Nuestras Redes

Prensa Institucional

Santa Ana: más de 70 familias del barrio El Cerrito llevan 8 años padeciendo la falta de agua potable

Publicado

el

Santa Ana: más de 70 familias del barrio El Cerrito llevan 8 años padeciendo la falta de agua potable

En el barrio El Cerrito de Santa Ana, más de 70 familias viven desde hace ocho años el padecimiento de la falta del acceso al agua potable.

Por esta aflicción se reunieron con el diputado Martín Sereno (Bloque Tierra, Techo y Trabajo), y le manifestaron su necesidad de este derecho esencial, además de reclamar falta de alumbrado público y la apertura de caminos.

“Cansados de no tener respuestas hace unas semanas las familias de El Cerrito salieron a las calles, y ahora nos convocaron a una reunión en el barrio para ver cómo podemos ayudar a resolver esta carencia que atraviesan desde hace ocho años”, indicó Sereno.

El legislador cuestionó que los funcionarios con responsabilidad de tomar la decisión política para brindar soluciones, “desconozcan que en el 2010, Naciones Unidas declaró el acceso seguro al agua potable y al saneamiento como derecho humano fundamental, para el completo disfrute de la vida y de todos los otros derechos humanos”, remarcó.

En su recorrida por la barriada, el diputado junto a militantes del Movimiento Evita, recibieron las inquietudes de vecinas sobre casos de niños con problemas renales, pacientes cardíacos, lactantes y mujeres embarazadas que se sienten las más afectados por la falta de agua potable y la mala calidad de la que reciben.

“Son más de 70 familias condenadas a vivir sin agua y exigen respuestas. Nuestro compromiso se suma al reclamo legítimo. Ya gestionamos ante el presidente de la Comisión de Obras de la Legislatura, Roque Gervasoni, y el Instituto Misionero de Agua y Saneamiento, y prometieron ocuparse del problema a la brevedad”, sostuvo Sereno.

“Mi hijo casi pierde los riñones y seguimos sin agua”

Uno de los casos más acuciantes es el de María Do Santos. Su hijo de 11 años que durante la pandemia tuvo un problema renal a causa del virus. Su malestar se agravó por falta de agua. Estuvo internado dos meses en el Hospital de Pediatría, “y casi perdió los riñones”, relató su madre.

Cuando los médicos dieron el alta al chico, recomendaron y así lo hablaron con el área social de la Municipalidad de Santa Ana, para que provean de agua sana a la familia.

“La doctora le pidió a Acción Social que conecte una manguera a mi casa, o nos traigan bidones con agua potable, porque Alejo no podía consumir la que trae el tractor. Les presenté una carpeta con la historia clínica, y dos veces vinieron con botellones de agua, pero después no aparecieron más. Tuve que pedir a los bomberos que están en el pueblo que me traigan agua para mi hijo que quedó con secuelas, le duele la cintura, no puede correr ni jugar al fútbol”, lamentó.

Este año María tuvo una cesárea que se le infectó. “Todavía estoy toda vendada, tengo un bebé de tres meses al que estoy amamantando y necesito tomar agua sana”, advirtió.

Movilizados en protesta por el agua

Salvador González es uno de los pioneros en el barrio, y recuerda que al principio de vivir ahí, trasladaba el agua en tachos. Luego se junto a otros vecinos y comenzó a presentar notas con las firmas de todos. En la Municipalidad sellaron los papeles; pero todo terminó en un trámite burocrático sin que la intendenta de ese momento (Mabel Pezoa), ni el actual jefe comunal les haya dado respuestas efectivas y no parches.

El punto extremo del hartazgo lo tuvieron hace unas semanas por la cantidad de personas enfermas en el barrio, y se movilizaron a protestar a la calle.
“Todas las familias estamos de acuerdo en que se haga un pozo perforado en una zona alta del barrio, es la única manera de que se termine el problema. Pero queremos un compromiso de solución definitiva del gobierno provincial y municipal”, dijo don Salvador.

