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El ambientalista Eduardo Luján, de la Mesa Provincial “No a las Represas”, salió al cruce del ex director de Yacyretá y ex senador del PRO, Humberto Schiavoni, quien en una columna del diario porteño La Nación pidió reabrir la discusión sobre la construcción de la represa de Corpus, proyecto que fue rechazado por los misioneros en el plebiscito celebrado en 1996, cuyo resultado fue blindado por una ley provincial.
“Schiavoni tiene que entender que no es una cuestión de opinión”, afirmó Luján a La Voz de Misiones y argumentó: “El ‘No a Corpus’ tiene el respaldo de una Ley resultante de un plebiscito ‘vinculante’, por lo cual el debate no tiene sentido”.
El plebiscito fue realizado el 14 de abril de 1996, con la participación de 299.420 votantes, el 62,85% del padrón electoral de la época. El 'No' ganó por el 88,63% de los votos válidos, es decir el 55,7% del total de electores empadronados. Pocos días después, la legislatura sancionó la ley 3.294, que prohíbe la construcción de cualquier represa sobre el río Paraná.
El ambientalista misionero señaló que, efectivamente, el escenario cambió pero no en el sentido sugerido por el ex parlamentario del PRO Misiones, sino “para mal, ya que los grandes desmontes, la contaminación de los ríos, la proliferación de vectores transmisores de enfermedades se han incrementado en forma exponencial”.
“Ni hablar del crecimiento de las ciudades ribereñas”, agregó Luján y aseguró: “Además, la cantidad de represas construidas en las cuencas de los ríos Paraná, Iguazú y Uruguay han colapsado los ecosistemas que de ellos se nutren”.
El ambientalista desmintió también a Schiavoni en lo relativo a las denominadas “energías limpias” o “renovables” que el ex director de la EBY pondera en su artículo.
“Hace varios años que las mega represas han dejado de ser generadoras de energías renovables, a tal punto que la Ley Nacional de Energías Renovables contempla sólo represas que no superen los 60 megavatios y no inunden más de determinada superficie”, explicó Luján.
La represa de Corpus forma parte del menú de proyectos de la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA), creada en el marco de la desaparecida organización Unasur y que se transformó en el Consejo Suramericano de Infraestructura y Planeamiento (Cosiplan), que tiene financiamiento del Banco Mundial.
“Se firmó en el año 2.000 entre todos los países de Sudamérica para la construcción de redes de interconexión, que entre otras faraónicas obras se cuenta la Hidrovía del río Paraná para conectar con el corredor bioceánico, herramientas necesarias para profundizar el modelo extractivista”, argumentó Luján.
Corpus también figura en el menú de la Comisión Mixta Argentino Paraguaya del Río Paraná (Comipa), que tiene a la mega obra en la solapa de proyectos de su página web, donde presenta la síntesis ejecutiva de dos estudios de factibilidad fechados en 2020, 14 años después del plebiscito donde el No arrasó y que, según Luján, motivó en 2021 “una resolución de beneplácito de la Legislatura provincial por los avances informados”.
En los informes subidos a la nube, Comipa vuelve con la reubicación de la represa y promete “beneficios ambientales, turismo, crecimiento y energía renovable para Argentina y Paraguay”.
Señala que el nuevo trabajo está basado en estudios realizados en 1983 por el Consorcio Lameyer - Harza y Asociados; Knight Piesold; Consorcio Harza-IATASA y Tecma; y los Ingenieros Juan José Bossio y Oscar Vardé, que ya en los primeros trabajos de factibilidad de la obra habían analizado Itacuá, Itacurubí y Pindo’i como emplazamientos alternativos de la central hidroeléctrica.
Luján, explicó, en tal sentido que respecto de Corpus la única posibilidad es derogar la ley que la prohíbe, resultante de la consulta de 1996, y empezar de cero.
“El plebiscito no tiene fecha de vencimiento y además fue refrendado por una ley que prohíbe la construcción de Corpus, cualquiera fuese el emplazamiento sobre el río Paraná en el tramo comprendido entre el lago de Yacyretá y la desembocadura del río Iguazú”, argumentó.
“En 2011 se dictó una ley de soberanía energética, que establece que cualquier nuevo emprendimiento hidroeléctrico que se proyecte debe ser plebiscitado con carácter obligatorio y vinculante”, completó.
“Si se pretendiera avanzar con Corpus habría que derogar la ley vigente que la prohíbe y luego llamar a una nueva consulta popular vinculante”, resumió Luján.
El ambientalista recordó la consulta de 2014, que la Mesa Provincial “No a las represas” realizó a modo de ensayo y como manifiesto político, replicando el plebiscito por Corpus con un apabullante resultado.
“Distribuimos 950 urnas en toda la provincia, custodiadas por docentes, estudiantes, integrantes de Cáritas, del Servicio de Paz y Justicia; hubo veedores de distintas provincias y países limítrofes, entre los que se puede destacar al premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel; Norita Cortiñas, Oscar Rivas, ministro de Medio Ambiente durante el gobierno del presidente paraguayo Fernando Lugo; investigadores del Conicet, dos periodistas españoles”, comentó.
“Votaron 135.000 personas, el 97 % votó por el No”, recordó Luján.
“Nosotros creemos que esa cifra continúa siendo la actual”, afirmó el ambientalista y sostuvo: “Como Mesa Provincial nos hemos sumado a otros espacios vinculados con el cuidado del ambiente e impulsores de un modelo productivo más amigable con la naturaleza y en todos ellos prima la voluntad de que nuestros ríos no sean intervenidos nuevamente”.