Nuestras Redes

Cultura

Marzo: Laila Roth, Pablo Albella y Vale con Bigote con shows en el Montoya

Publicado

el

Shows

Laila Roth, Vale con Bigote, Juan Barraza, la banda Música para volar y Pablo Albella serán las visitas de la renovada cartelera de marzo en el auditórium Montoya y la sala Mandové Pedrozo. La primera en llegar será Laila Roth con su unipersonal, el sábado 2 de marzo a las 21, en el Montoya, con entradas generales a $12.000 pesos. Luego, será el turno del YouTuber Pablo Albella, más conocido como @HolaestaPablo, también en la sala de Ayacucho 1962 y quien se presentará con su espectáculo de stand up el sábado 8 de marzo, también en el auditorio del Montoya, con tickets desde $9.200.

En tanto, la pareja conocida como Vale con Bigotes estará el 16 de marzo en el Montoya, con butacas a $ 9.200. Para sumar fechas en la cartelera del mes entrante, también se dará cita Música para volar, la banda que versiona las canciones que Soda Stereo interpretó en su célebre Unplugged. La fecha pactada es el 22 de marzo, con entradas de entre $10.400 a $13.800.

Asimismo, otra visita que tendrá Posadas para el mes que se viene, aunque en la sala Mandové Pedrozo, será la del humorista Juan Barraza, quien vendrá a presentar su show “Grandes éxitos” el domingo 22 de marzo, con localidades a $8.000.

La “tiburona” del humor

Laila Roth es unas santafesina que vive en Buenos Aires, se dedica a la actuación y ya ha trabajado en ciclos de comedia de Argentina, Uruguay, Chile, Holanda, Irlanda y España. Su primer espectáculo fue “Genia, capa, bueno, chau” (2017) y se presenta en las redes sociales como “superstar” y “tiburona”. Admiradora del humor de Diego Capusotto, Monthy Python y Sofi Hagel, Laila indaga en el humor cotidiano de su vida, relatando anécdotas que pone en común.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por Laila Roth (@lailaroth)

Sonrisas para el sub 30

El cordobés Pablo Albella hace pie en el humor sub 30, algo que conoce muy bien, según se puede seguir en sus posteos de las redes que, en Instagram, tiene más de 1 millón de seguidores. El comediante se considera un creador de contenido y no tanto un influencer, tuvo un surgimiento en plena pandemia y logró captar la atención del público en crisis con más de 30 años. Ahora está de gira por Uruguay y después de hacer escala por distintas localidades de Córdoba vendrá a Posadas con su show.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por Pablo Albella (@holaestapablo)

Comedia a la par

Vale con bigote, en tanto, tiene 1,6 millones de seguidores en Tik Tok , adonde son furor. Es una pareja proveniente de Luján, Buenos Aires. Vale es profesora de educación especial, y Bigote, trabaja en el área logística de una empresa del rubro agrícola. Se conocieron cuando eran chicos, porque eran del mismo barrio, y ella a los siete años decía que se iban a casar. Juntos se ríen de cuestiones cotidianas de la pareja, hacen hincapié en el absurdo pero por sobre todas las cosas bromean sobre la relación que tienen como familia y padres de dos hijos.

https://www.tiktok.com/@valeconbigoteok/video/7024991707456474373?is_from_webapp=1

El experimentado Barraza

El humorista Juan Barraza vendrá nuevamente a la sala Mandové Pedrozo, aunque esta vez para presentar su show “Grandes éxitos”, con el cual giró por Chile, Uruguay y España. Conocido por grabar especiales para Comedy Central, Barraza tiene seis álbumes de comedia en vivo en Spotify y tiene publicado un libro de cuentos. Barraza es egresado de la Escuela de Teatro de Buenos Aires (E.T.B.A.), es músico, guionista, imitador y humorista de radio.

Soda Stereo y Kubrick

Música para volar es la banda santafesina que existe desde 2012 y que vendrá al Montoya con su espectáculo que no es otra cosa que la puesta en escena de cada una de las canciones que forman parte del histórico concierto Unplugged de Soda Stereo de 1996. Aunque, en esta ocasión, las canciones incluidas en “Confort y música para volar” son presentadas en un show con imágenes de las películas del mítico Stanley Kubrick, director de “2001: Odisea en el Espacio”, “Resplandor” y “La naranja mecánica”.