“Tampoco tenemos alumbrado público ni calles”

Cristina Neu es una de las madres que recurre al agua del tractor municipal para las cuestiones domésticas. Pero los tambores no alcanzan para todas las familias, y a veces como el mismo vehículo se utiliza para otras tareas, pasan meses que se quedan sin agua.

“Le reclamamos al intendente Pablo Castro (FR) porque vemos que hace plazas, monumentos, y sin embargo la provisión de acceso al agua, el arreglo de las calles y el alumbrado público de nuestro barrio no es atendido como ciudadanos que somos”, dice esta madre de cuatro hijos.

Su pelea no es sólo para que cumplan con acercar el líquido vital, también necesitan agua sana, “sin bichos, larvas, mosquitos del dengue que provocan enfermedades. Estamos luchando para que esto cambie, por eso acudimos al diputado Sereno, al que vemos recorrer la provincia ocupándose de los pobres como nosotros”.

Después de la protesta masiva, tuvieron una reunión con el intendente y acordaron que enviará el agua dos veces por semana. También pidieron la perforación de un pozo y aclaran que no se niegan a pagar si hubiera un costo mínimo, pero claman una solución.

Para Cristina ya es una costumbre andar con botellas en su bolso, y cargarlas con agua donde puede. Si logramos que hagan el pozo será la felicidad para todos, y sobre todo para las mujeres que somos las que más sufrimos la falta de agua acá en el barrio”, afirmó.

“Atender un comedor sin agua es complicado”

La vida de la familia de Sonia Augusto -como la de tantas otras- está asociada a transportar agua. Camina con un carrito cargando bidones de 20 litros con sus hijos hasta llegar a una red cercana al barrio, y ese agua les dura como mucho dos días. La otra alternativa es comprar agua; pero no todos pueden hacerlo.

Sonia que además atiende un merendero donde concurren 65 chicos, hace malabarismos para sostenerlo con el agua a cuentagotas.

“Cuando nos movilizamos apareció el intendente y les dijo que no sabía que había familias en ese barrio como si lo desconociera. Es absurdo porque estos terrenos nos cedió la Municipalidad hace 8 años y además suele enviar el agua en el tractor. Los gobernantes tienen que ponerse en el lugar de las familias porque no creo que a ellos les guste vivir como nosotros”, se indignó Sonia.

Familias del barrio El Cerrito de Santa Ana.

Algunas secuelas del agua contaminada en los vecinos del barrio El Cerrito, Santa Ana.

Familias del barrio El Cerrito de Santa Ana reclaman agua apta para el consumo humano.

Prensa Institucional

Cooperativa Sarandí: 21 años de trabajo, calidad y soberanía alimentaria

Publicado

el

Cooperativa Sarandí: 21 años de trabajo, calidad y soberanía alimentaria

En el corazón del Alto Uruguay, la Cooperativa Sarandí Limitada celebró 21 años de trabajo ininterrumpido, transformando la leche en quesos elaborados con identidad misionera y un fuerte agregado de valor en origen gracias al esfuerzo de productores y productoras.

Lo que comenzó como una apuesta colectiva, hoy es una experiencia consolidada que genera empleo, fortalece la economía regional y sostiene a decenas de familias que viven y producen en la zona rural de El Soberbio.

En cada producto hay persistencia, organización y comunidad; además de calidad que no tiene nada que envidiarle a las grandes marcas. Los quesos elaborados por la cooperativa no sólo compiten en el mercado, pueden igualar e incluso superar cualquier elaboración conocida, incluso a nivel industrial. Esa excelencia es resultado del compromiso cotidiano, del conocimiento acumulado durante más de dos décadas y del cuidado en cada etapa del proceso productivo.

Durante la recorrida por sus instalaciones y la entrega de una placa en reconocimiento a su trayectoria, el dirigente Martín Sereno destacó el valor estratégico de esta experiencia: “Agregar valor en origen no es un discurso, es defender el trabajo de nuestras familias productoras, garantizar que la riqueza quede en Misiones y seguir avanzando en el camino de la soberanía alimentaria”.

En ese marco, subrayó además el impacto estructural del cooperativismo en la región: “Esto favorece el arraigo rural y frena el éxodo tanto hacia las ciudades centrales como a otros países. Eso es verdadero federalismo, que cada familia pueda vivir y desarrollarse en su tierra, con trabajo, dignidad y producción propia”.

