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El misionero Gustavo Biazzi trabajó en el nuevo filme de Daniel Hendler

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El cineasta misionero Gustavo Biazzi dirigió la fotografía de “Un cabo suelto”, la nueva película de Daniel Hendler que se rodó íntegramente en Uruguay. Mientras se prepara para retomar la post-producción de la ópera prima de Diego Peretti, Biazzi está elaborando un guion sobre la época de la Conquista.

Aunque reconoció a La Voz de Misiones que el cine nacional “esta en una situación de parate. Colegas, técnicos y actores están parados hace bastante tiempo”, lamentó el premiado cineasta.

Biazzi trabajó en la dirección de fotografía en aproximadamente 40 largometrajes, con cineastas de la talla de Pablo Trapero, Ana Katz, Santiago Mitre y Adrián Caetano, por nombrar algunos. En 2009 fue premiado por esa misma labor en la película “Castro” en el Festival de Cine Independiente de Buenos Aires (Bafici).

De esa manera, Biazzi se ha convertido con el tiempo en uno de los favoritos al momento de plantear “desde que ángulo se van a ver las situaciones y sobre todo cómo se van articular las acciones”, detalló sobre su trabajo como director de fotografía.

Según aclaró Biazzi, un director de fotografía debe acordar previamente con el director aquello que se relaciona con la iluminación pretendida en la historia, a partir de la interpretación del guion.

Se trata “de todo lo que tenga que ver con la parte plástica de la imagen, con lo visual, con los colores, la cantidad de luz con nivel de contraste, con la textura de la imagen, si es muy definida o es más suave. Hay una serie de cosas pero, por sobre todo, ayuda al director a contar con un lenguaje visual la película”.

Un cabo suelto. Biazzi y Hendler, en pleno rodaje del filme en Uruguay

Con “Cabo suelto”, protagonizada por Sergio Prina y Pilar Gamboa, Hendler terminará de dar forma a su tercera película. “Es un actor que también es director, que tiene bastante claras las ideas de lo que quiere contar y trabaja con un humor, no sé si llamarlo absurdo o humor negro”, acotó Biazzi sobre el largometraje que se rodó en localidades uruguayas, como Fray Bentos.

“Fue un equipo completamente uruguayo, salvo el casting, que había algunos argentinos. Ahora hay muchas producciones en Uruguay y poca en Argentina. Así que nos vino bien”.

Los Vagos. La película de ficción que Biazzi estrenó en 2018, filmada en Posadas

La expedición de Solís en el horizonte

Los premiados filmes argentinos “Los Dueños” y “El Estudiante” tuvieron el rol fotográfico de Biazzi que, a su vez, se inspira en estilos cinematográficos de otros tiempos, según reconoció. “Veo cine de otra época y me atrae Cassavetes, Fellini, Buster Keaton. Más actuales, hay directores que me interesan, como Coppola. Hay un director de fotografía que me gusta que se llama Gordon Willis, que es norteamericano y trabajó con Coppola, Woody Allen. Ese me gusta mucho y a veces tomo algunas cosas”.

El documental “El Remanso” (2009) es la ópera prima de Biazzi y la ficción “Los Vagos” (2018) significó su segunda experiencia como cineasta de autor. Ahora prepara lo que sería su próxima obra que será “sobre unos náufragos en la expedición de (Juan Pedro Díaz de) Solís en el 1500, que entraron por la zona de Brasil y llegaron hasta el Litoral argentino”, adelantó.

Es una película histórica, de esa época. Bastante, no sé si difícil, compleja. Vengo investigando hace bastante de manera informal. Porque no soy investigador. Pero me atrajo mucho la historia esa y estoy con eso hace tiempo. Lo hago de una manera bastante relajada. Porque vivo de mi trabajo de fotografía y eso hago cuando tengo tiempo libre, cuando puedo”.

Con ese nuevo proyecto, el cineasta misionero se siente atraído por la idea de “imaginar, a partir de la investigación, cómo fue el encuentro. Un encuentro muy violento, sangriento. También creo que hubieron unos puntos de encuentro mínimo. Pero creo que hubieron personajes que lograron una cierta empatía entre ambas culturas. Sobre todo me interesa ese punto: la fascinación con la que los europeos vieron el Nuevo Mundo. Pero me interesa que hubo un encuentro más pacifico, menos violenta”.

