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El Ruso Lohrmann, su mapamundi criminal y su recaptura en España

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El Ruso Lohrmann no entiende de otra vida. Es un delincuente nato. Así se definió y así lo demuestra. En los cinco meses que llevaba prófugo en Europa, ya estaba inserto en un esquema criminal: dedicándose a los atracos, siendo mano de obra para un grupo de narcotraficantes y moviéndose por Alicante (España) en una imponente camioneta Porsche, con dos armas y 50.000 euros en la guantera.

En una carta enviada al periodista Nahuel Gallotta (Clarín) en 2019, el mítico criminal argentino admitió que a los 15 años se calzó una pistola en la cintura y nunca más se la sacó. “Yo pienso que era mi destino. Que estaba marcado, como el de tantos delincuentes”, confesó.

Rodolfo José “Ruso” Lohrmann Krenz cumplió 60 años un día antes de ser recaptura. Nació el 5 de febrero de 1965 en Concordia, Entre Ríos, y es hijo de agricultores con antepasados alemanes y holandeses.

De adolescente empezó a robar camiones de ganado y de ahí en más no paró hasta transformarse en el delincuente más buscado y temible de la Argentina, dejando su huella criminal en al menos 50 países. Excepto en Canadá y en Estados Unidos, cometió fechorías en tierras europeas, asiáticas y también africanas.

“En Europa también viví y asalté en Lituania, Grecia, Serbia y Montenegro, Moldavia y Eslovaquia, entre otros. Estuve hasta en Asia y en África. Robé en todos lados”, detalló sobre su mapamundi delictivo en ese mismo escrito de puño y letra enviado en 2019. 

El Ruso Lohrmann comenzó a delinquir a los 15 años y no paró hasta transformarse en un criminal internacional.

De atracos y secuestros

Su carrera delictiva comenzó en la adolescencia, cuando ya vivía en el partido bonaerense de Zárate. Primero manejó un camión robado, pero después se encargó de protagonizar los golpes.

Cayó preso por primera vez en 1985 y más tarde volvería a caer, pasando un tiempo recluido en el penal de Sierra Chica, donde terminó de formarse como hampón.

Hasta allí se dedicaba al robo de vehículos, a la piratería del asfalto y a “meter caño” en hospitales, municipalidades y fábricas para hacerse de los sobres con el sueldo de los trabajadores.

Para fines de los 90 ya había recorrido todo el Litoral, incluido Misiones, donde se cree que estuvo detrás del asalto al desaparecido Banco Bisel, perpetrado en pleno microcentro posadeño en septiembre de 1999. 

Después de ello, optó salir del país y comenzó a jugar en las grandes ligas. “Con una banda de zona norte robamos bancos y blindados en Bolivia, Paraguay, Perú y Ecuador. Eso fue entre fines de los 90 y comienzos del 2000”, recordó en esa carta enviada a Gallotta, reconocido y experimentado periodista de temas policiales. 

Su sombra criminal se acrecentó en esa época. Como en Argentina el dinero escaseaba en las calles por la crisis y el corralito, Lohrmann tuvo que reinventarse y así fue como empezó a cometer secuestros extorsivos a integrantes de familias adineradas.

El joven correntino Cristian Schaerer es el caso más emblemático, a tal punto que se transformó en el secuestro extorsivo más largo de la historia del país, dado que fue raptado el 21 de septiembre de 2003 y hasta hoy nada se sabe de su paradero, a pesar de los 277.300 dólares pagados por su rescate.

Por ese caso hubo varios detenidos y condenados, pero solo Lohrmann parece saber qué sucedió con Cristian y encontrar esa respuesta se convirtió en una pelea contra el tiempo.

Después del secuestro, el Ruso se esfumó. Fue literalmente un fantasma. Se convirtió en el prófugo más buscado del país y nunca más hubo novedades sobre él, a pesar de que con identidades falsas reingresó varias veces a la Argentina para visitar familiares.

Las imágenes previas a la fuga de Ruso Lohrmann del presidio de Vale de Judeus.

Captura y recaptura

Todo cambió en noviembre de 2016, cuando cayó robando bancos y joyerías en Aveiro (Portugal), aunque recién tres meses después se pudo comprobar su verdadera identidad mediante el cotejo de huellas dactilares.

Antes de eso estuvo cuatro años detenido en Bulgaria, pero nadie acreditó su verdadero nombre. Al salir continuó robando hasta caer en Portugal, donde finalmente fue condenado a 17 años de prisión.

Esa pena la cumplía en la cárcel de máxima seguridad de Vale de Judeus, a 70 kilómetros de Lisboa, pero en septiembre pasado escapó junto a otros cuatro criminales extranjeros.

