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Misiones espera una firma y en un mes comienza a plantar cannabis

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El presidente de la recientemente creada Misio-Pharma Sociedad del Estado, Jorge Alonso, adelantó a LVM que en los próximos diez días la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, firmará el permiso que habilita a Misiones a plantar cannabis para elaborar aceite.

 

Misiones tiene todo listo para comenzar a plantar cannabis y producir aceite para uso medicinal.

Así lo confirmó a La Voz de Misiones el doctor Jorge Alonso, recientemente nombrado como presidente de la empresa Misio-Pharma, una Sociedad del Estado misionero creada para llevar adelante el cultivo del cáñamo y producir, industrializar y comercializar el aceite para uso medicinal.

El doctor Alonso, especialista en fitomedicina -uso de plantas medicinales en la salud humana- y docente universitario, fundamentó el porqué de su nombramiento al frente de la flamante firma misionera: “Entre el 2003 y 2006, llevamos adelante un proyecto de fitomedicamentos en Misiones, a través del cual pudimos cultivar plantas con participación de la gente y, con dineros de una ONG, generar el primer laboratorio de medicamentos fitoterápicos, en el Laboratorio de Especialidades Medicinales (Lemis)”.

Asimismo, indicó que, gracias a aquella exitosa experiencia, que se trató de la primera vez que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) aprobó medicamentos a base de plantas, Misiones hoy cuenta con el permiso habilitante para medicinas fitoterápicas, como es el caso del aceite de cannabis.

“Ahora hay una intencionalidad de Misiones de volver a trabajar con los fitomedicamentos”, subrayó.

El profesional recordó que los anuncios recientes del ministro de Salud nacional, Ginés González García, vienen a ampliar una ley que data de 2017, cuando se aprobó el uso medicinal del cannabis para tratar la epilepsia refractaria.

Ahora, no sólo se amplía el espectro de enfermedades contempladas dentro de la legislación, sino que se habilita la posibilidad de que las provincias intervengan en la actividad, para lo cual deben crear una Sociedad del Estado.

Ya son 18 los estados argentinos que manifestaron su interés por producir el aceite, para lo cual deben pasar por una serie de habilitaciones en las que intervienen varios organismos estatales.

A una firma de la semilla

Como primera instancia, se debe contar con un predio habilitado por el Ministerio de Seguridad de la Nación.

Misiones ya tiene una zona específica destinada a la plantación de cannabis en la Biofábrica. Ésta fue visitada en los últimos días por funcionarios de la cartera conducida por Sabina Frederic, quienes dieron el ok, por lo cual sólo se espera la firma ministerial.

“Sólo se espera la firma de la ministra Frederic, con lo cual ya se puede arrancar”, dijo el presidente de Misio-Pharma a LVM.

“Con la pandemia todo se retrasó, el gobierno de Misiones está al acecho de que el ministerio autorice el permiso. Se espera que esté en 10 días”.

Una vez que esté la rúbrica de la ministra, en 48 horas “se presentan en el Instituto Nacional de la Semilla (Inase) las autorizaciones de los ministerios de Salud y Seguridad y, a partir de ahí, se autoriza la semilla que vamos a traer y arranca el cultivo”. 

Sobre esto, Alonso contó que las semillas que se plantarán en Misiones vendrían de Uruguay, las cuales fueron estudiadas previamente y serían indicadas para adaptarse al suelo y al clima de la tierra colorada.

“En principio, las semillas que serán autorizadas, que llegarían desde Uruguay, están preseleccionadas para su adaptación al suelo misionero. No cualquier semilla crece, tienen que ser adaptables”, explicó el médico.

“En tres meses tendremos las plantas crecidas como para realizar los primeros controles, que no tenga plagas ni contaminantes, y calculamos que una vez que entró la semilla a Biofábrica, en seis meses tendríamos los primeros productos ya listos para ser utilizados terapéuticamente”, confirmó el doctor  y aventuró: “Para fin de año estarían las primeras partidas de aceite”.

Asimismo, aclaró: “Se requerirá la autorización final de la Anmat para poder comercializar”, un trámite que, esperan, se resuelva rápidamente, “ante la necesidad creciente”.

