Voltaire Cosentino en Buenos Aires, para el diario correntino El Litoral.

En la entrevista exclusiva para El Litoral, el escritor habla de los idiomas, y hace un particular análisis del guaraní.

“Leopoldo Lugones decía, curiosamente, que en guaraní, la Luna es macho y el Sol es hembra. Algo así como en el alemán antiguo y en los idiomas escandinavos, fruto, de la fuerte influencia del matriarcado. En Japón hay algo parecido, donde se sostiene que los emperadores descienden de la Diosa, del sol, y no del Dios del Sol. El guaraní es muy bello. Me han dicho que Uruguay significa “río de los pájaros”, y qué Iguazú se traduce como “aguas grandes”, dijo en 1982, cuatro años antes de su fallecimiento.

“Lamentablemente, cuando’ estuve en Posadas, no pude visitar las cataratas ni las ruinas de San Ignacio, a las que conozco solamente por la lectura de un ensayo de Groussac”, agregó en la nota para El Litoral.

La confesada ascendencia guaraní de Borges venía del fundador de Asunción del Paraguay, Domingo Martínez de Irala, quien “tuvo muchas concubinas, especialmente princesas guaraníes. De las relaciones de aquél con una de ellas llamada la india Agueda, descienden lejanamente Silvina y Victoria Ocampo. Yo mismo desciendo de Irala y de otra india guaraní, cuyo nombre no tengo ahora presente. Yo soy uno de los miles de descendientes de una india guaraní, concubina de Irala”, admitió a El Litoral.

Fanny. La correntina que acompañó a Borges por 40 años hasta que el escritor murió y fue echada

Borges y el chamamé de Fanny

En la misma publicación del Litoral, Cosentino cuenta que se escucha de fondo “María va”, en la voz de Inés Rinaldi, un chamamé de Antonio Tarragó Ros.

“Es muy tierna esa canción”, dice Borges al cronista al escuchar la música que viene de una habitación contigua, donde se encuentra Epifanía Fanny Úveda, una correntina que acompañó al escritor durante 40 años en Buenos Aires.

Cuando hace 40 años murió Borges, la empleada doméstica correntina fue “expulsada del departamento de la calle Maipú” y terminó “desahuciada del mundo simbólico de Borges”, criticó una publicación de Mariano Dubin para la agencia Paco Urondo.

Según Dubin, Fanny “le explicaba palabras y frases en guaraní, dichos populares; le narraba historias de campo, relatos de cuchilleros y bandidos rurales; le descubría la religiosidad mestiza, la Virgen de Itatí, las concepciones cosmológicas”, por lo que su influencia terminó siendo clave para el desarrollo de su literatura.

Ante el ninguneo del guaraní, en el caso de Fanny hay “otra negación que es de género y de clase: sólo imaginen la cara de algún “señor bien” al escuchar que el escritor más célebre del siglo XX fue influido por una mucama, morocha, correntina y guaraní hablante. ¡Qué horror!”, dispara Dubin.

“Lo cierto es que luego de su madre, la mujer con quien más años y tiempo compartió Borges fue con Fanny. Y, posiblemente, a quien más amó luego de la señora Eleonor y su hermana Norah”.

“El guaraní está acá, hace siglos-indica la publicación de Paco Urondo-, hablado en la ciudad de Buenos Aires; está en los mates; está en los cuentos de Horacio Quiroga; está en la lengua materna de San Martín y en la lengua hablada por Belgrano y Artigas; está en la Declaración de Independencia traducida al avañe’’ẽ; está en las letras en jopará no sólo del chamamé sino también de Damas Gratis; está en los albañiles que levantaron los edificios porteños; y está en el hijo del “Yacaré” correntino, Diego Armando Maradona, que fue el jugador de fútbol más grande de la historia y uno de los grandes hacedores criollos de la palabra popular. En suma, no hay nada novedoso en tratar de que “no se nos escape el indio”: hace siglos que negamos nuestro cuero guaraní”, reflexiona Dubin en el texto titulado “Vindicación de Fanny, la empleada de Borges”.

Nota de El Litoral con Borges. Una entrevista que fue publicada por el matutino correntino en 1982

Su historia

Jorge Francisco Isidoro Luis Borges Acevedo nació el 24 de agosto de 1899 en el barrio de San Nicolás, Ciudad de Buenos Aires. Fue bibliotecario, conferenciante y profesor de literatura inglesa en la Universidad de Buenos Aires (UBA); presidente de la Sociedad Argentina de Escritores; miembro de la Academia Argentina de las Letras y director de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno desde 1955 hasta 1974.

Publicó casi una decena de libros de poemas, entre ellos, El otro, el mismoElogio de la sombraEl oro de los tigresLa rosa profunda y La moneda de hierro. Pero Borges nunca abandonó la prosa.

Publicó El informe de Brodie y El libro de arena, y continuó escribiendo cuentos y prólogos. Una de las aventuras que emprendió para no rendirse a la ceguera fue el estudio del inglés antiguo y de literatura medieval.

El célebre escritor de 86 años falleció el 14 de junio de 1986 a causa de un enfisema pulmonar. Sus restos descansan en el cementerio de Plainpalais, en la ciudad de Ginebra, Suiza.

La tumba de Borges. El escritor murió a los 86 años y sus restos descansan en Ginebra, Suiza

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