Tras la fuga, las autoridades alertaron sobre el perfil de “peligrosidad” de Lohrmann y emitieron un pedido de captura que se irradió por todo Europa, continente que el argentino conocía a la perfección, además de que tenía experiencia para manejarse entre las sombras.

Todo fue confirmado cinco meses después, el pasado 6 de febrero, cuando la Policía española recapturó al entrerriano durante un operativo ejecutado en una Alicante. Lohrmann estaba junto al británico Marck Roscaleer, otro de los fugados de Vale de Judeus.

La pista del Ruso en España ya había surgido en octubre. Primero se pensó que se ocultaba en Málaga, pero en realidad se movía por Murcia y allí se asentó una comitiva de investigadores encubiertos dedicados a realizar vigilancia sobre los criminales.

Lohrmann en la camioneta Porsche que utilizaba en Alicante.

Como primer paso identificaron que se movilizaban en una camioneta Porsche, pero no encontraban el momento exacto para concretar la captura. Lo que apuntaló todo fue una denuncia radicada el 28 de enero, a partir de la cual los investigadores supieron que ambos fugitivos habían amenazado de muerte a una persona, dado que se encontraban trabajando para un grupo de narcotraficantes, cometiendo extorsiones y ajustes de cuentas. 

Una semana después el operativo final ya estaba articulado. Solo había que esperar el momento oportuno y eso ocurrió el jueves 6 de febrero. Lohrmann y Roscaleer fueron interceptados en una estación de servicios de Alicante, donde se resistieron, pero no pudieron doblegar a los agentes tácticos convocados para la misión.

Dentro de la camioneta encontraron dos armas de fuego, además de 50.000 dólares y también confirmaron que, fiel a su estilo, el argentino camuflaba su verdadera identidad utilizando un pasaporte esloveno.

Tras su detención, Ruso Lohrmann fue trasladado a Madrid, donde la Justicia le dictó prisión preventiva sin fianza y allí aguardará los trámites de extradición para regresar a Portugal a terminar de purgar su pena. En Argentina también lo esperan para responder por el caso Schaerer.

Judiciales

Rechazan domiciliaria a ex gendarme misionero condenado por lesa humanidad

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Preso. Miguel Pablo Lugo (69) continuará preso. La Justicia rechazó el otorgamiento de prisión domiciliaria por razones de salud solicitado por la defensa del ex gendarme misionero, quien de esta manera deberá seguir alojado en la cárcel de la Candelaria para purgar la pena de 25 años de prisión impuesta en su contra por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar en el Centro Clandestino de Detención (CCD) El Olimpo, donde entre otras víctimas, pasaron el periodista Jorge Fontevecchia y Lucía Adela Révora, madre del ahora senador peronista Eduardo “Wado” de Pedro.

Lugo, nacido el 7 de junio de 1956 en Gobernador Roca, fue juzgado entre 2022 y 2023 en el marco del quinto tramo de la mega causa ABO V, que investigó hechos de secuestros y torturas perpetrados en el circuito represivo conformado por los CCD El Atlético, Banco y El Olimpo, que funcionaron de manera rotativa entre 1977 y 1979.

En ese expediente también fueron juzgados Sergio Raúl Nazario y Hugo Luis Medina, ex camaradas de Lugo, además del ex agente de la Policía Federal Argentina (PFA) Carlos Alberto Infantino. Todos ellos fueron condenados a 25 años de prisión por una multiplicidad de delitos que el Tribunal Oral Federal (TOF) 2 de Ciudad de Buenos Aires consideró acreditado, aunque el fallo aún no está firme ya que hay un recurso de casación en trámite.

Otro dos ex, Miguel Víctor Pepe, y el ex miembro de la Superintendencia de Seguridad Federal, José Ahmed, también llegaron a juicio en la misma causa, aunque el primero resultó absuelto y el segundo falleció poco antes del inicio de las audiencias.

Medina, Nazario e Infantino, los otros condenados en el juicio por la causa ABO V.

Pedido

Según pudo reconstruir La Voz de Misiones, Lugo fue detenido mientras caminaba por San Ignacio -donde tiene domicilio registrado junto a su esposa- el 15 de noviembre de 2018 y desde ese momento se encuentra privado de su libertad.

Sus días y noches en prisión las cumple en la Colonia Penal 17 de Candelaria, recinto dependiente del Servicio Penitenciario Federal (SPF), donde deberá continuar a pesar de un pedido de arresto domiciliario formulado por su defensa, alegando un cuadro de Alzheimer y depresión severa.

La presentación fue realizada a mediados del año pasado y en el planteo los abogados del gendarme condenado adujeron que Lugo presentaba un “franco y notorio deterioro, padeciendo una enfermedad grave e irreversible”.