En un contexto económico complejo, donde muchas veces se promueve la concentración y el desarraigo, la experiencia de la Cooperativa Sarandí, demuestra que otra lógica es posible, con producción organizada, agregado de valor en origen, calidad competitiva, generación de empleo local y construcción concreta de soberanía alimentaria.

A 21 años de su fundación, la cooperativa “no sólo celebra su historia; proyecta futuro, consolidando un modelo que apuesta por trabajo, arraigo rural y un federalismo real que nace desde las chacras y las comunidades de la tierra colorada”, expresó Sereno.

Martín Sereno entregó una placa de reconocimiento a la presidenta de la Cooperativa Sarandí.

Actividad pionera en la zona del Alto Uruguay

La comisión directiva de la Cooperativa Agropecuaria Sarandí Limitada, la preside Adriane Smaniotto, desde hace tres periodos acompañada por 22 socios. La secretaria de la asociación, Cristina Silva recordó que en el 2003, nació la inquietud en un grupo de productores que acudieron a la convocatoria de “La Leandrito”, que solicitaba materia prima para productos lácteos de su fábrica ubicada en Alem.

En ese proceso -aunque no lograron abastecer a ese emprendimiento porque pudo cubrir su demanda con una oferta más cercana a su planta- los productores decidieron seguir adelante, ya organizados y además por el relevamiento sobre cantidad de productores y litros de leche que podían acopiar para ese rubro.

Pidieron ayuda a un consorcio Sarandí del paraje Mariano Moreno, teniendo como cabezas del proyecto a Adelar Shwingel y el ex intendente Santiago Silva, quienes apoyaron la iniciativa de esos productores.

Todo el proceso duró unos años con gestiones entre municipio, gobierno de la provincia y la cooperativa tabacalera de Alem, hasta que consiguieron un préstamo del programa Prodernea con el respaldo de 15 colonos que pusieron sus tierras como garantía, y así dieron inicio a la elaboración de quesos, en lo que tiempo después fue y es la Cooperativa Sarandí.

“A partir de ahí no pararon de producir, y a pesar de muchas adversidades; continuaron con su objetivo y en estos 21 años, ningún socio dejó de cobrar por la cantidad de leche que provee mensualmente a la planta. Al principio fue duro porque la lechería fue un emprendimiento pionero en la zona del Alto Uruguay, le dimos valor agregado total a la materia prima desde el campo, la elaboración de leche, el envasado y la venta, cumpliendo con toda la cadena, y convirtiéndose en una alternativa a la producción del tabaco”, destacó Cristina.

“Nuestra cooperativa se creó con fortaleza, coraje y corazón”

Con el tiempo y a través de un subsidio de la provincia, pudieron construir la planta industrial con capacidad para elaborar 5000 litros de leche diarios.

Pero, acotó la cooperativista, esto sigue con otros desafíos como la tarea con continuidad en el tiempo, contar con una mejor logística de transporte de la materia prima y de los productos elaborados, y mantener el mercado.

“Además de lograr que cada vez haya precios más justos para las y los productores, ya que la cooperativa es gestionada totalmente por ellos que son los dueños, no existe la figura del gerente. Se trata de 22 socios y socias conformados por familias humildes que un día decidieron tomar el destino en sus manos y llevarlo adelante con mucha fortaleza, coraje y corazón. Así se construyó un sueño que hoy constituye un desafío para Misiones”, manifestó.

Cristina resaltó el trabajo, entre otros, de Adriane Smaniotto, que preside la cooperativa por tercer periodo, y junto a su esposo Aclecio Zick, ayuda con la venta y la búsqueda de nuevos mercados; a Norberto Pereira Da Silva; a la maestra quesera, Andrea Schwingel, egresada de la Efa, “el alma de la industria láctea y está desde el primer dia, se capacitó y enseñó a sus compañeros y colaboradores dentro de la planta”, dijo.

