Opinión
Negocios en Miami para unos y el movimiento de la reina para otros
Por: Fernando OZ
Cumpliendo lo que piden las circunstancias, Estados Unidos se volvió un destino de interés estratégico para el establishment del Cantón Verde. El desfile de mandatarios, senadores, diputados nacionales, empresarios, hombres de armas y aventureros por el salón principal de la Embajada tiene varias razones de ser, pero la de mayor peso es el económico. El Tío Sam es el principal destinatario de las exportaciones de Misiones, estamos hablando de poco más de U$S 53.000.000.
Esas exportaciones representaron, durante el primer semestre del año pasado, el 23,3% del total del monto exportado de la provincia. Brasil viene después con el 20,6%, siguen China y Siria, un país hundido en guerras intestinas que nos compra toneladas de yerba mate. Estos datos oficiales se encuentran en un minucioso informe del Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec). Tirando de ese hilo rojo, ahora toca identificar el rubro: la pasta para papel lidera la participación porcentual de los productos del total de lo exportado según el monto, la platita. Sigue el tabaco, en este caso puntual, el informe destaca que el principal Producto Primario es la hoja, el producto sin elaborar, lo que representa el 64,2% del rubro en cuanto el monto.
En definitiva, las grandes compañías tabacaleras y el mercado de la pasta de celulosa son los jugadores más fuertes. Otros papers, como los realizados por la Bolsa de Cereales de Rosario, señalan que el tabaco tuvo el mayor crecimiento porcentual, con ventas por 27,2 millones de dólares FOB. Respecto a las explotaciones de celulosa y papel, el 36% de la producción nacional se encuentran en Corrientes y el 31% en Misiones.
Pero, además, la provincia se encuentra en el centro de una región permanentemente monitoreada por el Comando Sur de los Estados Unidos, y el Gobierno de Javier Milei está buscando la oportunidad para sumarse a la guerra que le declaró Trump al narcoterrorismo, una versión más moderna de la campaña War on drug de Ronald Reagan en los 80. En la actualidad, Estados Unidos es el segundo socio comercial de Argentina. El primero sigue siendo Brasil y China, en tercer lugar.
Ese avistaje de la geopolítica-económica también es de suma importancia para entender, en parte, cómo observa Santiago Caputo la provincia desde el primer piso de la Casa Rosada, a metros del Salón Martín Fierro. Si el gobierno de Donald Trump termina firmando un tratado de Libre Comercio con Argentina, Misiones sería beneficiada en términos arancelarios. Estos no son datos menores a la hora de analizar el comportamiento político de los diferentes sectores de poder del Cantón.
El empresario misionero Ignacio “Nacho” Palacios es uno de los argentinos que más conoce sobre el puente aéreo entre Buenos Aires y Miami, ciudad en la que se instaló en 2014. Tal vez, ese expertice haya sido tenido en cuenta cuando desde la Casa Rosada se ordenó su “inmediata” incorporación como asesor en la Entidad Binacional Yacyretá (EBY). Es un veterano del automovilismo, con renombre ganado sobra las pistas, de carácter diplomático y con una agenda que sorprendería a cualquier periodista medianamente informado.
Nacho es un hombre de contactos, en su celular se encuentra una melange de números que van desde las divas Luciana Salazar hasta Karina Jelinek; celebrities de la talla de Pampita, José María Listorti, Claudia Villafañe, y el de los jugadores Ángel Di María y Fernando Gago. Pero también hay de importantes políticos, empresarios, sindicalistas y jugadores de golf con inversiones en Paraguay. Hay dos relaciones que no deberían ser pasadas por alto, la del gobernador de Florida, Ron DeSantis, y la de Zulemita Menem, una entrañable amistad que comenzó en los dorados 90.
Junto a un grupo de amigos de North Miami, entre los que se encuentra el hijo de un conde húngaro que fue novio de Barbie Simmons, Nacho es socio de una de las agencias de alquiler de autos más famosas del estado de Florida. En su garage, ubicado en el moderno barrio Wynwood, tiene un parque automotor de alta gama, hablamos de Ferrari, Lamborghini y Porshe; se entiende. También renta autos de carrera, camionetas, Jeep, vans, motos y hasta jet ski, lanchas y yates. Y si lo apuran un poco consigue a Don Johnson y a Philip Michel Thomas, los actores de la célebre serie de los 80, Miami Vice.
