Ante el crecimiento sostenido de personas que buscan trabajo y una oferta laboral que no logra acompañar esa demanda, la Oficina de Empleo Municipal de Posadas intensificó su estrategia para incorporar más empresas al sistema de intermediación.
El objetivo es ampliar las oportunidades de inserción y aprovechar los programas nacionales que ofrecen beneficios económicos e impositivos para quienes contraten personal.
En diálogo con La Voz de Misiones, el director de la Oficina de Empleo, Ignacio Abrazian, explicó que uno de los principales desafíos actuales es fortalecer el vínculo con el sector privado para reducir la diferencia que existe entre quienes buscan un empleo y las vacantes disponibles.
“Tenemos una recepción muy grande de gente. Se incrementó muchísimo la demanda en estos últimos meses y en estos últimos años. Hoy se ve un desfasaje entre la oferta y la demanda, mucha demanda laboral y la oferta está reducida, pausada”, advirtió.
Frente a ese escenario, Abrazian sostuvo que el “desafío” del área es “darse a conocer” y lograr que las empresas conozcan las herramientas disponibles para “estimular la oferta”, ya que, según remarcó, “claramente necesitamos de las empresas para que se estimule la oferta”.
En esa línea, el funcionario municipal detalló que reciben alrededor de 30 currículums por día de personas en búsqueda de una oportunidad laboral. “Estamos hablando de que recibimos más de mil personas por mes y, actualmente, trabajamos con unas 25 empresas por mes”, remarcó.
Acompañamiento
El director comentó que la Oficina de Empleo funciona dentro de la Dirección de Empleo y Formación, que también nuclea a la Oficina de Datos de la Municipalidad de posadeña. En ese marco, señaló que el área desarrolla tres líneas de trabajo.
De acuerdo con lo que contó Abrazian a LVM, la primera línea de trabajo es la intermediación laboral, que consiste en acompañar a quienes buscan empleo y, al mismo tiempo, asistir a las empresas en los procesos de selección de personal.
“Conectar a las personas que están en búsqueda de empleo y que se acercan acá a dejarnos su CV y orientarlos en la búsqueda, y por otro lado conectar con las empresas”, resumió.
El funcionario indicó que el acompañamiento comienza con entrevistas y orientación laboral para cada postulante, mientras que con las empresas realizan un trabajo permanente para presentar los beneficios disponibles y facilitar la contratación de personal.
Una realidad compleja
Para responder a las búsquedas laborales, la Oficina de Empleo cuenta con una bolsa de trabajo integrada por personas previamente registradas, entrevistadas y capacitadas.
Cuando una empresa solicita un perfil específico, el equipo municipal realiza una preselección y contacta a los postulantes que reúnen los requisitos. Luego, la empresa continúa con las entrevistas y la selección final.
Si ninguno de los candidatos resulta adecuado, vuelven a presentar nuevos perfiles a las compañía interesada. En caso de no contar con personas que cumplan las condiciones requeridas, abren una convocatoria pública mediante las redes sociales y la página web del municipio.
Según Abrazian, este sistema permite resolver uno de los mayores problemas que enfrentan actualmente las empresas.
“Hoy es muy complejo. Cada vez que abrís una búsqueda, sea presencial o digital, llegan muchísimos perfiles. Muchas empresas no tienen un equipo de recursos humanos y, aun teniéndolo, es muy difícil hacer frente a esa cantidad de postulaciones”, señaló.
En ese contexto, afirmó que la Oficina de Empleo se convierte en un aliado para simplificar el proceso. “Nosotros nos encargamos de todo ese proceso, recibimos los perfiles y compartimos algo filtrado en función de la necesidad de la empresa. Así la tarea resulta mucho más sencilla y ágil”, dijo a este medio el director del área.
Y añadió: “Sabemos que hoy le está doliendo mucho a las empresas, porque hoy es muy complejo, cada vez que abrís una búsqueda, sea presencial o digital, en el caso de las presencial se arman las cuadras de colas que es imposible hacer frente a eso, y en el caso digital sucede lo mismo, te llegan muchísimos perfiles que la gente aplica por más que no sea idónea”.
Beneficios para las empresas
Además de la preselección de personal, la Oficina de Empleo administra distintos programas nacionales que incentivan la contratación formal.