 


Pinturas Misioneras
Barrios Computación
ElectroMisiones

Animal World Veterinaria

Cultura

A 25 años de la gira eterna, su hijo Lolo y un amigo recuerdan a Fermín Fierro

Publicado

el

Fermín

Hace 25 años partió a la gira eterna Fermín Fierro, uno de los músicos populares más importantes de Misiones. Compuso más de 300 canciones, muchas de ellas dedicadas a las provincias del Litoral e incluso producciones conceptuales, como la que dedicó al Libertador General San Martín y que lo llevó a ser la Revelación de Cosquín en 1966.

Aunque para entonces su más famosa canción, “Mi serenata”, había sido popularizada por María Helena, obra que en las últimas décadas fue interpretada por múltiples artistas del país, como Soledad Pastorutti, Los Alonsitos o Los Ojeda en Paraguay. Fermín Fierro descansa en el cementerio posadeño de La Piedad, desde que murió en 1999. Es por eso que hoy, 13 de abril -según declaró la Legislatura provincial un año después- se celebra el Día del Cantautor Misionero.

Fermín Fierro era su apodo. Había sido rebautizado por su manager con ese nombre en la década del 60, cuando ya estaba viviendo en Buenos Aires. Se había ido a los 17 años para estudiar Derecho en la ciudad de la Plata pero también para probarse en la música y en eso último le fue muy bien. Fue parte de Los Nocheros de Anta -que tuvo varias formaciones-y de Los 3 Chispitas, un grupo con el que salió de gira por el exterior. A su regreso comienza su historia solista para dar rienda a sus distinguidas creaciones, entre ellas Rosario Gaucho, junto a Los Arribeños y con voz de Alfredo Alcón.

En su documento decía que se llamaba Raúl Obdulio Posse Benítez, era hijo del español Jesús María Posse y Magariños y la paraguaya María Eugenia Benítez y Aragón. “Nació en el barrio Patotí, por Tambor de Tacuarí, que antes se llamaba Florida”, contó su amigo Ramón Delgado Cano a La Voz de Misiones. “Lo conocí de grande. Hicimos muy buena amistad con él, participamos en muchos festivales, lo acompañamos en muchas fiestas. Estábamos en la semana tres o cuatro veces juntos”.

A Fermín sus allegados lo conocían como Luli y según reconstruyó su amigo Ramón tenía una personalidad fuerte pero se hacía querer por todos. “Era gracioso y cascarrabia. Quería pelear con quien no estuviera de acuerdo con él. Un ser extraordinario que se daba con los amigos. Se brindaba con todo el corazón, muy generoso”.

En la década del 70, la obra de Fermín se populariza en España. Uno de ellos es “Yo soy argentino“, en la voz de Gauchos 4. De esa manera, es contratado para cantar por el Viejo Continente junto a Los Chalchaleros. Luego vuelve a realizar otra gira más en España, esta vez acompañado de su pareja embarazada y allí en España nace su hijo, un niño que recibió el apodo de Lolo y que, más adelante, en el 2001, saltaría a la fama como el guitarrista de Miranda durante trece años. “Para mí Fermín no era un músico conocido de Misiones. Era mi papá músico que había abandonado a mi mamá”, reconoció Lolo a La Voz de Misiones.

“Yo nací en el 74. Ellos se fueron a España con mi mamá embarazada y, bueno, allá Fermín hizo la suya y ella se volvió para acá”, contó Lolo. “Porque la verdad era un excelente músico pero como padre, yo que sé, calculo que por su historia familiar también que es complicada, era medio raro como padre. No sé si estaba para ser un padre y formar una familia. Me parece que era como un músico chapado a la antigua, se iba de gira. Tenía una historia bastante complicada con su mamá y su papá que se murieron. Lo criaron sus dos hermanas que eran bastante complicadas también. Te puedo contar que lo habían metido en un colegio y se iba a tocar con la primera banda que tuvo. Y cuando estaba en la casa se terminaba escapándose. Al final, cuando fue mayor, de tanto que se escapó, ya era un músico de ley”.

Fermín

El cantautor misionero solo tenía 55 años cuando murió complicado por una cirugía que tenía programada en una clínica de Posadas. Debían colocarle un bypass y si bien parecía estable, horas después de la intervención médica, dejó de respirar. “Fue una gran tristeza para nosotros. Teníamos un grupo de amigos muy allegado y Fermín era el que unía todo. Por su simpatía, por su amiguismo, por su compañerismo. Eso no lo digo solo yo. Lo puede decir cualquiera que lo conoció”, lamentó Ramón.