“Hay un parate del cine impresionante”

El cine argentino financiado de manera autárquica a través del Instituto Nacional de Cine Artes Audiovisuales (Incaa) se encuentra suspendido hasta julio por una medida ejecutiva que incluyó despidos en sectores claves del mismo organismo.

Mientras se espera el fin de esa intervención, la producción de películas en el país “está en una situación de parate”, lamentó Biazzi. “Alguien me dijo hace poco que hay una o dos películas en rodaje. O sea; es un parate impresionante y es bastante preocupante. Mucha gente que conozco ya no está trabajando hace ocho o nueve meses”.

Próximamente, Biazzi comenzará a trabajar en la postproducción de “La muerte de un comediante”, bajo dirección de Diego Peretti, con guion de Hernán Casciari y Chiri Basilis, una producción financiada a través del mecanismo colaborativo llamado Crowdfunding.

Aunque “después de eso no tengo un proyecto. O sea también para mí se va a volver alarmante”, reconoció el realizador misionero.

“Hay un montón de gente que conozco, colegas, técnicos con los que he hablado que están parados hace bastante tiempo. Muchos de ellos están alejándose del oficio del cine porque hay gente que no puede soportar tanto tiempo. Por ahí hay gente que puede soportar con ahorros pero otras que no pueden tanto tiempo sin trabajar y tienen que salir a buscar otro tipo de trabajo”.

El Estudiante. Esteban Lamothe y Gustavo Biazzi, en el filme de Santiago Mitre

En Escena Verás

Carmen Cáceres: “Es triste que en librerías aparten a escritores misioneros”

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La escritora posadeña Carmen M. Cáceres admite que “hay realidades que se transforman en ficción” como de hecho ocurre en su galardonada y comentada obra. La ganadora del Premio Medifé Filba por su última novela “La ficción del ahorro” reflexiona sobre los “discursos en los que elegimos creer”, dice para el ciclo de entrevistas “En escena verás”.

“Ahorrar para ser felices”, es el planteo de su novela como para indicar la ficción en torno al dólar. “Basta que tengas una pequeña crisis para darte cuenta que tu matrimonio era una ficción”, compara la autora de la novela que transcurre en Posadas de 2001. “Es una Posadas que ya no existe, cambió muchísimo de la costanera a esta parte”, apunta.

El jurado del Premio Medife Filba estuvo integrado por María Moreno, Alejandra Kamiya y Alan Pauls y tomó su decisión tras una delicada selección que superó a sus pares César Aira, Inés Garland, Matías Aldaz y Ariel Magnus.

Literatura misionera

Sobre los autores comprovincianos, Cáceres elogió la obra de Marina Closs, de Sebastián Borkoski y de Osvaldo Mazal. Pero apuntó que los escritores misioneros no deberían tener un lugar apartado en las estanterías comerciales.

“Es triste que en las librerías estén aparte los escritores misioneros, es como que está la literatura nacional y los porteños”, indicó.

“Nuestra ficción nacional está escindida. Está Capital Federal y el interior. Y todo ese interior parece ser homogéno y absolutamente bucólico y rural. Hace unos diez años eso empezó a cambiar con escritores de Córdoba, Tucumán, Entre Ríos. Pero no había mucha ficción de ciudades de provincia”, analizó.

No obstante, remarcó que “ver la crisis del 2001 desde una provincia fue algo que les pareció algo novedoso” al jurado del Premio Medifé Filba tras leer “La ficción del ahorro”, dijo. “Posadas es un escenario que no existe en la literatura nacional. Existe muy poco. De hecho el título era otro. Era provinciana”.

Sin embargo, el jurado no solo elogió la historia en sí, sino que se enfocó en el estilo narrativo de Cáceres, marcado por un método filosófico, según admitió, algo que incursiona con el rigor del ensayo, como sucede en “Al borde de la boca. Diez intuiciones en torno al mate” (2022), hasta ahora su obra favorita.

“Me dio mucha felicidad escribir y me hizo muy feliz después de que salió. Es un ensayito que habla un poco de qué nos pasa cuando tomamos mate. Yo le llamo la fenomenología”, indicó sobre “Al borde la boca (…)”.

“Es un ensayito literario que habla sobre qué nos pasa cuando compartimos un mate, una bombilla. Cuando estamos solos o solas en nuestra casa. Qué nos pasa con el tiempo, con el espacio. Porqué se convierte en un hábito, una ceremonia. Cuenta un poco también la historia. No lo escribí en mi vuelta en Posadas, sino cuando estaba afuera y lo terminé acá”.