El pedido abrió una extensa etapa de análisis dispuesta por el mismo tribunal que dictó sentencia, en el que solicitó informes tanto a las autoridades de la unidad penitenciaria como a integrantes del Cuerpo Médico Forense del Poder Judicial, quienes arribaron a conclusiones disimiles, ante lo cual tuvo que intervenir una junta interdisciplinaria del hospital Carrillo de Posadas.

Sobre la cuestión también opinaron el fiscal de la causa Alejandro Alagia, el abogado de la querella unificada Pablo Llonto y algunas de las víctimas, quienes coincidieron en considerar que lo correspondiente era rechazar el otorgamiento del beneficio de morigeración de las condiciones de detención para Lugo.

Todo lo recabado entonces fue analizado por los magistrados Jorge Luciano Gorini, Nicolás Toselli y Rodrigo Giménez Uriburu, quienes finalmente decidieron no hacer lugar al pedido.

Principio de Alzheimer

Entre sus argumentos, los camaristas reconocieron que el condenado presenta una “enfermedad neurodegenerativa que con el transcurso del tiempo hace que los síntomas de quien la padece vayan empeorando”, aunque al mismo tiempo plantearon que “lo cierto que es el diagnóstico de Lugo está en la primera etapa de la enfermedad”.

“El evaluado presenta antecedentes de diabetes, hipertensión arterial y diagnóstico referido como principio de Alzheimer, no obstante, del examen clínico practicado no se evidencian, al momento de la evaluación, signos de deterioro cognitivo actual ni limitaciones funcionales que impliquen pérdida de autonomía o imposibilidad de desenvolvimiento adecuado”, agregaron en párrafos siguientes del escrito de 28 páginas en total.

Y en otro punto fueron tajantes en la respuesta al planteo: “La mera invocación de patologías crónicas o antecedentes médicos, sin acreditación de un estado actual de salud que resulte incompatible con el alojamiento en establecimiento penitenciario o que no pueda ser adecuadamente atendido por el sistema sanitario correspondiente, no resulta suficiente para habilitar la concesión del arresto domiciliario como medida excepcional”.

De esta manera, resolvieron no hacer lugar al pedido, con la salvedad de disponer de una evaluación semestral del estado de salud del condenado, a fin de volver a evaluar la posibilidad de la prisión domiciliaria como alternativa.

Lugo admitió que hizo “cinco guardias” en El Olimpo, aunque afirmó que no sabía en qué lugar estaba.

Lugo

La historia marca que Lugo cursó sus estudios iniciales en Gobernador Roca, donde afirmó que nació en una “familia muy humilde” y “numerosa”. El 30 de septiembre de 1976 se incorporó al Escuadrón 11 “San Ignacio” y el 31 de diciembre de ese mismo año egresó como gendarme.

Inmediatamente después fue enviado al Destacamento Móvil Campo de Mayo y en 1978 fue abocado a la Comisión de Seguridad para el mundial de fútbol.

Lugo se declaró inocente a lo largo de toda la causa. Sobre las acusaciones en su contra sostuvo que solo “cumplió órdenes” e hizo “cinco guardias” en El Olimpo, lugar al cual fue trasladado “sin conocer” dónde estaba yendo. 

Sin embargo, la Justicia consideró acreditada su presencia en el CCD y su participación en hechos considerados como de lesa humanidad. En su contra acumuló testimonios de testigos, tanto de otros antiguos gendarmes como de presos políticos, que lo reconocieron como uno de los guardias del lugar, donde además cumplía diferentes tareas asignadas por los altos mandos.

Los testigos narraron que la función de los guardias o “celadores” era el ingreso y el egreso de detenidos a los calabozos para llevarlos a salas de interrogatorios donde eran sometidos a torturas. “Estas personas salían mal. Un mal momento. Calcule que les pasen electricidad, golpes, de todo. Ya lo sacaban medio sin conocimiento de los calabozos”, es un testimonio que se desprende de la causa.

El TOF decidió, entonces, en un fallo emitido en diciembre de 2023, condenarlo a 25 años de prisión como coautor de privación ilegítima de la libertad agravada e imposición de tormentos agravado, entre otros hechos cometidos contra un centenar de presos políticos que pasaron por El Olimpo durante sus meses de operación.

El Olimpo

El Olimpo fue uno de los CDD de mayor letalidad. Estaba ubicado en el barrio de Floresta, en un predio que originalmente era una terminal de tranvías.

Funcionó desde el 16 de agosto de 1978 hasta fines de enero de 1979 y su cierre de relaciona con una visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en 1979.

