La organización ambientalista internacional
Greenpeace, lanzó una campaña para que el Estado reemplace los durmientes de madera de quebracho en el sistema ferroviario por opciones tecnológicas sustentables.
“Por cada durmiente que va colocado debajo de las vías, se sacrifica innecesariamente un árbol de quebracho (de entre 60 y 80 años de edad). Pedile ahora al Ministerio de Transporte de la Nación que deje de usar quebrachos para las vías de los trenes”,
invita la organización a firmar el petitorio para el ministro de Transporte.
Esta semana, Greenpeace desplegó un cartel de 24 metros frente a la estación de Retiro, en Buenos Aires, alertando sobre la intención de la cartera gubernamental, de adquirir 36.000 durmientes de quebracho nuevos para el sistema ferroviario.
“Que en pleno siglo veintiuno, y en medio de una grave crisis climática, sanitaria y de biodiversidad, se siga utilizando quebracho para el reemplazo de vías de tren es un verdadero despropósito y un crimen”, afirmó a los medios, Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de la organización.
Árbol forestal argentino
Declarado “árbol forestal argentino” por el Decreto Presidencial Nº 15.190, en 1956, alta calidad de la madera y el tanino, generó tal nivel de sobreexplotación que en 1998 figura en la lista roja de especies amenazadas, de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Greenpeace calcula que a mediados de los años ´40, la industria maderera y taninera llevaba derribados unos 350 millones de ejemplares de quebracho. “Su sobreexplotación provocó, durante esos primeros 75 años, la degradación de 10 millones de hectáreas de bosques chaqueños”, expresó Giardini.
El activista explicó que desde 2013 se vienen realizando licitaciones para la compra de 2,3 millones de durmientes de quebracho colorado y quebracho blanco.
Según la organización ambientalista, en el país “el sector forestal se caracteriza por presentar una importante informalidad en su producción y comercialización”. “Se calcula que el 30% del volumen total de la madera de bosques nativos que se comercializa es ilegal”, argumenta.
Nuevas tecnologías
Greenpeace propone reemplazar el uso de durmientes ferroviarios de madera, por otras alternativas que ofrecen hoy las nuevas tecnologías, como los materiales sintéticos y el hormigón, que son una realidad en países, como la India, Estados Unidos, Brasil, y México.
Giardini, informó que recientemente una resolución conjunta entre el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable y el Ministerio de Transporte de la Nación promueve la producción de durmientes con materiales post consumo, sin embargo no contempla asignación presupuestaria ni plazos para el reemplazo de los de madera.