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Más de 100 horas sin rastros de veterano en Candelaria: “Estamos desesperados”

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Más de 100 horas pasaron y todavía no hay noticias del paradero de Juan Alberto Giménez, el veterano de la guerra de Malvinas que el último jueves a las 10 de la mañana salió de su vivienda del barrio Santa Cecilia, en Candelaria, con la intención de ir a caminar.

A pesar de haberle dicho a su esposa Rosa que volvería a la hora del almuerzo, el ex combatiente de 62 años nunca regresó, lo que motivó la denuncia por parte de la familia, radicada ese mismo día a las 17 en la Comisaría local.

Un día después, un hijo del ex militar halló su automóvil Renault Duster, abandonado y con las llaves puestas, dentro del predio del Cementerio, situado a unos 1.000 metros de la vivienda.

“Él le avisó a mi mamá que iba a regresar, que prepare la comida, que él venía 12, 12.30 para comer y no llegó nunca”, recordó Carlos Giménez, hijo del desaparecido.

veterano

Juan Alberto está desaparecido desde el último jueves a las 10.

La Voz de Misiones dialogó con el joven en el camposanto de la Antigua Capital, el punto de partida de la investigación, desde donde se despliega un operativo de búsqueda cuestionado por los allegados.

“Nosotros los hijos, como mi mamá estaba desesperada, empezamos a buscar con amigos, conocidos, los que ayudaron, y buscamos toda la noche, hasta las 4 de la mañana, y no encontramos nada y no nos cruzamos con ningún móvil”, criticó Carlos.

“Móvil policial no pasó ninguno en toda la noche”, aseguró Giménez y añadió: “El auto encontró mi hermano en el Cementerio, a las 9 de la mañana“.

“Yo calculo que si la Policía nos daban bolilla ese día y hacían su recorrida una vez, tenían que entrar al Cementerio una vez, iban a ver el auto, estaba en plena oscuridad, pero no entró nadie”, fustigó.

Fue así que, ante el accionar de las autoridades, los familiares decidieron comenzar la búsqueda, que dio resultados positivos luego de obtener las imágenes de videovigilancia de la vivienda de un vecino: “Yo vi la cámara del vecino, el día viernes a la mañana, las imágenes corresponden al jueves, entre las 10 y 11 de la mañana”.

“Hable con el señor y me dijo que no tenía drama en que la Policía vaya a revisar y ahí fue la primera vez que se movieron; pero todo lo que pasó, que no sé qué es sinceramente, nos sacó 24 horas de ventaja”, postuló el joven.

Carlos Giménez, hijo de Juan Alberto.

“Él no hacía eso”

Sobre la rutina diaria de su padre, Carlos comentó que “cuando salía con su auto, se iba a la Costanera con mi mamá o se iba a Posadas a visitarnos a nosotros, pero él no hacía eso de dejar el auto y caminar 10 kilómetros y después volver, él era enfermo, tenía problema de corazón”.

“A nosotros nos extraña que el auto estaba acá, estacionado hacia la calle con la puerta abierta y la llave puesta, la puerta sin llave”, dijo Carlos sobre el momento del hallazgo.

“Mi hermano me llamó, yo vine en moto y cuando bajé se me hizo que mi papá estaba adentro del auto, no sé si por la cabeza que me estaba jugando en contra, pero yo vi que estaba sentado en el lugar del conductor y me bajé corriendo de la desesperación, abrí la puerta y no había nadie y lo único que hice fue sacar la llave y cerrar la puerta, y le puse el seguro y me quedé con la llave”, indicó el familiar, visiblemente compungido.

El automóvil del veterano fue secuestrado por la Policía y, por lo que pudo saber LVM, no presenta manchas de sangre ni signos de violencia, aunque el rodado será materia de pesquisas de mayor precisión en las próximas horas.

“Él no nos hace esto, nunca nos lastimó así, porque nos está lastimando a todos, le estamos buscando y no aparece y queremos que nos ayuden porque estamos solos, yo salí de mi casa a la mañana y no está nadie rastrillando”, expuso Carlos.