Si se dan los tiempos, “en un mes podremos empezar a hacer los cultivos en el interior”.

Nuevos negocios

El desarrollo de este nuevo medicamento significa una mejora en la calidad de vida de las personas, quienes a partir de ahora podrán obtener una receta médica y comprar en una farmacia el aceite de cannabis, sin ser criminalizados por el Estado.

Por otro lado, se habilita un horizonte de negocios en el cual el Estado puede intervenir.

Sobre ello, el presidente de Misio-Pharma explicó que “la potestad de ampliar el mercado a los privados la tendrá cada provincia. Por ejemplo, Jujuy tiene su Sociedad del Estado, pero a la vez incorporó a laboratorios foráneos”.

“Eso es lo que no quiere Misiones”, dijo Alonso, y aseguró: “Quieren justamente tener una empresa propia para abastecer a la provincia y con la posibilidad de exportar a otras provincias, en la medida que haya demanda”.

“Hay que considerar también que haya pedidos desde el exterior. En principio, la idea es que sea productiva local”, dijo, aunque manifestó que, por ahora, “ningún laboratorio foráneo está aprovechando esta situación para meterse”.

“Además, Misiones no necesita un laboratorio que venga de afuera porque tiene la Biofábrica y el Lemis, que ya está aprobado para fitoterápicos”, explicó sobre las posibilidades de la provincia de impulsar su economía.

Diversificación productiva

El doctor Jorge Alonso explicó además que la especie que se plantará será la del cáñamo, la cual no tiene compuestos psicotrópicos, pero, más allá de esto, la legislación propuso que los cultivos estén supervisados con personal de seguridad porque se corre el riesgo de que alguien quiera realizar un emprendimiento de cáñamo y en el medio pueda meter plantas que no sean de cáñamo, que son parecidas”.

Por otro lado, esto viene a confirmar que se le dará participación a los productores locales. 

“La provincia va a intentar aprovechar la posibilidad de incorporar tabacaleros en función de tener siempre mano de obra ocupada y tener consideración con aquellos que están llevando a cabo otros cultivos que no se desarrollan todo el año”, comentó el científico.

“Se va a invitar a participar a comunidades, muchas veces nucleadas en cooperativas de cultivadores de cannabis, pero con la atención de que no pueden desarrollar plantas con principios psicotrópicos”, indicó.

En base a eso, “se va a invitar al sector productivo local, siempre bajo las normativas de control que establecen el Inase y el Inta”.

Esto a su vez podría significar una diversificación de los cultivos tradicionales de la tierra colorada, la yerba, el te y el tabaco.

“Si bien esta planta no es misionera, va a permitir tener un nuevo desarrollo del polo productivo regional que pueda incorporar un cuarto cultivo a las tres plantas tradicionales que tiene Misiones y que ofrecerá posibilidades de exportación y negocios en el Mercosur”. 

Sobre los cultivos en el exterior y las condiciones climáticas de la provincia, el doctor Alonso adujo que “deberán ser monitoreados por la constitución del PH que sabemos que tiene el suelo misionero. Tenemos control de plagas para saber cuáles pueden afectar al cáñamo y cuáles no y las condiciones de humedad y de lluvias que se deben medir bien para que la planta vaya bien”, explicó.

Paso a paso

Sobre el proceso para obtener el aceite, el profesor explicó que “el laboratorio no va a hacer una elaboración artesanal, como se hace comúnmente, agregando aceite de oliva”.

“La parte medicinal de la planta son los cogollos femeninos, que vienen a ser las llamadas unidades floridas, eso tiene diferentes procesos extractivos”, detalló.

Así, se explayó sobre el Cannabidiol (CBD), compuesto de la planta con efectos antinflamatorios y analgésicos, entre otros.

El procedimiento que se utilizará en Misiones es el indicado “por la farmacopea y por los países que están desarrollando estos productos”.

“Será a partir de la extracción mediante dióxido de carbono supercrítico, que es la metodología que permite obtener la mayor cantidad de cannabinoides”.

“Ahí se utilizan distintos solventes, con lo cual se obtiene una optimización y concentración muy buena de CBD. Los otros métodos no tienen la concentración de activos requeridos para un uso medicinal”, cerró.

