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La presidenta y pre candidata presidencial del PRO, Patricia Bullrich, visitó Puerto Iguazú este jueves, como parte de su gira proselitista de cara a las Paso de Juntos por el Cambio (JxC).
Por la mañana, la ex ministra de Seguridad del gobierno de Mauricio Macri, se reunió con empresarios, y por la tarde animó un mitin con dirigentes y partidarios de JxC Misiones.
El lugar elegido fue el Centro de Convenciones del Hotel Amerian, propiedad del senador kirchnerista Maurice Closs, donde estuvo arropada por las figuras de la coalición opositora en la provincia.
Entre quienes acompañaron el acto, se contaron referentes del PRO Misionero, como el diputado provincial Héctor Loreiro, hombre del senador Humberto Schiavoni (que estuvo ausente por la sesión del Congreso en Buenos Aires), y que suena como reemplazante del diputado nacional Alfredo Schiavoni en la presidencia del partido; el ex delegado del Pami durante el gobierno de Macri, Rolando Rublesky.
También, el yerbatero Pedro Puerta, presidente de Activar; y de la Unión Cívica Radical (UCR), como Héctor Falsone, presidente de la Convención provincial; el concejal posadeño Pablo Velázquez, y el ex diputado provincial Gustavo González.
Bullrich llegó a la Ciudad de las Cataratas y fue recibida por el ex director de la EBY en tiempos de Macri, Martín Goerling, su articulador en la provincia, que prácticamente en ningún momento se separó de ella.
“Tenemos que aprovechar esta oportunidad que nos volvió a dar la Argentina”, dijo la titular del PRO. “El año pasado, después de haber perdido en 2019, el país volvió a confiar en nuestra fuerza política, ganando en provincias que no creíamos que íbamos a ganar, como Misiones, La Pampa, Chubut”, señaló.
Reclamó “un proyecto de cambio, fuerte, convincente, valiente, con coraje”. “Que los argentinos y el mundo sepan que esta vez, cuando que tomemos el gobierno no nos van a sacar a piedrazos; que vamos defender con coraje los cambios”, graficó.
Bullrich defendió lo que podría considerarse como su “doctrina de shock”, la aplicación de una serie de “fuertes primeras medidas” que, sin embargo, no detalló.
“Los cambios que se necesitan son de fondo, son fuertes”, definió.
Dijo que un hipotético gobierno suyo “bajará los impuestos”, citando específicamente “Ingresos Brutos, y derecho a la exportación”.
Bullrich criticó las retenciones a la exportación de granos y, prácticamente, culpó al Estado por la evasión tributaria de los agroexportadores triangulando la soja argentina a través de Paraguay.
“No puede ser que nosotros hagamos que nuestros productores entren en la ilegalidad”, disparó.
Señaló que durante el gobierno de Macri “no había contrabando porque no había retenciones”. “Era más barato sacar la soja de acá, que de Paraguay”, afirmó.
Cuestionó con dureza el impuesto a los Ingresos Brutos, que “no se sabe a dónde va”, según dijo.
Prometió “terminar con los planes sociales”, aunque planteó excepciones en casos puntuales, y propuso “un seguro de desempleo” a la europea.
“Quizás hay personas mayores que necesiten una ayuda, y madres con muchos hijos que están solas y necesitan respaldo”, ilustró.
Como dato, precisó que “en 20 años de planes sociales solo el 0,5% de los beneficiarios pasaron a un empleo”.
Y al igual que con la soja, responsabilizó a quienes cobran planes de encontrarse fuera del mercado laboral formal.
“Muchas veces, mucha gente, por miedo a perder sus planes, no busca trabajo”, argumentó.
“Siguiendo por el mismo camino en que estamos, la Argentina va a seguir igual”, afirmó. “Los demás países crecen y nosotros no”.
Habló del litio, el petróleo, el gas; de Vaca Muerta. Comentó que recientemente estuvo en Estados Unidos, donde encontró empresarios estadounidenses interesados en la explotación de las reservas energéticas patagónicas, anticipando de alguna manera que un eventual gobierno suyo entregaría en concesión esos recursos.
Bullrich, adelantó que muchas de las medidas que tomará en caso de llegar a la Presidencia “incluyen a Misiones”.
Puntualizó, especialmente, el traslado de los centros de control de tráfico aduanero y migratorio a 50 kilómetros de la frontera, lo que, según explicó, ayudará a “agilizar el tránsito fronterizo” de personas y bienes.
“Tener los puestos fronterizos más lejos que nos permita un tránsito ágil en la zona para que la zona crezca”, argumentó.
Dijo que en Misiones existe una “aduana interna”, aunque no abundó en mayores detalles sobre su funcionamiento. “Vamos a terminar con la aduana interna que tiene esta provincia”, proclamó.
“Puerto Iguazú tiene capacidad de ser unos de los lugares logísticos más importantes de nuestro país”, aseguró.
Criticó la “falta de agua, y de conectividad”. “Cómo pude ser que vengan turistas y no tengan buen acceso a Internet”, se quejó.