En su entorno más directo aseguran que decidió volver a Misiones por cuestiones sentimentales. Está por tener un hijo y quiere que sea argentino. Además, los planetas se alinearon y “lo convocaron para ayudar” en la gestión de la Eby. “Está por tener un pibe y le pinto el patriota, ve una oportunidad para ayudar al país. Es un loco bueno, lo tenés que conocer”, comentó un golfista que frecuenta el Hoyo Cinco del country paraguayo. En ese círculo rojo offshore de la provincia es, precisamente, donde lo vinculan como socio del empresario Diego de Arrechea, hermano de Rodrigo de Arrechea, consejero de la Entidad Binacional y lugarteniente con peluca del diputado nacional Martín Arjol. Probablemente no sea así, sino una opereta del campo de golf, de algún pichado con menos hándicap que Diego, el silencioso.
En estos días, quien dará el próximo golpe será el abogado laboralista Calos Adrián Nuñez, lo hará como apoderado de La Libertad Avanza (LLA) en Misiones y en nombre de las Fuerzas del Cielo. En su entorno creen que los radicales con peluca quieren arrebatarle el partido para copar las listas. Regresó el viernes de Buenos Aires, donde pasó la semana entre reuniones en la Casa Rosada y el Congreso. El sábado se lo vio en AguaVista, camino al Hoyo Cinco, posiblemente donde tenga que ajustar cuentas.
Alguna vez dije que el espíritu de la renovación es enciclopedista. Desde 2003, la educación y la ciencia significaron una obsesión para Carlos Rovira y eso es algo que nadie va a poder negar jamás, pese a la pésima administración de varios ministros de Educación y a las malas decisiones de algunos mandatarios que lo sucedieron. Quienes conocen el génesis del Frente Renovador, saben que el acto central del inicio del ciclo lectivo siempre tuvo un significado especial, con o sin conflictos docente. Este año fue distinto, hubo interferencias, ruido político.
Hugo Passalacqua no asistió al acto, dijo que lo lamentaba y reconoció que estaba “terminando” su “recuperación”, tras un postoperatorio bajo control médico. Lo hizo durante un video de un minuto y diez segundos, en el que también se refirió a la magia de transferir conocimiento, que subió a las redes sociales. El mandatario viene manteniendo intensas jornadas laborales, pero dentro del circuito de la residencia oficial. El encargado del discurso del acto central fue Ramiro Aranda, jefe de la cartera de Educación. La cadena de mando institucional lo escuchó en silencio, tanto el vicegobernador, Lucas Romero Spinelli, como el presidente de la Legislatura, Oscar Herrera Ahuad, quedaron pintados. Hubo malestar. “Fue una directiva de la residencia, el discurso lo da el ministro”, aseguró un funcionario con acceso diario a la vicegobernación.
Pero el movimiento más interesante de la semana política se produjo en Oberá, el sábado por la tarde, cuando Viviana Rovira lanzó un encendido discurso frente a más de quinientas militantes territoriales de la renovación. El cónclave, con motivo del día internacional de la Mujer, se armó en modo relámpago. “Pensábamos hacer algo chico, más íntimo, una charla que nos debíamos, pero vinieron mujeres de toda la provincia”, dijo la primera dama antes entrar a un salón desbordado, se la veía emocionada. Estuvieron presentes referentes de la línea fundadora, empresarias de la CAME, y hasta rostros del jet set como Nélida y Miuki Madelaire.
Durante su discurso no pronunció las palabras NEO ni Blend, que dividen. Ni tampoco habló de internas y pidió “acompañar en el crecimiento” de las nuevas generaciones, con mayor participación en la toma de decisiones, además enfatizó que “las mujeres sabemos muy bien empujar el carro, pero ahora también queremos manejarlo”. Hay un nuevo movimiento dentro del tablero de ajedrez electoral.
Hay quienes creen que el oficialismo va a recibir, una vez más, embates de una oposición que forma parte de una grieta que no cierra a nivel nacional. Son los mismos que dicen que el apellido Rovira tiene que estar liderando una lista.