Auguró que el Estado y las organizaciones sigan acompañando a los socios y socias en este trabajo que nos identifica, que forma parte de la agricultura familiar en nuestra provincia y se comercializa en El Soberbio, San Pedro, San Vicente y Fracrán, entre otros lugares.

“Estamos orgullosos de nuestra cooperativa; en esto tiempos donde impera el sálvese quien pueda cuesta sostenerla; pero seguimos en el camino de que el trabajo funcione cada vez mejor y dando respuestas a la necesidad cotidiana de un puñado de productores perseverantes, con el protagonismo de las mujeres cuyo rol es muy importante en la cooperativa ubicada en este rincón de la Patria”, señaló Cristina Silva.

Seguir Leyendo

Prensa Institucional

La Municipalidad de Alem puso en valor la plaza del barrio Juan Pablo II

Publicado

el

La Municipalidad de Alem puso en valor la plaza del barrio Juan Pablo II

La Municipalidad de Leandro N. Alem lleva adelante trabajos de puesta en valor en la plaza del barrio Juan Pablo II, donde se ejecutan tareas de pintura en los juegos infantiles, reparaciones de estructuras y mantenimiento general del predio.

Las intervenciones buscan mejorar las condiciones de uso del espacio público y brindar mayor seguridad a las familias que lo utilizan a diario como punto de encuentro.

El intendente, Matías Sebely, destacó que “la recuperación de los espacios públicos es parte de una política sostenida de trabajo en los barrios. Son acciones concretas que impactan directamente en la calidad de vida de los vecinos y fortalecen la vida comunitaria”.

Por su parte, Andrea, presidenta de la comisión del barrio Juan Pablo II, valoró el avance de las tareas: “La plaza es un lugar central para el barrio. Estas mejoras eran necesarias y hoy se están llevando adelante. Es importante que los chicos y las familias puedan contar con un espacio en buenas condiciones”.

Desde el Ejecutivo municipal indicaron que este tipo de intervenciones continuará en otros sectores de la ciudad, en el marco de un plan progresivo de mejoras urbanas que acompañan el crecimiento y la puesta en valor de los espacios públicos, en el camino hacia el centenario de Alem.

Seguir Leyendo

Prensa Institucional

Alem invirtió en agua potable y beneficia a 90 familias del barrio Serfas

Publicado

el

agua potable alem serfas

La Municipalidad de Leandro N. Alem dejó inaugurada la obra de agua potable de red en el barrio Serfas, una intervención histórica que garantiza el acceso a un servicio esencial para alrededor de 90 familias del sector, luego de más de quince años de espera.

La obra demandó una inversión superior a los 28 millones de pesos y se concretó mediante un trabajo conjunto entre la Municipalidad y la CELA, con una fuerte inversión municipal que permitió llevar adelante la infraestructura necesaria para que el barrio cuente con agua segura y permanente.

El intendente Matías Sebely destacó la importancia de la obra y remarcó el compromiso asumido desde el inicio de la gestión: “Esta era una promesa de campaña y hoy estamos cumpliendo. Para nosotros no es solo una obra, es dignidad, es salud y es calidad de vida para los vecinos del barrio Serfas. Esto se logró gracias al esfuerzo, la planificación y el compromiso de una gestión que decide invertir donde más se necesita”.

La llegada del agua potable representa un cambio profundo para el barrio, mejorando de manera directa las condiciones sanitarias y la vida cotidiana de las familias.

Juana, vecina del barrio Serfas, expresó su emoción al ver concretada la obra: “Esperamos muchos años por esto. Tener agua en casa parece algo simple, pero para nosotros es un cambio enorme. Hoy vivimos mejor, más tranquilos, y sentimos que por fin alguien nos escuchó”.

Desde el municipio remarcaron que esta obra forma parte de una política sostenida de inversión en infraestructura básica, realizada con recursos propios y en articulación con instituciones locales, con el objetivo de reducir desigualdades y garantizar derechos fundamentales.

La concreción del agua potable en el barrio Serfas marca un antes y un después para las 90 familias beneficiadas, y reafirma una forma de gestión basada en hechos concretos, compromiso asumido y resultados visibles para los vecinos de Alem.

Seguir Leyendo
Publicidad

Lo más visto