Más allá de mujeres destacadas en la literatura argentina contemporánea, como Selva Almada, Mariana Enríquez o Samanta Schweblin, la autora posadeña consideró que “la literatura buena no tiene género”.

Agregó que “a las mujeres buenas las leemos porque son buenas, no por mujeres”, a pesar de que “hubo un paradigma en la industria editorial”, porque hace diez años, según puso como ejemplo, una editora rechazó publicar una obra suya porque debía ser para una serie dedicada a las autoras femeninas. “Evidentemente hubo un sesgo”, lamentó.

Una traducción para Obama

Cáceres es pareja del escritor Andrés Barba, premiado por varias de sus publicaciones y traducido en 22 idiomas en todo el Mundo. Junto a Barba, Cáceres tradujo al español “Una tierra prometida”, de Barack Obama, el expresidente de Estados Unidos.

“Traducirlo fue volver a ilusionarme en algunas cosas con él”, reconoció. “Me había ilusionado con él, y luego me desilusioné con muchas cosas que hizo”. Pasar al español los textos de una figura pública como Obama, “fue tensa porque eran llamadas de punta a punta, con acuerdos de confidencialidad. Firmamos acuerdos porque no podíamos contarle a nadie. La información no se podía filtrar”, indicó Cáceres.

También como traductora, la escritora trabaja para el Instituto Cisneros, que se encarga de sumar el arte moderno y contemporáneo de América Latina al Museum of Modern Art (Moma), de Nueva York.

Además de escritora y traductora, Cáceres está Licenciada en Administración de Empresas – “por eso pueden llamarme economista”, dice- y es una destacada collagista, formada en Estados Unidos y España, con una serie de obras publicadas en portadas de revistas, libros y podcasts. “Hace diez o doce años arranqué con el collage. Era salir de esa cosa neurótica de la pantalla”, recordó.

“Ahora es habitual ver collage. Lo ves en los videos de arte, de músicos. Ahora está todo collageado, intervenido y superpuesto. Pero hace diez años no era tan habitual y estábamos en el descubrimiento del Photoshop, donde todas las imágenes eran perfectas, sin filtros, sin fisuras. Y eso genera no solo hartazgo, incredulidad sino que pierde verosímil”.

Con las nuevas tecnologías y el advenimiento de la Inteligencia Artificial (IA), Cáceres sostuvo que “todavía estamos en un periodo de transición, donde tenemos el poder de una generación como la nuestra, que se educó de una manera y va hacia otra” y habrá que ver con quienes “son nativos digitales”.

Porque la Inteligencia Artificial es rápida pero “a su vez es súper monolítico” porque te da respuestas de lugares comunes, precisó.

Es por eso que “siempre habrá un trabajo creativo por hacer” y “en ese sentido no le tengo miedo. Me parece que va a ser más difícil para las generaciones que tienen que dar un salto con la IA”.

No obstante, remarcó que “uno no puede estar a favor o no de la IA. Si pagás el Servicio de Estacionamiento Medido (SEM) o pedís un turno para el médico”.

Asimismo, vaticinó que en un futuro se podría premiar a las producciones artísticas hechas con IA. “Algún día se premiará al mejor prompt”, estimó. Porque “habrá un premio al humano que no usó prompt. El tema será cómo generamos un espíritu crítico”.

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Compositor posadeño Marcelo Toledo ganó una beca Guggenheim en Nueva York

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El compositor musical posadeño Marcelo Toledo obtuvo una beca Guggenheim entre 223 personas destacadas en 55 disciplinas en Estados Unidos y Europa.

Se trata de la centésima primera promoción de Becarios de la Fundación John Simon Guggenheim Memorial, reconocida por haber distinguido a más de 125 premios Nobel, miembros de todas las academias nacionales, ganadores del Premio Pulitzer, la Medalla Fields, el Premio Turing, el Premio Bancroft, el Premio Nacional del Libro y otros galardones de reconocimiento internacional.

La compleja obra de Toledo fue reproducida por completo en 2023 en la vieja Casa Museo de Horacio Quiroga, en San Ignacio. Se trató de la “Ópera imaginaria” llamada “La selva interior”, fruto de uno de sus viajes hace diez años, en 2016, cuando visitó Argentina y realizó una grabación de estudio con músicos argentinos, a través de un encargo del Teatro Colón.

El hijo del escritor Marcial Toledo

Marcelo Toledo (61) está radicado en Nueva York desde sus 28 años y vive junto a su esposa Laura y sus hijas Sol y Luna.