Por otra parte, la coordinadora Estratégica del Gobierno Inteligente, Paula Franco, que depende de la vicegobernación, hizo su propia movida para homenajear a la mujer y armó un “encuentro multicultural” en Posadas, en el Vicente Cidade, al caer la tarde, con música electrónica, juego de luces y transmisión en vivo de La Casa del Streaming. Contrastes.
El domingo 8 de junio serán las elecciones legislativas provinciales, la oposición intentará polarizar el electorado entre los que están a favor o en contra de la gestión de Milei, un discurso falso, al menos para la primera parada electoral del año. En el misionerismo el mensaje es: Hay un plan superior. Hay que entender y respetar los tiempos de la política, sentir el termómetro social estando entre la gente. La imagen es la del bambú.
Opinión
Microclima y herencia: Los tiempos de Lalo en el mapa de Spinelli

Por Fernando Oz
Esta será una semana muy importante para el rumbo de Encuentro Misionero, la fuerza política de espíritu joven inspirada en la imagen de Carlos Rovira como mentor. Finalizada la fiebre mundialista, los principales actores del bifurcado oficialismo comenzarán a tomar posiciones más concretas, dando por enterradas especulaciones y fallidas operaciones políticas. El panorama se irá aclarando con la llegada de agosto.
Leonardo “Lalo” Stelatto no se identifica con la derecha, tampoco con la centroderecha. Bajo su techo, entre sus íntimos, se confiesa de centroizquierda. Tal vez ese dato parecería insignificante si no fuese porque su nombre suena como candidato a gobernador de un espacio que podría terminar como una colectora que apoye la reelección del libertario Javier Milei. En su entorno lo desmienten.
La hipotética aventura electoral del intendente de Posadas es impulsada desde las usinas de propagación del campamento Neo, que capitanea el vicegobernador Lucas Romero Spinelli. Tal vez sea humo, una acción distractoria o una mala lectura del cuadro de situación. A sus sesenta y siete veranos, Lalo no se deja apurar: “No me gusta que manejen mis tiempos, me gustan cuando las cosas están planificadas”, dice en privado el alcalde que transita su segundo mandato y no quiere otro.
Lo concreto es que Stelatto —que siendo muy joven se afilió al PJ y no lo reniega— es una figura clave, al menos por estas horas, para el armado de Encuentro Misionero en modo campaña. Para que sea candidato a gobernador de un esquema donde predominan los impulsos de las jóvenes promesas, debe darse una alineación planetaria pocas veces vista.
Sucede que se siente incómodo con la implosión de la Renovación, que terminó diseccionándose. “Yo creí que íbamos todos juntos”, repite el intendente capitalino mientras el Movimiento por lo que Viene trabaja a toda máquina para la reelección de Hugo Passalacqua.
En este ruidoso concierto, Lalo aparece más como un hombre de consenso y alejado de una posible alianza con Milei. Durante sus cuarenta años de impecable trayectoria como ingeniero en construcciones, sólo estuvo en la actividad privada dos. Fue de la mano del entonces gobernador Julio Humada que llegó a Vialidad Provincial, donde pasó por diferentes áreas, incluso una extensa temporada en Puerto Esperanza, y fue parte de la planificación y construcción de buena parte de las rutas del cantón.
Con ese perfil, el intendente “no está detrás de una candidatura, no es político, es un servidor público. Antes que termine la semana se va a sentar con Hugo”, dice un observador adelantado con acceso al quinto piso del palacio municipal y con terminal en la Rosadita. Habrá que ver.
Oscar Herrera Ahuad no se volvió a acercar más a Encuentro Misionero. “Tampoco lo volvieron a llamar para participar de ninguna reunión. Primero lo ningunearon, después lo fueron apartando”, explican en el entorno al diputado nacional. Cuando llegue a la Cámara baja el proyecto de ley de Tierras, que primero se debatirá el 6 de agosto en el Senado, el legislador no apoyará la iniciativa de La Libertad Avanza que, entre otros puntos cuestionables, desprotegerá áreas estratégicas que contienen reservas naturales de agua dulce y zonas de frontera.
En la Cámara alta los senadores de Encuentro Misionero, Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, aportaron esta semana su primer apoyo al oficialismo nacional cuando se sentaron en sus bancas para dar el quórum y tratar el polémico proyecto, que finalmente se postergó porque Patricia Bullrich no consiguió los votos suficientes para aprobarlo.
