Policiales
Policía denunció a su jefe por acoso sexual y ahora quieren echarla de la fuerza
El caso de una mujer policía que en 2018 denunció por acoso sexual a su jefe en el Grupo de Intervención Rápida (GIR), y que ahora está a punto de ser despedida sin aportes, roza parte de la cúpula policial, y expone hechos de abuso y arbitrariedades que estarían normalizados dentro de la fuerza.
La Voz de Misiones tuvo acceso al caso de la agente E.L., de 36 años, que presta servicios desde 2015 en la Policía de la Provincia de Misiones, quien hace tres años denunció por acoso sexual al entonces jefe del GIR, comisario Jorge Luis Machado, ahora retirado.
La uniformada denunció a Machado en la Dirección General de Seguridad, que en teoría debía remitir lo actuado a la Justicia, cosa que nunca sucedió, y que en cambio derivó en una seguidilla de actuaciones contra la denunciante, que ahora la ponen al borde del despido.
La birome del comisario
Según testimonios recogidos por LVM, de amigos de la policía, quien por razones reglamentarias tiene vedado hacer declaraciones públicas, Machado llegó a proponerle sexo oral, “debajo del escritorio”, inclusive delante de terceros, que tomaron la situación con humor, otro chiste machista del comisario.
“Le remarcaba el cuerpo con su birome, como si le estuviera dibujando”, graficaron en el entorno de la agente policial.
Estuvo un mes en el GIR, hasta que la situación se hizo insostenible, denunció a Machado y pidió su traslado. Ahí, comenzó un recorrido por una serie de reparticiones policiales: las comisarías 18 y 14; el Comando de Candelaria, la División SEPAR, en el Instituto de Deportes, y finalmente la División de Seguridad y Vigilancia.
A la par, le fueron cayendo sumarios por incumplimiento laboral, entre otros señalamientos por faltas en servicio, e incluso por episodios que a juzgar por lo que se lee en las presentaciones internas que hizo la mujer policía, corresponden al exclusivo ámbito de lo privado.
Discusiones con su ex pareja, para dar por finalizada definitivamente la relación, y asegurar la manutención del hijo de ambos, de 9 años y con Trastorno del Espectro Autista, una condición que conlleva permanente terapia y atención clínica, fueron convertidas en causas contra ella.
Hasta un expediente de violencia familiar de la actual pareja de su ex marido apareció en un expediente abierto en su contra.
En total le instruyeron 8 sumarios y la pasaron a disponibilidad en 2020. La agente contestó cada uno de estos sumarios. En su descargo refuta las acusaciones, describe la seguidilla de episodios como una tenaz persecución en su contra desde que denunció a Machado, y acusa a su ex jefe en la SEPAR, el comisario Daniel Raffa, de estar detrás de todo.
“No tengo otra explicación más que el mismo (Raffa) actuó ARBITRARIAMENTE hacia mi persona por tener AFINIDAD con el COMISARIO GENERAL (Machado), que fuere denunciado por ACOSO hacia mi persona”, se lee en un escrito de agosto de 2020, que la mujer policía remitió al jefe de Policía, comisario general Víctor Zenón, pidiéndole se revea la Disposición 308, de pase a disponibilidad.
En la presentación, la firmante menciona un informe de la Dirección de Asuntos Jurídicos y la Nota IR 06/2020, de la Dirección de Asuntos Internos, advirtiendo que ambos “contienen datos erróneos y contrarios” a una serie de leyes que enumera, como la Ley 25.421, de atención primaria de la salud mental; Ley provincial Nº 35, ley nacional 26.485, de protección integral de las mujeres, y la 26.021, de protección de los niños, niñas y adolescentes, entre otras.
La mujer policía acusa a Raffa de “acusaciones falsas y maliciosas hacia mi persona”, y dice haber “demostrado la veracidad” de sus palabras, a través de descargas de los datos de su teléfono celular en la Dirección de Cibercrimen, de la Policía de Misiones. La denuncia alcanza también a los sargentos Gaspar Barrios y César Hellman.