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San Javier fue sede de la 8° Fiesta Provincial de los Jardines de Infantes

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Con una masiva participación de niños, docentes y familias de distintos municipios, San Javier recibió este viernes a la 8° edición de la Fiesta Provincial de los Jardines de Infantes “Gurises Felices”, una propuesta que reunió actividades recreativas, presentaciones artísticas y espacios de encuentro para celebrar la educación inicial.

La jornada se desarrolló en el Polideportivo Municipal “Mario Alberto Reyes” y contó con la presencia del ministro de coordinador de Gabinete, Carlos Sartori; el intendente anfitrión, Matías Vilchez; el ministro de Educación, Ramiro Aranda; la presidenta del Consejo General de Educación, Daniela López; la subsecretaria de Educación Disruptiva, Sol Marín; además de autoridades educativas, docentes, estudiantes y familias de toda la región.

La tradicional fiesta, que cada año recorre distintos municipios de Misiones, convocó a jardines de infantes de San Javier y localidades cercanas, en una jornada que tuvo como protagonistas a los más pequeños, con actividades lúdicas, disfraces, música y propuestas vinculadas al aprendizaje y la creatividad.

Una celebración para los más pequeños

Durante el evento, el ministro Carlos Sartori destacó la importancia de acompañar este tipo de espacios destinados a la infancia y valoró el trabajo conjunto entre Provincia y municipios.

“Venimos a acompañar al intendente y a compartir esta fiesta tan hermosa. Hay muchísima participación, un despliegue importante y una alegría enorme de poder estar junto a nuestros gurises, que son el futuro y por quienes trabajamos todos los días”, expresó.

El funcionario remarcó además el carácter integrador de la propuesta. “San Javier tiene una impronta muy especial para convocar a los municipios vecinos y a los jardines de distintos parajes. Ver a las familias participando y a los chicos disfrutando nos pone muy contentos porque refleja el cariño que tiene el pueblo misionero por sus niños”, señaló.

Sartori también subrayó el acompañamiento permanente del Gobierno provincial a este tipo de iniciativas. “Proteger y cuidar a nuestros niños es fundamental. Es una política que impulsa permanentemente el gobernador Hugo Passalacqua, convencido de que la educación comienza desde los primeros años y es una herramienta clave para el desarrollo de la provincia”, afirmó.

Por su parte, el intendente Matías Vilchez celebró que San Javier haya sido elegida sede de la fiesta provincial y destacó el trabajo que viene realizando el municipio en materia de niñez.

“Es un orgullo enorme para San Javier recibir a tantos niños, docentes y familias de distintos puntos de la provincia. Nos acompañan el Ministerio de Educación, el Ministerio Coordinador y todo un equipo que trabaja diariamente para fortalecer las políticas destinadas a la infancia”, sostuvo.

Vilchez recordó que el municipio creó una Dirección de Niñez y viene desarrollando acciones junto a organismos nacionales e internacionales para garantizar derechos y generar entornos más seguros para niños y adolescentes.

“Trabajamos con distintas líneas vinculadas a la inclusión, la discapacidad, la prevención de las violencias y el acompañamiento de las familias. Esta fiesta también tiene que ver con eso: generar espacios donde los chicos puedan jugar, aprender y socializar en un ambiente saludable”, indicó.

Además, resaltó el valor educativo de las actividades desarrolladas durante la jornada. “Los jardines trabajan aspectos fundamentales como la creatividad, la innovación y la resolución de problemas a través del juego. Son herramientas que acompañan el crecimiento de nuestros niños y fortalecen su desarrollo integral”, agregó.

A su turno, el ministro de Educación, Ramiro Aranda, destacó la participación de las comunidades educativas y el compromiso de docentes y familias en la organización del encuentro.

“Estamos muy felices de compartir esta fiesta junto a los chicos y sus familias. Es una propuesta que va rotando por distintos municipios y que permite visibilizar el enorme trabajo que realizan los jardines de infantes de toda la provincia”, manifestó.