Su trayectoria internacional se ha desarrollado principalmente en Europa y América Latina. Asimismo, su obra ha sido interpretada por importantes ensambles de música contemporánea, entre ellos Ensemble Intercontemporain, Klangforum Wien, el SWR Vokalensemble Stuttgart, Cepromusic, y presentada en instituciones y festivales como Wien Modern, Ultraschall Festival Berlin.Darmstadt, IRCAM, Centro Pompidou, Teatro Colón, Palacio de Bellas Artes de México, etc.

En Posadas, estudió guitarra con el maestro Hugo Latti y, posteriormente, cursó estudios de música en la Universidad Nacional del Litoral, a los 18 años, en Santa Fe.

Toledo aun mantiene un vínculo significativo con Misiones a través del legado de su padre, el escritor Marcial Toledo, fallecido en 1991, y que también fue profesor, abogado, camarista y juez nacional.

En Estados Unidos Toledo realizó su maestría en la Universidad de Syracuse y su doctorado en la Columbia University, en Nueva York, donde trabajó, entre otros, con Tristan Murail.

El lenguaje compositivo del compositor misionero se caracteriza por una exploración radical del sonido, centrada en el timbre, la construcción de texturas complejas, desplazando la primacía tradicional de la altura hacia una concepción del sonido como materia en transformación.

En esta línea, concibe la música como un dispositivo capaz de generar temporalidades múltiples: no como una sucesión lineal, sino como un campo de experiencias simultáneas y divergentes que se despliegan en la escucha.

Asimismo, sitúa en la fricción entre el imaginario y su representación uno de los núcleos de exploración de la creación contemporánea, entendiendo la composición como un espacio donde esas tensiones se materializan en el sonido.

Entre sus obras más destacadas se encuentran “Para el encuentro en los abismos” (2003), “De qué modo en lo anónimo” (2002), ópera radiofónica basada en textos de Juan José Saer, y la ópera imaginaria “La selva interior” (2006), inspirada en la figura de Horacio Quiroga, presentada en el Centro Experimental del Teatro Colón y posteriormente en Europa, “Luminous Emptiness” (2012) y “Tetexcalhuiliztli” (2017), “Premio Ibermúsicas”.

Su producción incluye asimismo obras de gran formato comisionadas por instituciones internacionales, desarrolladas en diálogo con la música, la literatura y las artes visuales.

A lo largo de su carrera ha recibido numerosos premios, becas y encargos internacionales, entre ellos la residencia del DAAD Berliner Künstlerprogramm, la beca de la New York Foundation for the Arts, el apoyo del programa Ibermúsicas. CDMC y Radio Clásica, España, etc.

Su actividad artística se articula con una sostenida labor teórica y pedagógica. Se desempeñó como Profesor Adjunto de Música en Columbia University y ha desarrollado una intensa actividad académica a través de conferencias, talleres y seminarios en instituciones de América del Sur, Europa y Estados Unidos.

Es fundador de Empty Music Edition New York (https://www.mtemptymusic.com/), editorial dedicada a la publicación de su catálogo, y fundador y director de Fuentes Primarias, revista digital de músicas actuales de las Américas.

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Cultura

Fotografía en serio: Lu Passerini y Marcelo Rodríguez abren un taller

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Los fotógrafos profesionales Lu Passerini y Marcelo Rodríguez comenzaron juntos el taller -curso “Crear imágenes”, destinado a distintas edades, con la idea de enseñar el desarrollo y la teoría de la disciplina.

“Vamos a aprender teoría, pero también vamos a aprender practicando”, invita Rodríguez en el spot. “No hace falta que tengas experiencia”, agrega Passerini. “El único requisito es el amor y la pasión por la fotografía”, completa Rodríguez.

El taller-curso consiste en ocho clases, una vez por semana, todos los martes de 16.30 a 18.30 en el estudio Toma Uno, por Pedro Méndez 2069, del barrio El Palomar, entre El Líbao y Estado de Israel. Si bien la primera clase arrancó el martes 14 de abril, todavía hay tiempo para sumarse la semana entrante, sin costo de inscripción, y a $ 40 mil por mes.

Si bien Rodríguez “Lobo” tiene experiencia en la fotografía social, su más destacada trayectoria resulta como reportero gráfico, particularmente para el diario El Territorio. Por su lado, Passerini lleva una extensa historia como fotógrafa artística, con una serie de exposiciones, como la que montó recientemente en Tanta Tinta o en el Museo Juan Yaparí.

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