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Situaciones cotidianas de acoso y abuso llevaron a las estudiantes a manifestarse. Los padres realizaron la denuncia, describiendo los vejámenes que sufren sus hijas desde hace varios meses a manos de compañeros de su curso.
Alumnas del segundo año “B” del Colegio Roque González realizaron una sentada en el patio del establecimiento, para denunciar acoso y abuso por parte de compañeros del curso.
La medida de fuerza de las adolescentes, a la que se sumaron otras compañeras, fue luego de no obtener respuesta de la institución a una nota presentada hace una semana, sobre las situaciones de acoso a las que las someten sus compañeros.
Según las denuncias de las estudiantes en las redes sociales, el acoso se arrastra desde hace un año, con episodios como tocarlas sin consentimiento, levantarles la pollera para hacerle fotografías y compartirlas en un grupo de Whatsapp, donde comentaban “las cosas que le harían a cada una”.
Ante la inacción de los directivos del colegio posadeño, esta mañana las jóvenes decidieron hacer una sentada pacífica para ser escuchadas.
En la manifestación, un nutrido grupo de alumnas y alumnos se presentaron con carteles que decían: “No al abuso, no al acoso”, “con short, pollera o pantalón respetame”, “te cansás de oírlo, nosotras de vivirlo”, entre otros.
“Muchas de nosotras nos unimos porque no sabemos si sólo a ellas les pasó eso, o a otras chicas también. Las acosaban en el recreo, en las escaleras, grababan videos, era algo realmente feo, daba miedo”, sostuvo una de las estudiantes que se sumó al reclamo, en diálogo con La Voz de Misiones.
En esa línea, la joven agregó que la sentada fue para pedir a los “directivos que hagan algo, porque esos chicos no pueden seguir en el colegio, porque no sabemos qué pueden llegar a hacer con otras chicas, menores de edad también”.
De acuerdo a lo que explicó la adolescente a LVM, los señalados estuvieron presentes hoy en el colegio y tuvieron que ser separados del resto de los estudiantes, quienes querían “hacer justicia por mano propia”.
El rector del Colegio Roque González, sacerdote John Rajimon, se acercó hasta la manifestación y "apartó a tres alumnas para hablar sobre los hechos y tomar medidas al respecto", relató la testigo a este medio.
El asunto de los abusos traspuso el ámbito escolar y llegó a sede policial. Según constató La Voz de Misiones, una mamá radicó la denuncia en la Comisaría de la Mujer Zona Oeste.
La progenitora, de 37 años, se enteró de que otro grupo de padres había presentado una nota alertando sobre estos hechos a los directivos de la institución religiosa. Entonces, según dice la exposición, le preguntó a su hija de qué se trataba el reclamo de esos padres del mismo curso.
La joven le confió detalles de los constantes acosos y hasta manoseos de los que era una víctima silenciosa.
Para las primeras horas de la tarde del martes 26 de octubre, la denuncia quedó radicada en sede policial y allí figuran los nombre de al menos tres de los principales señalados como el grupo de pervertidos.
Las actitudes de violencia sexista del pequeño grupo de varones del segundo año "B" del colegio Roque González de la ciudad de Posadas quedaron en evidencia una vez que se filtraron varias de las conversaciones que mantenían entre ellos vía WhatsApp.
Esta mañana, luego de la manifestación pública encabezada por las jovencitas en el patio del colegio, en Twitter, algunas compañeras de curso se animaron y publicaron parte del contenido de las charlas entre los principales señalados de los acosos verbales y hasta manoseos.
Para evaluar el contenido de las conversaciones, LVM consultó al psicólogo Gerónimo Pretto (MP341), quien sostuvo: "El tenor del diálogo de los menores deja al descubierto un nivel de perversidad inusitado para chicos de esa edad".
El licenciado añadió que: "Da cuenta de cierto grado de perversión y, principalmente, pone de manifiesto la cultura de la violación". Sobre los chats señaló, finalmente, las "fantasías perversas", manifiestas en el diálogo.