El funcionario valoró especialmente el esfuerzo de los equipos docentes. “Las maestras hicieron un trabajo extraordinario. Se nota el amor y el compromiso puesto en cada detalle, en las decoraciones, en los disfraces y en cada una de las actividades preparadas para los chicos”, expresó.

Aranda también destacó la presencia de supervisores, directivos y docentes de diferentes regiones educativas. “Es una verdadera fiesta provincial que permite encontrarnos como comunidad educativa y compartir experiencias que enriquecen el trabajo que se realiza en cada institución”, ponderó.

Compromiso ambiental en la Escuela N.º 701

Tras las actividades en el polideportivo, las autoridades se trasladaron a la Escuela N.º 701 “Amanda Josefa Torres”, donde participaron del acto de Compromiso Ambiental de estudiantes de séptimo grado, en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente.

La ceremonia reunió a alumnos, docentes y familias, quienes reafirmaron su compromiso con el cuidado de los recursos naturales y la preservación de la biodiversidad misionera.

La visita oficial incluyó también recorridas por distintas instituciones y espacios de gestión local, en una agenda que combinó actividades educativas, comunitarias y de desarrollo para el municipio de San Javier.

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Unas 112 familias en riesgo por desalojo de escuela campesina en Montecarlo

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El pasado 28 de mayo, el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial Uno de Eldorado emitió una orden de desalojo dirigida a la escuela Ñande Kokue de Montecarlo, por lo que sus miembros solicitaron intervención del Estado a fin de proteger a las 112 familias de productores que integran el Movimiento Campesino de Liberación (MCL), concurren a la escuela y producen en su predio para subsistir.

En el marco del Expediente 112356/2016, la compañía yerbatera y maderera La Misionera S.A, a través de la orden emitida por el juez Juan José Antonio Palacio, estableció un plazo de diez días hábiles para abandonar el espacio de manera pacífica.

Consultada por La Voz de Misiones, Noelia Rocío Bruera, docente e integrante del Movimiento Pedagógico de Liberación (MPL) explicó: “Esa tierra los campesinos recuperaron hace unos 15 años, tienen su jurisdicción por regiones donde vienen trabajando. Lo que hacen estas familias es producir de una forma agroecológica para garantizar la soberanía alimentaria. Claramente también tiene su espacio de formación política, de economía circular, con una mirada distinta o diferente a lo que estamos acostumbrados en las escuelas tradicionales”.

Respecto a la compañía que reclama el espacio de 80 hectáreas donde se encuentra emplazada la escuela, explicó: “La Misionera S.A. está integrada por los hermanos Avellaneda. Ellos inicialmente tenían alrededor de 67.000 hectáreas en la provincia y luego se fueron reduciendo en el tiempo por ventas y demás. Lo cierto es que esta porción que hoy está en juego es de alrededor de 80 hectáreas. La Misionera reclama, dice que le corresponde y estaría en proyecto para hacer un parque”. 

Frente a esta situación, alertó: “Estamos haciendo la mayor red de solidaridad porque sabemos que 112 familias disponen de esta chacra como único lugar de trabajo donde producen sus alimentos para garantizar su comida diaria y su soberanía alimentaria. Salir de la chacra hoy es migrar en busca de trabajo afuera, lo cual es un perjuicio enorme”. 

“Ahora nos encontramos dentro de los diez días de tregua para desalojar de forma pacífica, pasados los diez días hábiles se supone que debería llegar el desalojo. No sabemos cómo va a ser, por eso exigimos al Estado que intervenga con una ley o un acuerdo para que no exista el desalojo”, concluyó Bruera. 

La escuela Ñande Kokue cuenta con nivel primario dirigido a jóvenes y adultos, además del BOP 126, que funciona bajo la modalidad de Educación Permanente de Jóvenes y Adultos (EPJA I), itinerante, donde los docentes no solo se abocan al dictado de clases, sino también al recorrido de parcelas con acompañamiento a fin de atender las demandas de los trabajadores y sus familias.

En el marco de la formación en agricultura sustentable en curso, las familias conviven dentro de un predio en el que cada una posee una extensión de tierra mínima de cuatro o cinco hectáreas.

