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El genocida Horacio Losito, condenado a prisión perpetua por la Masacre de Margarita Belén, donde fusilaron a cuatro misioneros, goza de libertad condicional desde diciembre pasado y este martes fue recibido con honores en el Regimiento de Monte 30 del Ejército Argentino en Apóstoles.
Según pudo confirmar La Voz de Misiones, el arribo de Losito al cuartel se concretó el último martes para visitar a su hijo y al llegar fue recibido con honores por parte de los soldados presentes.
Las mismas fuentes indicaron que la filmación del momento contó con autorización oficial, aunque su difusión se dio por redes sociales a partir de cuentas que celebraban la liberación del condenado.
En las imágenes se lo observa descender de un rodado, avanzar frente a los soldados, realizar la venia, efectuar dos campanazos y lanzar un "Viva la Patria, Viva".
Recepción al Coronel VGM Horacio Losito en el Regimiento de Infantería de Monte 30.
El Coronel Losito ha concurrido a esa Unidad a visitar a su hijo ya que recuperó su libertad hace dos meses luego de 19 años preso al igual que muchos otros camaradas.#GloriaYHonorANuestrosVGM pic.twitter.com/Q0hbh0HEH9
%5Etfw">February 29, 2024
Losito estuvo detenido desde 2004 y con prisión domiciliaria desde 2020, aunque en diciembre del año pasado fue favorecido con la libertad condicional otorgada por el Tribunal Oral Federal (TOF) de Corrientes, al considerar que el militar ya había cumplido dos tercios de la pena impuesta en su contra.
El militar, que combatió en Malvinas con el padre de la actual vicepresidenta Victoria Villarruel, tiene una prisión perpetua y otras dos a 25 años de prisión en su contra, todas por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura miliar.
La perpetua fue impartida en 2011, en el marco del juicio oral por la causa de la Masacre de Margarita Belén (Chaco) que consistió en el fusilamiento de 22 militantes peronistas, entre los cuales habían cuatro misioneros.
Según consta en los registros, el hecho se registró el 13 de diciembre de 1976, cuando una decena de detenidos políticos iban a ser trasladados desde la Unidad Penal 7 y del Regimiento de Infantería de Resistencia hacia una cárcel de Formosa bajo la excusa de un posible desorden carcelario.
La versión oficial consignó que durante el viaje en cercanías a la localidad de Margarita Belén, se produjo un enfrentamiento con supuestos guerrilleros que pretendían liberar a los prisioneros y el saldo fue de 22 fallecidos.
Sin embargo, las investigaciones y los juicios realizados posteriormente permitieron develar que todo se trató de una puesta escena montada por los militares, utilizando la misma técnica que ya habían desplegado meses antes en otros puntos del país, como en Salta, con la Masacre de Palomitas.
De acuerdo a lo que se reconstruyó, en la noche previa las víctimas fueron largamente torturadas y algunas de ellas prácticamente ya fueron llevadas sin vida al lugar donde se montó la escenografía con la que los militares pretendieron simular el enfrentamiento, con cuerpos ubicados dentro de vehículos y desparramados por el monte.
En el hecho fueron asesinados los misioneros Luis Arturo Franzen, estudiante de Ingeniería y trabajador del Correo Argentino; Manuel Parodi Ocampos, estudiante de Filosofía, a punto de graduarse en el Instituto Montoya, padre de un bebé de meses; Carlos Alberto “Carau” Duarte, de una familia tarefera de Puerto Esperanza, estudiante de Ciencias Económicas y albañil en Posadas; y Carlos Enrique “El Flaco” Tereszecuk, presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Humanidades.