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La Asociación CampoLimpio, dedicada a la sostenibilidad y recuperación de residuos agropecuarios, habilitó el miércoles en Puerto Rico el tercer Centro de Almacenamiento Transitorio (CAT), que se agrega a los dos que ya disponía en Misiones, en Leandro N. Alem y Dos de Mayo.
Del acto participaron el ministro de Ecología Víctor Kreimer, el intendente de Puerto Rico Carlos Koth; concejales, directivos de la asociación y referentes del agro misionero.
El Sistema de Gestión Integral de Envases Vacíos de Fitosanitarios, de CampoLimpio, trabaja con más de 100 empresas agroquímicas, comunidades rurales, y gobiernos locales y provinciales.
Con el fuerte compromiso de cuidar el medioambiente, gestionar de manera eficaz los envases vacíos de fitosanitarios y recolectar la mayor cantidad de envases para conseguir un campo más limpio, los CAT misioneros son resultado de un trabajo conjunto entre el sector público y el sector privado.
“Nuestra principal responsabilidad con los misioneros es la de garantizar que las cuestiones ambientalmente se hagan bien y de manera sostenible. Si la producción no es ambientalmente respetuosa, no tiene futuro a largo plazo”, destacó, en tal sentido, el ministro Kreimer.
El gerente de Relaciones Institucionales de CampoLimpio, Juan Manuel Medina, valoró el “compromiso” de la provincia con la preservación del medioambiente”, y consideró “clave tener tres CAT en Misiones”.
Medina, señaló que “por la importancia que tiene el campo en la economía argentina, es transcendental desarrollar una producción sustentable”.
El intendente Koth destacó, por su parte, la instalación del centro de acopio en el parque industrial de su localidad, y la enmarcó en la política ambiental de su gestión.
“Esta inversión, y más en un Parque Industrial, es más que significativa porque acompaña nuestra política de cuidar el medio ambiente”, expresó.
Los envases de agroquímicos constituyen un problema ambiental de relevancia en todo el mundo.
En Argentina, la Ley 24.051, los define como “residuos peligrosos”, debido a que su incorrecta disposición final significa riesgos para el ambiente y la salud de la población.
La legislación, ni las fuertes multas, consiguieron nunca impedir que muchos de estos envases vacíos terminen apilados en los campos, quemados al aire libre; flotando en cauces de agua, o coronando grandes basurales.
Un informe de las universidades de Buenos Aires (UBA) y de Rosario (UNR), señala que los envases de agroquímicos usados integran el 90% de los residuos peligrosos que no reciben un tratamiento adecuado en el país.
Según el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, en Argentina se tiran unos 20 millones de envases de estos productos, lo que representa entre 15 y 17 mil toneladas de plástico cada año.
Iniciativas como la de CampoLimpio representan una alternativa genuina para el tratamiento de este tipo de residuos altamente contaminantes.
Entre 2021 y lo que va de 2022, la asociación recuperó unos 4.922.796 de kilos de plástico proveniente de envases fitosanitarios en todo el país. Entre enero y mayo de este año, se recuperaron para su reutilización 1.130.306 kilos.
El reciclaje creció un 65% respecto de 2019 y 2020.
Tres de los 57 CAT que dispone CampoLimpio en el país se encuentran Misiones.
En la provincia, se recuperaron 45.000 kilos de plástico de envases desde mediados de mayo, a través de los lugares de acopio en Dos de Mauyo y Leandro Alem, según indicó el gerente de la asociación.
Medina, señaló a La Voz de Misiones que en cuanto a las expectativas con el CAT recientemente habilitado en Puerto Rico, la idea es trabajar estrechamente con el sector forestal, que tiene mucha presencia en la zona.
“Hay empresas muy grandes, con un gran volumen de utilización de fitosanitarios, así que la expectativa está centrada en trabajar muy fuerte con el sector forestal”, afirmó.
"La función de los CAT es recibir los envases que acerquen los productores. A partir de ese momento, el plástico es responsabilidad nuestra, y lo derivamos a los operadores habilitados por la provincia para su reciclado en los casos que sean envases tipo A, que son los de triple lavado. En el caso de aquellos que llegan sucios, que no se pueden triple lavar, como muchos de los que usan los forestales, que son envases tipo B, van a disposición final en un operador de residuos peligrosos", explicó.
Medina indicó a LVM que cada centro de almacenamiento genera entre dos o tres empleos directos, e indirectamente más de 15, por la logística que conlleva toda la operación. "Son empleos verdes, de acuerdo a la calificación de la Organización Internacional del Trabajo", afirmó.
"La contribución a las economías locales tiene que ver con la promoción de la economía circular, que ese plástico de alta calidad no quede tirado en un pozo de agua, enterrado, quemado, sino que pueda ser reutilizado y pueda volver a la producción agropecuaria a través de un montón de elementos que se pueden fabricar con él", argumentó.
CampoLimpio está presente en las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Salta, Tucumán, Corrientes, Entre Ríos, Neuquén, Mendoza, Jujuy y Misiones.