El lugar estaba bajo el control del Primer Cuerpo del Ejército, comandado por el represor Guillermo “Pajarito” Suárez Manson, y del Batallón de Inteligencia 601.

Se estima que entre 500 y 700 personas detenidas-desaparecidas pasaron por ese CCD, con una tasa de supervivencia del 7-10%.

El galpón fue adaptado especialmente: incluyó celdas, oficinas, un gran patio techado y salas de tortura conocidas como “quirófanos”. Los testigos recuerdan que había un cartel de bienvenida: “Bienvenidos al Olimpo de los dioses. Firmado: Los centuriones.”

Rechazan domiciliaria a represor misionero condenado por lesa humanidad

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Policiales

Separan a subjefe de la UR IV denunciado por robo de mercadería incautada

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subjefe puerto rico

La Jefatura de Policía separó del cargo al subjefe de la Unidad Regional IV de Puerto Rico, el comisario inspector Walter Daniel Olivera, denunciado por robo de mercadería secuestrada de contrabando, entre otras irregularidades que se investigan desde su llegada a la dependencia, en diciembre del año pasado.

La medida dispuesta por la cúpula de la fuerza provincial se concretó ayer y ahora Olivera pasará a cumplir funciones como supervisor vial, mientras avanza la investigación que está en manos del Juzgado Federal de Oberá, a cargo del magistrado Alejandro Gallandat Luzuriaga.

La denuncia que disparó la pesquisa señala a Olivera como responsable de la desaparición de mercadería secuestrada de contrabando, principalmente cubiertas, cigarrillos y celulares.

“A medida que pasen las horas vamos a ir avanzando y esto va a tomar un poco más de claridad para proporcionar, no solamente al juzgado sino al señor jefe de policía, mayor información de manera que se puedan tomar decisiones con respecto a esta persona o sus posibles cómplices en el caso de que lo hubiera”, precisó el director General de Seguridad de la fuerza provincial, comisario general Raúl David Maslowski, en diálogo con Radio Up esta mañana.

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Judiciales

La hermana y la pareja del penitenciario asesinado continuarán detenidas

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crimen penitenciario

La Justicia dispuso que tanto la hermana como la última pareja del penitenciario asesinado Julio César Argüello (45) continúen detenidas al rechazar el pedido de excarcelación presentado por ambas mujeres.

La decisión fue firmada por el magistrado Miguel Mattos, titular del Juzgado de Instrucción Siete de Posadas, dependencia judicial que se aboca a la investigación del hecho originado el 6 de febrero.

De esta manera, ambas mujeres continuarán privadas de su libertad como únicas sospechosas del crimen. Rosa Lidia Argüello (54), hermana de la víctima, está imputada como autora del homicidio, mientras que Paola Z. (35), enfrenta una acusación por encubrimiento

En el avance de la pesquisa, el juzgado continuará con la toma de testimoniales y aguarda pericias clave, una de ellas sobre el revólver calibre 32 incautado en la casa de la hermana de Argüello, elemento que podría tratarse del arma homicida.

El caso

El agente penitenciario que se desempeñaba como adscripto en el ministerio de Derechos Humanos fue atacado el 6 de febrero en su casa sobre calle Puerto Rico, a metros de la residencia del gobernador en el barrio Luis Piedra Buena de Posadas.

El hecho fue alertado por la propia hermana, quien llamó a una ambulancia para auxiliar al agente que estaba herido dentro de la vivienda.

El hombre fue trasladado al hospital Madariaga y quedó internado en grave estado de salud hasta que el jueves 12 se produjo su fallecimiento, ante lo cual se realizó un examen de autopsia que confirmó que la lesión sufrida correspondía a un balazo y el caso pasó a ser investigado como homicidio.

Desde el principio hubo más dudas que certezas en cuanto a las circunstancias del hecho, pero después del estudio forense la Justicia pudo avanzar con más elementos y en la pesquisa recolectó indicios que colocaron a su hermana bajo la lupa.

Entre esos elementos sobresalen imágenes de una cámara de seguridad que la muestran ingresar a la vivienda de la víctima en un horario cercano al hecho y otro indicio más directo aún: un revólver calibre 32 milímetros encontrado en la casa de sus padres, donde la mujer reside, en calles Ghandi y Jerusalén, en cercanías a la estación transferencias Quaranta.

El arma, que además tenía una vaina percutada, fue incautada por el personal de la Dirección Científica y espera ser sometido a pericias.

Respecto a la pareja de la víctima, también cuenta con imágenes de seguridad que la muestran en el inmueble en cuestión y se sospecha que su intervención fue clave para limpiar la escena.

Crimen del penitenciario: su hermana se abstuvo y su pareja negó complicidad

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