En ese entonces, Lolo no había podido establecer una relación estrecha con su papá y se habían encontrado tan solo tres veces en la vida. Él vivía en Buenos Aires, “trabajaba en un locutorio y no tenía dinero para viajar a Misiones”, admitió. A los cinco días se enteró que su papá Fermín había muerto. Le había contado su hermanastra, la folclorista María Eugenia Díaz. “No pude ir a su funeral, a su casa. No pude entrar a su departamento ni tomar contacto con las cosas de mi padre”, reconoció el artista.

Es la guitarra de Lolo

De esa manera, Lolo no pudo quedarse con ningún recuerdo de Fermín, ni si quiera con uno de los mil discos de “Los Misioneros somos así” que el cantautor grabó en Posadas y pretendía presentarlo con invitados como Horacio Guarany y La Sole. Con un escribano de por medio, una exesposa se llevó todas las pertenencias que quedaban de él en el departamento que habitaba por Colón casi Mitre. Pero no se llevó absolutamente todo: quedó una guitarra.

“No sé porqué razón quedó en la casa del Negro Dedieu y en todas las fiestas que hacíamos los músicos querían tocarla porque era muy linda, de concierto. Fermín era un ejecutor de guitarra máximo, tocaba muy bien en cualquier ritmo. Se acompañaba en blues, jazz, polca, guarania. Era un virtuoso de la guitarra. Y con el Negro decíamos que en cualquier momento esa guitarra se va a romper, nos van a robar”.

En el año 2012, los amigos de Luli se enteran que Miranda tenía agendado un recital en el anfiteatro Manuel Antonio Ramírez y con la banda venía el guitarrista Lolo Fuentes. “Fuimos al hotel con la guitarra. El conserje nos hizo esperar. ‘Ya baja el señor Lolo. ¿Quién lo busca?’”, le preguntaron a los hombres adultos que estaban metidos entre adolescentes que querían fotos con Ale Sergi o con Juliana Gattas “porque Miranda estaba en su apogeo en ese momento”, recordó Ramón. Después de explicar las intenciones al recepcionista del hotel y al manager de la banda lograron convencerlos para que finalmente llamaran a Lolo, quien bajó y se encontró con Ramón y Dedieu. “Fue tanta la emoción de este chico que se les caían lágrimas. ‘No puede ser. Mi papá está acá’, decía”.

A 22 años de aquel encuentro con los amigos de Fermín, con su carrera solista a pleno, alejado hace más de una década de Miranda, Lolo aún conserva entre sus pertenencias el tan preciado instrumento de cuerdas. “La tengo. Es una guitarra marca Alhambra, de la Alahmbra. Española. Es una guitarra de flamenco, la tengo conmigo y la aprecio mucho. Es más, no le cambié las cuerdas hasta que se rompieron un par de ellas porque tenían el ADN de mi papá. Pero no me quedó otra que cambiarlas. Esa guitarra está conmigo y estará conmigo hasta que me muera”.

Lolo

Lolo en Posadas y con la guitarra de su papá. En 2012, el por entonces músico de Miranda visitó la casa de Ramón, amigo de Fermín.

Aquel encuentro de Lolo con los amigos de su papá sirvió no solo para llevarse el instrumento musical sino para conocer mejor a Fermín. Eso fue posible a través de las anécdotas que fueron reconstruyendo para él, incluso las más románticas en las palabras de una novia que había tenido el cantautor posadeño que, sin lugar a dudas, inspiró a Lolo para convertirse en el artista que hoy es. Por eso considera, a pesar de la distancia que tuvieron en casi toda la vida, que han hecho las paces.

“De alguna manera hice mis rituales para despedirlo y tuve mis conversaciones con él. Yo siento su espíritu bastante cerca. Y siento que me acompaña mucho. Y sobre todo en la música. Yo no estudié música. Es una herencia genética, más que nada. La música está adentro mío desde que yo nací. Bueno, obviamente que tuve mis estudios porque fue incorporar conocimientos. Pero siento que él me dio eso”.

La intensa vida de Fermín se apagó temprano y dejó detrás la letra y la música de una época, a la que ya le rendía tributos nostálgicos, como la descripción poética de su ciudad natal, “perfumadas tus noches de jazmines y azahar”, (…) “con tus altas barrancas, luna en el Paraná” y “la Estudiantina que no va a morir”, según canta en su bellísimo “Recuerdo a Posadas” que hoy lo recuerda a él.