La postura de los dos legisladores es contraria a la de Passalacqua. Horas antes de su aprobación, la Red de Mujeres del Movimiento por lo que Viene, liderada por Viviana Rovira, les exigió públicamente un voto negativo contundente, argumentando que, al ser Misiones una provincia con un 90% de frontera internacional y alta biodiversidad, la liberación de la venta de tierras vulnera de forma directa la soberanía nacional y los recursos hídricos.
En la Rosadita opinan que “resulta imposible reclamar federalismo en Buenos Aires y hablar de misionerismo mientras se acompañan iniciativas que entregan la soberanía y la biodiversidad local”. Lo mismo cree Herrera Ahuad, integrante del club de “los distintos”, la misma membresía que tiene el intendente de Alem, Matías Sebely.
Con Lalo y Herrera Ahuad con un pie afuera, la mesa de los cuatro fantásticos de Encuentro Misionero quedará reducida a dos figuras: Sebastián Macias y Spinelli. El primero intentará mantener la calma en la Cámara de Representantes, en medio de un importante éxodo de legisladores de su bloque y con el debate del Presupuesto a la vuelta de la esquina. Todo indicaría que Spinelli se quedaría como el heredero predestinado del partido de Rovira, que alguna vez se llamó Partido de la Concordia Social.
Con Passalacqua como candidato, ya comienzan a perfilarse algunos nombres como compañero de fórmula. ¿Entrará en esa prematura lista Stelatto? Quien sí estaría es Sebely, que compite desde otro perfil; un “distinto” con peso propio que se destacó en el marco de la crisis. El ministro Facundo López Sartori, que tiene el extraño mérito de conducir Podemos, el primer espacio passalacquista, también es otra de las opciones junto al jefe de Gabinete, Carlos “Kako” Sartori.
El segundo puesto en una lista no es una moneda común; es el cierre de un concepto, de una idea de cara al elector. Falta mucho para ese tipo de decisiones; ahora el Ejecutivo provincial está enfocado en una reforma integral que se verá reflejada en la Ley de Presupuesto que enviará al Parlamento antes de agosto. Desaparecerán ministerios y habrá recortes por todos lados.
El nuevo rumbo también se verá plasmado con los cambios en la cúpula de EMSA, en el Ministerio de Acción Cooperativa y en la poderosa ATM. Tres sitios estratégicos en el circuito logístico de la estructura de los Neo, los halcones de Encuentro Misionero.
Virginia Kluka, identificada con los Neo, deja la compañía energética y su lugar lo ocupará Julio “Chun” Barreto, tres veces electo intendente de Montecarlo, quien también fue diputado provincial y concejal, con algunos problemas sin resolver en el Tribunal de Cuentas. También deja EMSA Emiliano Ciz, una figura muy poco conocida pero de gran relevancia en la estructura de los halcones.
En Cooperativa se va Liliana Rodríguez, que seguirá dentro del esquema del gobierno. Quien tomará ese cargo es Matías Vilchez, otro intendente que no puede ser reelecto, en este caso de San Javier. Esta cartera cumple un papel fundamental en el manejo de las cooperativas eléctricas, como la CELO, cuya auditoría está bajo la lupa de la oposición.
Los movimientos en EMSA y en la cartera de Cooperativa tendrían la misma raíz: hay contratos que revisar, minucias del mercado energético. La contadora Eva María Belén Gregori deja la Agencia Tributaria, un organismo que merece algo más que un párrafo para describir ese particular microclima, que daría para un capítulo de un libro.
En este escenario de repliegues silenciosos y purgas encubiertas, el aparente ímpetu de los Neo empieza a chocar contra la dura pared del pragmatismo de gestión. Las cajas cambian de manos y las lealtades se renegocian en voz baja bajo la presión de un presupuesto de supervivencia. Mientras agosto asoma en el calendario con la promesa de aclarar los nublados horizontes de la tierra colorada, la gran incógnita sigue siendo si esta reconfiguración forzada salvará la Concordia original o terminará por consagrar varios archipiélagos donde cada uno pelee por su propia porción de asfalto.