Asimismo, el hijo de Juan Alberto contó que su padre se encuentra bajo tratamiento psiquiátrico y que, en 2019, la familia padeció un drama similar: “Él estaba mal, eso fue cerca de la fecha de Malvinas y él se pone muy depresivo, le afecta mucho”.

“Estamos desesperados porque no aparece, no sabemos más qué hacer; es muy raro que no se le encuentre, si alguien le hizo algo, que no se encuentre el cuerpo, nada, es rarísimo todo”, sostuvo.

“Estamos muy desorientados con lo que está pasando y no hay respuesta de nadie”, cerró Carlos sobre la desaparición de su padre, al cumplirse más de cuatro días completos sin noticias del ex combatiente.

El Cementerio de Candelaria es el epicentro de la búsqueda.

Judiciales

Nueve militares a juicio por “bautismo” que dejó parapléjico al cabo Verón

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Un total de nueve militares irán a juicio oral y público por -entre otros delitos- provocar las graves lesiones que dejaron parapléjico al soldado Michael Natanael Verón durante un violento “bautismo de ascenso” realizado en julio de 2022 en un predio del Regimiento de Infantería de Monte 30 de Apóstoles.

Los imputados son Gustavo Daniel Martínez (Teniente primero), Edgardo Jesús Díaz (Suboficial principal), Jorge Ricardo Leites (Sargento), Ramón Dos Santos (Sargento), Miguel Ariel Fleitas (Cabo primero), Manuel Antonio Heredia (Cabo primero), Marcelo Alejandro Morales (Sargento), Mauro Fabián González (Jefe de Grupo) y Antonio Maximiliano Matozo (Cabo).

Todos ellos deberán responder como imputados por delitos de “abuso de autoridad, en concurso con los delitos de lesiones gravísimas y abandono de persona agravado”, en calidad de autores.

La medida fue dispuesta por la magistrada María Verónica Skanata, titular del Juzgado Federal de Posadas, que este mismo jueves firmó el requerimiento de elevación a juicio de la causa formulado por la Fiscalía Federal de Posadas.

En su resolución, Skanata rechazó los planteos de oposición y al pedido de sobreseimiento efectuados por las diferentes defensas, ante lo cual declaró clausurada la instrucción de la causa y decretó la elevación a juicio del expediente que ahora deberá ser remitido al Tribunal Oral Federal (TOF) de Posadas para que avance en la realización del debate oral donde se juzgará la responsabilidad de cada uno de los involucrados.

Los involucrados pertenecían al Regimiento Brigada de Monte 30 de Apóstoles.

Bautismo y violencia

Los hechos que se ventilarán en juicio ocurrieron el 8 de julio de 2022, durante una “celebración de ascenso” realizada en el Club Achalay del Ejército Argentino en Apóstoles, donde además de Verón había otros cuatro suboficiales recién ascendidos, quienes -según la investigación- fueron sometidos a prácticas denigrantes, humillantes y físicamente riesgosas en un contexto de ejercicio abusivo de autoridad por parte de sus superiores.

De acuerdo a lo volcado en el expediente, los ascendidos debieron comprar y cocinar la carne correspondiente al asado de almuerzo, aunque no pudieron comer ningún bocado.

Durante el evento, además, fueron obligados a consumir mezclas de bebidas alcohólicas en exceso, realizar ejercicios físicos extenuantes como corridas, flexiones y vueltas en la arena, y prácticas o retos de resistencia como “la búsqueda de petróleo”, que consiste en dar trompos con el extremo de un palo apoyado en la cabeza y el otro en el suelo.

Lo más extremo de la rutina de “bienvenida” fue obligar a los soldados a lanzarse a una pileta con bajo caudal de agua y el soldado Verón se arrojó tres veces. En la tercera su cráneo impactó contra el fondo y sufrió una lesión medular que lo dejó internado varios meses y con la imposibilidad de volver a caminar de por vida.

Michael Verón no podrá volver a caminar.