Uno de ellos es el programa Entrenamiento para el Trabajo, destinado a prácticas laborales similares a una pasantía. Tiene una duración de tres o cuatro meses, jornadas reducidas y, según Abrazian, “es por ahí el programa que más tracción tiene en la oficina”.
El segundo es el programa de Inserción Laboral, mediante el cual las empresas efectivizan a trabajadores y acceden a distintos beneficios.
Entre ellos, el director destacó que Nación cubre una parte del salario, se habilita nuevamente la posibilidad de incorporar nuevos entrenamientos laborales y, principalmente, se reducen las contribuciones patronales durante un año: “Un 50% para jornadas parciales y un 100% para jornadas completas”.
“La reducción de contribuciones patronales es el beneficio más importante para el empresario”, afirmó Abrazian.
Como tercera alternativa, existe la contratación directa, donde la Oficina únicamente realiza la búsqueda y preselección de candidatos, sin intervención de programas nacionales.
Para acceder a cualquiera de estas herramientas, tanto las empresas como los postulantes deben estar registrados en la Oficina de Empleo y en el Portal Empleo nacional, donde también se verifica la situación de cada empleador mediante un cruce con ARCA.
Capacitaciones para mejorar la empleabilidad
Otra de las principales funciones del organismo es la capacitación gratuita para fortalecer los perfiles laborales.
“Las consideramos como la principal herramienta que le podemos facilitar a los chicos que están en el proceso de búsqueda laboral”, sostuvo Abrazian.
Las propuestas se dividen en cuatro ejes. El primero está orientado al primer empleo e incluye talleres propios sobre armado de currículum, entrevistas laborales, orientación laboral, coaching para el empleo, empleabilidad y oratoria.
Además, se dictan capacitaciones para emprendedores, cursos de oficios y formaciones en habilidades aplicables al empleo formal, como informática, Excel, diseño, marketing, manejo de redes sociales y fotografía.
Las últimas tres categorías se desarrollan junto a instituciones educativas, cámaras empresariales, centros de formación profesional, institutos tecnológicos y profesionales externos.
“Salimos a buscar quienes nos acompañen para ayudar y acompañar a la persona que está en búsqueda de mejorar su situación laboral y personal”, explicó.
Abrazian señaló que, si bien la mayoría de los cursos están orientados a personas desempleadas, cualquier vecino puede participar sin costo, incluso quienes ya cuentan con empleo y buscan fortalecer su perfil profesional.
También destacó experiencias conjuntas con el sector privado, como un curso de ventas digitales que actualmente se dicta junto a la Cámara de Comercio de Posadas y que reúne a personas desempleadas, emprendedores y empleados de empresas asociadas.
Microemprendedores
La tercera unidad de trabajo corresponde al Programa de Empleo Independiente, destinado a microemprendedores, precisó el funcionario municipal a LVM.
Los interesados deben presentar un proyecto que, tras ser evaluado, accede a una capacitación en gestión empresarial donde se abordan temas de marketing, comercialización, aspectos legales, finanzas y planificación del negocio.
Durante el curso reciben una contraprestación económica y, si el proyecto es aprobado definitivamente, acceden a un aporte no reembolsable para comprar maquinaria o insumos. Luego de nueve meses también pueden solicitar una refinanciación, siempre que hayan cumplido con los requisitos establecidos.
Crisis y adaptabilidad
Abrazian también apuntó que la crisis económica modificó el perfil de las personas que hoy llegan a la Oficina de Empleo.
“El desafío fue mutando y cambiando porque hoy el rango etario es muy variado, heterogéneo. Anteriormente la oficina siempre estuvo posicionada para un primer empleo, para un empleo joven, para un chico de 18 a 25 años, que hoy sigue siendo nuestra mayoría, pero ya empezamos a recibir personas de otras edades”, explicó a LVM.
Según indicó, este cambio obliga a adaptar las estrategias de acompañamiento.
“Para un joven puede ser su primer empleo, y para una persona de más de 30 años, que pasó 10 o 15 años en un mismo empleo y se quedó sin trabajo, tiene que salir a reinsertarse al mercado laboral con todo lo que implica volver a armar un CV, aprender cómo mostrarse en redes y enfrentar un proceso de búsqueda completamente diferente”, concluyó.
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