Opinión
La hora de la divergencia: Passalacqua y el peso de las estructuras

Por Fernando Oz
@F_ortegazabala
Hay quienes creen que las agujas del reloj político no se mueven por el impulso del calendario electoral, sino por secretas pulsiones subterráneas que, tarde o temprano, terminan por agrietar la superficie. Lo que se escenificó el pasado 9 de julio en el acto patrio de la Declaración de la Independencia fue el preámbulo de un nuevo tablero político en Misiones; fue la formalización de un reacomodamiento que ya no admite más disimulos.
Fue una semana intensa. El sector más fuerte de Encuentro Misionero se reunió el miércoles por la noche en el Club Legislativo para “reconfigurar algunos roles”, peinar avales y afiliaciones en medio de un escenario difuso. A esa hora la diputada Paula Franco ya sabía que algunos de sus colegas estaban dispuestos a dejar el bloque a la espera de que Hugo Passalacqua lance un espacio político propio para competir en las próximas elecciones. La primera en decírselo, días antes, fue Arabela Soler. Se trató de una conversación corta, sin más detalles, aunque muy sentida de ambas partes; es que se llevan bien y sienten un mutuo respeto. “Mirá, vos sabés que yo vine con Hugo”, dijo la legisladora para despedirse. No hizo falta más.
Durante el cónclave del espacio que aglutina a los Neo y Blend, brotaron diversas especulaciones sobre las próximas deserciones. Una postal que llegó al otro día, durante el acto del 9 de Julio que se realizó en Cerro Corá, donde varios funcionarios fieles a las “previas” del mentor de Encuentro Misionero, Carlos Rovira, exhibían alegremente sus llaveros de plástico con el fondo blanco que dice HP27.
Pero volvamos a la concurrida noche en el club de los empleados legislativos, donde la novedad fue lo que dijo Lucas Romero Spinelli a un pequeño grupo de leales: “Nosotros apoyamos la candidatura a gobernador de Lalo”. El vicegobernador, que llegó cuando todos comenzaban a irse, no dijo nada sobre su propio rol en las próximas elecciones, tema del que hay varias especulaciones. El intendente Stellato no estuvo; sí el diputado Horacio Martínez, el mismo que al otro día posaba junto a Passalacqua y el resto de los legisladores que van a conformar el bloque —del ¿espacio? — “Movimiento por lo que Viene”.
Spinelli también estuvo en Cerro Corá, pasó revista a las tropas formadas junto al gobernador y hasta compartieron sonrisas en el palco; luego escuchó atentamente su discurso y se esfumó cuando la locutora oficial dio por finalizado el acto. En su entorno aseguran que su participación fue meramente protocolar “porque es parte del gobierno” y que esperará hasta agosto para lanzar su candidatura, posiblemente a intendente de Posadas. Aunque hay quienes dicen que podría postularse como diputado nacional, en una colectora que apoye la reelección de Javier Milei. Tal vez sean meras especulaciones.
Lo concreto es que el presidente de la Cámara de Representantes aún no recibió ningún pedido formal para la conformación de un nuevo bloque. El diputado Sebastián Macias sabe que “hay incertidumbre” y en su núcleo de confianza reconoce que el mapa interno del Poder Legislativo cambiará después del receso invernal. “Nosotros estamos en Encuentro Misionero, creemos que el intendente de Posadas puede ser un buen gobernador”, aclara puertas adentro.
El acto por el 210.º aniversario de la Declaración de la Independencia estuvo cargado de gestos políticos. Pero hubo un dato previo muy interesante: tanto el jefe de Gabinete, Carlos “Kako” Sartori, como el presidente del bloque Frente Encuentro Misionero, Alejandro Arnholdt, se encargaron de enviar invitaciones para el acto. Hasta Spinelli pidió, durante la reunión del miércoles, apoyar “en lo institucional”. Sutilezas.
Passalacqua estuvo en el palco con los primeros nueve diputados dispuestos a acompañarlo en su nueva carrera electoral. Además de Arabela Soler, estaban los diputados Enio Lemes, Juan Manuel Rodríguez, Rudi Bunziak, Roberto Hugo Benítez, Juan José Szychowski, Aryhatne Bhar, Horacio Martínez y Rita Flores. Todo indicaría que el nuevo bloque estará íntegramente conformado antes de que se comience a discutir el proyecto del Presupuesto 2027 en la comisión que preside José Luis Pastori, que permanecerá dentro de Encuentro Misionero.