“Sos muy tierno”

En su declaración ante la Justicia, la víctima narró que después de ese golpe permaneció tirado en el piso pidiendo ayuda, pero sus superiores le respondían “tierno” y le pedían que se arrojara nuevamente.

“’Sos muy tierno’, volvé a la pileta me decían. Yo les decía que no me podía levantar, sentía frío. Yo les pedía por favor que me asistan. Eso fue a las 16 y recién me asistieron a las 20”, contó Verón un año después en una entrevista periodística.

Después de ser asistido, Verón quedó internado y fue sometido a múltiples operaciones.

Sobre aquellos días, el soldado recordó que “estuve internado y cuando me despierto habían pasado 21 días. Ahí me llevé la peor parte. No sabía que día era, estaba perdido, todo entubado, comiendo por sonda. Quería mover las piernas y los brazos y no podía”.

Con operaciones, tratamientos y rehabilitación, Verón recuperó la movilidad de los brazos, no así la de las piernas. “La medicina dice que no voy a volver a caminar”, lamentó en entrevistas.

Apóstoles: soldado quedó internado grave tras bautismo del Ejército

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Judiciales

Apelaciones anuló el archivo de la causa por la muerte de Juanita Sirimarco

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juanita sirimarco

La Cámara de Apelaciones de la provincia declaró la nulidad de la resolución que archivó la investigación por la muerte de la pequeña Juanita Milargos Sirimarco Díaz (13), registrada el 12 de octubre de 2024 tras el regreso de un viaje de egresados a Córdoba.

La medida fue resuelta por la Sala I del tribunal de alzada, con la firma de los vocales Pedro Benito Piriz y Marisa Ruth Dilaccio, quienes consideraron que la desestimación de la causa por parte del magistrado Ricardo Balor, titular del Juzgado de Instrucción Seis de Posadas, presentaba una fundamentación insuficiente.

El caso llegó a manos de la Cámara de Apelaciones en virtud de una apelación presentada por el letrado Miguel Cassettai, en carácter de querellante particular en representación de la madre de la niña fallecida.

En su planteo, la querella argumentó que en la resolución del juez Balor hubo una “falta de valoración íntegra” de los testimonios recabados en la causa, entre ellos las del chofer del micro, de su guarda y de otra adolescente que viajaba con Juanita, lo cual derivó en una “insuficiente fundamentación”, agravio que los magistrados de la cámara consideraron pertinente y resolvieron en coincidencia.

De esta manera, Apelaciones decretó hoy la nulidad de la resolución alcanzada en instancia previa y, en consecuencia, el expediente deberá volver a etapa de instrucción para que se abra un nuevo período de análisis de la prueba.

En su dictamen de mayo del año pasado, el juez Balor había dispuesto el archivo de la causa por “inexistencia de delito”, al entender ninguna de las acciones realizadas configuraba una conducta culposa o negligente que reprochar a los adultos responsables del viaje.

“Conforme a la prueba colectada, las personas implicadas demuestran ‘haber empleado toda la diligencia de un buen padre de familiar para prevenir el daño’. Se corrobora el haber realizado todo lo necesario en base a sus conocimientos médicos y experiencias de anteriores viajes de egresados para que la menor Juanita Sirimarco Díaz pudiera mejorarse, por lo que no existe alguna conducta negligente”, había planteado Balor en aquella resolución, pero ahora, después de una apelación de la querella, la Cámara de Apelaciones entendió que las fundamentaciones esgrimidas eran insuficientes.

Final trágico

La muerte de Juana Milagros Sirimarco Díaz se produjo el sábado 12 de octubre de 2024 en el hospital de Pediatría, días después de llegar en severo estado de salud del viaje de egresados que había realizado a Carlos Paz (Córdoba) con sus compañeros del Instituto Cristiano República Argentina (Icra), en un servicio contratado con la empresa de turismo Viaturex.

Según relató en ese momento Claudia Díaz, su madre, en medio de las actividades realizadas en Córdoba, la niña sufrió una lesión en la rodilla que mereció atención médica y en paralelo comenzó a experimentar dolores de garganta, pero el doctor le comentó que los analgésicos recetados para la lesión de rodilla también harían efecto sobre esa dolencia.