Es el Expediente N° 444/19, con todas las descargas del servicio, entre novedades, comunicaciones telefónicas, y datos que pudieran parecer relevantes al policía en la guardia.
El pase a retiro
En los primeros días de diciembre, la Junta de Calificaciones de la Policía de Misiones pidió el retiro obligatorio sin aportes de la agente policial.
La mujer policía refutó el puntaje asignado por la Junta que preside el comisario general Enrique Eugenio Camargo, argumentando que en sus años de servicio acumuló unas pocas sanciones, y que todavía dispone de otros cinco años para lograr su ascenso en el escalafón policial.
El 21 de diciembre, la Junta le contestó, rechazando su recurso y sus argumentos. La respuesta, sorprendentemente, es un calco de otras, enviadas a otros policías en la misma fecha.
Como contrapartida, al comisario Machado lo apartaron dos meses tras su denuncia por acoso en 2018. Después, lo ascendieron a Director General de Seguridad, la misma repartición que tenía que investigarlo y correr la denuncia en su contra a la justicia penal. El escrito murió ahí.



Judiciales
Juicio a sicarios: Díaz esquivó el primer disparo y recibió seis en el piso
Siete disparos en total. Seis en el cuerpo, uno de ellos en la cabeza de la víctima. Ese fue el “escenario balístico” que esta mañana describieron los peritos de criminalística que intervinieron en la escena del crimen del comerciante Cristian Díaz (34), hecho cometido el 8 de mayo de 2022 en el barrio Yacyretá de Posadas y por el cual hay dos presuntos sicarios brasileños que desde hoy afrontan un debate oral.
Los imputados son Gabriel Junio Guimaraes Da Silva (24) y David Weslley De Olveira Silva (24), quienes están acusados de llegar al kiosco de Díaz como clientes y al ser atendidos abrir fuego sin mediar palabras. Los dos enfrentan cargos por “homicidio doblemente calificado por el concurso premeditado de dos o más personas y alevosía”, figura que prevé una pena de prisión perpetua.
El debate oral comenzó esta mañana en el Tribunal Penal Dos de Posadas, donde los imputados oriundos de Porto Alegre y sospechados de integrar la organización Bala Na Cara, se abstuvieron de declarar y oyeron el avance del proceso conectados a un dispositivo de traducción en tiempo real aportado por la Universidad Católica de las Misiones (Ucamis), en tanto que en una sola contigua también había una perito intérprete siguiendo cada minuto.
Para la fecha había siete testigos citados, aunque el fiscal Vladimir Glinka y la defensora particular Ramona Gómez acordaron desistir de cuatro de ellos para concentrarse únicamente en el “eje en contradicción”.
“Los imputados no niegan su presencia en la escena del hecho, niegan el crimen, entonces decimos avanzar con los testigos que interesan para tratar los puntos que están en discusión”, explicó Glinka ante los magistrados César Yaya -presidente-, Martín Rau y Gregorio Busse.
Bajo esa premisa, los testigos que sí pasaron a declarar fueron un médico y dos Licenciados en Criminalística de la Policía de Misiones, con quienes las partes ahondaron sobre el escenario del crimen, las primeras actuaciones y pericias.

Los brasileños siguen el debate conectados a un dispositivo de traducción en tiempo real.
Acribillado
El testimonio más sustancioso fue dado por el perito Jeremías Serrizuela, quien brindó detalles sobre las evidencias encontradas en el kiosco que Díaz tenía en su casa ubicada en la esquina de las calles 74 y 95, en la chacra 94, en pleno barrio Yacyretá.
Serrizuela precisó que las evidencias recolectadas dieron cuenta de un total de siete disparos, uno de los cuales impactó en un estante del kiosco y los otros seis dieron en el cuerpo de la víctima.