El nuevo bloque estaría capitaneado por Soler, que viene de las huestes de Podemos, el partido del ministro “ultrapassalacquista” Facundo López Sartori. Lemes fue intendente de San Javier; dicen que le debe mucho a Rovira y que esperará hasta último momento para pegar el salto: “La foto del jueves fue un acercamiento”. Bunziak y Benítez son allegados a Oscar Herrera Ahuad, el único diputado nacional que participó del acto. Rodríguez —hijo del intendente de San Vicente, Fabián Rodríguez— estuvo en el palco, pero no en la foto. Szychowski, Bhar y Martínez, diputados del grupo Mentoplus, están adentro, al igual que Flores, que deja el bloque Por la Vida y los Valores.
Con algunas demoras y minucias de letra chica por enmendar, los nueve diputados están listos para dar el paso. Posiblemente el mismo camino sigan María del Carmen Méndez Asón y Roque Soboczinski si dejan Encuentro Misionero. Débora Mangone y su esposo Walter Ríos, de Por la Vida y los Valores, “todavía están buscando un buen acuerdo”. El nuevo bloque aún no tiene nombre, pero se especula con que lo bautizarán “Por lo que viene”.
Las estructuras políticas suelen volverse cómodas para quienes las habitan por mucho tiempo, hasta que la realidad exige dar vuelta la página. Ahora, el oficialismo tendrá que asimilar su divergencia.
Passalacqua eligió la tribuna de Cerro Corá —una geografía pequeña que nos recuerda que la provincia real no termina en los escritorios de Posadas— para hablar de la independencia no como una pieza de museo, sino como un ejercicio cotidiano y urgente. Durante su discurso, remarcó que romper estructuras y esquemas nunca ha sido fácil para ninguna sociedad, y que los procesos históricos de ruptura suelen estar signados por la incertidumbre y profundos temores.
Fue allí donde hizo hincapié en que estos son momentos para valientes, emulando el coraje de aquellos primeros cabildantes. Evocando la célebre pregunta que se hacían los patriotas en los albores de la patria —“Se va el rey y ¿quién manda?”—, rescató la respuesta de Juan José Castelli: “El poder está en la gente”. Otra sutileza para oídos finos. La cuestión es que, para el mandatario, esa angustia histórica se resuelve hoy de la misma manera, devolviéndole la soberanía al pensamiento del ciudadano de a pie.
La política, que detesta el vacío, se apresuró a ordenar los discursos y roles. El ministro coordinador de Gabinete, Carlos “Kako” Sartori, fue el encargado de ponerle nombre y doctrina a la nueva herramienta electoral. Sus precisiones fueron taxativas: la representación política del Ejecutivo provincial recae ahora exclusivamente en El Movimiento, dejando a Encuentro Misionero como un sello de pertenencia individual a los designios de su mentor.
La justificación de este quiebre parece profunda. Alrededor de Passalacqua acusan a la conducción de Encuentro Misionero de pretender alineamientos nacionales y votaciones de leyes que terminaron operando como un chaleco de plomo para la provincia, además de sectarismo. El Movimiento tiene una postura opositora a Milei y se postula como una construcción horizontal y abierta, donde el disenso no se castiga con la expulsión. La política del látigo y el dedo, denunciada simbólicamente por el gobernador, según algunas interpretaciones, con un ademán de desprecio en su discurso, pretende ser reemplazada por el respeto al ciudadano de a pie y el cuidado irrestricto de los recursos.
Habrá que ver hasta dónde está dispuesto a llegar el nuevo oficialismo, si está realmente decidido a avanzar en los “ejes conceptuales” de “El Movimiento por lo que Viene” y la “reconfiguración” que se pretende, o si todo es parte de una estrategia electoral para sostener el poder. Podrá Passalacqua realizar una “rápida intervención para controlar y recuperar concesiones de servicios públicos” con el mantra: “Hacer un poquito más feliz y sencilla la vida de la gente cada día”.
Estas son algunas incógnitas que se abren tras la implosión de la Renovación y frente a un farragoso escenario preelectoral. El círculo rojo del Cantón espera que finalice el mundial y que Rovira mueva su próxima pieza. Porque en la alta política terrenal, como en los viejos tableros de ajedrez, el silencio previo al movimiento suele ser más elocuente que cualquier discurso de barricada. La moneda está en el aire y la respuesta final, indefectiblemente, la tendrá el ciudadano de a pie.