Fue el lunes 7 de octubre, a la noche, que el contingente emprendió el regreso a casa y durante el trayecto la niña empeoró su estado. Desde Posadas, su madre hacía el seguimiento de su estado de salud a través de una maestra que viajó como acompañante.

Claudia añadió que a la madrugada siguiente Juanita vomitó y tuvo diarrea, amaneciendo muy descompuesta. También subió de temperatura y el médico del seguro del viaje recomendó la aplicación de dipirona.

“De casualidad, en el otro colectivo viajaba una mamá que es enfermera y ella tenía una ampolla de dipirona y se la aplicó. Después de eso, según los mensajes de la maestra, le bajó la temperatura, pero seguía vomitando y con diarrea”, contó la mujer en diálogo con diversos medios de comunicación, tanto de Misiones como de Buenos Aires, ya que la noticia tomó repercusión nacional.

Díaz narró que en varias oportunidades pidió que su hija sea atendida por un profesional y que fuese llevada a un hospital, pero los reclamos fueron desoídos. La última vez que solicitó esto fue cuando el colectivo estaba en Virasoro, Corrientes, pero los responsables del viaje decidieron continuar camino hacia Posadas.

El último pedido, según planteó la madre en aquel momento, fue que se gestionara con el seguro para que la niña bajase en Garupá, donde se quedaban otros compañeros que formaban parte del contingente, para que desde allí sea trasladada en ambulancia a Posadas.

Cuando Juanita ingresó al hospital Pediatría su estado ya era grave. “Tenía la boca negra y los ojos rojos, estaba en shock. La llevaron a emergencia y le pusieron un montón de líquidos en vena, estaba totalmente deshidratada, su corazoncito estaba latiendo mal y su presión estaba bajísima, con apenas 8/2. Como no lograron levantarle la presión arterial la llevaron directamente a terapia intensiva”, relató Claudia.

En el hospital se confirmó que la niña tenía Influeza B, cuadro que pudo haberle provocado la sepsis generalizada que la llevó a la muerte, aunque esto no pudo determinarse con certeza científica debido a que después del deceso la familia tomó la decisión de cremar el cuerpo.

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Policiales

El SPP custodiará presos en comisarías de Posadas en horario nocturno

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El ministerio de Gobierno, a cargo de Marcelo Pérez, puso en marcha en un nuevo esquema operativo en las comisarías posadeñas y dispuso que el Servicio Penitenciario Provincial (SPP) se haga cargo de las labores de resguardo de detenidos en dependencias policiales durante el turno nocturno, lo que permitirá destinar más efectivos a las calles y reforzar la seguridad en barrios de la ciudad durante la noche.

Con esta disposición, los agentes del SPP se encargarán de la custodia de detenidos en aquellas dependencias con mayor concentración de personas privadas de su libertad durante el turno comprendido desde las 19 hasta las 7.

Según consignaron desde la fuerza provincial, “a partir de esta readecuación, los efectivos policiales que cumplían funciones de guardia en comisarías serán reasignados a tareas preventivas, reforzando los patrullajes, las recorridas barriales, la instalación de puestos fijos y la presencia activa en puntos estratégicos de la capital provincial”.

“El esquema es coordinado entre la Jefatura de Policía y el Servicio Penitenciario Provincial, en el marco de un proceso progresivo que busca optimizar los recursos disponibles y fortalecer la operatividad en el territorio”, explicaron en el mismo comunicado.

La medida se implementa, además, casi dos meses después de la última fuga de presos registrada en la Unidad Regional X de Posadas.

En aquella ocasión, cuatro internos con diversas causas judiciales escaparon a través de un orificio en el techo del patio interno de la dependencia y dos de ellos, el paraguayo Walter Ramón Ávalos Cáceres (25) y el posadeño Cristian Ezequiel “Guri” Andino (23)  permanecen prófugos.

Se fugaron cuatro presos de la UR X: uno había sido condenado en diciembre

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