El perito también hizo un análisis de distancias, trayectorias y ubicación de las vainas servidas a partir de lo cual reconstruyó: “El primer tiro fue desde afuera y pegó en un estante. Después, el tirador ingresó el arma por la venta y continuó disparando. La víctima estaba estaba acostada al momento de recibir los seis disparos. Posiblemente se cayó después del primer disparo porque estaba de ojotas y medias en un piso muy resbaladizo. Es decir, se cayó y fue rematado boca arriba”.
Previo a Serrizuela pasó su colega Andrea Strocen Schelske, quien desarrolló sobre las pericias tendientes a dar con residuos de disparos en las prendas incautadas y afirmó que en las dos camperas (una del club Gremio) secuestradas en poder de los detenidos hubo resultados positivos, como así también el automóvil utilizado para llegar y escapar de la escena del crimen.
El médico Nelson Orlando Fernández, por su parte, repasó cada una de las heridas de arma de fuego y precisó que la lesión mortal fue dada por “un proyectil que ingresó por el cuello y quedó alojado en el cerebro”.

Los extranjeros fueron atrapados menos de un día después, cuando estaban a punto de volver a Brasil en colectivo.
La versión de Weslley
Como los dos imputados optaron por no declarar en el inicio del debate, el tribunal solicitó que se de lectura a las declaraciones brindadas en la etapa de instrucción, instancia en la que ambos negaron ser los autores del crimen.
Weslley De Olveira Silva, sindicado como el tirador, contó que en Florianópolis había conocido a una joven argentina con quien luego mantuvo contactos por redes y decidió venir a “visitarla”, aunque decidió no dar el nombre de esa presunta chica para “resguardarla”.
En su relato, señaló que le pidió a su amigo Gabriel que lo acompañe y poco después de llegar a la terminal de Posadas se sentaron en un bar de la zona donde conocieron a una persona de nombre “Yona”, a quien le ayudaron a empujar un auto Fiat Duna con desperfectos.
“Lo ayudamos y le comentamos que buscábamos un lugar donde alojarnos. Ahí él nos invitó a quedarnos en su casa, que solo teníamos que pagarnos nuestra comida”, declaró en aquella oportunidad Weslley.
El brasileño contó que en la casa de ese sujeto se quedaron varios días y casi todas las noches iban al kiosco de Díaz a comprar bebidas. Lo mismo dijo que hicieron ese 8 de mayo de 2022, aunque todo salió mal: “A las 2 fuimos de nuevo porque queríamos seguir bebiendo y al llegar al kiosco había un hombre con capucha y barbijo. El dueño se apareció con un arma y esa otra persona sacó otro arma y empezó a disparar. Nosotros con mi amigo corrimos al auto de Yona y nos escapamos”.
Esa persona que los imputados identifican como Yona sería Héctor Rodríguez, más conocido como Leche, sindicado en la causa como la persona que brindó logística, recursos y hospedaje a los extranjeros, aunque nunca fue localizado.

El tribunal está integrado por los jueces Martín Rau, César Yaya -presidente- y Gregorio Busse.
La trama narco detrás
En el requerimiento de elevación a juicio formulado por la fiscal Patricia Clérici se desliza como hipótesis que los implicados fueron contratados para concretar el crimen de Díaz en represalia a una carga de marihuana que le atribuyen a Leche y que fue incautada por Gendarmería.
Sin embargo, en el mismo documento se aclara que “no hubo elementos que acrediten que Leche era el dueño de la carga, ni que Díaz se dedicara a otra cosa que no sea su kiosco”. Asimismo, señala que tampoco se pudo identificar a un posible “autor intelectual” del crimen.
En contrapartida, lo que sí quedó claro para Clérici es que los imputados actuaron de manera coordinada y agredieron por sorpresa a la víctima, sin darle posibilidad de defensa. Por eso la imputación de “homicidio doblemente calificado por el concurso premeditado de dos o más personas y alevosía”.
El debate continúa mañana con más testigos y podría prolongarse a lo largo de toda la semana.