Asamblea de la comunidad educativa de Ñande Kokue

En este contexto, la institución no sólo obtuvo el apoyo y acompañamiento de los docentes y las familias que asisten a la misma, sino también de distintas organizaciones sociales, educativas y políticas, como el Frente Nacional Democrático por la Educación Pública (Frendep). 

A través de distintos posteos viralizados en sus redes sociales, repudiaron el intento de expulsar de sus tierras a quienes desde hace más de diez años producen, enseñan y estudian en dicho lugar.

“La Escuela Ñande Kokue representa una experiencia profundamente valiosa de educación popular, producción agroecológica, soberanía alimentaria y organización comunitaria, en una Argentina atravesada por el hambre, la desigualdad y la creciente concentración y extranjerización de la tierra”, expresaron. 

Luego, ahondaron: “Nos preocupa profundamente el avance de políticas y decisiones judiciales que criminalizan y persiguen a quienes producen alimentos y sostienen proyectos educativos comunitarios. No puede haber democracia plena mientras se pretenda desalojar a quienes ejercen legítimamente el derecho a habitar y trabajar la tierra”. 

También sumó el respaldo del Movimiento Pedagógico de Liberación (MPL), el Sindicato Unificado de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Fueguina (Sutef), Docentes Autoconvocados de Corrientes, entre otros.

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A 25 años del tractorazo: “Pedíamos lo que valía un caramelo; hoy lo mismo”

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25 años de la histórica movilización, uno de sus protagonistas del tractorazo recuerda cómo se gestó la rebelión que duró dos años y que cambió para siempre la historia de la yerba mate.

Cuando se habla del tractorazo, la memoria colectiva suele situar el comienzo de la historia de la lucha yerbatera, cuando cientos de productores yerbateros se concentraron en el Cruce Karaben y marcharon con sus tractores hasta Oberá. Sin embargo, para Argentino Almeida, uno de los protagonistas de aquella gesta, la lucha comenzó mucho antes.

“El Tractorazo fue la consecuencia de un proceso de acumulación de conciencia y organización que veníamos construyendo desde los años noventa”, afirmó el productor de la zona Centro, hoy con 87 años.

Según recuerda Argentino, el origen del conflicto se remonta a la eliminación de la Comisión Reguladora de la Yerba Mate (CRYM), durante la década de 1990. 

“Nosotros veníamos reuniéndonos desde hacía años. Al principio éramos tres o cuatro productores conversando sobre cómo sobrevivir. La situación era cada vez más complicada y el productor estaba totalmente desprotegido”, recordó.

Latente en su memoria, explicó que la crisis se profundizó hasta niveles insostenibles. Los productores cobraban apenas 6 centavos por kilo de hoja verde mientras debían pagar 4 centavos a los tareferos.

“Prácticamente no cosechábamos porque no cerraban los números. Era imposible sostener una chacra en esas condiciones”, recordó.

Productores yerbateros de APAM acampando en Plaza 9 e Julio

La Carpa Negra y el despertar de los productores

Antes de que los tractores ocuparan las rutas y las plazas, la resistencia tuvo un símbolo: la Carpa Negra instalada en el Cruce Karaben.

Allí comenzaron a reunirse productores de distintas localidades para debatir la crisis y buscar alternativas. Lo que inicialmente parecía una convocatoria más se transformó en el punto de encuentro de un movimiento que empezaba a tomar forma.

Empezamos a hacer asambleas en distintos lugares. Cada fin de semana éramos más. Lo importante fue recuperar la autoestima del pequeño productor, que venía muy golpeado por años de abandono del estado”, relató Almeida.

Las reuniones fueron sumando a colonos de Oberá, Campo Viera, Campo Grande, Guaraní, Los Helechos, Alberdi, Alvear, Panambí y otras localidades de la provincia.

La semana de la Revolución Yerbatera

Para Almeida, entre el 29 de mayo y el 6 de junio de 2001 se vivió lo que hoy puede definirse como la “Semana de la Revolución Yerbatera”.

La madrugada del 29 de mayo encontró a cientos de familias rurales reunidas en el Cruce Karaben. Más de 70 tractores, cosechadoras y unas 150 camionetas iniciaron una histórica caravana rumbo a Oberá.