Pinturas Misioneras
Barrios Computación
ElectroMisiones

Animal World Veterinaria
Seguir Leyendo

Cultura

Lucas Cidade: “Mi abuelo Ramón Ayala me enseñó a bailar gualambao”

Publicado

el

Lucas

Lucas Cidade (36) es el nieto del cantautor Ramón Ayala. Con un barco cruzó los océanos y recorrió los continentes para bailar tango y folclore. El domingo llegó a Misiones, para la ceremonia que se hizo en honor a El Mensú, quien pasó a la eternidad el 7 de diciembre pasado. “Él me enseñó a bailar gualambao”, contó a La Voz de Misiones.

La primera vez que Lucas descubrió que su abuelo era un artista popular sucedió por una calle porteña de Congreso, cuando juntos se dirigían a cenar en un bar. “Caminando para ese lugar, una persona en situación de calle se levanta y se le va al humo a mi abuelo. Y el señor se pone a cantar a mi abuelo, no me acuerdo qué canción, yo dije ‘no lo puedo creer’”.

Lucas nació en Buenos Aires, vivió cuando era un niño en la casa que Ramón tenía en San Telmo pero también pasó muchas horas de su vida en la vivienda que después habitó el músico en el barrio de San Cristóbal. Por eso, Lucas recuerda “la hospitalidad que él tenía” al recibirlo.


Porque “íbamos y merendábamos, capaz que después cenábamos o lo que sea de la comida. Siempre una comidita, algo siempre se compartía con mi abuelo y con la esposa, María Teresa. Vos comías y el quería que ya te quedaras a dormir. Tenía una pieza, ahí tenías un lugar. Es lo que más tengo de él, fuera de lo que es lo artístico, de toda la obra que tiene”.

Cualquier persona que conociera a Ramón sabía de su sentido humor, algo que replicaba también en la intimidad de su familia. Por eso, Lucas sonríe al recordar una ingenua y divertida frase del artista: “¡qué notable, dijo la vaca mordiendo el cable!”.

Lucas

Popularidad. Lucas descubrió que su abuelo era un músico popular cuando un desconocido lo paró en la calle y le cantó

El gualambao en los pies y en el corazón

El autor de “Posadeña linda” falleció el 7 de diciembre pasado y sus restos fueron cremados. Según la voluntad del propio artista, meses después, una comitiva encabezada por su pareja María Teresa Cuenca, el hijo del cantautor, Alberto Ramón Cidade, y Lucas, llegó el sábado 6 de abril para ser parte de una serie de homenajes en Misiones que concluyó el domingo en la Bajada Vieja, con la presencia del Gobernador Hugo Passalacqua, el intendente Leonardo Lalo Stelatto y el Secretario de Estado de Cultura, Joselo Schuap.

El 10 de marzo, El Mensú hubiera cumplido 97 años pero dejó todo un legado artístico, incluso un género musical que inventó y llamó gualambao. Su nieto Lucas aprendió a danzar esa música con él, más allá de que es un profesional egresado de la Universidad de las Artes.

Bajo la escultura de Hugo Viera, después de una peregrinación a toda orquesta con la Banda Penitenciara desde la costanera, hubo concierto con la voz cantante de Cecilia Pahl.  También cantó Enarmonía, Pato García y Amanda de Colombia. Con el mismo fin vinieron de Corrientes los cantantes Julio y Nicolás Cáceres, de Los de Imaguaré.  En tanto que, además de los recitados parafraseando a Ramón, hubo danza al tiempo del gualambao.

Vestido como gaucho, Lucas ofreció en ese momento unos pasos estilizados que pudo replicar en los últimos años junto a su célebre abuelo como para distintas presentaciones que hizo en grupo en el ND Ateneo, Hasta Trilce e incluso en el Centro Cultural Kirchner (CCK), cuando en el 2022 se hizo el tan destacado homenaje que se llamó “El Viejo Río que va”.

“Estoy en un proyecto tratando de meter lo que es el gualambao en la Universidad Nacional de las Artes”, comentó Lucas. Se trata de un material destinado a la Metodología de la investigación y del folclore aplicado, con la idea de que algún día “lo puedan meter en el plan de estudio, en la currícula, dentro de las danzas folclóricas”. Es que, si bien en Misiones el gualambao se aprende a bailar desde muy temprano, las demás academias del país no cuentan con mucho material bibliográfico ni todavía han manifestado el interés de implementar su estudio.


Hugo Leonardo Cidade era uno de los tres hijos de Ramón. Murió hace catorce años pero en toda su vida tuvo muy poco contacto con Lucas. Es por eso que creció no solo junto a Ramón sino también con su mamá y su abuelo paterno Mamerto, con quien escuchaba folclore todo el día en la ciudad bonaerense de Salto. Así se fue consolidando su personalidad de bailarín. Aunque además toca la guitarra, el teclado y varios otros instrumentos más “pero no como mi abuelo”, aclara.