Opinión
Desde Cerro Corá, la doctrina del Movimiento por lo que Viene

Por Cecilia Britto
El discurso del gobernador Hugo Passalacqua el 9 de Julio no fue una conmemoración: fue la exposición de principios del espacio que veinticuatro horas después recibió su nombre. En Cerro Corá —corral de cerros, en guaraní— quedaron sentadas las bases del Movimiento por lo que Viene.
Hay discursos que se pronuncian y hay discursos que anuncian. El del gobernador Hugo Passalacqua en Cerro Corá pertenece a la segunda categoría. No fue un acto protocolar más. Fue una declaración de identidad.
Passalacqua eligió empezar en mayo de 1810. Y no eligió ese punto de partida al azar: quería traer doctrina desde nuestro propio proceso histórico. Un cabildo abierto que se animó a preguntar si el poder podía volver al pueblo, y un 25 de mayo que respondió que sí al jurar. “Fue un proceso duro, muy duro, muy difícil. Sobre todo, con muchos miedos”, recordó el gobernador. Porque animarse a dar vuelta la página nunca fue sencillo para ninguna sociedad.
Pero la historia verdadera no es la escrita desde el puerto. Es la nuestra. La que dice que un año antes de Tucumán, en el Congreso de Oriente de 1815, los pueblos libres ya se habían proclamado independientes. Y que Misiones estuvo ahí, representada por Andrés Guacurarí, que “no pudo asistir porque estaba peleando en Candelaria, pero mandó a su segundo”. Andresito no faltó a la historia. Estaba haciéndola. “Un año antes de Tucumán ya habíamos declarado la independencia. Tan rebeldes somos”, dijo Passalacqua. Y no es una anécdota. Es una definición.
Los misioneros no llegamos tarde a la independencia. Llegamos antes. Con Artigas, con el federalismo de los pueblos libres, con esa convicción incómoda que el gobernador recuperó en la respuesta del jefe de los orientales a sus diputados rechazados en la Asamblea del Año XIII: “No se preocupen, Buenos Aires solo da amarguras”. Y la actualizó sin rodeos: “Buenos Aires siempre da amarguras. Piensa en ella, no en las provincias”. Y remató, con toda intención, que eso no es de ahora.
Pero el corazón del mensaje no estuvo en el pasado. Estuvo en lo que ese pasado nos exige hoy. Coraje. La independencia no es para temerosos: “son momentos para valientes”, dijo, como lo fueron los cabildantes de 1810 y los congresales de 1816, que declararon la libertad rodeados de miedos, de amenazas, de incertidumbres. Como San Martín, que exigió la declaración porque sabía que no podía liberar América si su propio pueblo no era libre.
Y ahí Passalacqua se detuvo en un terreno que la política suele esquivar: cómo se debe ejercer el poder. Dijo que defender las posiciones con convicción está bien. Que cambiar de opinión está bien. Pero “el látigo, el dedo, la dureza, la descalificación, eso está mal”. Y agregó: “Pensemos como pensemos, no hace falta pelearse. Ni siquiera en la mesa familiar”. No nombró a nadie. No hizo falta. Todos entendimos. Hay una forma de conducir que humilla, que agrede. Y hay otra. La que se planta desde la historia, desde el respeto, desde la convicción serena de que la autoridad emana del pueblo.
Porque eso también dijo. Citó a Castelli: “el poder está en la gente”. Y lo tradujo sin eufemismos: el deber de quienes gobiernan es hacerle “un poco más fácil la vida” a la gente. Cada día. “Si no cumplimos eso, ahí está la urna”. Un gobernador recordando, en un acto patrio, que su legitimidad tiene dueño. Y que el dueño es el pueblo. Eso, en un momento que él mismo definió como angustiante y difícil para la República, no es un detalle. Es una toma de posición.
Hubo ternura también. Orgullo por los misioneros, por sus familias, por esa sonrisa que, dijo, no se rinde ni en la angustia. Passalacqua es eso: un político humano. De los que escuchan antes de hablar. De los que enseñan sin dar cátedra. De los que entienden que la política no es un ring sino una mesa.
