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En un discurso más breve que los anteriores, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner (CFK) calificó a la condena judicial en su contra como la coronación de un “plan de proscripción” de su vida política, a la vez que denunció la “connivencia” entre el Poder Judicial y la oposición nucleada en Juntos por el Cambio (JxC).
La vicepresidenta cerró el acto por la inauguración del Polideportivo del partido bonaerense de Avellaneda bautizado con el nombre del astro del fútbol argentino fallecido en noviembre de 2020, Diego Armando Maradona, donde estuvo flanqueada por el gobernador de la provincia de Buenos Aires Axel Kiciloff y el intendente local Jorge Ferraresi, frente a una multitud que colmó las instalaciones del estadio que lleva el nombre del campeón del mundo de 1986 Héctor ‘Negro’ Enrique, el que le hizo al Diez el pase que dio inició al ‘gol del siglo’ en el partido contra Inglaterra en el Mundial de México.
“Vamos a hablar clarito, porque soy ‘peruca’ y los ‘perucas’ hablamos clarito”, dijo la ex presidenta en la antesala a sus referencias sobre el desenlace que tuvo el juicio por la denominada ‘Causa Vialidad’, que investigaba la obra pública en la provincia de Santa Cruz durante su segunda presidencia.
“De un lado, empezaron a hablar del ‘renunciamiento’ y la ‘autoexclusión’”, dijo CFK sobre la lectura que hicieron los medios tras su alocución luego de conocer la condena a seis años de prisión y la inhabilitación perpetua para ejercer la función pública, donde había anunciado que no se postulará a ningún cargo en las elecciones de 2023.
“El único ‘renunciamento’ que tuvo el peronismo fue el de Eva Perón”, afirmó la ex presidenta, recordando el histórico discurso de Evita desde el balcón de la Casa Rosada, el 31 de agosto de 1951, cuando declina la candidatura a la Vicepresidencia de la Nación.
“Y acá tampoco hay ‘autoexclusión’, lo que hay es ‘proscripción’”, distinguió.
Comentó que el día que habló en sus redes sociales, luego de la lectura del fallo del tribunal que la condenó, “no estaba enojada”. “No es que en el fragor de un discurso dije algo; fue algo peritado”, señaló.
“Ni renunciamiento, ni autoexclusión: proscripción”, sentenció.
Señaló que “ese procedimiento no es nuevo”, que la “estrategia” en su contra se comenzó “a pergeñar al día siguiente de aquel 9 de diciembre (de 2015) en que nos despedimos en la plaza (de Mayo) y ustedes cantaban ‘Volveremos’”.
“Lo primero que hicieron fue armar un juicio con denuncias con una precisión y una cronología electoral casi quirúrgica”, señaló.
Denunció que la idea, entonces, era “sentarme en el banquillo de los acusados el 21 de mayo de 2019, 15 días exactos antes de que cerraran los plazos electorales para armar los frentes de las elecciones donde se disputaría una vez más la Presidencia de la Nación”.
“Yo desarticulé esa maniobra anunciando que íbamos a ir a un frente electoral con quien hoy es el Presidente”, afirmó.
“Luego siguió el juicio y lo estiraron para que llegara al próximo turno electoral”, expresó.
CFK comparó la fecha elegida por el tribunal para la lectura de los fundamentos del fallo de la condena, con otra fecha emblemática en el calendario del Movimiento Nacional Justicialista.
“El 9 de marzo próximo van a leer los fundamentos de la proscripción”, preciso.
“Esto también es curioso –graficó CFK-, porque un 9 de marzo de 1956 en el Boletín Oficial se publicó el Decreto 4161 por el cual se prohibía decir las palabras ‘Perón’, ‘Evita’, y se prohibía cantar la Marcha Peronista”.
“La proscripción es, fundamentalmente, un acto de disciplinamiento hacia el conjunto de la dirigencia política argentina, para que nadie más se vuelva a animar a tanto, a recuperar las AFJP, o YPF, o sancionar la ley de medios, o mejorar la distribución del ingreso para que los trabajadores participen de más de 50% del PBI, o la educación tenga el 6% del PBI”, definió.
La vicepresidenta reiteró que su decisión de no participar de las elecciones del año próximo no constituyó un exabrupto, sino que estuvo motivada por la idea de no perturbar el desempeño electoral del Frente de Todos (FdT).
“Yo dije que no iba a someter a la fuerza política nuestra a llevar de candidata a alguien a quien puedan decir que está condenada”, afirmó.
Finalmente, le dedicó algunos párrafos a la situación generada con la resolución de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) a favor de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba) en la disputa por los recortes de coparticipación efectivizados por decreto del presidente Alberto Fernández en 2020.
“Se la están dando para la campaña electoral del jefe de Gobierno que seguramente será el candidato de la oposición”, dijo CFK.
La vicepresidenta calculó que los fondos que la Corte reasigno a Caba equivalen a “seis años de presupuesto de varios partidos de la provincia de Buenos Aires”.
“Esta provincia tiene 300.000 km2, y recibe mucho menos de lo que produce”, afirmó, comparando el territorio bonaerense con la superficie, mucho menor, que ocupa Caba.
“La ciudad de Buenos Aires no necesita hacer rutas, ni nada, porque tiene todo; tiene autopistas, tiene subtes, tiene todo”, graficó.
Le dedicó un tramo al diputado porteño del PRO Gerardo Milman, mano derecha de la ex ministra de Seguridad Patricia Bullrich durante el gobierno de Mauricio Macri, implicado en la investigación del atentado en su contra del 1 de septiembre pasado, y que hoy se encuentra en la mira por contratos en la Cámara de Diputados, vínculos con empresas de seguridad, y un patrimonio difícil de explicar.
“Voy a ser un poquito grosera”, avisó la vicepresidenta, trayendo a colación la situación generada con el diputado salteño Juan Ameri, que fue separado de su banca por una comportamiento que el pleno consideró “impropio” durante una sesión virtual en la pandemia.
“Recuerdo que cuando las sesiones se hacían por Zoom, echaron a un diputado porque le besó la teta a la novia”, recordó CFK y aclaró: “No lo estoy excusando, fue un acto impropio, y lo echaron”.
“El señor –agregó sobre Milman- tiene no sé cuántas señoritas, y siendo miembro de la Comisión de Seguridad tenía relaciones con empresas de seguridad, y sigue ahí”.
“Hay, evidentemente, una patente de corso para todo aquel que no sea peronista”, señaló.
“¿Es sostenible un país con estos parámetros en la administración de justicia?”, se preguntó CFK.
“Necesitamos que vuelva a haber un árbitro en serio del Poder Judicial en la República Argentina que aplique el derecho y haya la garantía de que todos son iguales ante la ley”, sentenció.