Sicarios brasileños van a juicio por acribillar a un kiosquero en Posadas
Policiales
Buscan en Iguazú al acusado de balear a un joven y su madre
Un hombre identificado como Katriel I. es buscado por la Policía de Misiones, acusado de haber disparado contra un joven de 21 años y herido también a la madre de la víctima, de 44, durante un ataque ocurrido el sábado por la noche en Puerto Iguazú.
El hecho se registró cerca de las 23 sobre la avenida República Argentina, a la altura de la calle Ricardo Balbín. Según la reconstrucción realizada por los investigadores, el joven circulaba en un Volkswagen Gol Trend junto a su madre cuando un motociclista se habría cruzado delante del vehículo y efectuado un disparo.
El proyectil atravesó la región axilar del joven y luego impactó en el muslo izquierdo de su madre, donde quedó alojado. Ambos fueron trasladados para recibir asistencia médica y, de acuerdo con lo informado, permanecen fuera de peligro.
A partir de las primeras diligencias, las declaraciones testimoniales y el relevamiento de cámaras de seguridad, los investigadores lograron identificar al presunto atacante. En la escena del hecho, además, fue secuestrada una vaina servida calibre 9 milímetros.
La principal hipótesis apunta a que el ataque estaría relacionado con diferencias previas entre las partes, vinculadas a una motocicleta y a una relación sentimental.
La causa fue caratulada como homicidio en grado de tentativa agravado por el uso de arma de fuego y quedó a cargo del Juzgado de Instrucción Tres de Puerto Iguazú, a cargo del magistrado Martín Brites.
Con los elementos reunidos durante la investigación, este martes se concretaron dos allanamientos en viviendas ubicadas en los barrios Alto del Iguazú y Primero de Mayo. Los procedimientos fueron ordenados con el objetivo de detener al sospechoso y secuestrar una motocicleta y otros elementos que pudieran estar relacionados con el ataque.
Sin embargo, Katriel I. no fue encontrado en ninguno de los domicilios requisados.
De acuerdo con las averiguaciones realizadas por la Policía, el sospechoso se desplazaría entre viviendas de familiares, por lo que continúa vigente la búsqueda para localizarlo y ponerlo a disposición de la Justicia.
Judiciales
Empezó el juicio a sicarios brasileños por el crimen de Cristian Díaz
Este martes a las 8.45 comenzó el juicio a los brasileños Gabriel Junior Guimaraes Da Silva y David Weslley de Oliveira Silva, en el Tribunal Penal Dos de Posadas, quienes son acusados de asesinar a balazos al comerciante Cristian Javier Díaz.
Ambos son oriundos de Porto Alegre, sospechados de integrar la organización narcocriminal brasileña Bala Na Cara y enfrentan una acusación por homicidio doblemente calificado ocurrido en mayo de 2022, en el barrio Yacyretá de la capital provincial, por lo que podrían recibir prisión perpetua en caso de ser hallados culpables.
Al comenzar el juicio, se logró observar que los imputados tienen un aparato de traducción en tiempo real y en una sala contigua acompaña la audiencia una perito intérprete.
Como primera medida, se leyó el auto de elevación a juicio del expediente y las partes acordaron desistir de cuatro testigos citados para la fecha. El proceso prevé continuar toda la semana.
El debate se desarrolla ante el Tribunal Penal Dos, integrado por los jueces César Antonio Yaya -presidente-, Martín Alejandro Rau y Gregorio Augusto Busse. La acusación está a cargo del fiscal Vladimir Glinka, mientras que como defensora interviene la abogada Ramona Gómez.
La causa llegó a juicio después de que el juez de Instrucción Siete de Posadas, Miguel Mattos, dispusiera en febrero de 2024 la elevación del expediente. La calificación legal establecida fue la de homicidio doblemente calificado por el concurso premeditado de dos personas y alevosía, figura que contempla como pena la prisión perpetua.
Arranca el juicio a dos sicarios brasileños acusados de un crimen en Posadas
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