Y hay que leer el discurso completo en esa clave. Porque cuando Passalacqua pone a Andresito en el centro del relato, cuando recupera a Artigas y al federalismo de los pueblos libres, cuando cita a Castelli y define cómo no se debe conducir, no está solamente conmemorando. Está fundando. Lo nuevo ya había empezado a existir. El 9 de Julio conocimos su espíritu, sus principios, la matriz de lo que nacía. Veinticuatro horas después llegó el nombre: Movimiento por lo que Viene. La secuencia no es casualidad. Es método. Primero el espíritu, después el nombre.
Y el nombre merece ser leído, palabra por palabra. Movimiento, porque Misiones se está moviendo desde hace un tiempo. Y la intensidad crece: intendentes que reconfiguran el territorio y la conducción política, mujeres, jóvenes, dirigentes, vecinos, empresarios. No es un sello. Es un pueblo en marcha. Por lo que Viene, porque Misiones se mueve en busca de su destino. Y confía en que lo que viene es distinto. Es mejor. Es más bueno. Una provincia que vuelve a tener esperanza. Que vuelve a tener fe. El nombre no describe una estructura: describe un estado de ánimo colectivo.
Lo que se presentaba como espacio ya no contenía. No representaba a muchos. Y, sobre todo, no representaba los intereses de Misiones. Passalacqua lee un tiempo nuevo, que no se circunscribe a un método ni a una persona: un cansancio social enorme frente a formas que se agotaron. Y muy a pesar de muchos, no elige la agresividad, la maldad ni el odio. Elige otro camino. Este tiempo nace con otro espíritu. Y eso también nos interpela: nos exige entender que se puede construir sin agraviar y disentir sin destruir. Por eso lo de Cerro Corá no fue solo un discurso. Fue doctrina. Y todo el acto estuvo cargado de simbolismos y gestualidades que ayudan a comprenderlo.
Y hay que dedicarle un pasaje al miedo. Porque el miedo no es un accidente: se instala, se administra, se hace flotar en el aire como una amenaza latente. Es la última herramienta de los que no quieren que nada cambie. Passalacqua lo sabe, y por eso su palabra clave no fue victoria ni poder: fue valentía. Los cabildantes de 1810 declararon con miedo. Los congresales de 1816 firmaron con miedo. La historia no la hacen los que no sienten miedo: la hacen los que no se dejan gobernar por él. Pericles lo entendió hace veinticinco siglos, cuando distinguió dos miedos: el respeto a la ley, que civiliza, y el terror administrado, que somete. Y proclamó ante los atenienses que los más valientes son aquellos que, viendo con total claridad tanto el peligro como la gloria que tienen delante, aun así avanzan. Por eso la valentía es determinante para que lo que viene sea mejor. Para que sea de Misiones y de los misioneros.
El intendente Diego Pedrozo lo expresó mejor que nadie. Recordó que Cerro Corá significa corral de cerros y le habló directo al gobernador: “Amigo Hugo, los cerros te abrazan”. Ese abrazo fue la imagen del acto. Y es también la imagen de lo que viene: un Movimiento que va abrazando a hombres y mujeres de toda la provincia y que convoca a trabajar con diálogo, compromiso y espíritu de paz.
Si hubiera que escribir la doctrina de este nuevo tiempo, ya está dictada. Sus matrices rectoras son seis: el coraje como condición de la política; la soberanía popular como único origen de la autoridad; el gobierno como servicio y no como privilegio; la legitimidad como préstamo revocable, que el pueblo otorga y el pueblo retira; la conducción como abrazo y no como sometimiento; y el federalismo misionero como línea innegociable. Seis matrices. Una plataforma. Nadie podrá decir que no estaba escrito desde el primer día.
Este 9 de Julio, desde Cerro Corá, quedó dicho el espíritu de un nuevo tiempo. Un tiempo de rebeldía con memoria. De firmeza sin agravio. De soberanía en el pensamiento y en la acción. Un tiempo donde ser buenos no es debilidad: es la forma más alta de la valentía.
Andresito lo sabía. Artigas lo sabía. Los congresales de 1816 lo sabían. Doscientos diez años después, lo volvimos a escuchar en un corral de cerros de la tierra colorada.
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