A bordo de un crucero, Lucas salió a conocer el mundo y de esa manera visitó países como España, Italia, Hungría, Rusia, Panamá, Perú, Colombia, Uruguay y Las Malvinas Argentinas, cuenta. “En diciembre de 2023 conocí La Antártida. Fue impresionante”, consideró el artista. “Estoy en una compañía aparte. Hice la audición de tango y de malambo y quedé”.

Por otro lado, Lucas también integra la agrupación Llegamos Los gauchos, una impactante compañía de malambo y con quienes bailó varias veces en la peatonal de Calle Corrientes aunque también algunas ocasiones en los estudios de Telefe.


Pinturas Misioneras
Barrios Computación
ElectroMisiones

Animal World Veterinaria
Seguir Leyendo

Cultura

De las series al cine de Brasil: el camino del eldoradense Elio Santander

Publicado

el

El actor eldoradense Elio Santander (43) interpreta a un investigador en la película “Amor livre amor”, una producción brasileña, bajo dirección de Mariana Pamplona y Flavio Frederico. El largometraje se rodó en febrero en Buenos Aires y después de vivir veinte años en esa ciudad Elio decidió mudarse a Brasil para continuar su carrera como actor. “Es una puerta que quiero abrir y quiero experimentar”, dijo a La Voz de Misiones.

Elio trabajó para conocidas series de la pantalla chica como “Un gallo para Esculapio”, “El Marginal”, “Apache”, “Monzón” y “El hincha”. En tanto, Star+ aún no estrenó “Espartanos”, la serie de ocho capítulos que protagoniza y está inspirada en la experiencia de los internos rugbiers en las cárceles argentinas.

Elio

“Es muy linda la historia”, calificó el actor. “Fue contar cómo se le ocurrió al creador, Eduardo Coderigo, hacer la fundación de espartanos y no solo romantizar lo que es la cárcel. Sino cómo transformó la realidad. Como se superaron las dificultades en su vida”.

Cuando Elio dejó detrás Misiones, hace veinte años atrás, comenzó a perfilarse en el mundo de las artes escénicas, particularmente en teatro. “El teatro es para mí es el arte de la preparación y de conocerse. Si todas las personas lo podrían hacer un poquito estaría buenísimo”, recomendó.

Solo el año pasado, el artista eldoradense fue parte de tres obras teatrales. Una de ellas era “En nuevos mundos”, sobre la vida de von Humboldt y Bonpland. Por otra parte protagonizó el sainete “Retrato del pibe” e integró el elenco de “Prueba de amor”, una obra original de Roberto Arlt.

“No hacía mucha tele y me empezó a surgir en los últimos años, desde 2017, en lo que son series o productos audiovisuales”, apuntó. No obstante, según reconoció Elio, “el teatro tiene el laboratorio del actor, que se mantiene vivo. El audiovisual es otro lenguaje, es más el tema de la repetición, la puesta, mucho más técnico. Y el teatro es más vivo. ¿Cuál me gusta más? Es un poco más difícil. Pero sí, son dos lenguajes que me encantan”.

En la más reciente producción en la que trabajó, “Amor livre amor”, Elio se acercó a la industria brasileña del cine gracias a la guionista Mariana Pamplona y el director Flavio Frederico, realizadores de películas como “En busca de Iara”, “Assalto na Paulista” y “Boca do lixo”. La que se rodó en Argentina está hablada en español pero con el el brasilero Higor Campagnaro en el papel principal.

“Es un policial que secuestran a la hija de un brasilero y yo soy el investigador que lleva adelante el caso”, resumió el artista misionero sobre el filme que tuvo como locaciones a la Ciudad de Buenos Aires, El Tigre, Acassuso e Ingeniero Maschwitz.

A más de un mes de esa experiencia delante de la cámara, Elio prepara las valijas para ir tras sus sueños al país vecino, donde pretende encarar un nuevo horizonte profesional. “La idea es seguir creciendo. Por eso me voy para allá”, consideró el actor que habla muy bien el portugués porque se crió con su abuela brasileña hasta los 9 años. De esa manera, Elio se reencontrará con todos aquellos códigos de la infancia para un nuevo desafío transfronterizo.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por Elio Santander (@elioasantander)


Pinturas Misioneras
Barrios Computación
ElectroMisiones

Animal World Veterinaria
Seguir Leyendo
Publicidad

Lo más visto