La movilización se extendió por varios kilómetros y sorprendió a toda la provincia.

“Cuando llegamos al centro de Oberá vimos algo que no esperábamos. Los comerciantes salían a saludarnos, la gente nos aplaudía y se acercaba a preguntarnos qué estaba pasando. Ahí entendimos que la sociedad comenzaba a comprender nuestro problema” y enfatizó “pediamos un precio justo”.

Durante aquella semana las asambleas se multiplicaron en toda la zona productiva. El reclamo por un precio justo para la hoja verde comenzó a transformarse en una demanda más amplia por la recuperación de herramientas de regulación para el sector.

Las reuniones concluyeron con una decisión histórica: llevar el reclamo al corazón político de la provincia.

“Fue ahí cuando nació la idea de ir a Posadas. Ya no alcanzaba con manifestarnos en Oberá. Había que llevar el reclamo donde se tomaban las decisiones”, sostuvo Argentino.

Productores camino a Posadas

Los tractores desde las chacras a Posadas

El 6 de junio de 2001, los tractores ingresaron por primera vez a Posadas.

Productores de la zona Centro, del Norte y del Sur confluyeron en la capital provincial y ocuparon la plaza 9 de Julio frente a la Casa de Gobierno.

Lo que inicialmente iba a ser una manifestación breve terminó convirtiéndose en una permanencia de 18 días.

“Nosotros pensábamos volver a nuestras casas al otro día, pero hicimos una asamblea y resolvimos quedarnos hasta obtener una respuesta”, contó el colono.

Aquellas jornadas estuvieron marcadas por el respaldo de la sociedad misionera. Comerciantes, vecinos, organizaciones sociales, Cáritas y miembros de la Iglesia colaboraron para sostener el campamento.

 “La solidaridad de la gente fue impresionante. Muchos nos preguntaban por qué reclamábamos 16 centavos por kilo de hoja verde. Algunos decían que eso era el valor de un caramelo. Pero para nosotros significaba la posibilidad de seguir produciendo”, recordó Almeida. A 25 años de aquella lucha, comparó ese reclamo con la actualidad: “Antes nos decían que pedíamos el valor de un caramelo; hoy, los 550 pesos que reclamamos vuelven a representar prácticamente lo mismo”.

Aunque las negociaciones dejaron algunas promesas, la situación estructural de la actividad continuó sin resolverse.

“Cuando llegamos la plaza estaba llena. Toda la sociedad misionera nos estaba esperando. Ahí entendimos la dimensión que había tomado la lucha”.

Desde ese primer tractorazo hasta llegar a la Ley 25.564 de creación del Instituto Nacional de la Yerba Mate hasta que finalmente el Presidente de ese entonces Eduardo Duhalde firmó el decreto reglamentario que puso en marcha el Inym pasaron dos años de lucha.

Movilización frente a Casa de Gobierno.

Una conquista histórica y una deuda pendiente

A 25 años de aquellas jornadas, Almeida considera que la creación del Inym fue una de las mayores conquistas del sector yerbatero.

Sin embargo, cree que los productores no lograron consolidar una organización capaz de sostener en el tiempo la fuerza demostrada durante el Tractorazo.

Logramos crear una herramienta fundamental, pero no supimos fortalecer nuestras organizaciones. Hoy existen los nombres y los sellos, pero no existe aquella participación masiva que teníamos en las asambleas”, reflexiono.

El histórico dirigente encuentra similitudes entre la crisis de principios de siglo y el escenario actual.

“Hoy volvemos a discutir precios que no alcanzan para vivir. En aquel tiempo nos decían que reclamábamos el valor de un caramelo. Ahora la situación vuelve a ser muy difícil para miles de productores”, advirtió.

A pesar de ello, mantiene intacta la convicción que movilizó a toda una generación de colonos.

“El Tractorazo demostró que cuando las familias productoras se organizan pueden cambiar la historia. Esa sigue siendo la principal enseñanza y también el gran desafío para las nuevas generaciones” y finalizó la entrevista por videollamada, esbozando una sonrisa acompañado de un “hasta la victoria”. 

Susana Cuadra y la crisis de la yerba: “No le puedo dar $20.000 a mi hija”

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